EEUU y Turquía: El acuerdo sobre Manbij es importante para solucionar el conflicto en Siria

(SOS).- Los presidentes de Estados Unidos y Turquía, Donald Trump y Recep Tayyip Erdogan, respectivamente, han destacado la importancia del acuerdo bilateral en torno a la localidad siria de Manbij para lograr solucionar el conflicto en el país árabe.

Según la información facilitada por la agencia estatal turca Anatolia, ambos mandatarios han resaltado durante una conversación telefónica que el acuerdo es un paso “significativo” en esta dirección.

La conversación ha tenido lugar horas después de que Ankara negara que la milicia kurda Unidades de Protección Popular (YPG) se hayan retirado de la localidad siria de Manbij y resaltara que el proceso “sigue en marcha”.

“Consideramos exageradas las noticias que afirman que las YPG se han retirado totalmente de Manbij”, indicaron fuentes del Ministerio de Exteriores de Turquía.

Así, recalcaron que “las noticias que afirman que las YPG se han retirado totalmente de la región no reflejan la verdad”, en respuesta al comunicado publicado el domingo por el Consejo Militar de Manbij, la milicia integrada en las FDS que controla el cantón de Manbij.

Estados Unidos —aliado de las FDS en la ofensiva contra el Estado Islámico— y Turquía alcanzaron en junio un acuerdo que incluye la retirada de las YPG de Manbij. Fuerzas turcas y estadounidenses serían las garantes de la seguridad y estabilidad en la zona.

El Ejército turco lanzó en enero la Operación Rama de Olivo para expulsar a las YPG de la región de Afrin y marcó como próximo objetivo militar Manbij si no había evacuación de las YPG.

Ankara considera a las YPG —brazo armado del Partido de la Unión Democrática (PYD)— como un grupo vinculado al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), al que cataloga como una organización terrorista.

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Turquía y EEUU patrullan los alrededores de la región siria de Manbij

(SOS).- El Ejército turco comenzó hoy a patrullar los alrededores de la región de Manbij, en el noreste de Siria, como parte de un acuerdo alcanzado con Estados Unidos para reducir las tensiones en esa zona dominada por milicias que Ankara considera “terroristas”.

“El 18 de junio de 2018 las Fuerzas Armadas turcas empezaron a patrullar la línea de frente de Manbij”, informó el Estado mayor turco en su cuenta oficial de Twitter.

Blindados turcos escoltados por helicópteros estadounidenses patrullaron durante tres horas a lo largo de un arroyo a unos once kilómetros de Manbij, cerca de la región de Yarabulus, en el norte del país árabe.

Según el comunicado castrense, la acción militar forma parte del acuerdo entre Washington y Ankara anunciado el 4 de junio, según el cual ambos países vigilarán la salida de la milicia kurdosiria Unidades de Protección del Pueblo (YPG), que controla el bastión desde 2016.

Las YPG reciben el apoyo de Estados Unidos en la lucha contra el Estado Islámico, pero son consideradas por Ankara una organización terrorista por sus vínculos con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).

El respaldo de Washington a las YPG ha generado grandes tensiones diplomáticas entre los dos países, aliados en la OTAN.

Un día después de anunciar el acuerdo, la comandancia general de la milicia kurdosiria declaró su retirada del bastión.

Aunque las YPG se han ido, las FDS, la alianza armada en la que están integradas y de la que forman parte la mayoría de los combatientes, siguen presentes en la región.

“Dijimos que las YPG se retirarían de Manbij y han desaparecido. Dijimos que las tropas turca patrullarían y hemos empezado a hacerlo”, declaró hoy el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan.

Ankara ha amenazado en varias ocasiones con llevar a cabo una operación militar en Manbij para expulsar a las YPG del territorio, similar a la que efectuó en el mes de enero contra esa milicia en el enclave sirio de Afrin.

Merkel y Putin apuestan por impulsar el proceso político para poner fin a la guerra en Siria

(SOS).- La canciller alemana, Angela Merkel, habló hoy por teléfono con el presidente ruso, Vladimir Putin, para analizar la crisis siria y coincidieron en la necesidad de centrar “todos los esfuerzos” en impulsar un “proceso político” en el país, según informó el Gobierno germano.

En un breve comunicado, la Cancillería subrayó la coincidencia de ambos mandatarios en apostar por ese proceso político para poner fin a “un sangriento conflicto” que dura ya años, en línea con la conversación que Merkel tuvo ayer con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.

Antes de que Berlín informara del contacto entre la canciller y el presidente ruso, el Kremlin emitió una nota en la que destacó que “ambas partes expresaron su disposición a contribuir a reanudar los esfuerzos políticos y diplomáticos sobre Siria, incluido en los foros de Ginebra y Astaná”.

Según Moscú, en su conversación con Merkel, Putin denunció además que “las acciones de una serie de países occidentales, que cometieron un acto de agresión contra Siria, suponen una burda violación de las normas del derecho internacional”.

Para el jefe del Kremlin, el ataque perpetrado el sábado por Estados Unidos, el Reino Unido y Francia ha causado “un gran perjuicio al proceso de paz en Siria”.

Mientras, el Gobierno de Donald Trump está sopesando crear una fuerza árabe que tomaría el relevo de las tropas estadounidenses en la lucha contra el Estado Islámico en Siria, según indicaron fuentes oficiales al Wall Street Journal.

El presidente de Estados Unidos habría planteado la idea el pasado viernes, horas antes de que lanzara, junto a Reino Unido y Francia, un ataque coordinado contra diferentes objetivos en Damasco y Homs.

“Hemos pedido a nuestros socios que asuman una mayor responsabilidad para garantizar la seguridad en su propia región”, dijo Trump. Entonces, el mandatario neoyorquino habló de contribuciones económicas, pero dichas fuentes aseguraron que también reclamó el envío de tropas.

El nuevo asesor de seguridad nacional, John Bolton, habría hablado recientemente con Abbas Kamel, el jefe de Inteligencia de Egipto, para convencer a El Cairo de que participe en este esfuerzo regional, añadieron las fuentes consultadas por el diario económico.

“Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y Qatar también han sido contactados para (dar) apoyo financiero y contribuir más ampliamente”, detalló un miembro de la administración norteamericana.

La intención del jefe de la Casa Blanca sería que este contingente regional asumiera el liderazgo de la lucha contra el Estado Islámico en complicidad con las milicias locales, tanto árabes como kurdas, que han servido de brazo ejecutor a la coalición internacional liderada por Estados Unidos.

Este plan casaría con el deseo de Trump de retirar a los dos mil efectivos estadounidenses desplegados en Siria, un movimiento que algunos de sus asesores consideran peligroso porque la derrota de los yihadistas todavía no se ha completado en el país árabe.

(Fuente: Agencias)

Rusia, Turquía e Irán se comprometen a luchar juntos contra los terroristas en Siria

(SOS).- Los presidentes de Rusia, Irán y Turquía manifestaron este miércoles, en una cumbre trilateral en Ankara, su compromiso de trabajar juntos en favor del fin del conflicto armado en Siria y de luchar contra “las organizaciones terroristas”.

En una comparecencia ante la prensa tras la reunión, el líder turco, Recep Tayyip Erdogan, puso el acento en la necesidad de combatir a “todas las organizaciones terroristas, sin distinción”, en una clara referencia a las milicias kurdosirias.

El dirigente iraní, Hasan Rohani, dijo que “algunos países, como Estados Unidos, querían utilizar a las organizaciones terroristas como herramientas”.

Por su parte, el presidente ruso, Vladimir Putin, denunció que “los terroristas intentan envenenar el proceso de pacificación” que, aseguró, ya está teniendo lugar en Siria después de la derrota del Estado Islámico.

Los tres mandatarios firmaron, además, una declaración conjunta, difundida por la agencia turca Anadolu, que prevé encontrar una “solución duradera” para Siria.

El texto recuerda que “la única intervención extranjera efectiva” a favor de la paz hasta ahora ha sido el “proceso de Astaná”, patrocinado por Turquía, Rusia e Irán, y añade que este “ha acelerado el llamado proceso de Ginebra”, bajo mediación de la ONU.

La declaración pide igualmente continuar la lucha para “erradicar el Estado Islámico, el Frente al Nusra y todos los grupos vinculados a Al Qaeda o Daesh”.

La paz, añade la nota, se alcanzará mediante un proceso “libre, justo y transparente dominado por los propios sirios, y que lleve a una Constitución respaldada por el pueblo sirio y unas elecciones libres y justas con la participación de todos los votantes sirios bajo la apropiada supervisión de Naciones Unidas”.

Durante la rueda de prensa, Rohani calificó el conflicto sirio como “un gran problema causado por terroristas, que fueron entrenados por otros países, y que recibieron armas modernas y financiación”.

“Estos terroristas explotaban el petróleo sirio, y objetos históricos para venderlos en los mercados”, manifestó el presidente iraní, en aparente referencia al tráfico de antigüedades atribuido al Estado Islámico.

“No nos podemos fiar de las palabras y promesas de los estadounidenses. Primero dijeron que querían abandonar Siria, y ahora dicen que se quedan, si los países árabes pagan. Parece que se quieren quedar, pero a cambio de dinero”, indicó Rohani, en alusión a las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Erdogan respaldó esta interpretación, añadiendo que faltaba por aclarar la suma y aseverando que Trump trataría de obtener “siete billones de dólares”, la cantidad que el presidente estadounidense asegura que su país ha gastado en guerras en Oriente Medio en los últimos años.

La reunión de Ankara tuvo lugar en un momento en que se han hecho anuncios contradictorios y confusos en Washington.

Trump anunció de manera sorprendente que desea sacar pronto a las tropas estadounidenses de Siria, aunque no estableció una fecha.

Un comunicado de la Casa Blanca publicado ayer definió específicamente la misión militar estadounidense para eliminar pequeños grupos del Estado Islámico en Siria.

(Fuente: Agencias)

Turquía advierte de que tomará la iniciativa si las YPG no se retiran de la región siria de Manbij

(SOS).- Las autoridades de Turquía han advertido este miércoles de que podrían “tomar la iniciativa” en caso de que las Unidades de Protección Popular (YPG) no se retiren de la región siria de Manbij, ubicada cerca de la frontera común.

El Consejo de Seguridad Nacional turco ha indicado tras su reunión de ayer que “los terroristas de Manbij deben ser expulsados de la región lo antes posible” y ha resaltado que, en caso de que no se retiren, “Ankara no se abstendrá de tomar la iniciativa”.

El Gobierno de Turquía aseguró la semana pasada haber alcanzado un “entendimiento” con Estados Unidos sobre la situación en Manbij —donde Washington tiene tropas—, si bien negó la existencia de un acuerdo al respecto.

El Ejército turco lanzó en enero la denominada Operación Rama de Olivo para expulsar a las YPG de la región de Afrin. El 18 de marzo tomó la ciudad homónima, la más importante de la región, junto con sus aliados del ELS.

Tras hacerse con el control de Afrin, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, aseguró que las tropas turcas continuarán combatiendo a las YPG en otras zonas de la frontera común.

Durante un acto en Ankara, el mandatario turco afirmó que proseguirá su ofensiva militar en Ain al Arab, Manbij, Qamishli, Ras al Ain y Tel Abyad.

La intervención turca en el norte de Siria ha supuesto una importante fricción con Estados Unidos, que apoya a las FDS —cuya milicia principal son las YPG— en su ofensiva contra el Estado Islámico.

Por otra parte, unos 1.700 civiles han sido evacuados este miércoles de Guta Oriental, según ha informado el jefe del Centro Ruso para la Reconciliación en Siria, Yuri Evtushenko.

“Para residentes de la localidad de Duma (Guta Oriental), sigue funcionando el corredor humanitario con el puesto de control en Muhayam al Wafidin (…) Hoy han salido por ahí 1.691 civiles”, ha dicho.

Según las cifras proporcionadas por Evtushenko, desde el pasado 28 de febrero un total de 27.446 personas han abandonado Duma a través de este corredor humanitario.

Duma es la única parte de Guta Oriental donde todavía no se ha alcanzado un acuerdo entre los extremistas y las autoridades, ya que en los otros dos reductos que quedaban en la región los grupos armados que los controlaban aceptaron pactar una evacuación de los milicianos que lo desearan.

Las Fuerzas Armadas sirias y sus aliados controlan en la actualidad más del 90 por ciento de Guta Oriental, después de que el pasado 25 de febrero iniciaran una ofensiva terrestre para liberar esa región de las afueras de Damasco.

(Fuente: Agencias)

Siria exige a Turquía que retire sus tropas de su territorio

(SOS).- El Gobierno sirio exigió este lunes a Turquía que retire sus tropas de inmediato de su territorio, después de que el Ejército turco tomara el control de la ciudad siria de Afrin, en el noroeste del país árabe.

Las autoridades sirias realizaron esta petición en dos cartas enviadas por su Ministerio de Exteriores a la Secretaría General y el Consejo de Seguridad de la ONU.

“Al mismo tiempo que la República Árabe de Siria condena la ocupación turca y sus crímenes insta a las fuerzas turcas invasoras a retirarse de inmediato del suelo sirio que ocupan”, señaló Exteriores en las citadas misivas.

El Gobierno de Damasco también solicitó al Consejo de Seguridad que “asuma su responsabilidad para detener estos ataques y trabaje para la retirada inmediata de las fuerzas turcas del territorio sirio”.

El ministerio dijo que la ocupación turca de la ciudad de Afrin “es un acto ilegal que contradice los principios y la Carta de la ONU”.

Asimismo, denunció que miles de civiles han muerto y resultado heridos, mientras que decenas de miles han sido obligados a desplazarse de sus casas en Afrin.

El Gobierno sirio aseguró que las fuerzas turcas llevan a cabo “una política de limpieza étnica” y han saqueado las propiedades de los ciudadanos y destruido sus casas, además de arrestar a muchos en centros de detención, lo que “contraviene la ley humanitaria internacional”.

Recordó que todas las resoluciones del Consejo de Seguridad sobre Siria defienden la preservación de su integridad territorial y de su pueblo, y el respeto a su soberanía.

Sin embargo, “el régimen de (Recep Tayyip) Erdogan no solo ha violado las normas más básicas de buena vecindad sino que amenaza con ocupar más partes de Siria en las provincias de Alepo, Al Raqa y Hasaka”, apuntó el Ministerio de Exteriores.

En su opinión, “estas políticas (turcas) no pueden separarse de la agresión continua de Estados Unidos y su coalición ilegal contra la soberanía de Siria y la unidad de su territorio y su pueblo”.

El Gobierno sirio advirtió de que estas prácticas no solo amenazan las vidas de civiles y la integridad de Siria, sino que también prolongan la guerra “para servir al terrorismo y sus patrocinadores y amenazan la paz y la seguridad en la región y el mundo”.

Por su parte, el presidente de Turquía anunció este lunes que su operación militar contra las fuerzas kurdas no terminará con la toma de la ciudad de Afrin, sino que continuará por todo el norte de Siria e incluso en Irak.

“Hemos terminado la parte más importante de la operación Rama de Olivo, al entrar en la ciudad de Afrín. Ahora continuará hasta Manbech, Kobani, Tel Abiad y Ras al Ain”, enumeró Erdogan.

Además, las tropas turcas podrían lanzar en “cualquier noche” una ofensiva en las montañas de Sinyar, en el noroeste de Irak.

“Hemos cambiado nuestro concepto de lucha antiterrorista: ahora vamos a los lugares donde ellos tienen sus raíces”, aseveró el presidente turco durante un discurso ante representantes de la Judicatura en Ankara.

Respecto a la toma de Afrin, Erdogan explicó que todavía falta “limpiar la zona de explosivos”.

“Estados Unidos está profundamente preocupado por los informes que han llegado desde la ciudad de Afrin en las últimas 48 horas”, declaró ayer mismo el Departamento de Estado mediante un comunicado.

El avance de las tropas turcas, que con ayuda de grupos rebeldes proclamaron este domingo la toma de la urbe, ha provocado la huida de más de 98.000 personas, según estimaciones de la ONU.

“Esta situación se suma a la ya de por sí preocupante situación en la región, con las Naciones Unidas informando de cientos de miles de desplazados, que ahora necesitarán refugio y otro tipo de asistencia para cubrir sus necesidades básicas”, lamentó el Gobierno estadounidense.

El Departamento de Estado también denunció que la toma de la ciudad ha provocado una ola de “saqueos”, por lo que llamó a todas las partes implicadas a “permitir el acceso a las organizaciones de ayuda humanitaria” y a “desarrollar” un programa para el retorno “voluntario y seguro” de todos aquellos que lo deseen.

El pasado 20 de enero, Turquía lanzó una ofensiva en la región siria de Afrin ante la presencia de las Unidades de Protección del Pueblo (YPG), que hasta ese momento habían centrado sus esfuerzos en combatir la presencia del Estado Islámico en el país árabe.

El Pentágono reconoció la semana pasada que numerosos combatientes kurdos estaban abandonando su puesto en las filas de la coalición internacional lidera por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y que tiene por objetivo la lucha contra la organización extremista, lo que está ralentizando la derrota de los yihadistas.

(Fuente: Agencias)

Las fuerzas turcas y sus aliados saquean la región siria de Afrin tras invadirla

(SOS).- El Ejército turco y las milicias aliadas de Ankara arrebataron el domingo a las milicias kurdas la ciudad siria de Afrin y se hicieron con el control de todo el territorio de ese enclave homónimo, situado en el extremo noroeste del país.

La incursión en la ciudad, el último reducto kurdo en la región, se llevó a cabo en unas pocas horas, desde la madrugada hasta la mañana del domingo, con el apoyo de bombardeos y fuego de artillería, después de que en los últimos días haya huido la mayoría de la población civil hacia zonas controladas por el Gobierno sirio.

Horas más tarde de que el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, proclamase la victoria en Afrin en un discurso ofrecido en su país, los combates proseguían en algunos puntos aislados de la ciudad.

Según fuentes locales, algunos milicianos kurdos se negaron a retirarse antes de la entrada de las tropas leales a las autoridades de Ankara y continuaron presentando resistencia en algunos focos mientras que las fuerzas turcas ya peinaban la zona tras tomar la urbe.

Esas mismas fuentes aseguraron que las tropas turcas saquearon muchos pueblos de la región siria de Afrin, en los que robaron las casas y los aperos de labranza dejados por la población civil.

Al entrar con los tanques en la ciudad de Afrin, los combatientes armados empezaron a “saquear los bienes de los habitantes, así como edificios y tiendas”, lamentaron.

Varios milicianos pro turcos cargaban camionetas con cartones de alimentos, cabras, mantas e incluso motos, dijeron testigos presenciales.

También usaron tractores para remolcar vehículos hasta el exterior de la ciudad, añadieron.

El control turco de la región se escenificó con el izado de la bandera de ese país en lugares claves, como el cuartel general de las Unidades de Protección del Pueblo (YPG), la principal milicia kurdosiria.

La bandera turca también ondeaba ayer en la sede del Gobierno en Afrin, según imágenes difundidas a través de internet por las milicias aliadas de Ankara.

La toma del enclave sirio sirve de colofón a la ofensiva turca, denominada Rama de Olivo, que fue lanzada el pasado 20 de enero y con la que Ankara pretende alejar de su frontera a las YPG, grupo que considera terrorista por sus vínculos con la guerrilla del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), presente en su territorio.

(Fuente: Agencias)