Rusia, Irán y Turquía se reúnen para avanzar en la solución del conflicto sirio

(SOS).- El presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha recibido este miércoles en su residencia de la localidad rusa de Sochi a los presidentes de Irán y de Turquía, Hasan Rohani y Recep Tayyip Erdogan, para tratar de impulsar una solución política que ponga fin a la guerra de Siria tras los últimos avances conseguidos por las fuerzas gubernamentales.

Por su parte, los grupos rebeldes, que se han reunido en Arabia Saudita para tratar de fijar una posición unificada ante las conversaciones de paz, han decidido mantenerse en su exigencia de que el presidente sirio, Bashar al-Assad, abandone el poder para dar paso a una transición.

Putin, que ha recibido a orillas del mar Negro a los presidentes de Irán y de Turquía dos días después de reunirse en el mismo lugar con Al Assad, ha señalado que los dos mandatarios han aceptado apoyar la propuesta rusa de celebrar un “congreso del pueblo sirio”.

El Gobierno ruso quiere que ese foro, que también tendría lugar en Sochi, sea un diálogo que sirva de apoyo a las conversaciones de paz que se celebran en la ciudad suiza de Ginebra. Hasta la fecha, todos los esfuerzos de la ONU para lograr una solución diplomática al conflicto han fracasado.

Desde que Rusia desplegó sus fuerzas militares para respaldar al Gobierno sirio en 2015, el equilibrio de fuerzas se ha decantado a favor de Damasco. Hace un año, el Ejército logró expulsar a los extremistas de la zona oriental de Alepo.

En las últimas semanas, el autoproclamado Califato del Estado Islámico se ha derrumbado por los avances de las tropas sirias y sus aliados. Las fuerzas gubernamentales controlan ahora de forma efectiva la mayor parte de Siria, salvo algunas pequeñas zonas bajo dominio de los rebeldes y la zona norte que controlan las milicias kurdo-árabes respaldadas por Estados Unidos.

Los grupos rebeldes se han reunido este miércoles en un hotel de lujo en Riad, justo dos días después de que el líder del Alto Comité para las Negociaciones, Riad Hiyab, presentara por sorpresa su renuncia.

La dimisión de Hiyab ha llevado a especular con la posibilidad de que los insurgentes rebajaran sus exigencias y no pusieran sobre la mesa de negociaciones la salida de Al Assad pero finalmente no ha sido así y se mantienen reclamando la marcha del mandatario sirio.

Tras haber ayudado al Gobierno de Damasco a lograr la victoria militar, el presidente de Rusia parece estar asumiendo un papel de liderazgo de los esfuerzos internacionales para poner fin a la guerra de Siria.

Esta misma semana, Putin ha hablado con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y con líderes de Oriente Próximo sobre la situación en Siria y las perspectivas para lograr un final al conflicto.

Irán, al igual que Rusia, ha estado apoyando al Gobierno sirio desde el principio de la guerra. Arabia Saudita, su principal rival en la región, ha apoyado a los grupos rebeldes que tratan de derrocar a Al Assad y ha abogado por la salida del presidente, además de ser el principal valedor del Alto Comité para las Negociaciones.

Sin embargo, desde que el rey Salman realizó una histórica visita hace unos meses a Moscú, Riad parece haber asimilado el papel dominante de Rusia en Siria.

En línea similar, Turquía, tradicional aliado de los grupos armados rebeldes, ha ido mostrando mayor disposición a cooperar con Rusia para tratar de acabar con la crisis siria. “Esta cumbre tiene como objetivo lograr resultados. Creo que se tomarán decisiones críticas”, ha asegurado Erdogan, en declaraciones a la prensa en Sochi.

Estados Unidos, la otra potencia internacional con fuerzas militares en la guerra de Siria, ha mantenido una cierta distancia con los esfuerzos de Rusia para tratar de alcanzar una solución negociada. Washington ha estado armando, entrenando y desplegando fuerzas especiales para ayudar a los milicianos kurdos que luchan contra el Estado Islámico, lo que ha provocado el malestar de Turquía, que recela de estos combatientes por considerarlos cercanos al Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK).

Durante la reunión de los rebeldes en Riad, el enviado especial de Naciones Unidas para Siria, Staffan de Mistura, ha trasladado a los grupos que tienen que lograr una “línea común” para llevar a la mesa de negociaciones de paz en Ginebra.

“Un equipo fuerte y unido es un socio creativo en Ginebra y eso es lo que necesitamos nosotros, un actor que pueda realmente estudiar más de una vía para lograr las metas que debemos tener”, ha señalado el mediador de la ONU.

De Mistura tiene previsto reunirse hoy con los ministros de Exteriores y de Defensa de Rusia, Sergei Lavrov y Sergei Shoigu, para discutir sobre los preparativos de las conversaciones de Ginebra que arrancarán el próximo 28 de noviembre.

La octava ronda de negociaciones llega con cierto retraso, pues el enviado especial de Naciones Unidas para Siria había dicho al Consejo de Seguridad que su intención era convocarla para finales de octubre o principios de noviembre.

(Fuente: Agencias)

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Putin, Erdogan y Rohani decidirán la agenda del Congreso de Diálogo Nacional de Siria

(SOS).- Los presidentes de Rusia, Turquía e Irán —Vladimir Putin, Recep Tayyip Erdogan y Hasan Rohani— tratarán en Sochi la agenda del Congreso de Diálogo Nacional de Siria que está previsto que se celebre en esa ciudad rusa, dijo hoy en Bakú el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguei Lavrov.

“En lo que se refiere al Congreso de diálogo nacional sirio, lo discutimos ayer a nivel de ministros de Exteriores de los países garantes del Proceso de Astaná. De nuestras propuestas se informará pasado mañana a los presidentes de los tres países”, indicó Lavrov en rueda de prensa en Bakú.

Serán los tres mandatarios, añadió, quienes “decidirán acerca de cómo afrontar distintos aspectos, incluidos los organizativos, para convocar el Congreso”.

La reunión que los tres líderes mantendrán dentro de dos días en Sochi, a orillas del mar Negro, tiene como objetivo impulsar un nuevo formato de negociaciones políticas en Siria, a la luz de que el proceso de Ginebra auspiciado por la ONU no ha logrado hasta ahora poner de acuerdo al Gobierno sirio y a los grupos rebeldes.

Rusia, Turquía e Irán son garantes del alto el fuego decretado en Siria hace casi un año y patrocinan el llamado proceso de Astaná, gracias al que se ha logrado crear en el país árabe cuatro zonas de distensión en las que apenas hay ya enfrentamientos violentos entre las tropas gubernamentales y las milicias rebeldes.

Tras el éxito de las últimas operaciones militares de Damasco contra el Estado Islámico, en las que cuenta con el apoyo de la aviación rusa, Putin propuso celebrar en Rusia el Congreso de Diálogo Nacional de Siria.

La cita debía celebrarse a finales de este mes de noviembre, pero finalmente se pospuso debido al desacuerdo entre Moscú y Ankara sobre las delegaciones que debían acudir al evento.

Rusia defiende la participación de los kurdos, pero Turquía está terminantemente en contra.

Putin y Edgogán se reunieron durante más de cuatro horas en Sochi hace solo una semana, pero de la reunión no salieron más que escuetas declaraciones que dejaron en evidencia que los dos líderes tienen discrepancias sobre el futuro de Siria.

Moscú ha desplegado militares y aviación en Siria para respaldar el Gobierno, mientras que las tropas turcas colaboran con las milicias rebeldes alzadas en armas contra Damasco.

(Fuente: Agencias)

De Mistura manifiesta la necesidad de dar un impulso a las negociaciones de paz para Siria

(SOS).- El enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, se ha reunido con el viceministro ruso de Asuntos Exteriores, Gennadiy Gatilov, ante el que ha enfatizado la necesidad de dar un impulso a las negociaciones de paz entre el Gobierno sirio y los grupos rebeldes que se reanudarán a finales de mes.

El encuentro se ha producido “a la luz de la declaración efectuada por los presidentes de Rusia y Estados Unidos el 11 de noviembre en Danang (Vietnam), en la cual reafirmaron la importancia del proceso de Ginebra y la resolución 2254 del Consejo de Seguridad de la ONU para alcanzar una solución política en Siria”, ha informado la oficina de De Mistura.

“El enviado especial enfatizó la importancia de poner en práctica las provisiones de la resolución”, ha añadido.

De Mistura ha convocado a las partes a una nueva ronda de negociaciones de paz en Ginebra a partir del próximo día 28. Su objetivo es “llevar a las partes a verdaderas negociaciones, sobre asuntos en los que hay alguna perspectiva de que pueden empezar a acercar posturas”, según ha declarado el propio diplomático ante el Consejo de Seguridad.

Fuentes próximas al proceso han indicado que De Mistura quiere centrar las discusiones en dos puntos clave: un calendario y un proceso para redactar una nueva Constitución siria y detalles para la celebración de unas elecciones supervisadas por Naciones Unidas.

Tras varias rondas sin apenas resultados concretos, el mediador de la ONU para Siria cree que es hora de entrar “en sustancia”, han explicado esas mismas fuentes.

El pasado 11 de noviembre, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, y el de Estados Unidos, Donald Trump, confirmaron su decisión de derrotar al Estado Islámico en Siria, en una declaración conjunta adoptada durante la cumbre de la APEC.

Ambos mandatarios coincidieron en que “el conflicto en Siria no tiene solución militar” y reiteraron que “el arreglo político definitivo al conflicto debe ser hallado en el marco del proceso de Ginebra, de conformidad con la resolución 2254 del Consejo de Seguridad de la ONU”.

El lunes por la noche, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, y el presidente Putin dijeron en Sochi que la violencia en Siria ha disminuido y se dan las condiciones para impulsar una solución política al conflicto armado en ese país.

(Fuente: Agencias)

Rusia y Turquía coinciden en promover una solución política en Siria

(SOS).- Los presidentes de Rusia, Vladimir Putin, y Turquía, Recep Tayyip Erdogan, coincidieron ayer por la noche en que la violencia en Siria ha disminuido y se dan las condiciones para impulsar una solución política al conflicto armado en ese país.

Tras un cara a cara de más de cuatro horas en el balneario de Sochi (en el mar Negro), en el que Siria era el tema central, los dos líderes apenas dedicaron a este asunto un par de frases muy generales en su comparecencia ante los medios de comunicación al término del encuentro.

“Nuestro trabajo común con Turquía e Irán como países garantes en el proceso de Astaná sigue dando resultados concretos. El nivel de violencia ha disminuido y esto crea condiciones favorables para promover el diálogo intersirio bajo el auspicio de la ONU”, dijo Putin.

Sin entrar en más detalles, el mandatario ruso añadió que él y Erdogan coinciden en que “es necesario incrementar los esfuerzos para garantizar una normalización a largo plazo” de la situación en Siria, a través del “impulso del proceso político y la ayuda a los sirios para la reconstrucción después del conflicto”.

“Las reuniones en Astaná, al igual que el memorando para la rebaja de las tensiones, han contribuido a la disminución de la violencia en esa región. Hemos coincidido en que en la actualidad nos podemos centrar en la resolución política del asunto”, apuntó a su vez Erdogan, incluso más escueto que Putin al hablar de Siria.

Las reservas mostradas durante la comparecencia pusieron en evidencia, una vez más, las diferencias que mantienen los dos países en cuanto al futuro de Siria.

Moscú ha desplegado militares y aviación en Siria para respaldar el Gobierno, mientras que las tropas turcas colaboran con las milicias rebeldes alzadas en armas contra Damasco.

“Una solución política es importante, al mismo tiempo, la lucha contra el terrorismo es importante, debemos prestar igual atención a estos dos problemas”, comentó el ministro de Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, en declaraciones a los periodistas presentes en Sochi.

El canciller turco resaltó que “no basta vencer el terrorismo para traer la estabilidad” a la región.

Al comentar el reciente llamamiento del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, para que Estados Unidos y Rusia retiren sus tropas de Siria, Cavusoglu afirmó que son estos Estados los que deben decidir si lo hacen o no.

“Consideramos que la mejor solución es una solución política”, enfatizó.

Asimismo, señaló que las consultas en Astaná sobre la normalización en Siria se tradujeron en avances en la solución de la crisis de este país árabe pero indicó que es imposible abordar una solución política sin un armisticio.

El canciller turco exhortó a prestar más atención al proceso político en Siria en vista de los avances en el tema del armisticio en Siria.

Turquía no se opone, a grandes rasgos, a la celebración del Congreso del Diálogo Nacional de Siria, y aboga por la solución política del conflicto, pero insiste en la importancia de quiénes serán sus participantes, declaró el ministro de Exteriores.

“En un principio, no estamos en contra de ningún congreso, pero los asistentes al mismo cobran una importancia primordial”, aseguró.

Cavusoglu destacó que en el evento deberá participar la verdadera oposición siria, pero no se puede permitir la presencia de terroristas [en referencia a las milicias kurdas, ndr].

La celebración del Congreso del Diálogo Nacional sirio, propuesta por el presidente ruso, Vladimir Putin, anteriormente estaba prevista para el 18 de noviembre en Sochi, sin embargo, de momento se desconoce cuándo y dónde se celebrará.

(Fuente: Agencias)

Erdogan se reúne con Putin para analizar la situación en Siria

(SOS).- Los líderes de Rusia y Turquía, Vladimir Putin y Recep Tayyip Erdogan, destacaron al inicio de su reunión en Sochi que las relaciones entre los dos países se han restablecido prácticamente hasta el nivel anterior a la crisis que sufrieron tras el derribo de un caza ruso por Ankara hace dos años.

“Voy a subrayar que nuestras relaciones pueden considerarse prácticamente restablecidas en su totalidad”, dijo Putin al recibir esta tarde a su colega turco en su residencia en el mar Negro.

El mandatario ruso subrayó que el intercambio comercial entre los dos países ha crecido en más de un tercio en los primeros nueves meses de este año, después de una fuerte caída a lo largo de todo el año pasado.

“Nuestras relaciones bilaterales y la cooperación en la solución de problemas regionales nos dan la posibilidad de mirar al futuro. Con cada día que pasa nuestras relaciones se desarrollan más y mejor en los ámbitos político, militar y comercial”, señaló a su vez Erdogan.

Pese a todo, Rusia aún mantiene algunas restricciones a las importaciones turcas, impuestas después de que un caza turco derribara a finales de 2015 un avión de guerra ruso que sobrevolaba la frontera entre Turquía y Siria.

Los dos líderes reconocieron que sus frecuentes reuniones al más alto nivel ayudan a mejorar esa cooperación.

Putin y Erdogan ya han celebrado cinco reuniones en lo que va de año, la última el pasado mes de septiembre en Ankara, y los dos líderes exhiben una buena sintonía, pese a apoyar bandos enfrentados en Siria.

Moscú ha desplegado militares y aviación en Siria para respaldar el Gobierno, mientras que las tropas turcas colaboran con las milicias rebeldes alzadas en armas contra Damasco.

El conflicto sirio, de hecho, será el tema central de las conversaciones entre Putin y Erdogan.

La “mayor parte de las conversaciones” estará dedicada a solucionar el conflicto en Siria, adelantó a la prensa Yuri Ushakov, asesor del jefe del Kremlin para asuntos internacionales.

“Siria está permanentemente en el campo de atención de los presidentes de Rusia y Turquía, y ellos permanentemente intercambian opiniones sobre la situación allí”, aseguró Ushakov.

Según el asesor presidencial, no descarta que la agenda de la reunión se incluya el debate de los preparativos del Congreso del Diálogo Nacional de Siria en Sochi, una conferencia de paz impulsada por Rusia, que ha sido rechazada por Ankara, que se opone a la participación de los kurdos.

“Por lo que sabemos, esta reunión no se celebrará el próximo día 18. Las fechas será fijadas más tarde”, apuntó el asesor de Putin.

Antes de viajar a Sochi, el presidente de Turquía indicó que la solución del conflicto en Siria debe incluir la opción militar y que decir lo contrario, en referencia a una declaración de Estados Unidos y Rusia, sería “engañar al mundo”.

“No lo entiendo. Se dice que no hay solución militar, pero el número de personas que el Gobierno central ha matado con medios militares supera ya un millón”, sostuvo.

Erdogan reaccionó así al ser preguntado por la declaración conjunta del sábado de los presidentes estadounidense y ruso, Donald Trump y Vladimir Putin, respectivamente, en la que afirmaban que “no hay solución militar para Siria”.

“Pues que retiren a sus soldados. Que lo soliciten con medios políticos. Que busquen maneras de celebrar elecciones cuanto antes. ¿Lo han intentado con estos medios durante 7-8 años? No vayamos a engañar al mundo”, manifestó.

El mandatario hizo estas declaraciones durante una rueda de prensa celebrada hoy en el aeropuerto de Estambul y transmitida en directo por la cadena CNNTürk, momentos antes de viajar a Rusia, donde al cierre de esta edición todavía se está entrevistando con el jefe del Kremlin.

“Hablaré con Putin de esto. Nosotros somos quienes mejor conocemos la región. Nosotros no queríamos que Estados Unidos entrara en Irak, dijimos que lo solucionaran por vías democráticas. No nos escucharon. Obama dijo luego que no se quedarían en Irak. ¿Se fueron? No, no se fueron. El mundo no es idiota. Dicen unas cosas y hacen otras”, insistió Erdogan.

“Estados Unidos tiene cinco bases aéreas en Siria y preparan una sexta en Al Raqa, y tienen otras ocho bases. Rusia tiene cinco. Solo Estados Unidos envió 3.500 camiones con armas. Si eso no es una solución militar ¿qué es?”, preguntó.

El presidente recordó que Turquía controla una gran área en Siria desde agosto de 2016 y se quejó de que las milicias kurdo-sirias Unidades de Protección Popular (YPG) no se hayan retirado aún al este del río Éufrates “como prometieron”.

“No evacuaron Manbech. El YPG está allí. También tiene estructuras en Afrin, cerca de nuestra frontera. Pero no podemos tolerar que nos acosen desde allí. Hablamos con Rusia; con su colaboración podemos dar pasos conjuntos en Afrin”, indicó Erdogan.

Terminada la reunión con Putin, Erdogan viajará a Kuwait y Qatar, en una gira que durará hasta el miércoles.

(Fuente: Agencias)

Comienza una operación militar a gran escala en la provincia siria de Idlib

(SOS).- El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha acabado con semanas de rumores dando el pistoletazo de salida a una operación militar en el noroeste de Siria este sábado por la mañana. Durante un encuentro del partido AKP, el mandatario ha dicho que hay en curso “una seria operación en Idlib”, por el momento sin participación directa de soldados turcos. El anuncio llega tras un acuerdo entre Turquía, Rusia e Irán de establecer en esta provincia una zona de distensión entre el Gobierno sirio y los rebeldes.

“Siguiendo la operación Escudo del Éufrates, lanzada hace un año para alejar al Estado Islámico de la frontera e impedir la expansión kurda por el norte de Siria, damos un paso adelante para proporcionar seguridad a Idlib”, ha expuesto Erdogan, quien ha matizado que las Fuerzas Armadas Turcas (TSK), desplegadas por la frontera, no pisarán suelo sirio por ahora. Sí lo harán unos 800 milicianos del ESL, a quienes el ejército turco cubrirá desde la retaguardia.

Desde primera hora de la mañana, varios medios locales han mostrado imágenes de trabajos de derribo de un pedazo del muro de hormigón que Turquía construyó, tiempo atrás, ya durante el conflicto sirio, para impedir el cruce ilegal de la frontera con la provincia turca de Hatay. Al mismo tiempo, unos altavoces colocados en el paso fronterizo de Cilvegözu han emitido la marcha de Istiklal, el himno nacional turco, y otras marchas militares y poemas épicos a fin de envalentonar a las tropas.

Al otro lado aguardan los combatientes de Hayat Tahrir al-Sham (HTS), antiguo Frente al-Nusra y filial de Al Qaeda, logró apoderarse de gran parte de Idlib el pasado mes de agosto, tras vencer a otras milicias del ESL junto a las que había luchado anteriormente contra el Gobierno sirio. La organización HTS queda al margen de los acuerdos sobre la reducción de hostilidades en Idlib, pactados por Ankara, Moscú y Teherán en la mesa de negociaciones de Astaná.

Erdogan ha dicho que la aviación rusa respaldará al ESL contra el antiguo Frente al-Nusra. En una segunda fase, cuando los yihadistas hayan sido derrotados, Irán, Rusia y Turquía desplegarán unidades dedicadas a garantizar el fin de las hostilidades en la zona.

Idlib y Hama conforman una de las franjas de territorio fuera del control gubernamental sirio. La población se ha disparado hasta los dos millones debido a la llegada de miles de desplazados internos, que viven en campos en condiciones muy difíciles. La irrupción de la filial de Al Qaeda fue vista inicialmente con buenos ojos dada su beligerancia contra el Gobierno sirio. Pero sus imposiciones normativas y sus ataques a otros grupos rebeldes han acabado convirtiéndoles en el enemigo.

Erdogan ha asegurado que “se han hecho los preparativos necesarios en caso de flujo de refugiados de Idlib a Turquía”, sin ahondar en detalles. En cuanto a su relación con el ejecutivo de Bashar al-Assad, cuya salida del poder empezó exigiendo hace seis años y medio, pero al que últimamente no menciona, Erdogan ha dicho que es “algo de lo que se encarga Rusia, y nosotros hemos adoptado medidas en otras áreas”.

Al cierre de esta edición, el Ejército turco se está enfrentando contra el grupo yihadista cerca de la localidad de Kafr Lusin, en la frontera siria, después de que el presidente turco anunciara ayer el comienzo de una gran ofensiva en la zona. En la retaguardia turca, esperaban órdenes unos 20 tanques y medio millar de soldados llegados recientemente.

(Fuente: Agencias)