“Las personas que viven la guerra en Alepo solo quieren que dejen de apoyar a los rebeldes”

Apenas supera los 40 años. Entró a la Vida Religiosa a los 18 y vive para misionar. Tuvo tareas en zonas de conflicto. Estuvo en Belén, Palestina y hace apenas dos años salió de Alepo, la segunda ciudad más grande de Siria que sufre ataques y bombardeos por parte de grupos rebeldes. Esta mujer es María de Guadalupe Rodrigo, argentina, nacida en Villa Mercedes, San Luis. A los 23 fue destinada a la misión, tarea que estuvo desarrollando los últimos 20 años. Hasta hace dos años estuvo en Alepo, Siria. Allí vivió la invasión y lo que implicó para el pueblo católico y musulmán. De visita en Salta, contó sus vivencias.

– ¿Cómo fue su experiencia en Siria?

Estuve allá muchos años, especialmente desde el comienzo del conflicto y es por eso que puedo testimoniar lo vivido. Estuve 5 años en Siria y por razones particulares fui retirada de allá. Sin embargo, estuve todo 2011, que fue el inicio del conflicto. Pude vivir cómo era antes del comienzo de este desastre en la ciudad de Alepo.

– ¿Cuándo regresó de Alepo?

Hace dos años que estoy acá. Regresé a Alepo por un corto tiempo. En febrero estuve allí junto a las hermanas de la comunidad del Verbo Encarnado que siguen allí. No estoy en forma permanente pero me mantengo en contacto.

– ¿Había estado antes en alguna zona de conflicto como Alepo?

No. Estuve en Belén donde aprendí a hablar árabe y, si bien viví algunas situaciones de la Intifada o los conflictos entre judíos y palestinos, en comparación con lo que viví después en Siria, eso fue apenas un reflejo de lo que es una guerra.

– Los argentinos vivimos en medio de conflictos sociales pero no en una guerra, ¿estamos muy lejos de poder imaginarla?

Sí, creo es muy difícil imaginarla, hay que vivirla. Yo creía que sabía qué era una guerra, pero la verdad es que estando ahí, adentro, recién se sabe lo que es una guerra. Y por eso uno empieza a valorar tantas cosas, de la vida diaria, cosas básicas que tenemos y no las vemos. Quizás pensamos en lo que nos falta y no en lo que ya tenemos. Allá un día de vida se valora. Se vive de manera intensa, tomando el real sentido de la vida. Hoy puede ser mi último día de la vida, ¿qué pasa después? Ese es el punto. A veces viviendo en forma entretenida, es una pregunta que no nos hacemos. En cierta medida, es una falta de madurez del hombre actual el no preguntarse seriamente por el porvenir. Después de la muerte, ¿qué? Y de acuerdo a eso debo pensar en mi vida hoy.

¿Tanto la comunidad católica como en la musulmana viven la guerra igual, sin que el credo los separe?

– El avance de los grupos fundamentalistas -que lamentablemente están apoyados desde afuera- significó la masacre de cristianos, en primer lugar, y después todo otro grupo religioso. Incluso musulmanes. El Islam que se vivía en Siria era moderado, con muy buena convivencia entre cristianos y musulmanes. Para estos fanáticos, el musulmán moderado es un traidor. Entonces, ciertamente lo están sufriendo y por eso hay tantas conversiones. Hay muchos musulmanes que dicen: “Si esto es el Islam, esto no quiero para mí”.

– ¿Cree que desde Salta se puede hacer algo?

Es una pregunta que hay que hacerse. A veces, lo que nos llega por los medios de comunicación internacionales, y digo las cadenas más importantes de información, es la noticia tergiversada. Todo esto se presenta como guerra civil. “El pueblo sirio levantado contra su gobierno”, y esto es una mentira desde al comienzo. Lo que se vive allí es una invasión desde afuera, no es el pueblo sirio. Entonces, también se manipula el tema de la ayuda. “¿Cómo ayudarlos? Los refugiados, recibir gente, sacar gente”. Y la solución no es sacar gente, la solución es basta de apoyar a los rebeldes, que es lo que pide la gente allá. La gente en Siria pide que no se apoye más a los rebeldes, que están destruyendo el país.

Creo que la primera forma de ayuda es rezar. Si sos cristiano te cortan la cabeza o te crucifican o te entierran vivo. Un cristiano, la verdad, no es que pida para comer, que necesitan ciertamente. Lo que más piden es la oración para mantenerse firmes en su fe. Eso lo podemos hacer todos: es gratis y muy fácil. Es lo que ellos están pidiendo. Entonces ayudémolos como ellos piden ser ayudados. Es muy importante que la verdad se conozca. Desde que empezó el conflicto creamos dos páginas de Facebook: SOS Cristianos en Siria y Amigos de Irak. Allí empezamos a publicar lo que veíamos, las noticias, para que se sepa lo que realmente está pasando.

Por supuesto que hay que pensar en ayudar a los refugiados, pero también hay que darse cuenta de que es un tema muy manoseado. Cuando se habla de los refugiados que van a Europa, no estamos hablando solo de los refugiados que se van de Siria e Irak. Se trata de gente que va de todos lados, que necesita un lugar mejor para vivir y ahí estamos hablando de otro tema. En Siria, la gente pide ser ayudada en su lugar de origen y que se diga la verdad. Se sienten usados por quienes están llevando adelante este conflicto.

– ¿Cómo describe Alepo?

Ahora que estuve en febrero, lloré mucho al ver la ciudad, las familias, las pérdidas. Es muy doloroso, pero por otra parte es bueno ver la fuerza del pueblo. Antes de la guerra, económicamente, estaban muy bien, pero de cierta manera viviendo en medio del materialismo y con una fe un poco superficial. Quizás al ser muy abiertos a Occidente se contagiaban de sus vicios. Materialmente hablando, estaban mucho mejor. Pero como personas se han fortalecido y maduraron en sus convicciones. El Verbo Encarnado tiene estudiantes universitarios que siguen sus estudios adelante sin la necesidad de recordarles que deben aprovechar el tiempo. Saben lo que vale un día de vida. Existe una violencia que creo no se ha visto nunca.

– Las mujeres, ¿cómo viven esta situación?

Alepo era una sociedad muy abierta. El Gobierno en Siria es laico, no islámico, por lo tanto, la mujer tenía un rol importante. En ese sentido, la mujer no ha padecido. Creo que lo que tenemos allá son mujeres muy valientes.

¿Qué está pasando en Siria?

Hermana Guadalupe

Es intolerable lo que está sucediendo en la escena internacional. Intolerable y vergonzoso. Se produce un ataque con armas químicas en Siria, y sin la debida investigación se toman represalias inmediatas contra quien “suponen” es el culpable, atacando una base militar siria donde mueren soldados, y mueren también civiles… ¿A eso llaman “justicia”? ¿Es posible que en pleno siglo XXI, en el que tanto se alardea del ejercicio de la democracia, se tomen decisiones impulsivas y unilaterales que acaban con la vida de más personas inocentes? ¿Qué podemos esperar de nuestras sociedades si quienes nos gobiernan nos enseñan que ante un daño se justifica el castigo sin juicio previo al supuesto culpable? Es el aliciente para que nos matemos unos a otros por simples sospechas… Es el triunfo de la barbarie…

No es la primera vez que se atribuye al ejército sirio el uso de armas químicas, y esto ya parece ser una “prueba”. Como si el número de repetidas sospechas provenientes siempre del mismo bando fuera la prueba definitiva de culpabilidad. ¿Eso se enseña en Derecho en nuestras Universidades??

Pero lamentablemente quienes vivimos este conflicto en Siria desde los comienzos, sabemos que la manipulación de la información ha sido el arma más poderosa. Las acusaciones contra el gobierno sirio se fundan en gran parte en la información proveniente de los mismos grupos rebeldes, como el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), que tiene su base de operaciones en Coventry, en Reino Unido, y que está compuesto por una sola persona… O videos realizados por partidarios de los grupos terroristas como al Qaeda (como se vio en la liberación de Alepo). O de los Cascos Blancos, que está probado que hacen videos montaje, y se los ha visto en ejecuciones de soldados del ejército sirio e incluso unidos a una turba que linchaba a los “cerdos” del ejército.

Ya nos ha mostrado la historia, que el “uso de armas químicas” es una acusación inconsistente inventada para justificar los propios intereses. Es la excusa ideal para convencer a la opinión pública. Sucedió en Irak. Y lo hemos visto también en Siria. Recuerdo cuando en el 2013 se acusó al ejército sirio de este tipo de ataques. Los observadores de la ONU llegados al país para la investigación del caso, ya traían en mano la sentencia de condena al gobierno sirio. Y finalmente no pudieron probarlo, pero igualmente confirmaron su culpabilidad.

Nuestra gente en Siria está indignada, y una vez más se sienten decepcionados por el comportamiento de la comunidad internacional. Siguen sosteniendo que durante todos estos años, ha sido el ejército sirio su única defensa, frente a los ataques terroristas de los rebeldes que se cobran víctimas todos los días entre los civiles. Por otra parte, consideran ridículo el hecho de que en estos momentos, en que el ejército nacional apoyado por Rusia está recuperando el control de la ciudades, arriesgue su reputación con un golpe bajo.

Pero prestemos atención a toda la situación en su conjunto. Mientras USA perpetraba el ataque a la base militar Shayrat (Homs), el Estado Islámico atacaba posiciones del ejército sirio en la carretera que une Homs, Furqlus y Palmira. ¿Es esto una coincidencia? ¿No se parece demasiado a lo que realizó la administración anterior de Estados Unidos en setiembre de 2016 cuando atacó “por error” posiciones del ejército sirio en Deir al-Zur matando a 80 soldados, y permitiendo al Estado Islámico recuperar posiciones estratégicas en la zona?

Recemos por el pueblo sirio. Ellos ven con impotencia como destruyen su país y los peores terroristas que nunca se han visto, son apoyados por los poderosos de la tierra.

Un prestigioso médico sirio cuenta la verdad sobre los hospitales de la ciudad de Alepo

(SOS).- “También soy miembro de la Orden de médicos ortopédicos de Francia. Hace un mes, asistí en París a una conferencia internacional. Y dije a la asamblea: aquí, a nadie se le hubiera ocurrido bloquear la atención médica a las víctimas de la sala Bataclan. Entonces, ¿por qué nos impiden a los médicos sirios tratar a las personas heridas por los mismos terroristas que atacaron la sala Bataclan?”. Y ¿qué le respondieron? “Todos permanecieron en silencio”.

El Dr. Emile Katty estudió en Italia y Francia, tiene pasaporte sirio y francés, es cónsul honorario de Polonia y habría podido trasladarse y encontrar trabajo en cualquier otro país. En cambio, permaneció en Alepo, su ciudad natal, donde en el año 2003, en colaboración con monseñor Giuseppe Nazzaro, custodio de Tierra Santa de 1992 a 1998 y vicario apostólico de Alepo de 2003 a 2013, creó el hospital de Al Rajaa (La esperanza), del que sigue siendo el director. La única precaución de Katty, cuando comenzó la batalla por la conquista de la ciudad, fue trasladar a su esposa y sus dos hijos a Beirut.

Él siguió trabajando en el hospital, que cuenta con 65 camas. Durante la guerra asistió, a menudo de forma gratuita, a heridos de todo tipo. El hospital se encuentra en el llamado Nuevo Alepo, un barrio de reciente construcción que, por desgracia para él, está justo en la dirección en la que las posiciones de los rebeldes y los yihadistas están más cerca de la ciudad. Aquí todavía siguen cayendo los misiles (tres, el día antes de mi visita) y los cristales rotos o agrietados lo atestiguan.

“Alepo Oeste”, explica el doctor, “tiene un millón 200 mil habitantes. Los hospitales públicos, del estado, son tres. Luego existen los privados, que son unos cuarenta. Del tamaño del nuestro, y como el nuestro, dotados con casi todas las especialidades, sin embargo, solo hay tres. En estos cuatro años de guerra, por lo tanto, tuvimos que compensar la insuficiencia del sistema de salud, aunque en el ínterin las otras enfermedades, las que no están relacionadas con los traumas en combate, ciertamente no se detuvieron”.

Katty almacena en su teléfono decenas de imágenes horribles. Niños con las extremidades desgarradas, jóvenes y viejos devastados por la metralla de los misiles, incluso una mujer con un proyectil de mortero plantado en la rodilla. “Nosotros la operamos, porque todo el mundo tenía miedo: el artefacto estaba sin explotar y podía detonar en cualquier momento”.

En el hospital Al Rajaa, obviamente, también se aplica el régimen impuesto por la escasez y el estado de emergencia que aún no terminó. Se ahorra en la luz, la calefacción, en todo lo que se pueda recortar sin dañar a los pacientes. Pero las habitaciones más desoladoras son aquellas en las que se amontonan máquinas que podrían salvar vidas y que, en cambio, están acumulando polvo.

“Estos son dos aparatos averiados, para la anestesia neonatal. No podemos obtener piezas de repuesto debido al embargo. Si funcionaran, habríamos salvado la vida de algunos niños. Y esto, fabricado en Italia, es un arco radiológico, una herramienta valiosa en muchas situaciones de emergencia. Resulta especialmente crucial cuando se trata de heridas por arma de fuego, porque permite identificar al milímetro la posición de la bala. En este caso, también nos falta una pieza de recambio”. Y así, de una habitación a otra, de una máquina a otra, de unas atenciones médicas que se podrían haber proporcionado a una curas que se podrían haber puesto en marcha, si Estados Unidos y la Unión Europea no hubiesen declarado el embargo. El enésimo embargo que sueña con golpear al “enemigo” (en este caso, Bashar al-Assad) y en su lugar solo afecta a inocentes.

“Ve”, señala Katty, “aquí no tratamos a los militares, que tienen sus propios hospitales. Curamos solo a los civiles. Por definición, a las víctimas inocentes de cualquier guerra. Le podría contar historias casi increíbles. Por ejemplo: hace dos meses, nos trajeron a un vendedor ambulante que tenía su puesto en frente de la mezquita que está aquí, en este mismo barrio. Había sido herido por la metralla de un cohete y para él, por desgracia, no había nada que hacer. Tres días después, también murió su mujer, fulminada en su casa por una bala perdida. Aquí, nos ocupamos de personas así. Y ¿por qué no nos permiten atenderlas? ¿De qué son culpables? ¿Usted sabe la respuesta? Se lo pregunto a todos los no sirios que me encuentro y todavía ninguno me ha sabido responder”.

(Fuente: Gli Occhi Della Guerra)

Cáritas Siria: Damasco sufre una emergencia hídrica. Millones de habitantes están sin agua

Damasco (AsiaNews).- La responsable de comunicación de Cáritas Siria, Sandra Awad, vive desde hace años el drama de la guerra. En un largo informe, Awad relata la situación que atraviesa actualmente Damasco: falta el agua, la distribución de energía eléctrica se interrumpe durante horas, escasea el gas y el combustible para la calefacción. La ciudad parece que volvió a “la edad de la piedra”.

En los últimos días, advierte la responsable de esta organización eclesial, el mayor problema es la falta de agua potable, un verdadera y propia “emergencia hídrica” que afecta a una cantidad ingente de habitantes de la capital siria. En Damasco, más de cinco millones de personas transcurrieron el Fin de Año sin agua. El 22 de diciembre se interrumpió la provisión de la central de Ain Al-Fija, el centro de distribución más importante de la región. Esta central, que está situada a uno 20 kilómetros de la capital en el valle del río Barada, provee el “70% del agua” a la ciudad y las zonas circunstantes.

Los habitantes de Damasco, señala Awad, “están preocupados”. Acumular reservas de agua -añade- se convirtió en una de las prioridades de este último período. Se trata de una emergencia confirmada recientemente por el cardenal Mario Zenari, nuncio apostólico en Siria, en una entrevista concedida a AsiaNews.

El Gobierno sirio acusó a los rebeldes, que ocupan Wadi Barada desde 2012, de haber envenenado las reservas de agua derramando litros de combustible diésel dentro de los pozos. En el pasado, los combatientes cortaron varias veces la provisión de agua a la capital, como arma de chantaje contra el Ejército gubernamental que quería recuperar la zona.

Poniendo en riesgo la “frágil” tregua nacional firmada por el Gobierno y las milicias armadas, que entró en vigor desde la medianoche del 30 de diciembre gracias a la mediación de Rusia y Turquía, en la zona se realizan enfrentamientos entre los dos frentes. Una preocupación más para millones de habitantes de Damasco, que más allá de la duración del conflicto hoy miran a la necesidad inmediata de agua para beber, lavar los platos o la ropa y para la higiene personal, dice la responsable de Cáritas en su escrito.

Mostapha, de 55 años y padre de 4 hijos, afirma haber esperado “en una cola durante tres horas” para conseguir un poco de agua en un parque público cercano a su casa. “Cuando llegué al grifo -lamenta- el agua fue cortada. Ahora uso un bono para adquirir alguna botella de agua, si en el negocio queda aún alguna. La mayor parte está terminando las reservas”.

El Gobierno sirio, explica Awad, trata de suplir la carencia juntando agua de algunos pozos esparcidos alrededor de la capital, pero son muchos los que ni siquiera cuentan con una mínima reserva. Los privados venden el agua al triple de su precio y se asiste a un progresivo aumento del mercado negro.

Sara, madre de dos hijos, cuenta que compró un poco de agua “a una persona que estaba de paso” a un precio altísimo y sin conocer su proveniencia. “Pero -reconoce- no tenía otra opción”. “Desde hace cinco días mi pozo está seco y tenía que dar de beber a mis hijos”. De aquí, según los expertos, el riesgo creciente de enfermedades relacionadas con el consumo de agua contaminada o no potable. “Mi hijo -apunta Roula, de 39 años y madre de tres niños- tuvo una reacción cutánea muy fuerte después de ducharlo con agua comprada a un traficante. No pudo dormir durante toda la noche. Lo llevé al doctor, el cual me confirmó que se presentaron muchos casos análogos en la última semana”.

En su documento, Sandra Awad asegura que el inicio de 2017 se caracterizó por las “dificultades” y el “cansancio” de muchos habitantes de Damasco. A su modo de ver, se puede suplir la falta de electricidad y combustible, pero no sucede lo mismo con el agua. “Esperemos -concluye- que esta pesadilla pueda terminar rápidamente”.

Signos marianos en la guerra de Siria

(ReL).- La situación de los cristianos en Siria sigue siendo terrible aunque tanto sufrimiento no les ha hecho perder la fe sino incluso reforzarla. Así lo explicó el arzobispo grecocatólico de Homs, Jean Abdo Arbach, recientemente en Madrid y Barcelona tras ser invitado por Ayuda a la Iglesia Necesitada.

En una conversación con la Fundación Cari Filii habló también del amor del pueblo sirio por la Virgen María, incluidos muchos musulmanes, así como de los signos que apuntan a una especial acción de María en aquella tierra.

“Nuestra región de Homs, con poblaciones como Qalamún, Malula -donde fueron secuestradas unas religiosas- o Yebrud, siempre ha sido de una gran devoción mariana y siempre ha contado con muchas capillas dedicadas a la Virgen”, explica el arzobispo, que habla español porque durante varios años fue párroco de los católicos melquitas de Córdoba (Argentina).

Misa en Yebrud sin electricidad… pero con luz
En marzo de 2014 el ejército sirio reconquistó Yebrud, que había sido durante 5 meses el feudo principal de la facción rebelde de la región de Qalamún, que incluía a numerosos yihadistas.

Jean Abdo Arbach, que era arzobispo de Homs desde enero de 2013, llegó allí el 9 marzo de 2014 para celebrar misa en la capilla de la Virgen María de la Salvación, patrona de la diócesis. Como en casi todo el pueblo, no había electricidad debido a los destrozos de la guerra.

“No había electricidad… y sin embargo yo notaba algo, unas luces que brillaban durante la misa. No sólo yo, las otras 70 personas que estaban conmigo lo notaron. Y sin electricidad”, señala el arzobispo.

Dos días después, de vuelta a Homs, el sacerdote de Yabrud le telefoneó de noche para contarle que la imagen de la Virgen lloraba, que tenía lágrimas. “Volví a Yebrud para verlo. Allí la gente me lo comentaba, que habían visto las luces y las lágrimas”.

La Virgen, vestida de blanco, en las montañas
Los cristianos de Yebrud contaban también historias. “Decían que unos musulmanes habían visto a la Virgen María, vestida de blanco, caminando por las montañas que dominan a la ciudad”, muy visible desde el valle donde están las viviendas.

En otra ocasión, el arzobispo celebró misa en un pueblo, y algunos de los jefes musulmanes acudieron a la misa.

“Uno de estos jefes vino a hablar conmigo, y me habló con devoción y agradecimiento de la Virgen. Me entregó un cuadro que representaba a un soldado de rodillas, ante la Virgen María. Me dijo que esa escena había pasado en Yebrud la noche anterior a la liberación. Después consulté a un sacerdote local y me dijo que muchos musulmanes habían rezado, descalzos, venerando a la Virgen, que era algo que muchos sabían allí”, explica el arzobispo.

Una gran imagen de la Virgen reemplaza las destruidas
Los yihadistas en Yebrud habían destruido la parroquia y los iconos de la Virgen en la plaza donde siempre habían estado. En esa misma plaza ante la parroquia los cristianos levantaron, tras la liberación de la ciudad, una estatua de la Virgen de 7 metros de alto. “La dedicamos a Nuestra Señora de la Paz”.

En Yebrud la Patrona es la Virgen de la Salvación, representada en un icono del siglo XVII que tiene su leyenda milagrosa: unos obispos lo trasladaron de una capilla a una gran iglesia, pero al día siguiente el icono volvió milagrosamente a su capilla original, como negándose a dejar el lugar. En la zona hay mucha devoción también a la Virgen de la Paz, patrona de la catedral de Homs.

Devoción al icono milagroso de Soufanieh
Y la población cristiana de toda Siria es muy devota del icono de la Virgen de Soufanieh, en Damasco, cuyos hechos milagrosos (lágrimas y sudor de aceite curativo) han sido aprobados oficialmente tanto por el arzobispo católico como por el ortodoxo. Este icono pertenece a un matrimonio mixto: Nicolás, ortodoxo, y Myrna, grecocatólica. Fueron testigos de los hechos de 1982 sus amigos y vecinos musulmanes.

“La Virgen es la Madre de Dios, la Madre de la Iglesia y Madre Nuestra; en mayo le hacemos oración cada día y tenemos asociaciones marianas en Siria desde hace mucho siglos. Los cristianos sirios la amamos con devoción”, concluye el arzobispo de Homs.

Ella da consuelo en estos tiempos duros. El arzobispo tiene una lista con nombres y apellidos de 420 cristianos que han muerto mártires en su diócesis estos años. Y recuerda que la ciudad de Alepo hace poco contaba con 200.000 cristianos y hoy apenas quedan allí 30.000 entre grandes privaciones.

¡Alepo ha sido liberada!

(SOS).- Acabo de comunicarme con algunas familias de Alepo. Entre gritos de alegría y emocionados hasta las lágrimas me contaban que ya ha sido totalmente liberada la parte oriental de Alepo, que estaba en manos de los rebeldes (¡terroristas es su verdadero nombre!), y desde donde partían las “lluvias” de proyectiles y misiles que han azotado durante años a los civiles de la parte occidental, y en  particular a los barrios cristianos.

Aun quedan zonas más pequeñas en manos de los rebeldes terroristas, como es el barrio de Zahrá, justo detrás de donde viven nuestros misioneros, y por eso siguen cayendo todavía proyectiles, pero son objetivos mucho menores, y según vaticinan los mismos vecinos, en pocos días el ejército logrará tomar el control definitivo de todas estas zonas.

Anoche la algarabía y los festejos en las calles fueron interminables. ¿Cómo no expresar la alegría de ver a su amada ciudad de Alepo al fin liberada de la muerte después de 5 años de agonía?

Recuerdo que apenas comenzado el asedio de los rebeldes a la ciudad y los ataques desde los barrios tomados fuimos a visitar a una de estas familias con las que hablé hoy. Todo era nuevo y repentino: tiros, bombardeos, y explosiones permanentes. Y ellos dijeron muy seguros: “No hay de qué preocuparse, esto no durará. El ejército en esta misma semana acabará con los terroristas”. Era el año 2012…. Y era solo el inicio de esa “música de fondo” de la pesadilla que acompañaría la vida de nuestra gente durante años.

No es que todo haya concluido ya en Siria, pero probablemente estamos ante el comienzo del fin…
Y es que ayer, mientras se libraba esta importante batalla, se celebraba el día de Nuestra Señora de Guadalupe. ¡Su Nombre significa “la que aplasta la cabeza de satanás”! Ella, que tantas veces en la historia se hizo presente en plena lucha concediendo la victoria, ¡cómo no iba a liberar a tantos hijos suyos perseguidos acogidos a su manto protector!

Expresamente me pidieron que les agradezca a todos sus oraciones.
¡No dejemos de rezar por ellos!

¡Un abrazo a todos!

Hermana Guadalupe

Rusia critica a la ONU por dejar de repartir ayuda humanitaria en Alepo

Alepo (Agencias).- El Ministerio Ruso de Defensa criticó a la ONU por la demora en el reparto de ayuda humanitaria en las zonas de la segunda ciudad siria tomadas recientemente por el gobierno de Damasco. En un comunicado, el general Igor Konashenkov declaró que Estado Unidos, Gran Bretaña, Francia y las Naciones Unidas no han remitido ninguna petición para enviar ayuda humanitaria a los 90.000 habitantes del este de Alepo, liberados de los terroristas hace unos días.

En las últimas semanas el asesor especial del enviado de la ONU para Siria, Jan Egeland, así como representantes de Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania y varias organizaciones internacionales “habían exigido insistentemente que se admitan los convoyes con ayuda humanitaria para los barrios del este de Alepo, controlados por los extremistas”, recordó el portavoz del Ministerio Ruso de Defensa.

“Sin embargo, dos días después de la liberación de más de 90.000 habitantes de Alepo de los terroristas, la Oficina del enviado especial de las Naciones Unidas, Staffan de Mistura, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Reino Unido, el de Francia, y el Departamento de Estado de Estados Unidos no han enviado ninguna solicitud para la prestación de asistencia humanitaria”, destacó Konashenkov.  “Al parecer, esta ayuda estaba destinada a otras personas que viven en los distritos del este de Alepo”, ironizó el alto mando del Ministerio de Defensa.

El general ruso añadió que espera que Egeland “en vez de declaraciones infundadas, por fin pase a las acciones reales para prestar ayuda a los ciudadanos en los barrios orientales de Alepo”. En esta línea, Konashenkov señaló que la falta de combatientes en los distritos liberados proporciona las condiciones necesarias para la prestación de asistencia humanitaria en el este de Alepo.

Los soldados rusos han sido hasta la fecha la única fuente de alimentos, medicinas y otros suministros para los 90.000 residentes de los vecindarios de Alepo reconquistados la semana pasada por el Ejército de Siria, dijo el portavoz de Defensa.

El alto cargo ruso insistió en que el Kremlin mantiene una política de solidaridad en medio de la guerra que azota a Siria, tanto en materia militar como en ayuda humanitaria. “Durante todo este tiempo, los habitantes de los barrios orientales de Alepo reciben diariamente ayuda humanitaria, medicinas y ropa de abrigo del Centro Ruso para la Reconciliación y el Gobierno de Siria”, acotó Konashenkov.

Medios estatales sirios comenzaron a informar el pasado viernes desde zonas recién recuperadas por las Fuerzas Armadas gubernamentales en su ofensiva terrestre sobre el este de Alepo. Las imágenes mostraron el realojo de civiles, obras de reparación en carreteras y retirada de escombros.

La televisora estatal al-Ikhabirya enseñó además a cientos de desplazados sentados en las calles empapadas por la lluvia y a otros subiendo a autocares del gobierno para trasladarse a áreas reconquistadas. El canal de televisión estatal emitió también entrevistas a personas que escaparon de la zona rebelde. Algunos acusaron a los insurgentes de disparar para evitar su marcha al territorio bajo control del Ejercito sirio.

En un comunicado conjunto, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia, Italia y Canadá reclamaron un alto el fuego en Alepo y reiteraron su posición de buscar una salida diplomática al conflicto.

“La oposición ha aceptado el plan de cuatro puntos de la ONU en Alepo. El régimen tiene que aceptarlo también”, señalaron las potencias en referencia a la iniciativa de Naciones Unidas, estancada desde hace semanas, de entrega de ayuda y evacuaciones médicas en la ciudad. “Llamamos al régimen sirio a hacerlo urgentemente para aliviar la situación extrema en Alepo, y llamamos a Rusia e Irán a utilizar su influencia para ayudar a que esto ocurra”, enfatizaron los países firmantes.

Por su parte, el gobierno sirio advirtió este martes que rechazará cualquier tregua que no suponga una salida de los rebeldes de Alepo y denunció este miércoles que sigue sufriendo ataques del otro bando.

Las autoridades de Damasco prometieron que no abandonarán y ejercerán todos los esfuerzos posibles para liberar a los civiles de la parte oriental de la ciudad martiriada, a los que describieron como “rehenes de los terroristas”.

La Cancillería siria también agradeció a Moscú que vetara en el Consejo de Seguridad de la ONU, con el respaldo de Pekín y Caracas, “un proyecto de resolución que habla de una tregua y no garantiza la salida de los combatientes del este de Alepo, lo que les ofrece la posibilidad de reagruparse y repetir sus crímenes”. “La eliminación del terrorismo es la única manera de poner fin al sufrimiento de civiles inocentes”, que son “víctimas del terrorismo ‘takfiri’ y de la hipocresía de Occidente”, dijeron desde el Ministerio de Asuntos Exteriores.

Desde el pasado 15 de noviembre, el Ejército sirio está llevando a cabo una ofensiva en el este de Alepo, donde ha arrebatado a los grupos armados rebeldes el control de varios distritos.