Crisis Rohingya: ¿tendrá éxito la mediación de China?

(SOS).- En los últimos días ha habido una frenética actividad diplomática de parte de China en la crisis de los Rohingya. Tras haber aplaudido, en el pasado, la intervención del ejército birmano contra la minoría, ahora Beijing se propone como mediador entre Myanmar y Bangladesh. No está claro si el acuerdo establecido a finales de noviembre entre los dos países, para el regreso de los Rohingya, ha sido fruto de la mediación china. Lo que no deja de ser cierto es que Beijing está preocupada por la intervención de otras potencias en la región de Rakhine, donde China ha gastado miles de millones para un oleoducto, un gasoducto, infraestructuras, convirtiendo a esta zona en uno de los centros neurálgicos del proyecto Belt and Road Initiative, la Nueva Ruta de la Seda.

En el texto que publicamos a continuación, por cortesía de la Jamestown Foundation, Sudha Ramachandran*
enuncia todas las relaciones económicas y militares que Beijing mantiene con Dacca y Naipyidó, y explica este nuevo rol de mediador internacional asumido por China,  motivado por sus intereses económicos, más que por razones humanitarias (traducción al español, de AsiaNews).

Durante su visita a Dacca (Bangladesh) y a Naipyidó (Myanmar) los días 18 y 19 de noviembre, el ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, ha propuesto un plan en tres etapas, para resolver la crisis Rohingya. Ante todo, Wang ha solicitado un cese del fuego, orientado a restaurar el orden y la estabilidad en la región, para frenar el flujo de Rohingya que huyen hacia Bangladesh. China piensa que esto podría servir para preparar una segunda etapa: las negociaciones entre Myanmar y Bangladesh para afrontar el problema de los refugiados. La tercera y última fase comprende el desarrollo económico del Estado de Rakhine, para afrontar las causas que subyacen a la violencia (Global Times, 20 de noviembre).

Según parece, Naipyidó y Dacca han aceptado el plan de China, y esto marca el inicio de una nueva fase de involucramiento de Beijing en el conflicto de los Rohingya (FMPRC, 20 noviembre). Hasta ahora, el rol de China se limitaba a proveer ayuda humanitaria para los refugiados Rohingya, y proteger a Myanmar de las censuras internacionales. ¿Por qué China adopta ahora un rol de mediador en el conflicto? Y, ¿hay probabilidades de que tenga éxito en llevar la paz a esta agitada región?

El conflicto Rohingya

La crisis Rohingya comienza el 25 de agosto, cuando el gobierno de Myanmar declara “organización terrorista” al  Arakan Rohingya Salvation Army (ARSA), en respuesta a los ataques letales perpetrados en puestos de policía y del ejército en el Estado de Rakhine, en la zona occidental de Myanmar (Mizzima, 28 de agosto). Este lanza una represión militar en Rakhine que –según se afirma– apunta a los militantes (Mizzima, 16 de octubre; Terrorism Monitor, 10 noviembre). De todos modos, se desencadena una violencia horrenda contra la población civil Rohinyá, e incluso sontra mujeres y niños. Pueblos enteros son arrasados. Se piensa que más de 600.000 Rohingya -de los aproximadamente 1,1 millones de Rohingya que viven en Myanmar- han huido a Bangladesh (The Wire, 17 noviembre). La crisis actual es la más grave que se recuerde en la historia del conflicto Rohingya, que ya lleva varias décadas.

Las raíces del conflicto Rohingya (como todos los demás conflictos étnicos de Myanmar) se remontan al período colonial, pero la Independencia trajo consigo una discriminación anti-Rohingya, que se ha tornado sistemática y seria. Grupo étnico musulmán que lleva siglos viviendo en el Estado de Rakhine, los Rohingya no figuran entre los 135 grupos étnicos oficiales de Myanmar. Desde 1982 se le niega la ciudadanía, lo cual los convierte en apátridas (Daily Sabah, 23 de octubre). Además de los sufrimientos por mano de los militares, los Rohingya también han estado en la mira de grupos armados budistas de Rakhine (The Wire, 17 noviembre). La violencia ha producido olas migratorias de Rohingya rumbo a los países vecinos como Bangladesh, Tailandia, India, Malasia e Indonesia. Puesto que también se les niega su ingreso en estos países, los refugiados Rohingya son rechazados y languidecen en campos improvisados y superpoblados.  (The National, 13 septiembre).

El apoyo de China

Las noticias sobre las atrocidades de los militares birmanos, perpetradas contra los civiles Rohingya que huían han suscitado la indignación internacional. Zeid Ra‘ad al-Hussein, responsable del Consejo de la ONU abocado a los derechos humanos, ha descripto la situación como “un ejemplo de un manual de limpieza étnica” (UN News Centre, 11 septiembre). Incluso varios países islámicos y potencias occidentales han criticado la brutal represión de Myanmar contra los Rohingya (Arab News, 5 septiembre, FirstPost, 23 septiembre).

Mientras tanto, China ha elogiado públicamente las represiones del gobierno de Myanmar en Rakhine. En septiembre, el embajador chino en Myanmar, Hong Liang, “se mostro fuertemente a favor” de los “contraataques de las fuerzas de seguridad birmanas contra los extremistas terroristas [Rohingya, ndr]” a la vez que describió la campaña militar como un “asunto de competencia interna”  (The Global New Light of Myanmar, 14 septiembre). Más tarde, en el mismo mes, Hong le aseguró al gobierno de Myanmar que China permanecería a su lado “con firmeza” en el plano internacional y que continuará brindando la “asistencia necesaria” para ayudarlo a “mantener la estabilidad interna y el desarrollo” (The Irrawaddy, 27 septiembre).

En la ONU, China puso un freno a las resoluciones contra Myanmar, y obligó a suavizar las declaraciones críticas como consecuencia de la brutal campaña militar contra los Rohingya. El 6 de noviembre, por ejemplo, el Consejo de Seguridad de la ONU (UNSC) expresó “grave preocupación por las noticias sobre violaciones de los derechos humanos y abusos en el Estado de Rakhine” y solicitó al gobierno de Myanmar que procediese “a garantizar que no haya un ulterior uso excesivo de la fuerza militar” (United Nations, 6 noviembre). Si bien se trataba de una fuerte censura sobre el uso de la fuerza militar de Myanmar contra los Rohingya, la misma sólo constituía una declaración –y no una resolución- cuya aplicación no es obligatoria. China y Rusia forzaron al UNSC a emitir una declaración de la presidencia, en lugar de una resolución. La declaración denuncia el modo en que Myanmar ha manejado la crisis, pero carece de consecuencias.

Los intereses chinos en Rakhine

Los intereses chinos en el Estado de Rakhine surgen por su posición estratégica y por sus recursos hídricos. El Estado está situado en la bahía de Bengala, que se abre sobre el Océano Índico. La extensa costa del Rakhine ofrece al sur de China un acceso al mar, mientras que a China oriental le brinda una vía más corta para llegar al Océano Índico. De la misma manera, el puerto de  Gwadar,  en Pakistán, permite a Beijing transportar petróleo, gas y otros productos del Asia occidental hacia la China occidental, bastante subdesarrollada, a través de una ruta que pasa por Pakistán  (China Brief, 31 de julio, 2015 y Mizzima, 31 de octubre). Los puertos y oleoductos en Rakhine incrementan de modo significativo el comercio de China con África y Asia occidental, y lo liberan de la dependencia del congestionado Estrecho de Malaca  (China Brief, 31 de julio, 2015).

Además, Rakhine es rico en recursos naturales. En el año 2004, a lo largo de sus costas se descubrieron vastos yacimientos de gas. A principios del 2008, China adquirió gas proveniente del área y desde el 2013 comenzó a transportarlo desde  Kyaukphyu, sobre la costa de Rakhine, hasta la provincia china del Yunnan, a través del gasoducto Myanmar-China. Este gas resuelve las necesidades de las provincias chinas de Yunnan, Guizhou y Guangxi, y de otros condados y ciudades. Desde abril de este año, el petróleo del Rakhine es transportado a China mediante un oleoducto que corre en paralelo al gasoducto citado (China Daily, 11 de mayo y Mizzima, 31 de octubre).

Se dice que China debe haber invertido cerca de dos mil quinientos millones de dólares americanos en los proyectos para el transporte del gas y del petróleo, y que está invirtiendo otros diez mil millones de dólares en la zona económica especial de Kyaukphyu, que incluirá un puerto de aguas profundas y un parque industrial, con el objetivo de convertir a Kyaukphyu en un centro económico marítimo (Mizzima, 31 de octubre).

Las áreas más azotadas por la violencia actual están situadas en el norte de Rakhine, cerca de la frontera entre Myanmar y Bangladesh. Beijing está preocupada, aún cuando Kyaukphyu, el oleoducto y el gasoducto no están en esta zona, y tampoco corren por la zona afectada por la inquietud. El surgimiento del ARSA y su creciente capacidad de lanzar ataques sobre objetivos bien protegidos indica que, para ellos, atacar fuera de sus bases es sólo una cuestión de tiempo. Lo cual ha incrementado la preocupación de Beijing por la seguridad  de las infraestructuras construidas y en las cuales ha invertido tanto en Rakhine.

El Estado de Rakhine juega un rol significativo en la Belt and Road Initiative (BRI) de China. El puerto de Gwadar en Pakistán, el puerto de Kyaukphyu y Myanmar serán importantes centros para el cinturón marítimo de la Ruta de la Seda de la BRI. De ello se deriva que la “estabilidad de Rakhine” sea vista como un factor “importante” para el éxito de la BRI, tal como fue dicho por U Maung Maung Soe, analista de asuntos étnicos y políticos (The Irrawaddy, 4 septiembre). El interés de China por hacer que se termine la crisis Rohingya y restaurar la estabilidad en la región se ve movido por la preocupación del impacto que la violencia y las tensiones de Rakhine podrían tener sobre el éxito de sus proyectos en Myanmar y en la BRI.

Estrechos vínculos de China con Bangladesh

También en Bangladesh China ha invertido fuertemente en la modernización y construcción de infraestructuras portuarias, carreteras, puentes y ferrocarriles. También es su principal socio; Bangladesh ofrece un gran mercado para productos chinos. Los informes de defensa también son fuertes; Bangladesh es el segundo importador de armas chinas (después de Pakistán) y es la fuente del 82% de todas las armas compradas por Bangladesh entre 2009 y 2013 (China Brief, 21 de junio de 2016).

China también está ansiosa por proteger sus fuertes y crecientes intereses y lazos en Bangladesh. Aquí hay una preocupación sobre la campaña militar de Myanmar contra los Rohingya, que es directamente responsable de la ola de refugiados en Bangladesh y que ha dejado en Dacca la pesada tarea de encontrar refugio y alivio para los refugiados Rohingya. La estrategia militar de Myanmar no solo contribuyó al éxodo de los refugiados, sino que también causó la militancia Rohingya. Para Bangladesh, que ya está luchando con una serie de grupos yihadistas, la emergencia del ARSA y el adiestramiento de sus cuadros en lugares-santuario de Bangladesh plantea más amenazas a la seguridad. La adhesión de China a la estrategia de Myanmar sobre el tema Rohingya ha provocado naturalmente una “gran decepción” en Dacca (Daily Star, 13 de noviembre).

Para aliviar la carga de Dacca en el cuidado de los refugiados Rohingya, China está ofreciendo ayuda, incluidas tiendas y mantas a los refugiados Rohingya en Bangladesh (Xinhuanet, 13 de octubre). Los líderes chinos están preocupados por los intentos de Bangladesh de atraer potencias extra-regionales para resolver la crisis, empujando a Beijing a acelerar los esfuerzos para llevar a Myanmar y Bangladesh a la mesa de negociaciones y dar conclusión al problema de los refugiados.

¿La mediación china tendrá éxito?

En el pasado, China evitó desempeñar el papel de mediador en conflictos fuera de sus fronteras, justificando que estaba en contra de sus principios de no injerencia en los asuntos internos de las naciones soberanas. En cualquier caso, en los últimos años ha demostrado una creciente disposición a mediar para terminar con los conflictos. Por ejemplo, ha estado involucrado en los esfuerzos para llevar al gobierno afgano y los talibanes a la mesa de negociaciones (Express Tribune, 7 de marzo). Más recientemente, ha practicado contactos diplomáticos entre Afganistán y Pakistán para detener las crecientes tensiones entre los dos vecinos (Times of India, 26 de junio). China parece querer asumir el papel de mediador en regiones donde tiene fuertes intereses económicos o de otro tipo, y es la principal motivación que empuja a la mediación de Beijing en la crisis de Rohingya.

Es probable que el conflicto en la crisis Rohingya empeore debido al enfoque de China hacia el desarrollo militar-económico. El desarrollo de una región violenta debido a los actores externos rara vez beneficia a los locales, como se ve en la provincia pakistaní de Baluchistán. El desarrollo chino del puerto de Gwadar en la región ha empujado a los militantes a golpear a los que vienen del exterior (Express Tribune, 12 de abril de 2015, China Brief, 31 de julio de 2015). Casi con toda seguridad, los proyectos en el Rakhine favorecerán a los inversores extranjeros, a los budistas de Rakhine, y a la mayoría bamar, no a los marginados Rohingya. El desarrollo que no produce la inclusión económica de los Rohingya profundizará las críticas existentes y creará nuevos conflictos.

Para resolver el conflicto, es importante que Myanmar enfrente la raíz de los problemas, que son principalmente políticos: la denegación de la ciudadanía y los derechos del pueblo Rohingya y las políticas discriminatorias. Es difícil para China presionar a Myanmar sobre el tema de la ciudadanía. Además, se sabe que el ejército birmano es muy sensible a la soberanía del Estado y es poco probable que responda positivamente a las presiones chinas sobre estos temas.

China tiene una cierta influencia política y económica sobre Bangladesh y Myanmar, pero carece de otras cualidades que un mediador debería tener si quiere tener éxito en la pacificación del conflicto Rohingya. En particular, Bangladesh cree que China tiende hacía Myanmar; y podemos esperar que la economía sustancial de Beijing y otros intereses en Rakhine alimenten las sospechas de Myanmar sobre las verdaderas intenciones y acciones de China.

Conclusión

La mediación china difícilmente resolverá el conflicto Rohingya. A lo sumo, su intervención podría poner una tapadera a la violencia desencadenada por las fuerzas militares de Myanmar en el Estado de Rakhine. Esto podría garantizar un cierto grado de estabilidad, pero no la paz en Rakhine. En el futuro, uno puede esperar que China se ofrezca como mediadora en conflictos internos y entre naciones donde tiene intereses importantes, especialmente aquellos que incluyen naciones que son parte de la Belt and Road Initiative.

*Investigadora independiente y periodista que reside en Bangalore (India).

(Fuente: AsiaNews)

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Filipinas se tiñe de rojo, para solidarizarse con los cristianos perseguidos en el mundo

(SOS).- En signo de solidaridad con los millones de cristianos perseguidos en todo el mundo, algunas iglesias y universidades de Filipinas hoy “se tiñen” de rojo. Según refiere el sitio de la Conferencia Episcopal, CBCPNews, los lugares de culto y los centros de investigación iluminarán sus fachadas durante toda la jornada y, por la tarde, se celebrarán misas y vigilias de oración.

La iniciativa, explican los promotores, se enmarca en la campaña “Miércoles rojo”, difundida en la web y en las redes sociales a través del hashtag #RedWednesdayPH campaign. En esta jornada, también se invita a los fieles a llevar vestimenta de color rojo, como signo de solidaridad con todas las personas que sufren a causa de su fe cristiana.

“El deseo —cuenta el director nacional de Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN) Jomar Luciano— es que […] un número cada vez mayor de filipinos tome conciencia de la situación y de la gravedad de la persecución hacia sus co-hermanos”, como ha sido subrayado en reiteradas oportunidades por el Papa Francisco. Con la esperanza de que esta nueva consciencia, añade el promotor de  la campaña, “lleve a acciones concretas, como el sostén a través de la oración, la información y la caridad”.

En un comunicado difundido en las últimas horas por los directivos filipinos de ACN, se resalta que la iniciativa de solidaridad #RedWednesdayPH campaign apunta a los siguientes objetivos: educar al público, y en particular a los jóvenes, en la naturaleza y amplitud de las persecuciones que tienen como objetivo a los cristianos en todo el mundo, sobre todo en algunas naciones de Asia, África y el Oriente Medio; generar una conciencia, entre los cristianos filipinos, de que se forma parte de una familia cristiana mundial que es mucho más amplia que la sola realidad local; impulsar a los cristianos de todas las edades y tradiciones, para que defiendan su fe y los derechos de los cristianos a practicar su fe sin miedos y sin el peligro de constricciones.

La campaña internacional también involucra a otras naciones, entre ellas, al Reino Unido, Australia, Irlanda, Italia y Francia. En Filipinas se han adherido a la misma, entre otras, las arquidiócesis de Manila, Zamboanga, Palo, el vicariato apostólico de Jolo, la diócesis de Baguio y Antipolo, la basílica del Naza.

(Fuente: AsiaNews)

Obligan a cristianos chinos a sustituir la cruz por la imagen del presidente Xi Jinping

(SOS).- Las autoridades locales de la región de Yuang, en la provincia china de Jiangxi, están presionando a cristianos chinos para que retiren del interior de sus casas la cruz y el cuadro de Jesús y que los sustituyan por la imagen del presidente de la República Popular China, Xi Jinping.

Según informa el periódico South China Morning Post, el objetivo de estas presiones es “convertir a los creyentes de la religión, en creyentes del Partido Comunista”. Para lograrlo, amenazan con retirar las ayudas económicas a las familias que no obedezcan.

Este chantaje está teniendo un impacto fuerte entre la población cristiana de la zona, un 10%, ya que se trata de una región rural en la que la población vive en situación de pobreza: el 11% de su millón de habitantes vive bajo el umbral de pobreza.

Esta medida coincide con la nueva etapa inaugurada en China desde que Xi Jinping accedió a la Secretaría General del Partido Comunista Chino, en noviembre de 2012, y, un año después, a la Presidencia de la República Popular China.

La concentración de poder en manos de Xi Jinping se ratificó y amplió tras el congreso general del Partido Comunista celebrado el pasado mes de octubre.

Durante esa sesión, el mismo presidente anunció el nacimiento de una “nueva era” para China en la que el “gigante asiático” debería aspirar a convertirse en la principal potencia política, económica y militar del mundo.

Para los ciudadanos chinos, esa “nueva era” se ha traducido en la imposición del culto a la figura del presidente, un fenómeno que no se producía en el país asiático desde tiempos de Mao Tse-Tung, el sangriento líder comunista impulsor de la Revolución Cultural China que causó millones de muertos y supuso la instauración del comunismo.

Según confirmaron a la publicación citada algunos funcionarios locales, al menos 600 personas han retirado ya de sus hogares los símbolos religiosos y los han sustituido por retratos del presidente y simbología del Partido Comunista.

El representante de la región en la Asamblea Popular China, Qi Yan, explicó que la campaña se inició en el pasado mes de marzo y se ha centrado principalmente en familias que reciben ayudas para erradicar la pobreza.

“Estas personas –afirmó– viven en situaciones de pobreza, muchas veces por la enfermedad de algún familiar, y piensan que si creen en Jesús se curarán de su enfermedad. Lo que queremos es hacerles entender que su enfermedad es algo físico, y que la gente que realmente puede ayudarles es el Partido Comunista y su Secretario General”.

(Fuente: ACI)

Hungría alza la voz ante la brutal persecución de los cristianos en África y Oriente Medio

(SOS).- El primer ministro de Hungría, Viktor Orban, participó en la primera conferencia en defensa de los cristianos perseguidos organizada por este país europeo, expresando su apoyo a la comunidad cristiana en Oriente Medio y África para que “puedan regresar a sus tierras” tras haber tenido que huir en los últimos años de la acción del terrorismo y el islam radical.

La conferencia, que tuvo lugar del 11 al 13 de octubre en Budapest, reunió a líderes de organizaciones en defensa de los cristianos, así como a representantes de las comunidades cristianas de regiones con persecución severa.

En su discurso, Viktor Orban expresó que su país conoce bien la opresión porque la sufrieron durante la era de la Unión Soviética. Por eso, su gobierno “ha sido el primero, y hasta ahora el único, en promocionar una conferencia sobre los cristianos perseguidos”.

“Haremos lo que los líderes de la comunidad local piensan que deberíamos hacer, que es ayudar a los repatriados a regresar a sus hogares ancestrales”, dijo Viktor Orban refiriéndose a los miles de cristianos que tuvieron que huir en los últimos años de la persecución en Siria o Irak.

“Es un hecho que el cristianismo es la religión más perseguida en el mundo de hoy. En vista del hecho de que 215 millones de cristianos en 108 países actualmente sufren diversas formas de persecución, cuatro de cada cinco personas oprimidas por su fe son cristianos, y en 2015 en Irak, un cristiano fue asesinado cada cinco minutos por causa de su fe”, explicó.

Las estadísticas añaden que el número de cristianos en Irak ha disminuido en quince años de una comunidad de 1,5 millones antes de la intervención militar occidental en 2003, a alrededor de 250.000 en la actualidad. En Siria, las cifras son más difíciles de calcular, pero se estima que el 50% de la población cristiana ha huido del país.

El primer ministro húngaro también aludió a “la persecución de los cristianos en Europa, que es una persecución de naturaleza espiritual, operando con métodos sutiles y astutos, y es indudablemente injusta, discriminativa y a veces dolorosa”, pero añadió que en su opinión “de ninguna manera puede compararse con la persecución brutal y física sufrida por los cristianos en África y Oriente Medio”.

Advirtió, sin embargo, “que el mayor peligro que nos amenaza hoy es el silencio indiferente de la élite europea que renuncia a sus raíces cristianas, a pesar de que el destino de los cristianos de Medio Oriente debería despertar a Europa al hecho de que, sin importar cómo, aunque parezca increíble, lo que sucedió allí también podría pasarnos”.

“Para nosotros, Europa es un continente cristiano y nos gustaría mantenerlo de esa manera, y aunque no podamos preservarlo todo, al menos nos gustaría guardar la pequeña porción que el Buen Señor le ha confiado los húngaros”, aseguró.

Viktor Orban acabó su intervención diciendo: “Soli Deo Gloria”.

El encuentro, celebrado bajo el lema de “Buscando respuesta a una crisis largamente ignorada”, reunió a líderes de la Iglesia de Oriente Medio, Europa y Estados Unidos, junto con activistas de ONG y parlamentarios de lugares como Canadá y Suecia, para encontrar “respuestas apropiadas a una crisis largamente descuidada”.

Cerca de 350 asistentes a la “Consulta internacional sobre la persecución cristiana” han escuchado cómo Hungría se encuentra “sola” entre las naciones al establecer una unidad gubernamental dedicada a atender las necesidades de esta minoría perseguida.

Entre otras acciones, el gobierno de Hungría ha apoyado la construcción de una escuela en Erbil (Irak) y ha establecido una secretaría de Estado “para la Ayuda de los Cristianos Perseguidos”, con el objetivo de “apoyar a los cristianos que se enfrentan a la violencia y la opresión en todo el mundo”, con un presupuesto de tres millones de euros.

Los últimos cristianos de Al Raqa logran huir del Estado Islámico

(SOS).- Sawsan Karapetyan, con un rosario en una mano y en la otra una jaula con dos loros, logró huir junto a su familia de Al Raqa ayudada por milicianos que participan en la batalla para expulsar al Estado Islámico de su gran bastión en el norte de Siria.

Esta armenia de 45 años, su marido y cinco allegados, que vivieron aterrorizados durante años, forman parte de los pocos cristianos que se quedaron en la ciudad. Abandonaron finalmente Al Raqa el martes, amparados por la oscuridad de la noche.

Utilizaron una carretera cuya seguridad fue garantizada por combatientes del Consejo Militar Asirio, que luego los trasladaron en la parte trasera de un camión hasta un suburbio de Jazrah, al oeste de la ciudad.

“No quería irme, pero los bombardeos eran tan fuertes que huimos”, relata esta mujer que aún tiene puesta la vestimenta negra impuesta por los yihadistas que llegaron a Al Raqa en 2014.

Como miles de otros que escaparon de las garras del grupo radical sunita, partieron sin llevarse casi nada. Pero Karapetyan no podía separarse de su rosario.

La ofensiva de la alianza kurdo-arabe contra los yihadistas, apoyada por la coalición internacional liderada por Estados Unidos, devastó la ciudad, en donde los civiles se encuentran bajo el fuego cruzado. “Cuando caían bombas en Al Raqa, nos juntábamos para rezar a Dios y pedirle que termine”, recuerda Karapetyan.

“Los últimos días vivimos los peores momentos por los intensos bombardeos. Tenía miedo por mi marido y mi familia“, apunta.

Miles de armenios y cristianos asirios vivían en Al Raqa. Antes de la llegada de los extremistas representaban el 1% de la población de mayoría árabe suní. Los armenios presentes en Siria son los descendientes de los que huyeron de las masacres en Anatolia durante la Primera Guerra Mundial.

Cuando los combatientes vestidos de negro tomaron la ciudad, la mayoría de los cristianos y kurdos huyeron. Amenazados de muerte, debían convetirse al islam o pagar “un arancel” para poder quedarse.

“Cuando llegó el Estado Islámico, sus combatientes quemaron las iglesias, los libros de oración, los ángeles, la estatua de la Virgen María y de Jesús”, lamenta Alexey, de 50 años, uno de los allegados de Karapetyan.

La Iglesia armenia católica de los Mártires y la griega católica de Nuestra Señora de la Anunciación fueron destruidas por los yihadistas.

“Celebrábamos nuestras fiestas en secreto en casa”, añade Alexey, vestida también con la ropa impuesta por el grupo radical sunita. “Quemábamos sólo un poco de incienso para sentir que era una fiesta religiosa”, asevera.

De Jazrah, los siete fíeles cristianos planean ir hacia Alepo, al oeste, para reunirse con parientes con quienes perdieron contacto desde hace un mes. En esa ciudad vive una importante comunidad armenia.

(Fuente: Agencias)

India – Arzobispo en Orissa: somos perseguidos, pero el Espíritu Santo nos fortalece

(SOS).- La Iglesia católica en Orissa fue bendecida por el Señor con 19 confirmaciones y tres primeras comuniones. La celebración tuvo lugar en la parroquia de San Antonio de Padua en Nayabazar, un barrio de Cuttak, capital estatal. El acontecimiento asume aún mayor significado si se considera que en 2008 el Estado indio fue teatro de una de las más feroces masacres de los extremistas hindúes contra los cristianos. Durante la homilía, Mons. John Barwa, arzobispo de Cuttack-Bhubaneshwar, afirmó que “la Iglesia de Orissa es una Iglesia perseguida, pero el Espíritu Santo nos fortalece”.

La ceremonia religiosa contó con la presencia de 250 fieles, tres sacerdotes y siete religiosas. La fecha del santo patrono se celebra el 13 de junio, pero la parroquia decidió anticipar las comuniones y las confirmaciones para hacerlas coincidir con la solemnidad de la Santísima Trinidad. Los parroquianos recibieron al Arzobispo con una danza tradicional, a la cual siguió la Santa Misa. Nambrana Bage, una de las confirmandas, dijo: “Estoy feliz de recibir la confirmación y agradezco a Dios por el don de la sabiduría, del conocimiento y del temor de Dios”. La Madre Reena aseguró que la joven “a partir de ahora recibirá el apoyo de la familia y de los ancianos para ser una buena persona”.

“La Santa Trinidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, único Dios en tres personas divinas y unidas en el perfecto amor, se revela a nosotros a través de su amor por nosotros seres humanos. A través de la acción y la intervención del Espíritu Santo, el pueblo de Dios continúa hoy experimentando el amor de Dios”, explicó Mons. Barwa. “El Espíritu -subrayó- alienta, santifica, enseña, ilumina al fiel en la vida cristiana, en particular en situaciones de dificultades, tentaciones y persecuciones”.

El Arzobispo evidenció que “la vida podría terminar de un momento al otro, pero la fe es eterna y el amor de Dios se muestra de manera incondicional a través del Espíritu Santo”. Luego invitó a los presentes a “imitar las cualidades divinas de San Antonio de Padua, que es invocado y venerado en todo el mundo como el patrono de las causas perdidas”. “A él se le atribuyen muchos milagros por parte de personas que se habían perdido o por las cosas y los bienes espirituales perdidos”. Ungiendo con el sagrado crisma a los jóvenes, Mons. Barwa aseveró: “Con el Sacramento de la Confirmación dejen que el mundo sepa que somos cristianos, conozca nuestro modo de vivir. Nuestro comportamiento debe revelar que pertenecemos a Dios”.

(Fuente: AsiaNews)

Cardenal indio: liberad a los siete cristianos de Orissa, que están en la cárcel injustamente

(SOS).- El Cardenal George Alencherry, Arzobispo mayor de Ernakulam-Angamaly, que dirige la iglesia de rito siro-malabar en la India, ha recordado que “los cristianos de Orissa en el distrito de Kandhamal han sufrido la brutalidad y la violencia”. “Siete inocentes todavía están en la cárcel y pedimos su liberación. Es urgente mostrar más solidaridad con los cristianos de Kandhamal y difundir el mensaje de su testimonio”, ha aseverado.

En los últimos días, en una intervención en el Kerala Catholic Episcopal Council (KCBC), ante más de 40 obispo y 150 superiores religiosos, el Cardenal Alencherry ha presentado la obra de Anto Akkara, periodista que ha realizado una minuciosa investigación sobre las masacres anticristianas que se verificaron en Orissa en el 2008.

Tras el misterioso asesinato del líder hindú Swami Laxmanananda Saraswati, ocurrido en Kandhamal el 23 de agosto de 2008, los nacionalistas hindúes acusaron a los cristianos del homicidio. Por ello, se desencadenó una verdadera cacería que provocó la muerte de 100 cristianos. En una oleada de violencia organizada, que duró varias semanas, los fundamentalistas hindúes saquearon y quemaron más de 6.000 hogares cristianos y 300 iglesias, provocando la huida de 56.000 cristianos del distrito, que se han convertido en desplazados.

Para escribir su libro de investigación “¿Quién mató a Swami Laxmanananda?”, publicado en 2016, Akkara ha realizado 23 viajes a Kandhamal entrevistando a cientos de personas. Después de sus investigaciones, el periodista ha denunciado que siete cristianos inocentes (seis de ellos analfabetos) han sido acusados injustamente y condenados a cadena perpetua por el homicidio de Swami Laxmanananda. También ha lanzado una petición online en la página web release7innocents.com, exhortando a las autoridades a liberar a los siete cristianos inocentes que hasta ahora permanecen en la cárcel.

“Akkara ha grabado meticulosamente los testimonios, y el sufrimiento de los cristianos en Kandhamal, arrojando algo de luz sobre el asunto de las siete personas inocentes que están en prisión. Su libro tiene una gran importancia para nosotros”, ha indicado el Cardenal Alencherry durante el encuentro de los obispos.

“El increíble testimonio de los cristianos en Kandhamal lleva el sello de Cristo crucificado; este libro tiene el poder de estimular la fe y la vida cristiana en los lectores”, ha asegurado el Cardenal Baselios Cleemis, cabeza de la Iglesia de rito siro-malankar y presidente de la Conferencia Episcopal de la India (CBCI). “Los cristianos en Kandhamal han respondido a la invitación de Santo Tomás que decía: vamos a morir con Cristo”, ha destacado el Arzobispo Andrews Thazhath, vicepresidente de la CBCI.

(Fuente: Agencia Fides)