Porqué ha atentado ahora el ISIS en España

(SOS).- 13 años después del ataque terrorista en la estación de Atocha, en Madrid, España ha sido nuevamente víctima del terror. Esta vez, a expensas de Barcelona. Unas pocas horas después del atentado que ha sacudido Las Ramblas, el corazón de la vida nocturna, el turismo y también de la ciudad de Barcelona, ​​las preguntas se agolpan y se esperan respuestas, con una única certeza: la yihad está presente en España. Y escribimos “está presente” y no “ha vuelto”, por la sencilla razón de que el yihadismo nunca se ha ido de España. Al igual que un volcán inactivo, esperando explotar para reclamar nuevas víctimas, el terrorismo de origen islámico vive en España desde hace años, se alimenta de símbolos, de hombres, de redes criminales y de una cultura subterránea que se ha establecido en todo el territorio español. Durante mucho tiempo, la política española y también la opinión pública, que se alimenta de lo que dice la política y los medios de comunicación, han considerado que la participación en la guerra de Irak de la mano de Aznar fue la causa del ataque a Madrid. De una u otra forma, España se ha autoconvencido de haber pagado el precio de esa guerra con el atentado y de haber cerrado así el paréntesis yihadista contra el país.

En realidad, no ha sido así en absoluto. Y si Barcelona ha sido la manifestación más clamorosa y horrible de esta amenaza, hay toda una serie de elementos, de factores y también de noticias que, si se analizan en su conjunto, muestran una imagen absolutamente profunda y arraigada de un islamismo mucho más peligroso y presente de lo que se creía. El hecho de que no se hubieran producido muertes, hasta hace unos días, a manos del terrorismo en territorio español, no era un indicio de que se tratara de una amenaza latente pero sustancialmente inofensiva. Ante todo, nunca hay que olvidar un hecho esencial: España siempre ha estado en el punto de mira de la propaganda yihadista, tanto de Al Qaeda como del Estado Islámico. En cualquier mapa del mundo en sintonía con el islamismo radical, en todas las revistas, en cada mensaje relacionado con Europa, España está presente y es llamada Al Andalus. Este es el nombre que los árabes dieron a la Península Ibérica en la época de los primeros ataques contra los reinos visigodos. Islam y España o Al Andalus– entrelazan su historia desde hace siglos, y hay una parte del fundamentalismo islámico que nunca ha olvidado al que durante siglos ha sido uno de los territorios más grandes bajo el dominio árabe. El simbolismo de Al Andalus ha sido retomado por todos. Baste decir, como ejemplo, que una de las siglas más peligrosas del yihadismo magrebí, Jamaat Nusrat al-Islam wal Muslimin, cuenta con un medio propio de propaganda cuyo nombre es Al Zallaqa, el nombre que los soldados musulmanes dieron al campo de batalla y que significaba “terreno resbaladizo”, debido a la cantidad de sangre cristiana que se había vertido.

Ahora, la sangre vuelve a fluir en España, pero esta vez no hay una batalla, sino que se trata de una guerra. Una guerra sucia, terrible y vergonzosa, y como tal debe ser tratada. España se enfrenta ahora a un atentado, pero también a muchas amenazas. El número de yihadistas detenidos ha aumentado exponencialmente en los últimos años. Una señal de que los Servicios de Inteligencia y la Policía trabajan, pero una muestra ineludible de la presencia real de este peligro. Por primera vez, en 2017, el número de yihadistas detenidos en las prisiones españolas ha superado al número de detenidos por pertenecer a ETA. El terrorismo islámico ha suplantado así al verdadero peligro local que ha ensangrentado a España durante décadas. En 2012 sólo hubo cinco operaciones con ocho detenidos; En 2013, ocho operaciones con 20 detenidos; En 2014, 13 operaciones con 69 detenidos; En 2015, 36 operaciones con 75 detenidos; En 2016, 36 operaciones con 69 detenidos. Hasta ahora, en 2017, ya se han realizado 27 operaciones policiales con 37 detenidos.

En Cataluña, una tierra que ha sido testigo del último ataque sangriento de Las Ramblas, el fenómeno yihadista y el del radicalismo islámico, en general, se nota particularmente. Barcelona, ​​junto con Ceuta y Melilla, es considerada una central del yihadismo islamista. Y el hecho de que se inserte junto con los dos enclaves en territorio marroquí, pone de manifiesto que se trata de un fenómeno absolutamente significativo para la ciudad catalana. El 40% de los arrestos por actividades relacionadas con el terrorismo islámico en todo el territorio español, se produjo en Cataluña. De estos, el 95% en Barcelona. Aquí la población islámica es cada vez mayor y, aunque no hay un Molenbeeck catalán, existen unos lugares en los que es más fácil que, alrededor de los centros islámicos o de las mezquitas radicales, se creen zonas francas donde se alimente el yihadismo. Son las mismas áreas desde donde decenas de combatientes han salido para luchar en las filas del Estado Islámico, y que hoy vuelven y contribuyen a alimentar el terror en el país que los vio nacer o los acogió. Un problema que no debe subestimarse, sobre todo porque muchos de ellos, procedentes de Ceuta y Melilla, tienen pasaporte español y, por lo tanto, son a todos los efectos ciudadanos españoles y europeos.

Muchos se preguntan si España ha sido atacada por alguna razón. Es difícil dar una. No estamos ante un país culpable de guerras o crímenes contra el Islam. Y se cometería el mismo error que después de Atocha: querer encontrar una especie de causa-efecto entre guerra y atentados. Las cosas no son así: el ISIS, Al Qaeda y sus afiliados (incluso sus lobos solitarios, que no son solitarios en absoluto) no golpean a un país porque ha hecho algo. Simplemente atacan donde haya un terreno fértil para crecer y perseguir su plan. España, por desgracia, lo ha sido.

(Fuente: Gli Occhi Della Guerra)

Las fuerzas gubernamentales se disponen a cercar al Estado Islámico en Siria

(SOS).- El Ejército sirio y sus aliados han logrado nuevos avances este lunes en una zona desértica de Siria en una maniobra para cercar los focos de resistencia que mantiene el Estado Islámico en el país.

Las fuerzas gubernamentales han tomado varias localidades cercanas a Al Koum, en el noreste de la provincia de Homs, han informado fuentes militares.

Este avance reduce a 25 kilómetros la zona bajo control del grupo radical sunita entre Al Koum y Al Sukhna hacia el sur, que fue tomada por los soldados sirios el sábado.

De lograr cerrar ese área, los yihadistas estarían rodeados en un territorio de 8.000 kilómetros cuadrados hacia el oeste, quedando aproximadamente en el centro de la provincia de Homs.

El Ministerio de Defensa ruso ha indicado que ha participado en la ofensiva asesorando en el traslado de tropas por aire hacia el norte de Al Koum el sábado.

El Estado Islámico está perdiendo territorios en Siria desde dos frentes. Contra el ELS, respaldado por Estados Unidos y liderado por las milicias kurdas YPG, trata de mantener la ciudad de Al Raqa, principal bastión de la organización extremista. Y presionando desde el oeste, el Ejército sirio, apoyado por Rusia e Irán, ha avanzado hasta la provincia de Deir ez-Zor, desde la región de Al Raqa.

Sin embargo, las huestes de Abu Bakr al-Baghdadi todavía dominan la mayor parte de Deir ez-Zor, en la frontera con Irak. Las fuerzas gubernamentales controlan algunos enclaves en la ciudad y una base militar cercana.

(Fuente: Agencias)

El Ejército sirio libera la última gran ciudad de la provincia de Homs

(SOS).- Las Fuerzas Armadas sirias se han hecho con el control pleno de la última gran ciudad de la provincia de Homs que permanecía en manos del Estado Islámico, según fuentes militares.

El Ejército sirio ha liberado la localidad de Al Sujna, situada a unos 50 kilómetros de Palmira y a la misma distancia de la provincia de Deir ez-Zor, el último gran bastión que le queda al Estado Islámico y objetivo primordial para Damasco.

Los yihadistas han perdido terreno en las últimas semanas como consecuencia de las acciones de sus múltiples rivales, ya que además de contra las fuerzas gubernamentales también combaten contra las facciones rebeldes apoyadas por Estados Unidos. No obstante, el grupo radical sunita aún controla casi toda la provincia de Deir ez-Zor, que limita por el este con Irak.

(Fuente: Agencias)

Los últimos cristianos de Al Raqa logran huir del Estado Islámico

(SOS).- Sawsan Karapetyan, con un rosario en una mano y en la otra una jaula con dos loros, logró huir junto a su familia de Al Raqa ayudada por milicianos que participan en la batalla para expulsar al Estado Islámico de su gran bastión en el norte de Siria.

Esta armenia de 45 años, su marido y cinco allegados, que vivieron aterrorizados durante años, forman parte de los pocos cristianos que se quedaron en la ciudad. Abandonaron finalmente Al Raqa el martes, amparados por la oscuridad de la noche.

Utilizaron una carretera cuya seguridad fue garantizada por combatientes del Consejo Militar Asirio, que luego los trasladaron en la parte trasera de un camión hasta un suburbio de Jazrah, al oeste de la ciudad.

“No quería irme, pero los bombardeos eran tan fuertes que huimos”, relata esta mujer que aún tiene puesta la vestimenta negra impuesta por los yihadistas que llegaron a Al Raqa en 2014.

Como miles de otros que escaparon de las garras del grupo radical sunita, partieron sin llevarse casi nada. Pero Karapetyan no podía separarse de su rosario.

La ofensiva de la alianza kurdo-arabe contra los yihadistas, apoyada por la coalición internacional liderada por Estados Unidos, devastó la ciudad, en donde los civiles se encuentran bajo el fuego cruzado. “Cuando caían bombas en Al Raqa, nos juntábamos para rezar a Dios y pedirle que termine”, recuerda Karapetyan.

“Los últimos días vivimos los peores momentos por los intensos bombardeos. Tenía miedo por mi marido y mi familia“, apunta.

Miles de armenios y cristianos asirios vivían en Al Raqa. Antes de la llegada de los extremistas representaban el 1% de la población de mayoría árabe suní. Los armenios presentes en Siria son los descendientes de los que huyeron de las masacres en Anatolia durante la Primera Guerra Mundial.

Cuando los combatientes vestidos de negro tomaron la ciudad, la mayoría de los cristianos y kurdos huyeron. Amenazados de muerte, debían convetirse al islam o pagar “un arancel” para poder quedarse.

“Cuando llegó el Estado Islámico, sus combatientes quemaron las iglesias, los libros de oración, los ángeles, la estatua de la Virgen María y de Jesús”, lamenta Alexey, de 50 años, uno de los allegados de Karapetyan.

La Iglesia armenia católica de los Mártires y la griega católica de Nuestra Señora de la Anunciación fueron destruidas por los yihadistas.

“Celebrábamos nuestras fiestas en secreto en casa”, añade Alexey, vestida también con la ropa impuesta por el grupo radical sunita. “Quemábamos sólo un poco de incienso para sentir que era una fiesta religiosa”, asevera.

De Jazrah, los siete fíeles cristianos planean ir hacia Alepo, al oeste, para reunirse con parientes con quienes perdieron contacto desde hace un mes. En esa ciudad vive una importante comunidad armenia.

(Fuente: Agencias)

Muchos yihadistas extranjeros regresan a sus países decepcionados

(SOS).- Buena parte de los combatientes extranjeros que han viajado a Siria para unirse a las filas del Estado Islámico han decidido regresar a su país de origen “decepcionados” por las promesas incumplidas de la organización yihadista, según revela un informe elaborado por la Oficina Antiterrorista de Naciones Unidas (UNOCT).

“El fracaso a la hora de cumplir con su ideología extremista y sus tácticas brutales, así como las luchas internas y la corrupción entre sus líderes, son lo que muchas veces lleva a la decepción y a la exclusión a los combatientes extranjeros, que optan por desertar”, señala el documento.

Sus autores subrayan que, mientras las redes sociales juegan un papel fundamental en el reclutamiento, para la deserción es clave la influencia del entorno familiar, especialmente la presión de las madres para que vuelvan a casa, aunque solo lo hacen cuando acaban completamente “desilusionados”.

La organización internacional elabora además el perfil del combatiente extranjero, según el cual la mayoría son hombres jóvenes con pocos recursos y formación, si bien ha subrayado la creciente llegada de mujeres occidentales desde el año pasado.

La UNOCT señala también que, a pesar de que la amenaza que representan los combatientes extranjeros a su regreso “es real”, “no debe ser exagerada”. “Debe darse una respuesta práctica, efectiva y proporcional que empiece por entender las causas del problema”, defiende.

El informe, basado en entrevistas directas a 43 ex milicianos de doce nacionalidades en siete países, pretende ser “una herramienta útil” para ayudar a los miembros de la ONU a desarrollar capacidades y políticas para lidiar con el fenómeno de los combatientes extranjeros.

(Fuente: Agencias)

El Estado Islámico dispone de 2.000 milicianos para resistir en Al Raqa

(SOS).- Unos 2.000 milicianos del Estado Islámico permanecen en la ciudad siria de Al Raqa, escenario desde junio de una ofensiva lanzada por las fuerzas rebeldes apoyadas por Estados Unidos, según el enviado especial norteamericano para la coalición, Brett McGurk.

“En Al Raqa, el Estado Islámico va a luchar casi por cada edificio y combatir por su propia supervivencia”, ha afirmado McGurk, durante una comparecencia ante los medios en la que ha actualizado las informaciones sobre las operaciones llevadas a cabo en Sira e Irak.

“Estimamos que unos 2.000 combatientes del Estado Islámico siguen en Al Raqa”, ha añadido. La ONU calcula que entre 30 mil y 50 mil civiles permanecen atrapados en la ciudad, capital de facto del Califato autoproclamado por el grupo yihadista en el verano de 2014.

La coalición internacional ha informado esta semana de que las FDS han logrado importantes avances en la zona meridional de Al Raqa. El control absoluto de los distritos del sur cortaría el último paso que le queda a la organización radical sunita hacia el río Éufrates.

(Fuente: Agencias)

Las fuerzas armadas sirias se aproximan a la capital del Estado Islámico

(SOS).- El Ejército Árabe Sirio retomó el control de Al Dajila y el yacimiento de gas de As-Sabhavi, ubicados a tan solo unos 29 kilómetros al sur de Al Raqa, la capital de facto del Estado Islámico (Daesh, por su acrónimo en árabe).

Según señaló una fuente militar, las fuerzas gubernamentales lograron eliminar a “un gran número de miembros del grupo terrorista Daesh”. Este avance permite al Ejército sirio seguir la ofensiva en dirección a Al Raqa.

En total, el Gobierno de Damasco ya ha retomado el control sobre más de 20 pozos de crudo, así como numerosas instalaciones petroleras y de gas situadas en la provincia de Al Raqa y en el oeste de la provincia de Deir ez-Zor.

El 20 de julio, el enviado presidencial de Estados Unidos para la coalición antiterrorista, Brett McGurk, declaró que “los yihadistas de Daesh están cercados” y que “la ciudad [de Al Raqa] ha sido liberada en un 30 por ciento”.

Anteriormente, el jefe del Mando Central, el general Joseph Votel, subrayó que la operación para liberar Al Raqa podría durar varios meses, ya que los milicianos vestidos de negro están preparados para librar una batalla feroz.

Por su parte, las FDS, apoyadas por la coalición antiterrorista liderada por Estados Unidos, superaron el pasado 4 de julio la defensa de los islamistas y rompieron el muro de la Ciudad Vieja de Al Raqa.

“Calculamos que en Al Raqa quedan menos de dos mil combatientes de Daesh”, dijo el portavoz de la coalición internacional antiterrorista, el coronel Ryan Dillon, en una rueda de prensa.

Ubicada en el norte de Siria, la ciudad de Al Raqa cayó en 2013 en manos del Estado Islámico que la proclamó la capital de su Califato. En 2014, el Ejército sirio perdió el control de toda la provincia homónima.

(Fuente: Agencias)