La gente de Alepo reza para que termine la guerra en Siria

Entrevista a sor María de Nazaret, misionera de la Familia Religiosa del Verbo Encarnado

Roma (ZENIT).- El Papa Francisco pidió el pasado domingo en el mensaje de Navidad, dado desde el balcón central de la basílica de San Pedro, paz para el mundo, y citó en particular “la ciudad de Alepo, escenario, en las últimas semanas, de una de las batallas más atroces” y solicitó que “se garanticen asistencia y consolación a la extenuada población civil, respetando el derecho humanitario”.

ZENIT tuvo la posibilidad de contactar a la hermana María de Nazaret, de la Familia Religiosa del Verbo Encarnado, que se encuentra en Oriente Medio, y que nos contó cómo se está viviendo allí esta Navidad.

“En Alepo especialmente este año después de tanto tiempo de dolor –indicó la hermana María– todos no veían la hora de celebrar una Navidad más serena y llena de esperanza, así han podido colocar un árbol de Navidad enorme en la calle, en el centro de la ciudad, donde la gente ha acudido a rezar pidiendo al príncipe de la Paz el fin definitivo de la guerra para este país tan golpeado por el dolor”.

La religiosa recordó que “la Navidad en estas tierras tiene un matiz muy particular porque es el mismo lugar en que el Salvador mismo escogió para nacer”.  Y precisó que “para nosotros como misioneros, es emocionante celebrar la Navidad en Belén, Jordania, Gaza, Alepo o en Jaffo, lugares todos marcados por la historia sagrada, por el paso mismo de Nuestro Señor”.

“Nosotros como misioneros en Gaza y en Alepo –añadió sor María– celebramos la Navidad, con una sencillez y una pobreza que recuerda mucho al establo de Belén: hemos tenido en cada lugar la Santa Misa y luego un festejo familiar junto a los fieles en la misma iglesia”.

Actualmente el dolor de tantos hermanos que sufren, aseguró la religiosa del Verbo Encarnado, “no puede menos que hacernos pensar en los sentimientos de aquel  Niño que recién nacido, llora en el pesebre, en medio de la noche fría acompañado por la Santísima Virgen, San José y un puñado de hombres sencillos que siguiendo la moción de Dios, acuden a un establo para contemplar al Salvador del mundo”.

Indicó además que “desde cada uno de estos lugares de misión donde por gracia de Dios nos encontramos como familia religiosa, es nuestro deseo transmitir un mensaje de fe, de esperanza y de paz”. Añadió que “el hecho de que el Niño Jesus haya escogido para nacer un establo pobre, en condiciones tan adversas,  nos impulsa a nosotros como misioneros de la Familia Religiosa del Verbo Encarnado a querer estar en lugares de misión especiales, donde difícilmente alguien quiere ir”.

“En cada una de nuestras casas, junto a niños con capacidades diferentes, o a niños y jóvenes que no tienen familia, junto a los cristianos que sufren a causa de su fe, a los colegiales que asistimos y junto a todos nuestros amigos queremos anunciar el mensaje de salvación que el Niñito Jesús proclama con su llanto desde el pesebre”, dijo la misionera.

A pesar de la falta de libertad resuena el mensaje de salvación, concluyó sor María, que “la fe de nuestros hermanos cristianos irradia y contagia”.

Siempre en el Mensaje de Navidad, el Papa afirmó: “Es hora de que las armas callen definitivamente y la comunidad internacional se comprometa activamente para que se logre una solución negociable y se restablezca la convivencia civil en el país”. Y que “los israelíes y los palestinos tengan la valentía y la determinación de escribir una nueva página de la historia”, incidió.

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En una carta al presidente Al Assad, el Papa pide que se ponga fin a la guerra en Siria

Damasco (Agencias).- El Papa Francisco ha pedido al presidente Bashar al-Assad que se multipliquen los esfuerzos para poner fin a la guerra en Siria, en una carta que el nuncio Mario Zenari ha entregado este lunes al mandatario en Damasco.

Según el contenido de la misiva difundido por la Sala de Prensa del Vaticano, el Pontífice llama al dirigente sirio y a la comunidad internacional “a poner fin a la violencia, a llegar a una solución pacífica de las hostilidades y a condenar todas las formas de extremismo y terrorismo”.

Previamente, la agencia de noticias oficial siria (SANA) había revelado que el Santo Padre solicita en su escrito a Al Assad que “se unan los esfuerzos para finalizar la guerra y restaurar la paz para que Siria continúe siendo modelo de coexistencia entre las culturas y religiones, como siempre ha sido”.

El Papa también expresa su compasión por Siria y su pueblo a la luz de las “difíciles circunstancias” que atraviesa el país árabe en los últimos años, según lo publicado por la citada agencia gubernamental.

Durante el encuentro con el nuncio apostólico, el jefe de Estado ha felicitado a monseñor Zenari por su reciente nombramiento como cardenal y ha subrayado que el hecho de que se le haya mantenido en el cargo es un gesto “apolítico, histórico y humanitario”, que muestra la gran atención de Francisco hacia Siria y su pueblo.

Finalmente, el presidente Bashar al-Assad ha afirmado que el Gobierno sirio está decidido a restaurar la seguridad y la estabilidad en el país.

Visita del Sr. Nuncio Apostólico de Siria

Su Excelencia Mario Zenari,

Nuncio Apostolico visitó Alepo

 

Desde el 17 al 23 de mayo nos visitó Su Excelencia Mario Zenari, Nuncio Apostólico de Siria. Durante su estadía en esta ciudad se reunió con los obispos de distintos ritos, visitó varios barrios y familias, mantuvo encuentro con todos los consagrados de Alepo, celebro la santa Misa en distintas Iglesias de la ciudad, con todo lo cual pudo tomar contacto directo con la realidad que viven los cristianos en esta ciudad.

 

Ha transmitido a los fieles la preocupación,

el saludo y las oraciones del Papa Francisco

por los cristianos de Siria

 

También ha comentado a los fieles que cuando se encuentre con el Papa le dirá ciertamente que ha visto muchos edificios de Iglesias derrumbados, pero le dirá también que ha visto a la Iglesia viva en la persona de cada uno de sus fieles.

 

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Dijo que él pensaba encontrar pequeños grupos

de fieles en las misas y que ha visto

las iglesias llenas y que a pesar

de los sufrimientos y dificultades

que los cristianos deben afrontar,

es conmovedor oírlos cantar el Aleluya

antes de la proclamación

de la Palabra de Dios.

 

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La visita del Nuncio Apostólico ha sido alentadora para los cristianos de Alepo, les permite constatar una vez más la presencia maternal de la Iglesia junto a ellos, la solicitud y la asistencia tanto espiritual como material que les brinda en estos momentos de especial dificultad.

¡No más guerra!

 

“No más guerra. Es hora de detenerse. Deténganse, por favor, se lo pido con el corazón, deténganse»

Estas palabras del Papa Francisco resuenan cada día con gran fuerza desde lo más profundo del alma de los habitantes de Siria.

En las primeras horas del jueves 4 de febrero (alrededor de la 01.30 de la mañana) una nueva lluvia de proyectiles lanzadas por grupos de rebeldes cayó en el barrio cristiano de Suleimania, dañando casas, edificios, iglesias, vehículos y, lo que es peor de todo, cobrando nuevas vidas de inocentes.

Testimonios desgarradores de cada familia: matrimonio joven que ha muerto, salvando la vida solo sus dos niños que dormían en la habitación contigua. Personas que murieron al caerles el proyectil en la espalda, mientras trataban de huir y ayudar a los miembros de la familia y como esas, sin fin de historias…

No más guerra. Es hora de detenerse… y en el mundo se postergan las conversaciones en torno a la paz de Siria.

No más guerra. Es hora de detenerse… y el mundo parece no oír el clamor sufriente de tantas víctimas inocentes.

No más guerra. Es hora de detenerse… Y ya van 5 años de horror, con más de 250000 muertos, millones y millones de refugiados y desplazados.

No más guerra. Es hora de detenerse… Y no es casual que los proyectiles siguen cayendo en barrios cristianos y destrozando Iglesias, como pasó  la última semana. Esta vez la Iglesia de San Buenaventura (más conocida como Kanisa Ram) recibió los impactos de un proyectil que rompió el techo de la Iglesia y la imagen de la Virgen que se alzaba sobre la misma y se veía desde diversos puntos del barrio.

También decía el Papa: queremos un mundo de paz, queremos que en nuestra sociedad destrozada por divisiones y por conflictos, estalle la paz, “la paz es un don demasiado precioso, que debe ser promovido y tutelado”.

Agradecemos a cuantos se mantienen cercanos a nosotros a través de la oración, de sus sacrificios y de la generosidad impulsada por el deseo de socorrer en las medidas de sus posibilidades a los hermanos en necesidad.

 

 

Fotos del domingo en Suleimania

 

Papa: la persecución de los cristianos en Medio Oriente refuerza los ligámenes entre la Iglesia Católica y la iglesia Siro-Ortodoxa

Las persecuciones que los cristianos de cada confesión están sufriendo en Medio oriente refuerza “aún más los ligámenes de amistad y de fraternidad entre la Iglesia Católica y la Iglesia Siro-Ortodoxa”. “La sangre de los mártires”, “semilla de unidad de la Iglesia” estuvo en el centro del encuentro en el vaticano entre Francisco y Mor Ignatius Aphrem II, patriarca Siro-Ortodoxo de Antioquía y de todo el Oriente, en el curso de cual el papa volvió a afirmar la incapacidad de los “potentes de este mundo” de frenar las violencias. Sigue leyendo