Imputan a directivos de la cementera Lafarge por financiar organizaciones terroristas en Siria

(SOS).- Los responsables del gigante cementero francés Lafarge habrían pagado a grupos yihadistas para mantener en funcionamiento una planta en Siria.

Este sábado se ha sabido que la Justicia gala ha imputado por estas prácticas a Bruno Lafont, expresidente del grupo Lafarge (fusionado en 2015 con el suizo Holcim) y al que fuera su director general adjunto y responsable de operaciones, Christian Herrault, por “financiación de una empresa terrorista”.

A los directivos del grupo franco-suizo se les señala por haber comprado petróleo al Estado Islámico, pese al embargo impuesto por la Unión Europea, y haber entregado dinero a  los terroristas entre 2013 y 2014 para poder mantener en funcionamiento su planta de Jalabiya.

En estos momentos ya son seis los directivos o antiguos ejecutivos de Lafarge y de su sucesor LafargeHolcim que han sido inculpados en relación con la estrategia para mantener en funcionamiento las instalaciones de Jalabiya.

Tanto Lafont como Herrault declararon bajo arresto y quedaron en libertad bajo fianza y sometidos a control judicial.

La pista sobre las prácticas de la cementera gala en Siria salieron a la luz en junio de 2016, gracias a la investigación de un conocido diario francés.

El rotativo descubrió que la empresa había cerrado “pactos opacos e inconfesables con grupos armados, como la organización Estado Islámico”, para mantener en funcionamiento su fábrica en Siria en 2013 y 2014.

La planta cementera de Jalabiya, a 150 kilómetros al noreste de Alepo, fue adquirida por Lafarge en 2007 y comenzó a funcionar en 2011, cuando estalla el conflicto sirio, pero la producción se mantuvo hasta 2013, pese a la inestabilidad creciente en la región.

A partir de la primavera de 2013, el Estado Islámico se apoderó progresivamente de las ciudades y las carreteras en torno a la planta de Lafarge.

Una serie de mensajes electrónicos enviados por la dirección de Lafarge en Siria revelaron acuerdos con el grupo yihadista para mantener la producción hasta el 19 de septiembre de 2014, cuando los extremistas toman las instalaciones de Lafarge y ordenan el fin de toda actividad.

Lafarge, que trataba de garantizar el acceso de trabajadores y mercaderías a la planta, había designado a un emisario, identificado como Ahmad Jaludi, para obtener las autorizaciones de paso por los puntos de control de la organización liderada por Abu Bakr al-Baghdadi.

Igualmente Lafarge recurrió a “intermediarios y negociantes que comercializaban petróleo refinado con el autodenominado Estado Islámico”, desvelaba entonces el periódico galo.

El sumario abierto a mediados del pasado junio contiene documentos del Servicio Nacional de Aduanas francés que acreditan que los sobornos pagados al Estado Islámico por los directivos en Siria, y las compras de petróleo a los yihadistas, fueron encubiertos en la central de París con facturas falsas.

La mayor cementera del mundo reconoce que pagó unos 20.000 euros mensuales a los milicianos vestidos de negro, así como diversas cantidades a otras organizaciones armadas.

(Fuente: Agencias)

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Los enfrentamientos entre facciones terroristas provocan 440 muertos en Siria

(SOS).- La lucha interna entre los terroristas sirios en el eje Hama-Idlib ha dejado más de 440 muertos en los últimos 60 días. Los enfrentamientos entre facciones han tenido lugar después de una serie de choques que estallaron tras un ataque del Estado Islámico contra la alianza Hayat Tahrir al-Sham (HTS), antiguo Frente al-Nusra y filial de Al Qaeda, en octubre pasado.

Tras lanzar una ofensiva contra la filial de Al Qaeda en Siria, las huestes de Abu Bakr al-Baghdadi pudieron ingresar en Idlib y capturar varias ciudades de esta provincia.

Hace meses, han aumentado las luchas internas entre los grupos terroristas en el territorio sirio, mientras las fuerzas gubernamentales, apoyadas por sus aliados, avanzan a pasos agigantados en diferentes partes del país frente a las facciones extremistas.

En la última semana, se han reportado pugnas entre los yihadistas en la provincia de Al Quneitra y el Rif Damasco, donde el grupo rebelde Failaq al-Rahman ha expulsado a la alianza HTS de la ciudad de Kafr Batna.

Los milicianos de Hayat Tahrir al-Sham se ha enfrentado recientemente al fuego del Ejército de Siria cerca de la localidad de Al Rahjan (noreste de Hama).

También se han producido otros choques entre los integrantes de la alianza HTS y las fuerzas sirias en la localidad de Al Shakusia (noreste de Hama), donde el grupo terrorista Yeish al-Nasr apoya a la filial de Al Qaeda.

Las tropas gubernamentales además han recuperado últimamente varios sitios en los Altos del Golán que estaban en poder de Hayat Tahrir al-Sham, una organización que ha sufrido grandes bajas y ya está en retirada.

Por otra parte, Vladimir Putin ha anunciado la completa derrota del Estado Islámico en Siria, al ser destruidas las últimas posiciones yihadistas a ambos lados del río Éufrates.

“El ministro de Defensa me informó hace dos horas que las operaciones en las orillas este y oeste del Éufrates han concluido con la completa derrota de los terroristas”, ha asegurado el presidente de Rusia.

Putin ha admitido que pueden quedar “algunos focos de resistencia, pero, a grandes rasgos, los combates en esta fase y en ese territorio han concluido”.

Recientemente, el mandatario ya había dicho que la intervención militar rusa en el país árabe que comenzó a finales de 2015 estaba llegando a su fin, ya que las fuerzas sirias controlaban el 98 % del territorio y la victoria sobre los yihadistas estaba cerca.

(Fuente: Agencias)

El Gobierno sirio regresará a Ginebra para participar en las conversaciones de paz

(SOS).- La delegación del Gobierno sirio regresará a Ginebra el próximo domingo para participar en la octava ronda de negociaciones de paz, auspiciadas por la ONU, informó una fuente del Ministerio de Asuntos Exteriores.

El equipo negociador, encabezado por el representante de Siria ante la ONU, Bashar al-Jaafari, permanecerá en la ciudad suiza hasta el próximo 15 de diciembre.

Tras dos días de reuniones la semana pasada en Suiza, la delegación gubernamental se marchó el pasado fin de semana por la insistencia de los rebeldes en la salida del poder del presidente sirio, Bashar al-Assad, una precondición que entorpece las conversaciones.

El enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, advirtió en una rueda de prensa de que la semana próxima analizará el comportamiento y el compromiso de las distintas partes en el diálogo de paz que dirige, y entonces decidirá si alguna de ellas “está boicoteando” el proceso.

De Mistura dejó claro que ese compromiso no se muestra “solo por la participación en reuniones”.

Consultado sobre qué ocurrirá si de la evaluación se desprende que alguna de las dos delegaciones está saboteando las negociaciones, el diplomático pidió esperar a conocer su decisión, y precisó que “será una muy mala señal no solo para el diálogo de Ginebra sino para cualquier otro proceso en cualquier otro lugar”.

El presidente ruso, Vladimir Putin, logró el mes pasado el respaldo de sus colegas turco e iraní, Recep Tayyip Erdogán y Hasan Rohaní, respectivamente, para poner en marcha un nuevo proceso de paz para Siria, aunque por ahora no se han dado a conocer detalles de cuándo y cómo se implementaría.

“Queremos que cualquier otra iniciativa sea una oportunidad de apoyar a Ginebra, de construir sobre lo que se hace en Ginebra, para luego volver a Ginebra, y esta es la posición del secretario general de la ONU, António Guterres”, subrayó De Mistura.

Preguntado si no sería bueno que los rebeldes renunciaran a su aspiración de que Al Assad no pueda participar de un eventual proceso de transición, el enviado especial de la ONU para Siria dijo: “No tengo que asesorar a ninguna de las dos partes sobre cómo ellos deberían mostrar una señal a la otra para poder tener un diálogo directo y constructivo, por lo tanto no puedo hacer ningún comentario al respecto”.

No obstante, añadió que en cualquier discusión es normal que las dos partes tengan “visiones y posicionamientos rotundos”.

Con respecto a las negociaciones, De Mistura indicó que seguirán centrándose en una lista de doce puntos que tienen en común ambas partes, así como en cómo concretar la redacción de una nueva Constitución, y acordar la organización de elecciones libres bajo auspicio de la ONU.

Hasta ahora, se han celebrado ocho rondas de conversaciones indirectas entre el Gobierno sirio y los rebeldes en Ginebra que apenas han logrado resultados.

(Fuente: Agencias)

El contradictorio expresidente yemení Saleh muere a manos de los milicianos hutíes

(SOS).- El expresidente de Yemen Ali Abdallah Saleh, que ha muerto este lunes a manos de milicianos hutíes, se pasó los últimos cinco años de su vida buscando alianzas que le permitieran mantener sus opciones a recuperar el poder que perdió en 2012.

Antiguo enemigo de los hutíes, a quienes combatió durante su largo mandato presidencial (1990-2012), Saleh ha perdido la vida abatido por un grupo de combatientes que asaltó su comitiva en un puesto de control cuando intentaba huir de Saná, después de que este fin de semana decidiera romper la alianza que le unía a los rebeldes desde 2014.

Nacido en 1942 en la población de Bait al Ahmar, Saleh, militar de profesión desde 1958, mostró sus aspiraciones políticas en junio de 1974, cuando participó en el golpe de Estado incruento que derrocó al Consejo de la República presidido por Kadi Abdul Rahman al Iryani.

A partir de ese momento, su carrera despegaría y en 1978 fue elegido miembro del Consejo Provisional Presidencial y, solo meses después, presidente de Yemen del Norte y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas.

Tras la reunificación de Yemen del Norte y del Sur, el 22 de mayo de 1990, Saleh continuó a la cabeza del Estado reunificado y reforzó aún más su poder tras aplastar en 1994, en menos de dos meses, una tentativa soberanista del antiguo sur, en una guerra civil en la que murieron ocho mil personas.

Desde entonces, gobernó sin rivalidad y reforzó progresivamente un poder cada vez más autoritario, que intentó disfrazar, al igual que el resto de dictadores árabes coetáneos, de una democracia formal que le llevó a celebrar elecciones presidenciales con varios candidatos en 1999 y 2006.

Los principales retos de seguridad a los que hizo frente fueron la amenaza del grupo terrorista Al Qaeda, gracias a la que estrechó sus relaciones con Estados Unidos, así como los levantamientos protagonizados a mediados de 2004 y en agosto de 2009 por los rebeldes hutíes. Ese conflicto causó decenas de muertos y no concluyó hasta febrero de 2010, cuando se acordó el fin de las hostilidades.

En 2011, Saleh logró que el Parlamento aprobara unos cambios provisionales que le permitían optar a un tercer mandato presidencial, prohibido por la Constitución.

Pero las presiones de la oposición, que salió a la calle el 27 de enero, le obligaron a dar marcha atrás en sus planes de concurrir a unas nuevas elecciones en 2013. Sin embargo, y a pesar de que las protestas fueron en aumento, se negó a escuchar las exigencias de la oposición, e incluso la propuesta del Consejo de Cooperación del Golfo, que intentó convencerlo de que renunciara en favor de su vicepresidente, Abdo Rabu Mansur Hadi.

Un bombardeo contra el complejo presidencial el 3 de junio de 2011, que estuvo a punto de acabar con su vida, no redujo tampoco sus ansias de mantenerse en el poder, al que finalmente se vio obligado a renunciar en febrero de 2012 por las presiones internas y de la comunidad internacional.

Ese mismo mes traspasó el poder a Mansur Hadi después de que este se impusiera en unas elecciones anticipadas en las que fue el único candidato. No obstante, mantuvo su influencia política y militar a través de familiares y socios políticos con altos cargos en las instituciones del país, como su hijo Ahmed, que no fue expulsado del Ejército hasta abril de 2013.

De hecho, sus intentos de entorpecer la transición política llevaron al Consejo de Seguridad de la ONU a imponerle sanciones el 7 de noviembre de 2014 por amenazar la paz y la seguridad y dificultar la transición en Yemen.

Sometido a cada vez más presiones, en septiembre de ese año, cuando sus antiguos enemigos del movimiento chií Ansar Allah, también conocidos como los hutíes, tomaron la capital en medio de protestas contra el Gobierno y el aumento del precio de los combustibles, Saleh decidió unirse a ellos.

Las protestas dieron paso a una cada vez mayor intervención en los asuntos del poder y finalmente los hutíes forzaron la dimisión, el 22 de enero de 2015, de Mansur Hadi, quien un mes después lograría huir a Aden.

En marzo de ese año, una alianza militar encabezada por Arabia Saudí intervino en el conflicto armado contra los hutíes y su principal socio, Ali Abdallah Saleh, que desde entonces han perdido terreno, aunque sin perder sus principales bastiones, entre ellos Saná.

En la capital tuvo lugar el pasado fin de semana la última maniobra política de Saleh, quien, tras unos enfrentamientos entre combatientes de ambas facciones rompió su alianza con los hutíes y mostró su disposición a dialogar con Riad, que se precipitó a darle su apoyo. Pero los hutíes se impusieron a sus hombres y cuando Saleh intentaba huir el convoy en el que viajaba fue tiroteado en un control de seguridad, poniendo fin a su vida.

El jefe de los Ansar Allah, Abdelmalik al Houthi, apareció en la televisión estatal inmediatamente después de darse a conocer la muerte del expresidente, para anunciar que el país acababa de frustrar “un complot orquestado por los enemigos de Yemen, usando a  Ali Abdallah Saleh y a sus milicias”.

Pocos días antes, el 30 de noviembre, cuando aún seguía siendo aliado de los hutíes, Saleh había negado públicamente que Yemen recibiera armas y misiles de Irán [acusación hecha por Riad, ndr]. Al día siguiente, Saleh, en otro discurso en público, afirmó que la guerra contra la alianza árabe (Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Egipto y Bahréin) era inútil y que era “necesario combatir contra los hutíes”, sus ex aliados.

Las luchas por el poder en Yemen, cada vez más intrincadas, han convertido a sus 26 millones de habitantes en rehenes. Un bloqueo por tierra, mar y aire —que a lo largo del mes de noviembre llegó a ser total y ha sido suavizado ante la presión internacional— ha hundido al país en una profunda crisis humanitaria. Más de 20 millones de personas, incluidos alrededor de 11 millones de niños, necesitan asistencia humanitaria urgente. Y 14,8 millones no cuentan con asistencia médica básica en un país donde el cólera registra ya más de 900 mil casos de contagio.

Desde la intervención saudí, más 8.750 personas han fallecido y otras 50.600 han resultado heridas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Bombardeos y escaramuzas han beneficiado a grupos como Al Qaeda en la Península Arábiga y la sucursal local del Estado Islámico.

(Fuente: AsiaNews / Agencias)

El Gobierno sirio estudia si volverá a unirse a las negociaciones de paz en Ginebra

(SOS).- Las conversaciones de paz auspiciadas por la ONU se reanudaron ayer en Ginebra con la participación de los rebeldes pero con la ausencia de la delegación gubernamental siria, que no ha anunciado si volverá a unirse al proceso de diálogo.

El enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, pretendía que la octava ronda de negociaciones que empezó el 28 de noviembre durara hasta el 15 de diciembre y dijo que las partes se tomarían el fin de semana para “refrescarse” y para las “consultas” pertinentes.

Sin embargo, el jefe negociador de la delegación gubernamental, Bashar al-Jaafari, advirtió antes de partir el viernes de Ginebra que tal vez no volverían a unirse al proceso negociador por culpa de la precondición de la Comisión Suprema para las Negociaciones (CSN) de que el presidente sirio, Bashar al-Assad, no participe en un eventual proceso de transición en el país árabe.

Al cierre de esta edición, los dirigentes sirios aún no habrían tomado la decisión sobre un posible retorno a las conversaciones en Ginebra, según fuentes cercanas a la delegación gubernamental.

Por su parte, el jefe de la delegación rebelde, Naser Hariri, reclamó a De Mistura y a la comunidad internacional qué digan públicamente quién está boicoteando el proceso.

Tras reunirse con el mediador de la ONU, Hariri manifestó este martes a los medios de comunicación que “es la responsabilidad del enviado especial y de la comunidad internacional anunciar al mundo qué parte está rechazando la negociación”.

“La parte que dice que somos nosotros los que ponemos precondiciones al diálogo es la que están efectivamente poniéndolas”, aseguró el máximo representante de la CSN.

Antes de comenzar esta ronda, el enviado especial de la ONU para Siria instó a las dos delegaciones a no poner precondiciones sobre la mesa, algo de lo que las partes se han acusado mutuamente de incumplir.

La directora de comunicación de la ONU en Ginebra, Alessandra Velucci, declinó por su parte comentar sobre el hecho de que la delegación gubernamental siria no estuviera en Ginebra ni que dudase sobre su participación.

“El mediador está listo para entablar negociaciones con todas las partes”, se limitó a decir Velucci.

Hasta la ruptura del diálogo, se preveía que las conversaciones se centraran en la redacción de una nueva Constitución y en la convocatoria de nuevas elecciones parlamentarias y presidenciales, así como en otros 12 principios que De Mistura evitó detallar.

El enviado especial de la ONU para Siria ha organizado siete rondas de conversaciones desde 2016 sin obtener ningún avance significativo.

(Fuente: Agencias)

Al menos ocho muertos en un atentado con bomba contra un autobús en Homs

(SOS).- Al menos ocho personas han muerto y otras 16 han resultado heridas como consecuencia de una explosión de una bomba que ha alcanzado a un autobús en la ciudad siria de Homs, según ha informado la prensa local.

Muchos de los pasajeros del autobús atacado son estudiantes universitarios, según ha explicado el gobernador de Homs, Talal Barazi. La explosión de la bomba ha tenido lugar en el distrito de Akrama, cerca de la universidad de Al Baabth, en esta localidad del oeste de Siria controlada por el Ejército.

Las imágenes del lugar del ataque muestran a un nutrido grupo de personas en torno a los restos calcinados de un autobús en el centro de una calle. La televisión estatal ha señalado que la bomba ha sido colocada por los “terroristas” para que estallara al paso del vehículo de transporte.

La acción de este martes todavía no ha sido reivindicada por ningún grupo terrorista aunque el Estado Islámico reclamó la responsabilidad por un atentado con coche bomba que acabó en mayo con la vida de cuatro personas y dejó a otras 32 heridas.

A lo largo de 2017, se ha registrado una serie de atentados con bomba contra ciudades bajo control gubernamental en Siria, incluida la capital, Damasco.

La alianza Hayat Tahrir al-Sham (HTS), antiguo Frente al-Nusra y filial de Al Qaeda, también ha reivindicado la autoría de algunos de los ataques.

“Las agencias de seguridad están constantemente persiguiendo a las células durmientes”, ha explicado el jefe de la Policía de Homs. “Hoy podría tratarse de una célula durmiente o podría ser una infiltración”, ha añadido.

El gobernador de Homs ha denunciado que los enemigos del Estado están intentando socavar la estabilidad del país en un momento en el que se acerca “la fase de la victoria”.

La ciudad de Homs fue liberada por el Ejército sirio el pasado mes de mayo. Con el apoyo de la aviación de combate rusa y las milicias respaldadas por Irán, el Gobierno de Damasco ha conseguido ganar terreno frente a los grupos armados rebeldes en el oeste del país, apuntalando su control en los principales centros urbanos.

Por otra parte, el Estado Islámico ha lanzado ayer varios contraataques contra las tropas gubernamentales sirias y las milicias kurdas y sus aliados en un intento de defender las zonas que conserva cerca del río Éufrates a su paso por la provincia nororiental de Deir ez-Zor.

Según fuentes locales, sigue habiendo combates entre el Ejército sirio y los yihadistas en los alrededores de las últimas tres localidades que la organización extremista mantiene en su poder al oeste del Éufrates.

En esa área, los radicales han atacado a los efectivos gubernamentales, que están respaldados por miembros de la milicia chií libanesa Hezbolá y combatientes iraníes, iraquíes y palestinos, en las inmediaciones de la población de Al Salhiya, donde han perpetrado dos atentados con coches bomba contra posiciones de sus adversarios.

La agencia de noticias Amaq, vinculada al Estado Islámico, ha informado en un comunicado publicado en Telegram de que los extremistas han derribado un avión de guerra sirio en las proximidades de Al Bukamal, lo que no ha sido corroborado por ninguna otra fuente.

Mientras, continúan los choques en lugares al este del río Éufrates entre el grupo yihadista y las FSD, una alianza liderada por milicias kurdas y respaldada por la coalición internacional.

La organización extremista trata de defender las 17 localidades que siguen bajo su dominio en esa parte de Deir ez-Zor, donde presenta una dura resistencia y ha logrado recuperar terreno frente a sus oponentes.

Los enfrentamientos se extienden desde el pueblo de Abu Yardub hasta la frontera con Irak.

(Fuente: Agencias)

Patriarca Younan: “Espero que Europa termine lo antes posible con las sanciones contra Siria”

(SOS).- “Quien paga las consecuencias de las sanciones no es la clase política, sino la pobre gente”. Esta es la denuncia del patriarca siro-católico Ignace Yousif III Younan, que ha expresado su preocupación por las condiciones de la población siria en una reunión organizada recientemente en Bruselas por Ayuda a la Iglesia Necesitada y la Comisión de las Conferencias Episcopales de la Comunidad Europea (COMECE).

El primado de la Iglesia siro-católica ha indicado que uno de los obstáculos para la pacificación del país, azotado por seis años de conflicto, tiene que ver precisamente con las sanciones impuestas por el Consejo de Europa a Siria. “Esta disposición está causando mucho sufrimiento al pueblo sirio, que hoy depende totalmente del apoyo de las asociaciones caritativas católicas”, ha afirmado el patriarca, refiriéndose a las medidas restrictivas que han golpeado al gobierno sirio después del comienzo de la guerra. “Espero que Europa ponga fin a todo esto lo antes posible, les ruego que transmitan este mensaje a sus gobiernos”, ha enfatizado su beatitud, dirigiéndose a los representantes de treinta ONG europeas.

A continuación, el patriarca Younan ha pedido a los presidentes de las diversas organizaciones que apoyen a la comunidad siro-católica siria. Una comunidad que sin la ayuda de las organizaciones eclesiales “habría desaparecido”, ha denunciado el líder religioso. “Siempre hemos sido leales a nuestro país, donde hemos nacido y al que pertenecemos, pero como no tenemos milicias ni ambiciones territoriales, la gente piensa que debemos aceptar cualquier decisión o que es fácil ignorarnos”, ha señalado el patriarca de la Iglesia católica siríaca.

“Los misiles ya no caen, pero eso no significa que la guerra haya terminado”, ha recordado el arzobispo siro-católico de Alepo, monseñor Antoine Denys Chahda, al describir la situación en la ciudad siria arrebatada a los rebeldes el pasado mes de diciembre, después de cuatro años de asedio, donde el 70% de la población vive por debajo del umbral de la pobreza y se siguen sin poder atender muchas necesidades básicas.

El pasado mes de mayo, en el marco de la estrategia europea sobre Siria lanzada en abril de 2017, el Consejo de Europa ha decidido prorrogar las sanciones al régimen sirio hasta junio de 2018, extendiéndolas a tres ministros del ejecutivo de Bashar al-Assad. En general, hay 67 entidades y 240 personalidades afectadas por las medidas restrictivas decididas por Bruselas “a causa de la represión violenta contra la población civil en Siria”. Medidas que incluyen, dice la nota difundida la primavera pasada por el Consejo Europeo, “un embargo sobre el petróleo, restricciones sobre algunas inversiones, la congelación de activos del banco central sirio en la UE y restricciones a la exportación de equipos y tecnología”.

(Fuente: Gli Occhi Della Guerra)