El Gobierno sirio logra un nuevo acuerdo para la salida de yihadistas del sur de Damasco

(SOS).- Las autoridades sirias y grupos yihadistas, entre los que figuran el Estado Islámico y la filial siria de Al Qaeda, alcanzaron hoy un nuevo acuerdo en el sur de Damasco, donde las hostilidades se han intensificado en las últimas horas.

Fuentes oficiales informaron de que se ha logrado “un acuerdo de alto el fuego en Guta Occidental entre el Estado sirio y organizaciones armadas después de su rendición”.

Esas mismas fuentes no precisaron las zonas de Guta Occidental, que se extiende por el extrarradio suroeste de la capital siria, donde entrará en vigor el arreglo, aunque mostraron imágenes del distrito de Hayar al Asuad, donde hay presencia del Estado Islámico.

Según explicaron, el pacto estipula también “la entrega de armas pesadas y medianas por parte de los grupos armados” y la salida de sus combatientes hacia la región de Al Badia, una área desértica del este de la provincia de Homs, y hacia Idlib, en el norte.

Las huestes de Abu Bakr al Baghdadi controlan partes del este de Homs, mientras que casi toda Idlib están en poder de Hayat Tahrir al Sham, la filial siria de Al Qaeda, y otras facciones.

Rusia supervisará la salida de los milicianos de Guta Occidental.

Sin embargo, la operación militar de las fuerzas gubernamentales sirias no parará hasta que se cumplan todos los puntos del acuerdo.

El Estado Islámico anunció, a través de los mediadores en el proceso de negociación, que aceptaba el pacto con las autoridades sirias.

Las conversaciones se han desarrollado entre representantes rusos y de las fuerzas gubernamentales, por un lado, y la organización extremista, por otro.

Los yihadistas han aceptado después de que se intensificaran los combates entre ambas partes en los alrededores del campo de refugiados palestinos de Al Yarmuk y el barrio de Al Tadamun, en el sur de Damasco.

(Fuente: Agencias)

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Comienza la evacuación de milicianos de Jaish al Islam de una zona al norte de la capital siria

(SOS).- Unas 2.500 personas, entre combatientes y sus familiares, partieron hoy hacia áreas del norte de Siria desde la zona de Al Dumair, al norte de Damasco, en aplicación de un acuerdo con las fuerzas gubernamentales sirias y Rusia.

Los milicianos abandonaron Al Dumair en varios autobuses con destino a las poblaciones de Yarablus y Al Bab, en el noreste de la provincia de Alepo y en poder de facciones armadas apoyadas por Turquía.

Está previsto que mañana salga otro grupo de extremistas de Al Dumair, en la región de Al Qalamun Oriental.

Fuentes oficiales informaron hace unas horas de que ya había comenzado la evacuación de combatientes de Jaish al Islam con la entrada de varios autobuses en la citada localidad siria.

Durante la jornada de ayer, los miembros del grupo extremista entregaron sus armas pesadas y medianas a las autoridades en Al Dumair, como paso previo de la evacuación.

Hace dos días ambas partes alcanzaron un acuerdo, que en la práctica es una rendición de Jaish al Islam.

El arreglo fue negociado por representantes rusos y de las fuerzas gubernamentales sirias, por un lado, y de los milicianos, por otro.

Pactos similares se han alcanzado en las últimas semanas en la región de Guta Oriental, antiguamente el principal feudo extremista de las afueras de Damasco, que fue declarado “libre de terroristas” por las Fuerzas Armadas sirias el pasado sábado.

El Ejército nacional y sus aliados iniciaron una ofensiva en Guta Oriental a finales de febrero y, gracias a los avances sobre el terreno y a los acuerdos con las distintas facciones que operaban en la región, han acabado consiguiendo su control total.

Actualmente, en Damasco y sus proximidades tan solo queda presencia de grupos radicales en Al Qalamun Oriental y en algunos barrios del sur de la capital, donde se encuentra el Estado Islámico.

En los distritos del sur de Damasco hoy se logró un acuerdo “de principios” entre las partes para la salida de los milicianos vestidos de negro en los próximos días.

(Fuente: Agencias)

Arabia Saudí confirma las conversaciones con EEUU para el envío de tropas a Siria

(SOS).- El ministro de Exteriores de Arabia Saudí, Adel al Yubeir, ha confirmado que su país está en conversaciones con Washington sobre un eventual envío de tropas árabes al este de Siria.

“Hay conversaciones sobre el tipo de fuerzas que se puedan establecer en el este de Siria y de dónde vendrán. Estas conversaciones siguen en marcha”, ha dicho Al Yubeir en una rueda de prensa en Riad junto al secretario general de la ONU, António Guterres, de visita en el país.

El diplomático ha destacado que la idea “no es nueva” ya que Riad había ofrecido antes a la Administración del anterior presidente estadounidense, Barack Obama, la posibilidad del envío de fuerzas de la coalición árabe liderada por Arabia Saudí, “pero los americanos no contestaron y no hemos tomado una decisión al respecto”.

En cuanto a la financiación saudí a las tropas en Siria, Al Yubeir ha asegurado que su país siempre “ha mantenido una parte de la carga” económica.

Las declaraciones del titular de Exteriores saudí se han producido después de que The Wall Street Journal revelara que el Gobierno de Washington quiere establecer una fuerza árabe que reemplace su presencia militar en Siria y ayude a estabilizar el noreste del país.

El diario económico estadounidense, que cita a fuentes del Gobierno de Donald Trump, señaló que Washington está buscando que Arabia Saudí, Qatar y Emiratos Árabes Unidos aporten miles de millones de dólares para reconstruir el norte de Siria y envíen tropas a esa región.

(Fuente: Agencias)

Merkel y Putin apuestan por impulsar el proceso político para poner fin a la guerra en Siria

(SOS).- La canciller alemana, Angela Merkel, habló hoy por teléfono con el presidente ruso, Vladimir Putin, para analizar la crisis siria y coincidieron en la necesidad de centrar “todos los esfuerzos” en impulsar un “proceso político” en el país, según informó el Gobierno germano.

En un breve comunicado, la Cancillería subrayó la coincidencia de ambos mandatarios en apostar por ese proceso político para poner fin a “un sangriento conflicto” que dura ya años, en línea con la conversación que Merkel tuvo ayer con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.

Antes de que Berlín informara del contacto entre la canciller y el presidente ruso, el Kremlin emitió una nota en la que destacó que “ambas partes expresaron su disposición a contribuir a reanudar los esfuerzos políticos y diplomáticos sobre Siria, incluido en los foros de Ginebra y Astaná”.

Según Moscú, en su conversación con Merkel, Putin denunció además que “las acciones de una serie de países occidentales, que cometieron un acto de agresión contra Siria, suponen una burda violación de las normas del derecho internacional”.

Para el jefe del Kremlin, el ataque perpetrado el sábado por Estados Unidos, el Reino Unido y Francia ha causado “un gran perjuicio al proceso de paz en Siria”.

Mientras, el Gobierno de Donald Trump está sopesando crear una fuerza árabe que tomaría el relevo de las tropas estadounidenses en la lucha contra el Estado Islámico en Siria, según indicaron fuentes oficiales al Wall Street Journal.

El presidente de Estados Unidos habría planteado la idea el pasado viernes, horas antes de que lanzara, junto a Reino Unido y Francia, un ataque coordinado contra diferentes objetivos en Damasco y Homs.

“Hemos pedido a nuestros socios que asuman una mayor responsabilidad para garantizar la seguridad en su propia región”, dijo Trump. Entonces, el mandatario neoyorquino habló de contribuciones económicas, pero dichas fuentes aseguraron que también reclamó el envío de tropas.

El nuevo asesor de seguridad nacional, John Bolton, habría hablado recientemente con Abbas Kamel, el jefe de Inteligencia de Egipto, para convencer a El Cairo de que participe en este esfuerzo regional, añadieron las fuentes consultadas por el diario económico.

“Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y Qatar también han sido contactados para (dar) apoyo financiero y contribuir más ampliamente”, detalló un miembro de la administración norteamericana.

La intención del jefe de la Casa Blanca sería que este contingente regional asumiera el liderazgo de la lucha contra el Estado Islámico en complicidad con las milicias locales, tanto árabes como kurdas, que han servido de brazo ejecutor a la coalición internacional liderada por Estados Unidos.

Este plan casaría con el deseo de Trump de retirar a los dos mil efectivos estadounidenses desplegados en Siria, un movimiento que algunos de sus asesores consideran peligroso porque la derrota de los yihadistas todavía no se ha completado en el país árabe.

(Fuente: Agencias)

Los líderes cristianos condenan el bombardeo de EEUU y reclaman el fin de la guerra en Siria

(SOS).- Los Patriarcas de las Iglesias en Siria han denunciado enérgicamente la “brutal agresión” lanzada este fin de semana por Estados Unidos, Francia y Reino Unido contra diferentes objetivos en Damasco y Homs.

En una declaración conjunta, el Patriarca Ortodoxo Griego de Antioquía y todo el Oriente, Juan X; el Patriarca Ortodoxo Sirio de Antioquía y todo el Oriente, Ignacio Aphrem II; y el Patriarca Greco Melquita Católico de Antioquía, Alejandría y Jerusalén, José Absi, han condenado la lluvia de proyectiles ocurrida en la madrugada del viernes al sábado en Siria.

Los Patriarcas han señalado en su documento que el ataque viola las leyes internacionales y la Carta de la ONU porque “es un asalto injustificado” de parte de “países poderosos a los que Siria no causó ningún daño de ninguna manera”.

Los líderes religiosos cristianos también han manifestado que la acusación contra el Ejército sirio de usar armas químicas “no está justificada y no está respaldada por pruebas suficientes y claras”.

En este sentido, han advertido que el bombardeo “socava el trabajo” de la Comisión Internacional Independiente de Investigación que debía aclarar el hecho ocurrido en la ciudad siria de Duma.

Según Juan X, Ignacio Aphrem II y José Absi, “esta brutal agresión destruye las posibilidades de una solución política pacífica y conduce a una escalada y más complicaciones”. Y además, “alienta a las organizaciones terroristas y les da impulso para continuar en su terrorismo”.

Por todo ello, los Patriarcas han llamado al Consejo de Seguridad de la ONU a cumplir su papel de lograr la paz y no contribuir a una escalada de violencia.

Mientras, han exhortado “a todas las iglesias en los países que participaron en la agresión, a cumplir con sus deberes cristianos, de acuerdo con las enseñanzas del Evangelio, y condenar esta agresión y llamar a sus gobiernos a comprometerse con la protección de la paz internacional”.

Finalmente, los líderes religiosos cristianos han ofrecido sus oraciones por “la seguridad, la victoria y la liberación de Siria de todo tipo de guerras y terrorismo”.

“También rezamos por la paz en Siria y en todo el mundo, y hacemos un llamamiento para fortalecer los esfuerzos de la reconciliación nacional con el fin de proteger al país y preservar la dignidad de todos los sirios”, han expresado en la declaración firmada en Damasco.

Por su parte, el Papa Francisco y el Patriarca de Moscú y de todas las Rusias, Kirill, han hablado por teléfono para reflexionar sobre la situación en Siria, un país asolado por la guerra desde hace siete años.

Según las declaraciones del propio Kirill de Moscú a la prensa rusa, ambos líderes religiosos han iniciado estas conversaciones con el objetivo “de detener el derramamiento de sangre en Siria” después del bombardeo al país árabe de Estados Unidos en una acción coordinada con los gobiernos de Francia y el Reino Unido.

La cabeza de la Iglesia ortodoxa rusa ha detallado a este respecto: “Hemos emprendido esta iniciativa convencidos de que los cristianos no pueden permanecer indiferentes frente a lo que sucede en Siria”. “El nuestro fue un claro diálogo de paz”, ha asegurado.

(Fuente: Agencias)

La enésima reunión del Consejo de Seguridad sobre Siria concluye con fuertes divisiones

(SOS).- El Consejo de Seguridad de la ONU analizó el sábado por la tarde la situación en Siria, por quinta vez esta semana, pero como en las ocasiones anteriores la reunión acabó sin acuerdos y dejó claras las profundas divisiones entre Estados Unidos y Rusia.

Las reuniones, cuatro de ellas públicas y otra a puerta cerrada, intentaban buscar una respuesta conjunta ante las denuncias del ataque, el pasado 7 de abril, en la localidad siria de Duma, cercana a Damasco.

No hubo ningún acuerdo en estas citas sino que, muy al contrario, el Consejo de Seguridad, corazón de la diplomacia mundial para buscar la paz, fue escenario de múltiples muestras de provocaciones bélicas con la excusa de la actual situación en el país árabe.

Ya el pasado lunes, la embajadora Nikki Haley afirmó que Estados Unidos respondería al supuesto ataque en Duma, que atribuyó al Gobierno sirio, con o sin el apoyo del Consejo de Seguridad.

Al día siguiente, el organismo permanente de la ONU rechazó tres resoluciones sobre el caso, y en esa reunión el embajador ruso ante Naciones Unidas, Vasili Nebenzia, advirtió del riesgo de una “guerra” entre su país y Estados Unidos si Washington lanzaba un ataque contra Siria.

Hubo aún otras dos reuniones, una el jueves, a puerta cerrada, y otra el viernes, ya abierta, en ambos casos sin que hubiera señales claras de que el Consejo de Seguridad pudiera alcanzar acuerdos para evitar una escalada de la tensión si Washington cumplía sus amenazas.

Esa acción armada se llevó a cabo en la madrugada del viernes al sábado, liderada por Estados Unidos con el apoyo del Reino Unido y Francia, y tuvo como objetivo la capital, Damasco, y la provincia de Homs.

Ayer mismo, el Consejo fue convocado de urgencia a raíz del ataque, en medio de la advertencia hecha el viernes por el secretario general de la ONU, António Guterres, de que “la Guerra Fría ha vuelto” por las profundas diferencias entre las dos potencias mundiales.

Guterres lo reiteró en las últimas horas, cuando apeló a todos los estados miembros de la ONU “para que muestren moderación en estas peligrosas circunstancias”.

“La situación en Siria —recalcó— representa hoy en día la amenaza más seria contra la paz y la seguridad internacionales”.

En la sesión de este sábado, Estados Unidos renovó sus amenazas y advirtió que Washington tiene sus armas “preparadas y cargadas” para disparar de nuevo.

Así se lo dijo a Haley el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuando hablaron ayer sobre el caso de Siria. La embajadora aseguró que “cuando el presidente dibuja una línea roja, hace que se cumpla”.

Rusia, por su parte, acusó a Estados Unidos y sus aliados de “pisotear” la Carta de Naciones Unidas y el derecho internacional por la acción armada de las últimas horas, anunciada con argumentos legales que Moscú cree son “vergonzosos”.

“Es vergonzoso que para ejecutar una agresión (a otro país) se invoque un artículo de la Constitución de Estados Unidos”, afirmó el embajador ruso ante la ONU.

Nebenzia se refería a palabras del secretario de Defensa norteamericano, James Mattis, que al dar detalles del ataque poco después de lanzarlo invocó el artículo 2 de la Constitución de su país, que permite “el uso de fuerzas militares fuera del país para defender importantes intereses nacionales estadounidenses”.

“Estados Unidos tiene un interés nacional importante para evitar el empeoramiento de la catástrofe en Siria”, afirmó el jefe del Pentágono.

Las gestiones de la ONU no se han acabado, en principio, ya que Francia anunció su intención de preparar un borrador de resolución sobre Siria, promover el cese al fuego e impulsar una solución política a la guerra que comenzó en ese país en 2011.

Esa resolución, si llega a la mesa del Consejo, será la quinta desde las denuncias del supuesto ataque en Duma. Las tres primeras fueron rechazadas el martes y la cuarta, presentada por Rusia y que buscaba una condena unánime del organismo permanente de la ONU por el ataque de las últimas horas, no logró ayer los votos necesarios.

Mientras, Rusia ha convocado para el próximo lunes una reunión extraordinaria del Grupo Internacional de Apoyo a Siria. “A petición de Rusia, como uno de los copresidentes del organismo, se ha decidido convocar una reunión extraordinaria del grupo el 16 de abril”, anunció hoy la portavoz de la misión rusa en la sede de Naciones Unidas en Ginebra, Olga Zhigalova.

Por su parte, los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea (UE) discutirán mañana en Luxemburgo la respuesta al supuesto ataque que tuvo lugar el pasado 7 de abril en Duma. Los 28 también abordarán la estrategia a seguir con Rusia, principal valedor de las autoridades de Damasco y actor necesario para tratar de resolver la crisis siria.

(Fuente: Agencias)

Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia lanzan un ataque conjunto contra Siria

(SOS).- El presidente de Rusia, Vladimir Putin, calificó el ataque contra Siria de Estados Unidos, Reino Unido y Francia como un “acto de agresión”. En un comunicado difundido este sábado por el Kremlin, el líder ruso acusó a Washington de agravar la crisis humanitaria en el país árabe y de saltarse las normas del derecho internacional y la carta de la ONU.

“Sin la sanción del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en violación de la Carta de la ONU, las normas y principios del derecho internacional, se ha cometido un acto de agresión contra un Estado soberano que está a la vanguardia de la lucha contra el terrorismo”, aseguró Putin.

“El agravamiento actual de la situación en torno a Siria tiene un impacto devastador en todo el sistema de relaciones internacionales. La historia pondrá todo en su lugar, y ella ya le ha dado una gran responsabilidad a Washington por sus sangrientas represalias contra Yugoslavia, Irak y Libia”, dijo el líder ruso, refiriéndose a otras intervenciones militares estadounidenses de las últimas décadas.

Putin advirtió de que las acciones de las potencias occidentales solo sirven para ayudar al terrorismo. “Rusia condena con la mayor seriedad el ataque contra Siria, donde los militares rusos están ayudando legalmente al Gobierno en la lucha contra el terrorismo”, prosiguió.

Según el jefe del Kremlin, el ataque puede provocar una nueva oleada de refugiadas procedentes de la región. “Con sus acciones, Estados Unidos empeora aún más la catástrofe humanitaria en Siria, lleva el sufrimiento a la población civil, y de hecho, consiente a los terroristas que torturan desde hace siete años al pueblo sirio”, detalló Putin.

El mandatario también anunció que Rusia ha convocado una reunión urgente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas “para discutir las acciones agresivas de Estados Unidos y sus socios”.

Por su parte, el embajador de Rusia en Washington, Anatoli Antonov, indicó que el ataque lanzado contra Siria por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, Reino Unido y Francia “no se quedará sin consecuencias”.

“Los peores presagios se han cumplido. No han escuchado nuestras advertencias. Nos vuelven a amenazar. Habíamos advertido de que estas acciones no se quedarán sin consecuencias. Toda la responsabilidad recae en Washington, Londres y París”, subrayó Antonov en una declaración oficial difundida por la Embajada.

Ante esta escalada bélica, el secretario general de la ONU, António Guterres, instó a los países miembros de la organización a que muestren moderación “en estas circunstancias peligrosas” y se mantenga el respeto al derecho internacional.

“Insto a todos los estados miembros a que muestren moderación en estas circunstancias peligrosas y eviten cualquier posible escalada de la situación y el sufrimiento del pueblo sirio”, aseveró Guterres.

El secretario general de la ONU también recordó que el Consejo de Seguridad tiene como “principal responsabilidad el mantenimiento de la paz y la seguridad”, y pidió a sus miembros que se mantengan unidos “y asuman esa responsabilidad”.

Los misiles empezaban a caer sobre Siria cuando el presidente Donald Trump —en una declaración solemne desde la Casa Blanca— anunciaba esta madrugada “una operación militar combinada con las fuerzas armadas de Francia y el Reino Unido” en respuesta al supuesto ataque del pasado fin de semana en la ciudad de Duma, atribuido al Gobierno sirio.

Una hora más tarde del anuncio de Trump, el jefe del Estado mayor del Ejército estadounidense, el general Joe Dunford, señalaba desde el Pentágono que el ataque perpetrado de manera conjunta por las fuerzas aéreas y navales de los tres países había terminado.

El secretario de Defensa, James Mattis, explicó que se trataba de “ataques puntuales” dirigidos contra objetivos concretos y aclaró que por ahora “no hay planeadas más” intervenciones.

Según el Pentágono, Francia aportó a la operación cuatro aviones de combate y cuatro buques de guerra, Reino Unido participó con ocho aviones de combate, y Estados Unidos llevó el grueso de la operación con un destructor, un submarino y cinco aviones de combate. Washington no avisó a Moscú del comienzo de la operación militar.

Después de varios días de discusiones y mensajes contradictorios, la Casa Blanca decidió seguir adelante con el plan anunciado por el presidente norteamericano de lanzar misiles “nuevos, bonitos e inteligentes” contra Siria sin esperar al permiso del Congreso ni a las conclusiones de la investigación internacional sobre el supuesto ataque contra Duma.

El Gobierno sirio denunció “la agresión tripartita” occidental como “una violación flagrante del derecho internacional” que está “condenada al fracaso”.

Las autoridades de Damasco condenaron “en los términos más fuertes” la “agresión bárbara y brutal” de Estados Unidos, Francia y Reino Unido contra varios puntos en la capital y en la provincia de Homs. “La agresión de los regímenes arrogantes y de la hegemonía occidental fue el resultado de la frustración después de que el proyecto conspiratorio en Siria no tuviese resultado”, apuntaron.

Horas después del bombardeo perpetrado esta madrugada, el portavoz de la Comandancia General del Ejército sirio, Ali Maihub, declaró que el ataque contra Siria “no ha afectado a la capacidad militar” del país árabe.

Maihub dijo que sus sistemas de Defensa Aérea han logrado, “con alta competencia”, interceptar una gran cantidad de misiles de crucero —el Ejército derribó al menos 71 de los 105 proyectiles que fueron disparados desde los buques de guerra y los aviones de combate de las potencias agresoras— que iban dirigidos contra el pueblo sirio.

El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, tachó a su vez de “criminales” a los dirigentes de las tres naciones que han llevado a cabo la operación, que recibió el apoyo de la OTAN y la Unión Europea.

China —miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU— rechazó el ataque y recordó su “oposición al uso de la fuerza en las relaciones internacionales”. Las autoridades del gigante asiático reclamaron un regreso “a la ley internacional” y una “solución política”.

Mientras, Trump agradeció a Francia y a Reino Unido su colaboración en el ataque “perfectamente ejecutado” en Siria y proclamó que “no se podía obtener mejor resultado. ¡Misión cumplida!”.

De la mano del presidente francés, Emmanuel Macron, y la primera ministra británica, Theresa May, Trump lideró la ofensiva más contundente contra objetivos sirios desde que estalló en 2011 la guerra en el país árabe.

(Fuente: Agencias)