El terror en Damasco marca el sexto aniversario del conflicto sirio

(SOS).- Cuatro días después de un atentado que se cobró 74 vidas, el terror ha golpeado de nuevo el corazón de Damasco cuando se cumple el sexto aniversario del conflicto en Siria.

Un terrorista suicida ha hecho estallar este miércoles la carga explosiva que ocultaba en el concurrido palacio de justicia de Hamidiye, próximo al bazar de la capital. Al menos 39 personas, entre ellas 24 civiles, han muerto y varias decenas han resultado heridas.

El atacante, vestido con uniforme militar, ha provocado la explosión después de que la Policía tratara de impedirle la entrada al edificio, según han relatado testigos presenciales.

Un segundo atentado suicida se ha producido poco después en un restaurante del distrito de Rabue, situado al oeste de Damasco. La prensa local ha indicado que la explosión ha dejado más de dos decenas de heridos. Hasta el momento ningún grupo ha reivindicado la autoría del ataque a la capital.

El ministro sirio de Justicia, Neyem Edin al-Ahmad, ha declarado a los medios de comunicación que los atentados “no sorprenden, ya que se producen en medio de las victorias del Ejército Árabe de Siria por toda la geografía del país, así como los triunfos políticos logrados en Ginebra y Astaná, que los terroristas pretenden socavar”.

Precisamente este miércoles ha concluido la tercera ronda de negociaciones sobre la tregua en Siria en la capital de Kazajistán, que fue boicoteada por la mayor parte de los grupos rebeldes.

Las delegaciones de Rusia, Turquía e Irán han publicado un comunicado conjunto en el que han anunciado que la próxima reunión en Astaná tendrá lugar el próximo mes de mayo.

(Fuente: Agencias)

Detrás del doble atentado en Damasco, un grupo yihadista afiliado a Al Qaeda en Siria

(SOS).- El movimiento extremista suní Hayat Tahrir al-Sham (Organización para la liberación del Levante), afiliado a Al Qaeda en Siria, se atribuyó en la tarde del domingo el doble atentado terrorista perpetrado el día anterior en Damasco.

Según fuentes locales, el número de víctimas mortales ya asciende a 74, elevando el balance inicial de 40 muertos que hizo el Ministerio del Interior sirio. Entre los fallecidos se encuentran 54 peregrinos chiíes procedentes de Irak, ocho de ellos menores, y 20 efectivos de las fuerzas gubernamentales sirias, de los que 16 eran policías. Otras 120 personas resultaron heridas en el ataque, y varias permanecen en estado crítico.

“Es un mensaje para Irán y sus milicias”, señaló el grupo islamista radical en un comunicado difundido a través de la red social Telegram en el que calificó a los terroristas suicidas como “héroes”. A mediodía del sábado, los yihadistas detonaron dos cargas de explosivos en un aparcamiento para autocares turísticos situado en las proximidades del cementerio de Bab al-Saghur de Damasco, que alberga un importante mausoleo chií.

Fuentes de las fuerzas de seguridad sirias dijeron haber desactivado varios artefactos explosivos en diferentes puntos de la capital durante las horas posteriores al atentado.

En su mensaje, Hayat Tahrir al-Sham clamó venganza contra Irán por su apoyo al Gobierno de Siria en el conflicto. El ataque, un hecho raro en la ciudad de Damasco, se produjo en plena tregua y a cinco días del sexto aniversario del inicio de la guerra en el país árabe. La capital siria es una de las zonas menos afectadas por los combates.

El Ministerio de Asuntos Exteriores sirio consideró que el doble atentado era “la respuesta a las victorias del Ejército” sobre los terroristas.

Por su parte, el Ministerio de Exteriores iraquí anunció la formación de un gabinete de crisis -en cooperación con las autoridades sirias- para elaborar una lista de las víctimas y proporcionar ayuda de emergencia a los heridos y la repatriación de los fallecidos.

Los ejecutivos de ambos países manifestaron su repulsa por el atentado e hicieron un llamamiento a la comunidad internacional para que lo condenen.

Hoy comenzó en Astaná una nueva ronda de conversaciones sobre el alto el fuego en Siria, bajo la tutela de Rusia, Turquía e Irán. Las consultas preliminares están programadas para este mismo martes, y una reunión plenaria se celebrará al día siguiente.

En enero y febrero, la capital de Kazakistán albergó dos rondas de conversaciones internacionales de alto nivel y una reunión técnica de expertos. El principal resultado de las negociaciones fue el acuerdo de Moscú, Ankara y Teherán sobre la creación de un grupo operativo para la supervisión de la tregua en el país árabe.

(Fuente: AsiaNews / Agencias)

Un coche bomba del ISIS mata a 60 personas en Siria

(SOS).- Un coche bomba del Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) mató este viernes a más de medio centenar de personas en Al Bab, un pueblo sirio controlado por los grupos armados rebeldes apoyados por Turquía.

La explosión alcanzó un puesto de seguridad controlado por los milicianos que combaten bajo la enseña del denominado Ejército Libre Sirio en el pueblo de Sousian, matando a unas 60 personas, la mayoría civiles.

Los rebeldes habían expulsado el jueves al ISIS de Al Bab y otras dos localidades más pequeñas tras semanas de combates en las calles, quitando al grupo islamista su última gran posesión en el noroeste de Siria. Sousian está detrás de las líneas rebeldes a unos ocho kilómetros al noroeste de Al Bab.

El atentado se cometió en un puesto de control, donde había muchas familias reunidas esperando para volver a Al Bab. Por ese motivo, hubo muchas víctimas civiles.

En un ataque distinto, también atribuido al ISIS, dos soldados turcos murieron y varios resultaron heridos en la misma ciudad, según informó el primer ministro turco, Binali Yildirim. “Dos soldados nuestros han muerto en un ataque suicida durante un control de carretera en la entrada de Al Bab y hay heridos”, dijo el primer ministro en una breve alocución a la prensa.

En un comunicado, las Fuerzas Armadas turcas concretaron que los dos militares habían muerto al estallar un explosivo casero colocado a modo de trampa, presuntamente por el grupo islamista, en un cruce de carreteras en la entrada de Al Bab, controlado por los yihadistas y que Turquía asedia desde diciembre pasado.

Yildirim subrayó que “hace pocos días” las fuerzas turcas, con apoyo de las milicias del Ejército Libre de Siria, rodearon completamente la ciudad de Al Bab y que ahora llevan a cabo “labores de limpieza”.

(Fuente: Agencias)

Pakistán – Un tribunal condena a 42 cristianos por terrorismo en Lahore

(SOS).- Un tribunal de Lahore ha condenado a 42 cristianos por terrorismo. La Corte antiterrorista ha dictaminado la sentencia contra unos fieles que fueron acusados del linchamiento ocurrido tras los atentados contra dos iglesias en el distrito de Youhanabad (Lahore) el 15 de marzo de 2015.

Después de las explosiones, se desencadenó una protesta que causó la muerte de dos musulmanes sospechosos de ser autores o cómplices de los terroristas, un acto que fue condenado por todos los líderes cristianos. En los días sucesivos, la Policía realizó varias incursiones en el distrito arrestando a unas 500 personas y luego confirmando la detención de 84 cristianos, acusados de asesinato y terrorismo. 42 fieles fueron absueltos en el verano de 2016.

Entre los condenados ahora por el tribunal antiterrorista de Lahore, se encuentran tres activistas de los derechos humanos que fueron etiquetados como “instigadores de la violencia”. Los cristianos siempre han declarado que los asesinatos fueron cometidos por unos agitadores, infiltrados entre la comunidad.

La Comisión Nacional de Justicia y Paz de los Obispos católicos de Pakistán, en un comunicado enviado a la Agencia Fides, ha expresado su decepción “porque las fuerzas del orden y las autoridades se han centrado únicamente en el caso deplorable del linchamiento, que debe ser condenado fuertemente, pero los autores del atentado criminal en las iglesias, contra fieles inocentes, siguen impunes”.

Según la organización “Centre for Legal Aid, Assistance and Settlement” (CLAAS) al menos 32 acusados “están acusados injustamente” y sobre el veredicto pueden haber pesado las presiones de los extremistas musulmanes.

Para evitar incidentes de este tipo, la Asamblea Nacional de Pakistán ha aprobado en los últimos días la “Criminal Laws Amendment Act 2016”, una ley que castiga el sectarismo, las conversiones forzadas y el linchamiento de masas. El texto, que debe ser firmado por el presidente de la nación para entrar en vigor, ha sido acogido como un paso adelante para las condiciones de las minorías religiosas.

Las nuevas normas modifican algunas leyes que ya existen, prescribiendo la pena de prisión de uno a tres años por incitar al odio religioso y la violencia, y prevén penas de prisión de hasta 10 años en los casos de matrimonios forzados de niñas menores de edad o mujeres de las minorías. El texto también hace que sea un delito penal el linchamiento por parte de las “multitudes que toman la ley en sus propias manos”.

(Fuente: Agencia Fides)

Egipto – Asesinan a dos cristianos en el Sinaí, días después de la amenaza del Estado Islámico

(SOS).- Dos cristianos egipcios de una misma familia fueron asesinados en la ciudad de Al Arish, capital de la Gobernación de Sinaí del Norte, uno tiroteado y otro quemado vivo. Saad Hana, de 65 años, y su hijo Medhat, de 45 años, fueron encontrados muertos el pasado miércoles cerca de una escuela de esta localidad.

Estas dos muertes se suman a las de otros cuatro cristianos, que fueron tiroteados en los últimos 15 días en la provincia de Sinaí del Norte. Ante estos hechos, muchos miembros de la comunidad copta empezaron a abandonar la península por miedo a los islamistas radicales.

Esta misma semana, la filial del Estado Islámico en Egipto difundió un vídeo a través de internet en el cual amenazó a esta minoría -que representa cerca del 10 por ciento de la población egipcia, mayoritariamente musulmana- y les aseguró que “lo peor” está por venir.

En su mensaje, los yihadistas anunciaban nuevos ataques contra la comunidad cristiana y reivindicaban la masacre perpetrada el 11 de diciembre en la iglesia de Botrosiya, en el complejo adyacente a la catedral copta ortodoxa de El Cairo, en la que murieron 29 fieles.

La inseguridad de los cristianos en Egipto aumentó considerablemente desde que la formación extremista se extendió por Siria e Irak en 2014, atacando a las minorías en la región.

En 2015, el Estado Islámico ejecutó a una veintena de fieles coptos en Libia, lo que llevó al presidente egipcio, Abdelfatah al-Sisi, a anunciar operaciones aéreas limitadas contra la organización en el país vecino.

El Ejército también lanzó una ofensiva a gran escala contra “elementos terroristas” en el norte y el centro de la península del Sinaí.

En la zona opera principalmente el grupo armado Península del Sinaí, conocido como Ansar Bait al-Maqdis hasta que en 2014 juró lealtad al autoproclamado Estado Islámico y se convirtió en su rama en la región.

Ansar Bait al-Maqdis inició sus operaciones en la península del Sinaí en 2011, tras el levantamiento popular contra Hosni Mubarak, e incrementó sus operaciones en 2013, después del derrocamiento de Mohamed Mursi.

isis-in-egypt-696x487

(Fuente: Agencia Fides / Agencias)

Pakistán – Tras el atentado de Daesh a un templo sufí, el Ejército abate a más de 100 terroristas

(SOS).- El Gobierno de Pakistán lanzó una operación antiterrorista en la que asegura haber abatido a más de un centenar de personas a lo largo del país, un día después del atentado suicida contra un templo sufí en el que murieron al menos 88 personas.

Las operaciones del Ejército comenzaron el jueves de madrugada, horas después de que un suicida hiciese explotar las bombas que portaba en el templo sufí Lal Shahbaz Qalandar, en la provincia meridional de Sindh, cuando un gran número de fieles participaba en una ceremonia religiosa. La matanza fue reivindicada por el Estado Islámico (Daesh, por su acrónimo en árabe), que ya en el pasado asumió acciones terroristas en suelo paquistaní.

“Más de 100 terroristas han sido abatidos desde anoche”, afirmó en un comunicado el director de la oficina de comunicación del Ejército (ISPR), Asif Ghafoor. El portavoz añadió que las operaciones continúan y que se han confiscado cantidades de armamento “considerables”. Entre los objetivos se encontraban varios refugios de extremistas en la frontera afgano-paquistaní, pero los militares no ofrecieron más detalles acerca de dónde se llevaron a cabo las operaciones antiterroristas o quiénes son los muertos.

El primer ministro paquistaní, Nawaz Sharif, viajó a Sehwan, la ciudad donde ocurrió el atentado. Una vez allí, visitó a los heridos y se reunió con las autoridades locales. “Ordeno y autorizo a mis fuerzas armadas y agencias de seguridad a que eliminen al enemigo con toda la fuerza del Estado”, afirmó el mandatario en un comunicado.

Mientras tanto, el Ejército paquistaní convocó a diplomáticos afganos a su cuartel general y pidió que el Gobierno de Kabul tome medidas y entregue a 76 terroristas que se esconden en su territorio, señaló Ghafoor.

Poco después, Sartaj Aziz, asesor de Asuntos Exteriores del primer ministro Sharif, mantuvo una conversación telefónica con el consejero de seguridad nacional afgano, Hanif Atmar, en la que le trasladó la preocupación de su Gobierno por los grupos terroristas que supuestamente se cobijan allí.

El jefe del Ejército paquistaní también telefoneó al comandante de las fuerzas de la OTAN en Afganistán, general John Nicholson, para expresarle su “preocupación” por los actos terroristas en Pakistán reivindicados por grupos que tienen a sus líderes en suelo afgano. “Ese tipo de actividades e inacción (contra los terroristas) prueban nuestra política actual de restricción del paso en la frontera” con Afganistán, explicó Bajwa a Nicholson, según un comunicado difundido por el Ejército paquistaní.

Ante esas acusaciones, el Gobierno afgano respondió a Pakistán que la lucha antiterrorista de su país es “honesta”. “Siempre hemos probado nuestra honestidad en la lucha contra el terrorismo y esperamos que otros países prueben la suya en la lucha contra los insurgentes”, destacó el mandatario afgano, Ashraf Gani, en un comunicado difundido por el Palacio Presidencial.

El del pasado jueves fue el sexto ataque de la semana en Pakistán, en un repunte de la violencia que se produce tras una gran disminución de las acciones desde que a inicios de 2014 las autoridades lanzaran una operación militar en las zonas tribales, que continúa en la actualidad, y que había envuelto al país en cierto optimismo tras una década de continuos atentados.

Activistas, intelectuales y educadores expresaron a AsiaNews su preocupación por el clima de renovada violencia, que está sembrando miedo y temor entre la población paquistaní.

Samson Salamat, presidente del Rwadari Tehreek (Movimiento por la tolerancia), dijo: “Pakistán está en estado de shock por esta nueva ola de extremismo y terrorismo, que ha azotado a todas las provincias”. “El gobierno federal y el de las provincias, así como las agencias antiterroristas son responsables de esto. Durante años, hemos exigido políticas y estrategias para hacer frente al terrorismo violento, pero como única respuesta sólo hemos obtenido algunas iniciativas que no apuntan al núcleo del problema. A pesar de que se ha aprobado un Plan de acción nacional para combatir el terrorismo, el mismo jamás fue llevado a la práctica en su totalidad, con un  compromiso por parte de todos los actores implicados”, añadió.

El resultado de esta inercia, prosiguió, “es que continuamente asistimos, impotentes, a grupos ilegales que llevan a cabo manifestaciones, encuentros y que recaudan dinero en público”. Y lo que es peor, subrayó, “es que incluso algunas personas que tiene responsabilidades en el Gobierno, muestran una actitud débil hacia los terroristas, llegando incluso a permitirles las manifestaciones públicas. Todo esto es inaceptable.  Gobierno y funcionarios estatales deben proponer políticas claras. El objetivo primario de la agenda política debe ser la tolerancia cero hacia todas las formas de extremismo. La nación debe salir del silencio y presionar al Gobierno”.

Según el educador Ishtiaq Ahmed, “todas las personas de bien deben condenar los ataques que golpean a inocentes. ¿O acaso queremos una sociedad en la cual nadie esté seguro, y donde fanáticos con armas puedan salir de paseo sembrando el desorden entre nuestra gente? La llamada guerra santa proveniente de Afganistán amenaza nuevamente nuestras vidas”.

“Nuestros corazones están destrozados. El atentado al templo de Lal Shahbaz Qalandar demuestra que los pobres y los vulnerables pueden convertirse en un blanco de un momento a otro. Por el contrario, el jefe de ministros y todos los políticos están seguros”, lamentó el escritor Ajmal Shabir.

Adnan Rehmat, un conocido editorialista, consideró que ha llegado el momento de “eliminar el elemento religioso [islámico] de la Constitución, y establecer, de una vez por todas, que la tarea del Estado es garantizar el bienestar de los ciudadanos, y no utilizar a estos últimos para sus manías de grandeza en su voluntad de surgir como líder de la Ummah [comunidad islámica] sobre la base de una identidad religiosa y confesional. De otro modo, lo que el Estado quiere no haría más que coincidir con aquello que quieren y glorifican los terroristas”. “Las personas pobres –concluyó– están cansadas de ser asesinadas por estos experimentos religiosos grandiosos”.

(Fuentes: AsiaNews / Agencias)

Pakistán – La Fundación Edhi, un símbolo de la lucha contra la pobreza y la discriminación

(SOS).- La Fundación Edhi es la organización filantrópica más grande de Pakistán. Fue fundada en 1952 por Abdul Sattar Edhi, que es considerado “la Madre Teresa pakistaní” y una de las personas más queridas del país. En total, cuenta con 2.025 centros para niños abandonados, personas drogadictas, ancianos y pobres.

La característica que distingue a todos estos lugares es que en la entrada hay siempre una cuna, donde pueden ser dejados los niños que no son deseados. Esto se debe a que el filántropo siempre repetía: “No los maten, colóquenlos en la cuna. Nosotros nos haremos cargo de estos inocentes”.

En Pakistán, donde imperan la pobreza, el narcotráfico y el fundamentalismo religioso, el infanticidio es una monstruosidad más habitual de lo que nadie imagina.

Todo el mundo reconoce que el mayor símbolo de la Fundación Edhi son las 1.500 ambulancias que rápida y eficazmente llegan a los escenarios de los abundantes ataques terroristas que sufre el país.

El año pasado, los vehículos médicos de la organización trasladaron a más de 67.000 pacientes de forma totalmente gratuita en la capital de Punjab, 994 cuerpos fueron transportados a casa y 296 cuerpos no reclamados recibieron sepultura.

En enero de 2017, las instalaciones de la Fundación en Lahore acogieron a 278 personas tóxicodependientes, contando hombres y mujeres, que atravesaban una situación de necesidad y habían huido de sus casas. De estos, 134 ya regresaron a sus hogares. Además, a 9.840 personas se les proporcionó comida gratuita y 12.560 pacientes fueron atendidos en el dispensario.

En un país dividido por la violencia y el maltrato a las minorías cristianas e hindúes, el filántropo paquistaní nunca hizo distinciones a la hora de socorrer a los más necesitados.

Zameer Ahmad, un empleado de la organización en Lahore, contó que Edhi solía decir a quien lo criticaba: “Mi ambulancia es más humana que tú”. “Nuestros ulemas –añadió– están más interesados en la política. Él, en cambio, trabajó para las personas de todas las religiones. Nosotros llevamos adelante su misión y ninguno de nuestros servicios fue suspendido después de su muerte”.

“En nuestros centros, desalentamos las discusiones sobre religión y política”, aseguró Ahmad. “Nuestra única tarea es pedir y trabajar por el bienestar de las personas necesitadas”, prosiguió. Sabiendo que en las instalaciones de la Fundación se acogen a niños abandonados, “muchas familias cristianas nos contactan para su adopción, puesto que no existen orfanatos para quienes no son musulmanes”, explicó.

Ciertamente, el trabajo de la Fundación es apreciado por los cristianos.  Por eso, el P. Francis Gulzar, secretario ejecutivo de Cáritas Lahore, pidió al gobierno de Islamabad que ayude y promueva estas iniciativas. “El mundo entero conoce al filántropo por la ayuda que brinda a los pobres de Pakistán. Él les restituye su dignidad, su identidad. En nuestra sociedad, marcada por el extremismo y la discriminación, necesitamos personas como él”, enfatizó.

El P. Gulzar, que también es vicario general de la Diócesis de Lahore, recordó su primer encuentro con Abdul Sattar Edhi, que falleció el año pasado en un hospital de la ciudad de Karachi. “Quedé muy conmovido por su sencillez. Sólo tenía dos mudas de ropa, sepultaba a las personas a las cuales los demás ni siquiera se querían acercar. Sus valientes colaboradores trabajaban en medio de bombardeos y catástrofes”, dijo.

(Fuente: AsiaNews)