Más de 20 efectivos sirios mueren en una emboscada del Estado Islámico en Al Sueida

(SOS).- Al menos veintiún efectivos de las fuerzas sirias han muerto durante una emboscada del Estado Islámico contra una zona desértica oriental de la provincia de Al Sueida, en el sureste del país.

El ataque de los milicianos vestidos de negro, que se registró en las últimas 24 horas en al zona de Telol al Safa, tenía como objetivo frenar el avance de las fuerzas gubernamentales y sus aliados, que efectúan una ofensiva contra la región para expulsar a los yihadistas.

Al menos ocho combatientes radicales murieron durante los choques en Telol al Safa, ubicada en una zona limítrofe entre las provincias de Rif Damasco y Al Sueida.

Una fuente de seguridad indicó hoy que las unidades leales a Damasco están persiguiendo a los remanentes del Estado Islámico en Telol al Safa y afirmó que hay “bajas” en las filas de los terroristas, aunque no dio información sobre posibles víctimas en el Ejército sirio.

Desde el pasado 25 de julio, cuando se produjo la mayor masacre de la organización extremista contra Al Sueida con más de 300 muertos, al menos 234 yihadistas y 116 efectivos gubernamentales han perecido.

Las huestes de Abu Bakr al Baghdadi controlan un pequeño porcentaje del territorio sirio, y actualmente se encuentran apostados en zonas desérticas y montañosas en el este del país árabe, fronterizas con Irak.

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Turquía manda refuerzos militares a Siria

(SOS).- Turquía ha enviado refuerzos militares a la provincia siria de Idlib (noroeste), al otro lado de su frontera, después del fracaso de las negociaciones de sus servicios de Inteligencia con los yihadistas que controlan gran parte de esa región.

Un convoy militar turco entró anoche en territorio sirio, integrado por decenas de vehículos que transportaban soldados y equipamiento, cuya misión es reforzar las posiciones del Ejército turco en el norte de Siria.

Algunos de los vehículos se dirigieron a una posición turca en la zona de Moruk, en el norte de la provincia de Hama, vecina a Idlib; mientras que otros acudieron a un puesto militar en la localidad de Maarat al Numan, en la propia Idlib.

Los refuerzos militares llegaron después de que los servicios de Inteligencia turcos fracasaran a la hora de convencer al Frente al Nusra de disolver el grupo, ante la ofensiva que el Ejército sirio y Rusia se disponen a lanzar contra este y otras facciones armadas extremistas que operan en Idlib.

La provincia está controlada en su gran mayoría por organizaciones radicales, y según cifras de la ONU, en ella se encuentran unos 10.000 yihadistas vinculados a la filial siria de Al Qaeda.

Turquía tiene efectivos desplegados en el norte de Siria para luchar contra las milicias kurdas y para ello cuenta con el apoyo sobre el terreno de diferentes grupos armados.

El Gobierno turco ha advertido reiteradamente de las consecuencias humanitarias que tendría una ofensiva a gran escala contra Idlib, donde residen 2,9 millones de personas, según la ONU, cifra que Ankara eleva a 3,5 millones.

El ministro turco de Asuntos Exteriores, Mevlut Cavusoglu, manifestó el viernes que en Idlib “hay algunos grupos extremistas, lo mejor es identificarlos, separarlos de los demás y eliminarlos. No atacar indiscriminadamente”.

Ankara está preocupada por un posible flujo de refugiados que huyendo de la violencia tratarían de cruzar la frontera de Siria con Turquía, que permanece cerrada en ese punto.

Rusia espera que Occidente no obstaculice una operación antiterrorista en Idlib

(SOS).- Rusia aseguró que la provincia siria de Idlib es un “furúnculo” yihadista a extirpar y llamó a Occidente a no obstaculizar una operación antiterrorista contra el considerado último bastión extremista del país árabe.

“Este es el último foco de los terroristas, que intentan especular con el estatus de zona de distensión (…). Así que, desde todos los puntos de vista es necesario liquidar ese furúnculo”, declaró a la prensa el ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, tras reunirse con su colega saudí, Adel al Yubeir.

Además, las declaraciones de Lavrov suponen un desafío para la ONU y Occidente, que advirtieron el miércoles en la reunión mensual del Consejo de Seguridad de que tal ofensiva amenaza con una “emergencia humanitaria de una escala aún no vista” en Siria.

Lavrov recibirá este jueves al ministro de Exteriores sirio, Walid al Mualem, lo que podría ser la antesala de una inminente ofensiva, según la prensa.

El diario Izvestia publicó que Rusia está concentrando en el mar Mediterráneo su mayor presencia naval —desde nuevas fragatas equipadas con misiles de crucero Kalibr hasta submarinos— desde que interviniera en el país árabe en 2015.

El jefe de la diplomacia rusa denunció que, además de utilizar a la población civil como escudos humanos, los yihadistas acantonados en Idlib están intentando hacerse con el control de las bandas armadas dispuestas a negociar con el Gobierno sirio, argumento que justificaría la urgencia de una operación antiterrorista.

Lavrov explicó que ese asunto ha sido tratado largo y tendido en las últimas semanas por los ministros de Exteriores y Defensa de Rusia y Turquía, y que ambas partes han llegado a un “entendimiento político” sobre las medidas a tomar en Idlib.

“¿Cómo traducir ese consenso político al lenguaje práctico? Sobre eso están hablando los militares de Rusia y Turquía, que conocen la situación sobre el terreno”, apuntó.

Con todo, la pasada semana, tras reunirse con Lavrov en Moscú, el titular de Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, advirtió de que el uso de la fuerza militar en el último reducto extremista desataría “una catástrofe humanitaria”, aunque también llamó a “liquidar a los terroristas”.

A su vez, Lavrov volvió a denunciar una inminente “provocación” en Idlib, cuyo objetivo sería inculpar a las autoridades de Damasco, provocar un bombardeo occidental contra posiciones gubernamentales y, de esa forma, impedir que las fuerzas sirias expulsen a los terroristas de la zona de distensión.

“Espero que los socios occidentales que caldean este tema tan activamente no se pongan a seguir la corriente a las provocaciones, a los montajes que se están preparando y no obstaculicen las operación antiterroristas en la zona de distensión contra el Frente al Nusra”, aseveró.

Lavrov dijo haber hablado ya sobre la situación en la zona con el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, con el que podría reunirse de nuevo en breve durante la Asamblea General de la ONU, según informó la Cancillería rusa.

El ministro de Exteriores ruso acusó a Estados Unidos de poner a salvo al Frente al Nusra para utilizarlo como arma arrojadiza contra el presidente Bashar al Assad y anteponer el derrocamiento de gobiernos “indeseables” a la lucha contra el terrorismo, y subrayó que lo que Washington hizo en Irak y en Libia ahora lo intenta hacer en Siria.

“Hablando en propiedad, lo intentaron hacer en Siria, pero no les salió. Consideramos que esos juegos egoístas, unilaterales y geopolíticos, son contraproducentes”, concluyó.

Merkel y Trump comparten sus preocupaciones sobre la situación en Siria

(SOS).- La canciller federal de Alemania, Angela Merkel, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, han compartido sus preocupaciones sobre la situación en Siria, especialmente la situación humanitaria en la región de Idlib, según han informado sus oficinas después de que ambos líderes hablaran por teléfono.

“Ambos líderes pidieron una acción internacional para prevenir una crisis humanitaria en la provincia de Idlib”, ha señalado la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders.

“Rusia está llamada a actuar de manera moderada sobre el Gobierno sirio y evitar una nueva escalada”, ha afirmado el portavoz de Merkel, Steffen Seibert.

La canciller alemana también había expresado su preocupación por la situación en Idlib durante una reunión con el presidente ruso, Vladimir Putin, hace poco más de una semana.

El ministro de Asunos Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, dijo el viernes que sería desastroso buscar una solución militar en la región. Turquía, que ha respaldado a diferentes grupos armados allí, está tratando de evitar un ataque de las fuerzas sirias y sus aliados.

Las autoridades de Damasco, respaldadas por Moscú, buscan liberar el enclave de Idlib en el norte de Siria, un refugio para los yihadistas desplazados de otras zonas del país.

Turquía advierte de la catástrofe humanitaria en el caso de una ofensiva en el noroeste de Siria

(SOS).- Turquía advirtió este viernes a Rusia de que una ofensiva del Ejército sirio contra la provincia de Idlib, el último baluarte de los extremistas, desatará una “catástrofe humanitaria”.

“Hay que continuar la lucha contra los guerrilleros, pero, por otra parte, el empleo de métodos militares desencadenará una catástrofe”, dijo el ministro de Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, en una rueda de prensa al término de sus conversaciones con su homólogo ruso, Serguei Lavrov.

El ministro turco insistió en que el uso de la fuerza militar en esa provincia siria fronteriza con Turquía “provocará enfrentamientos armados prolongados y una catástrofe humanitaria”.

“Para todos es muy importante liquidar a estos elementos y grupos radicales, porque son una amenaza para nuestra seguridad nacional, para Rusia y para los países occidentales. Por eso es necesario separar a los guerrilleros de la población civil”, subrayó.

Al mismo tiempo, Cavusoglu recalcó que es necesario “despejar las preocupaciones de los colegas rusos y liquidar a los terroristas que actúan en esa región (en el norte de Siria)”, labor que debe hacerse sin poner en peligro a los civiles.

La situación en el Idlib es “complicada y tiene muchas aristas”, admitió a su vez Lavrov, quien también señaló la necesidad de “minimizar los riesgos” para la población civil.

Siria y Rusia, que apoya militarmente al Gobierno de Damasco, han dado por concluida la ofensiva contra los yihadistas en el suroeste de Siria y han señalado como su próximo objetivo la provincia de Idlib.

“Cuando se creó la zona de distensión de Idlib nadie suponía que en ella los guerrilleros, en primer lugar los terroristas de Al Nusra, utilizarían a los civiles como escudos humanos”, dijo el jefe de la diplomacia rusa.

Hace diez días, Lavrov no dudó en afirmar, también en una rueda de prensa conjunta con Cavusoglu, que el Ejército sirio tiene todo el derecho de reprimir a los terroristas del Frente al Nusra en Idlib.

En esa ocasión, el ministro ruso reiteró que Damasco puede combatir en Idlib pese a ser una zona de distensión bajo responsabilidad de Ankara y advirtió de que los países que protegen a los grupos armados, entre los que está Turquía, no saben distinguir entre los mal llamados rebeldes y los yihadistas.

Paralelamente a la reunión de ayer de los cancilleres ruso y turco, se celebró un encuentro entre los ministros de Defensa de ambos países, el ruso Serguei Shoigu y el turco Hulusi Akar, en el que también participó el jefe del servicio turco de Inteligencia, Hakan Fidan.

En las conversaciones, según un breve comunicado del Ministerio de Defensa de Rusia, se continuó el diálogo iniciado hace una semana sobre la situación en Siria en el curso del cual “la parte rusa le presentó a sus colegas turcos propuestas para el arreglo de la situación en el noroeste de la república (Idlib)”.

El comunicado de Defensa no reveló el contenido de las propuestas presentadas a Turquía.

Al término de las consultas ministeriales ruso-turcas, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, recibió a los ministros y al responsable del servicio de Inteligencia de Turquía.

“Gracias a los esfuerzos de nuestros países y a la participación de otros Estados interesados, en particular me refiero a Irán, a nuestra cooperación con la ONU, con países europeos y Estados Unidos, se ha conseguido avanzar de manera importante en el arreglo de la crisis siria”, dijo en la reunión el jefe del Kremlin.

Según el mandatario ruso, las relaciones entre Moscú y Ankara “tienen cada vez más peso” y destacó que la cooperación entre ambos países se profundiza “tanto en el ámbito económico como en la solución de ciertas cuestiones regionales y el complicado asunto de la crisis siria”.

“Su querido amigo, (el presidente turco, Recep Tayyip) Erdogan, le envía saludos y sus mejores deseos, y le espera próximamente de visita en Estambul”, dijo Cavusoglu, citado por los medios locales, al comienzo de la reunión.

Al menos siete yihadistas mueren abatidos en enfrentamientos con el Ejército en el sur de Siria

(SOS).- Al menos siete yihadistas del Ejército Jaled bin Walid, grupo vinculado al Estado Islámico, murieron en las últimas horas tiroteados por las fuerzas sirias cuando trataban de huir de las zonas de combate en el sur del país.

“Siete miembros de Jaled bin Walid han sido abatidos mientras huían en motocicletas”, informaron fuentes locales.

La operación militar del Ejército sirio y sus aliados continúa en las localidades de Shayara, Kasira y Beit Ara, situadas en la zona controlada por los terroristas en la cuenca del río Yarmuk, añadieron esas mismas fuentes.

Las fuerzas gubernamentales han lanzado ataques con helicópteros y aviones militares sobre las zonas controladas por los yihadistas, detallaron.

Desde el comienzo de la ofensiva el pasado 19 de julio, al menos 256 combatientes del Ejército Jaled bin Walid han perdido la vida, según el último recuento.

Asimismo, la cifra de muertos asciende a 86 en las filas del Ejército sirio y sus milicias aliadas.

Las autoridades de Damasco han reconquistado la mayor parte del territorio de la cuenca del Yarmuk desde que comenzaron los violentos enfrentamientos.

Por su parte, el Estado Islámico controla actualmente alrededor de un 3 por ciento del territorio sirio aunque en zonas aisladas tras haber perdido decenas de miles de kilómetros en los últimos meses ante el empuje de las tropas gubernamentales y de las fuerzas kurdas.

La provincia siria de Al Sueida suma más de 250 muertos tras los ataques del Estado Islámico

(SOS).- La provincia meridional de Al Sueida sigue contando a sus muertos y suma ya 252 fallecidos por los atentados suicidas y ataques armados lanzados el miércoles por el Estado Islámico contra civiles y fuerzas gubernamentales sirias en varios puntos de la región.

Según el último recuento, los ataques, que son los más graves perpetrados por los yihadistas en Al Sueida, han acabado con la vida de al menos 139 civiles y 113 efectivos de las tropas leales a Damasco, además de 63 miembros del grupo yihadista.

El número de fallecidos ha aumentado en las pasadas 24 horas por la muerte de heridos graves y por el hallazgo de cadáveres de desaparecidos o ejecutados por el Estado Islámico en zonas rurales de la región.

Una joven siria originaria de Al Sueida y afincada en el Líbano relató a la prensa local que los residentes de la zona están en estado de shock y no se atreven a salir de sus casas después de la violencia que sacudió la capital provincial y otras localidades del norte de la región.

“Gracias a Dios mi familia está bien. Mis padres son mayores y no han salido de casa, nadie se atreve a hacerlo de hecho. La situación es horrible”, dijo la mujer, que prefirió ocultar su nombre por razones de seguridad.

“La guerra comenzó ayer para ellos (en Al Sueida). La zona había permanecido tranquila durante toda la guerra, hasta la locura de ayer (miércoles)”, explicó.

Al Sueida no había sido escenario de combates durante el conflicto que ha azotado Siria desde 2011 y ha permanecido bajo el control de las autoridades de Damasco.

La joven de Al Sueida añadió que sus habitantes están aterrorizados después de lo sucedido: “Hubo muchos secuestros además de todas las explosiones” causadas por hasta siete terroristas suicidas.

En algunos casos, murieron varios miembros de una misma familia, incluso “más de 20 personas fueron asesinadas: padres, hijos, nietos…”, detalló.

Por su parte, fuentes oficiales informaron de que se celebró este jueves un funeral masivo en la ciudad de Al Sueida, donde fue enterrada una parte de las víctimas de los ataques del día anterior, cuyos féretros fueron envueltos en banderas sirias.

Clérigos drusos asistieron a la ceremonia, ya que en la provincia hay una presencia destacada de población drusa, que tradicionalmente apoya a las autoridades gubernamentales.

Los principales líderes de la comunidad religiosa drusa del Líbano responsabilizaron al Gobierno sirio del ataque, mientras que el grupo chií libanés Hezbolá acusó a Estados Unidos de apoyar al Estado Islámico para que llevara a cabo su brutal acción.

Hezbolá señaló que la organización extremista preparó los atentados con armas llegadas a Al Sueida “ante los ojos” de las tropas estadounidenses desplegadas en la zona de Al Tanf, en la frontera de Siria con Irak.

Los yihadistas actuaron en Al Sueida coincidiendo con la ofensiva gubernamental en la vecina provincia de Deraa contra las facciones extremistas, incluido el grupo Ejército Jaled bin Walid, vinculado al Estado Islámico.

Las tropas de Damasco tomaron ayer 25 localidades controladas por esa agrupación en la cuenca del río Yarmuk, según fuentes locales.

Las fuerzas sirias continuaron arrebatando territorios al Ejército Jaled bin Walid, el cual se retiró de siete poblaciones y ahora sólo controla una decena de localidades en Deraa, tras una semana de ofensiva de Damasco contra los yihadistas.

Además, el Ejército sirio se hizo con el control del cruce fronterizo entre la provincia de Al Quneitra e Israel, en los Altos del Golán, que estaba en manos de los extremistas desde hace cuatro años.

La zona que divide los Altos del Golán sirios y los ocupados por Israel desde 1967 es una franja desmilitarizada desde el acuerdo de 1974 que puso fin a la Guerra del Yom Kipur, y está bajo la supervisión de la Fuerza de las Naciones Unidas de Observación de la Separación (UNDOF).