Un grupo yihadista utiliza a 30 mil civiles como escudos humanos en el sur de Siria

(SOS).- Los yihadistas del Ejército Jaled bin Walid, un grupo vinculado al Estado Islámico, están utilizando desde este miércoles a 30 mil civiles como escudos humanos con la intención de impedir que las fuerzas gubernamentales sirias irrumpan en los territorios que controlan el la provincia de Deraa.

Este mismo miércoles fuentes locales han informado que hay civiles atrapados en la zona de la cuenca del río Yarmuk, en el oeste de Deraa, la cual se encuentra bajo dominio de los radicales.

Decenas de vehículos blindados y carros de combate pertenecientes al Ejército sirio se han desplegado ayer en el oeste de Deraa para preparar una ofensiva terrestre contra el citado grupo extremista, que se ha hecho con el dominio de más del 7 por ciento de la provincia.

Las fuerzas gubernamentales sirias controlan más del 91 por ciento de Deraa, limítrofe con Jordania y con los Altos del Golán, ocupados por Israel desde la Guerra de los Seis Días (1967).

Por otra parte, la evacuación de los civiles de la localidades de Al Fua y Kefraya, en el norte de Siria, ha concluido ayer con la entrada de los últimos autobuses que los transportaban a territorio controlado el Ejército sirio.

Los habitantes de Al Fua y Kefraya, asediadas por facciones armadas yihadistas desde hacía tres años, fueron evacuados a lo largo de la noche.

Las dos localidades están situadas en el noreste de la provincia de Idlib, son de mayoría chií, y su población es leal al Gobierno sirio.

En torno a 6.900 personas salieron camino de Alepo, en cumplimiento de un acuerdo alcanzado entre Rusia y Turquía.

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Aviones no tripulados atacan por segundo día consecutivo la principal base militar rusa en Siria

(SOS).- La base aérea de Khmeimim situada en la provincia siria de Latakia, en la que se despliega la aviación rusa en el país árabe, fue atacada por aviones no tripulados por segundo día consecutivo durante la medianoche del lunes.

Las defensas rusas lograron derribar los drones y no hubo información de víctimas hasta el momento.

Los ataques, cuyos autores no se pudieron precisar, sacudieron la localidad de Yabla, que se ubica en el sur de Latakia, en la costa mediterránea del país.

Durante la medianoche del sábado al domingo, los militares rusos derribaron también un grupo de aviones no tripulados que volaban cerca de la base aérea de Khmeimim.

No es la primera vez que la defensa antiaérea rusa destruye drones enemigos que se acercan a sus objetivos.

Según Moscú, a comienzos del pasado mes de enero 13 aviones no tripulados intentaron atacar la base Khmeimim y el puerto de Tartus.

Rusia es uno de los principales aliados internacionales del Gobierno sirio y desde el 30 de septiembre de 2015 desarrolla una campaña militar en Siria para apoyar al Ejército nacional.

La base de Khmeimim es el aeropuerto desde el que despegan y aterrizan los aparatos rusos en sus operaciones en el resto del país árabe.

Unidades del ELS se pasan a las fuerzas gubernamentales en el sur de Siria

(SOS).- Varios destacamentos del grupo armado ELS se pasaron voluntariamente a las tropas leales a Damasco, informó hoy el Centro ruso para la Reconciliación en el país árabe.

Según un comunicado del Centro, las unidades del ELS que controlaban once localidades en el sur de Siria “se pasaron voluntariamente a las fuerzas gubernamentales” después de que el Ejército sirio rechazara una “ofensiva de envergadura de Al Nusra (antigua denominación de la filial siria de Al Qaeda)”.

Las once localidades que estaban en manos del ELS hacia la tarde de este sábado quedaron bajo el total control de las autoridades sirias, detalló la nota.

“Los destacamentos del ELS que actuaban en la zona se sumaron a las unidades de las tropas gubernamentales para llevar a cabo operaciones conjuntas contra los grupos terroristas del Estado Islámico y Al Nusra”, subrayó el Centro ruso para la Reconciliación en Siria.

Mediante una carta enviada a los cabecillas del ELS, Washington les habría dejado claro que no esperen la intervención del Ejército estadounidense para proveerles ayuda.

El Ejército sirio lanzó el viernes una serie de ataques a gran escala contra las posiciones de los yihadistas en las provincias sureñas de Al-Swieda y Daraa, con el fin de liberar varias zonas en las manos de sus grupos armados.

En paralelo, las fuerzas gubernamentales sirias llevaron a cabo intensos ataques misilísticos contra los bastiones de los extremistas en las localidades orientales de Masifrah, Maliha Sharqiyah, Maliha Al-Gharbiyah, Busra Al-Sham, Busra Al-Harir y Al-Karak.

Con el aumento de los ataques de Damasco contra las zonas surorientales que están ubicadas en las cercanías de los Altos del Golán (tierras ocupadas por el Estado de Israel), el Gobierno sirio ha sido blanco de sistemáticas amenazas de las autoridades estadounidenses e israelíes.

El Gobierno sirio insta a Estados Unidos a desalojar una base en el sur del país

(SOS).- El ministro de Asuntos Exteriores sirio, Walid al Mualem, ha emplazado a Estados Unidos a desalojar la base de Al Tanf, situada en el punto estratégico en el que convergen las fronteras de Siria, Irak y Jordania.

Al Mualem ha explicado en rueda de prensa que no hay negociaciones sobre el sur del país, después de las últimas especulaciones sobre las intenciones del Ejército sirio de recuperar esta región de manos de los grupos armados.

Sin embargo, el ministro sí ha reconocido contactos con las FDS, las milicias kurdo-árabes que controlan el noreste del país con apoyo de Washington.

Al Mualem se ha referido en particular a la ciudad de Al Raqa, antigua capital del Estado Islámico en Siria, ahora bajo control de las FDS, que “debe ser reconstruida y liberada” de cualquier tipo de presencia extranjera.

Este sábado, Irán ha expresado su apoyo a la iniciativa rusa de imponer el control del Gobierno sirio en el sur del país después del reciente éxito de la ofensiva militar para desalojar a los extremistas de los bastiones que tenían a las afueras de Damasco.

Sin embargo, las autoridades estadounidenses consideran que una ofensiva del Ejército sirio sería una violación del acuerdo de alto el fuego auspiciado por Rusia y han advertido de que podrían responder con “medidas firmes”.

Representantes de los Ministerios de Asuntos Exteriores de Rusia, Estados Unidos y Jordania se reunirán esta semana en el capital jordana, Amán, para abordar la situación en la zona de distensión del sur de Siria, según ha señalado una fuente conocedora del encuentro.

El Departamento de Estado admite que los Cascos Blancos trabajan para los EEUU

(SOS).- Hace unos días, Heather Nauert, portavoz del Departamento de Estado de los Estados Unidos, en la habitual conferencia de prensa dijo: “Reconocemos, apreciamos y estamos muy agradecidos a los Cascos Blancos por todo el trabajo que están haciendo por la gente de su país y en nombre del Gobierno de los Estados Unidos y de las fuerzas de la coalición”.

Respondiendo a la periodista de la CBS Kylie Atwood sobre si, después de la decisión del presidente Donald Trump de congelar los 200 millones de dólares en ayuda a Siria, los fondos todavía seguían fluyendo hacia las arcas de los Cascos Blancos, Nauert apuntó: “Por lo que sé, todavía está todo en juego”.

La financiación para Siria, bloqueada por la Casa Blanca el pasado mes de marzo, estaba destinada a obras de infraestructura en las áreas liberadas por la coalición internacional liderada por Washington. Era dinero para la reconstrucción de carreteras, redes eléctricas e hídricas, edificios públicos (escuelas y hospitales) y para actividades de desminado.

La decisión se adoptó después de que Trump anunciara la retirada de Siria; en una reunión en Ohio había sido claro: “Ha llegado el momento de reconstruir nuestro país, cuidar de nuestra gente y luchar por nuestros trabajadores americanos”.

Pero la declaración de Nauert desvía la atención hacia otra cuestión: ¿los Cascos Blancos operan “en nombre del Gobierno americano”? ¿Con qué derecho? Y, sobre todo, ¿qué actividades harían para los Estados Unidos?

¿Quiénes son los Cascos Blancos?

La periodista británica Vanessa Beeley realizó recientemente una investigación sobre los Cascos Blancos, sus vínculos con los grandes medios occidentales y cómo estos frecuentemente citan a esta organización como una fuente fiable a la hora de hablar de supuestos ataques químicos y bombardeos del Gobierno sirio contra la población civil.

Pese a las constantes acusaciones independientes que aparecen en contra de los Cascos Blancos, explicó Beeley, se les protege y nunca son investigados. “Lo que hay de extraordinario con este grupo es que existe un gran número de acusaciones en su contra, particularmente del pueblo sirio. Así que hay que hacerse la pregunta de por qué esta organización recibe tanta protección. No vemos que se haga un documental sobre la Cruz Roja y luego reciba un Óscar”, señaló.

Y es que el film “Los Cascos Blancos”, dirigido por Orlando von Einsiedel y producido por Netflix, recibió en el 2017 la codiciada estatuilla al mejor cortometraje documental. Hollywood le daba así un espaldarazo a la organización creada por un exoficial de la Inteligencia británica.

Según varios testimonios de civiles sirios, los miembros de este grupo actúan como terroristas, aunque se les suele presentar como rescatistas. “Lo que vemos con los Cascos Blancos es una organización que, según la presenta (su fundador) James Le Mesurier, es una de las más creíbles en el mundo entero. Como rescatistas o bomberos, no es una organización que genere desconfianza a primera vista. Hay testimonios sirios que decían que se sentían reconfortados por su aparición y cuando se dieron cuenta de que los Cascos Blancos trabajaban como terroristas, se horrorizaron”, aseguró la periodista.

“La mayoría de los grandes medios de comunicación defiende a los Cascos blancos porque ellos no son más que escenógrafos para la política exterior de sus Estados”, denunció Beeley.

La investigación de la periodista británica puso en evidencia que esto se debe a que el grupo tiene un vínculo directo con varios medios occidentales. “Cuando hice una investigación sobre el documental de los últimos hombres en Alepo de los Cascos Blancos, descubrí que la organización que estaba detrás de su promoción tenía vínculos con Channel 4, la BBC y The Guardian, que son los mayores grupos de presión a favor de esta organización”, aseveró.

Los Cascos Blancos se fundaron en marzo de 2013, en Estambul, Turquía, y están dirigidos por James Le Mesurier, un británico especialista en temas de seguridad y ex oficial de la inteligencia militar de su país con una notable trayectoria participando en algunos de los escenarios en los que ha intervenido la OTAN, incluyendo Bosnia y Kosovo, así como Irak, Líbano y Palestina. Le Mesurier salió de la Real Academia Militar británica de élite de Sandhurst, y también ha participado en puestos de alto nivel en las Naciones Unidas, la Unión Europea, y en el Ministerio de Exteriores del Reino Unido.

Le Mesurier creó la fundación Mayday Rescue, a través de la cual los Cascos Blancos reciben una parte significativa de su financiación (cientos de millones de dólares). Entre sus sus donantes principales figura la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), que afirma que les asistió con más de 23 millones de dólares. El propio Ministerio británico de Exteriores reconoció que había prestado una cuantiosa ayuda económica a la organización, al igual que Estados Unidos, Dinamarca y Japón. Investigaciones periodísticas mencionan también otras fuentes de financiación del grupo, entre ellas las provenientes de Arabia Saudí, Qatar y la Unión Europea.

Los Cascos Blancos son una organización elevada a un estatus casi mítico por periodistas y políticos occidentales en los últimos años. Sin embargo, varias fuentes señalan que el grupo actúa, sobre todo, en los territorios controladas por el Frente al Nusra, filial siria de Al Qaeda.

El reconocido músico británico Roger Waters, uno de los fundadores de Pink Floyd, ha calificado recientemente a los Cascos Blancos como “una organización falsa que produce propaganda para los terroristas dentro de Siria”.

La página web de los Cascos Blancos pertenece al grupo de abogados The Syria Campaing, registrada en el Reino Unido, que ha expresado en reiteradas oportunidades su activa oposición al Gobierno del presidente Bashar al Assad. Este grupo de jurisconsultos señala en su sitio de Internet que cuentan con dos líneas principales de acción: la creación de campañas por todo el mundo y la creación de reportes, infografías y vídeos. Según esta información, por tanto, los Cascos Blancos son una empresa audiovisual, conformada por actores, diseñadores y otras especialidades vinculadas al mundo del espectáculo.

Esto ha sacado a la luz no solo el estrecho vínculo de la organización con determinados grupos, sino también el hecho de que muchos de los vídeos de sus rescates serían construcciones manipuladas o verdaderas puestas en escena para el consumo del mainstream occidental.

Actualmente, hay una cantidad impresionante de imágenes que demuestran como muchos de los voluntarios de los Cascos Blancos son también militantes de los grupos yihadistas más crueles y despiadados.

El caso de Duma

El pasado 7 de abril, los Cascos Blancos reportaron que al menos 40 personas murieron por el efecto de las armas químicas empleadas en la ciudad de Duma, la última controlada por los extremistas en la región de Guta Oriental.

Los denunciantes afirmaron que las fuerzas gubernamentales sirias estaban detrás de esta agresión, pero el Gobierno de Damasco y Rusia siempre han sostenido que el supuesto ataque es falso.

Los medios de comunicación empezaron a publicar el comunicado de los Cascos Blancos sin contrastarlo y ocultando las informaciones rusas y sirias que negaban los hechos.

El incidente todavía no ha sido corroborado de manera independiente, pero llevó a que Estados Unidos, Francia y Reino Unido lanzaran “ataques de precisión” contra Siria la madrugada del día 14.

Los expertos en esta clase de armamento reconocen que simplemente mirando un vídeo o una foto es imposible saber si una persona ha estado expuesta a agentes químicos, y que la única forma de confirmar la contaminación es tomando muestras y analizándolas en un laboratorio.

Por su parte, el periodista británico Robert Fisk recopiló in situ una serie de testimonios que afirman que los Cascos Blancos fueron los encargados de escenificar el vídeo del presunto ataque en Duma, un material que circuló a toda velocidad por los principales medios de comunicación y redes sociales.

De hecho, la organización estaba presente en la ciudad ocupada por los extremistas, y fue la responsable de difundir las primeras imágenes (que hasta la fecha no tienen confirmación) de las víctimas del presunto ataque químico.

Corresponderá a los inspectores de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) verificar lo que realmente sucedió en Duma.

Mientras tanto, sigue habiendo dos preguntas sin respuesta sobre la frase que tal vez se le escapó a la Sra. Nauert:

1. Los Estados Unidos bloquearon los fondos para la reconstrucción de Siria, pero ¿continúan financiando a los Cascos Blancos?

2. ¿Qué trabajo harían los Cascos Blancos, “en nombre del Gobierno de los Estados Unidos”?

(Fuente: Gli Occhi Della Guerra)

La enésima reunión del Consejo de Seguridad sobre Siria concluye con fuertes divisiones

(SOS).- El Consejo de Seguridad de la ONU analizó el sábado por la tarde la situación en Siria, por quinta vez esta semana, pero como en las ocasiones anteriores la reunión acabó sin acuerdos y dejó claras las profundas divisiones entre Estados Unidos y Rusia.

Las reuniones, cuatro de ellas públicas y otra a puerta cerrada, intentaban buscar una respuesta conjunta ante las denuncias del ataque, el pasado 7 de abril, en la localidad siria de Duma, cercana a Damasco.

No hubo ningún acuerdo en estas citas sino que, muy al contrario, el Consejo de Seguridad, corazón de la diplomacia mundial para buscar la paz, fue escenario de múltiples muestras de provocaciones bélicas con la excusa de la actual situación en el país árabe.

Ya el pasado lunes, la embajadora Nikki Haley afirmó que Estados Unidos respondería al supuesto ataque en Duma, que atribuyó al Gobierno sirio, con o sin el apoyo del Consejo de Seguridad.

Al día siguiente, el organismo permanente de la ONU rechazó tres resoluciones sobre el caso, y en esa reunión el embajador ruso ante Naciones Unidas, Vasili Nebenzia, advirtió del riesgo de una “guerra” entre su país y Estados Unidos si Washington lanzaba un ataque contra Siria.

Hubo aún otras dos reuniones, una el jueves, a puerta cerrada, y otra el viernes, ya abierta, en ambos casos sin que hubiera señales claras de que el Consejo de Seguridad pudiera alcanzar acuerdos para evitar una escalada de la tensión si Washington cumplía sus amenazas.

Esa acción armada se llevó a cabo en la madrugada del viernes al sábado, liderada por Estados Unidos con el apoyo del Reino Unido y Francia, y tuvo como objetivo la capital, Damasco, y la provincia de Homs.

Ayer mismo, el Consejo fue convocado de urgencia a raíz del ataque, en medio de la advertencia hecha el viernes por el secretario general de la ONU, António Guterres, de que “la Guerra Fría ha vuelto” por las profundas diferencias entre las dos potencias mundiales.

Guterres lo reiteró en las últimas horas, cuando apeló a todos los estados miembros de la ONU “para que muestren moderación en estas peligrosas circunstancias”.

“La situación en Siria —recalcó— representa hoy en día la amenaza más seria contra la paz y la seguridad internacionales”.

En la sesión de este sábado, Estados Unidos renovó sus amenazas y advirtió que Washington tiene sus armas “preparadas y cargadas” para disparar de nuevo.

Así se lo dijo a Haley el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuando hablaron ayer sobre el caso de Siria. La embajadora aseguró que “cuando el presidente dibuja una línea roja, hace que se cumpla”.

Rusia, por su parte, acusó a Estados Unidos y sus aliados de “pisotear” la Carta de Naciones Unidas y el derecho internacional por la acción armada de las últimas horas, anunciada con argumentos legales que Moscú cree son “vergonzosos”.

“Es vergonzoso que para ejecutar una agresión (a otro país) se invoque un artículo de la Constitución de Estados Unidos”, afirmó el embajador ruso ante la ONU.

Nebenzia se refería a palabras del secretario de Defensa norteamericano, James Mattis, que al dar detalles del ataque poco después de lanzarlo invocó el artículo 2 de la Constitución de su país, que permite “el uso de fuerzas militares fuera del país para defender importantes intereses nacionales estadounidenses”.

“Estados Unidos tiene un interés nacional importante para evitar el empeoramiento de la catástrofe en Siria”, afirmó el jefe del Pentágono.

Las gestiones de la ONU no se han acabado, en principio, ya que Francia anunció su intención de preparar un borrador de resolución sobre Siria, promover el cese al fuego e impulsar una solución política a la guerra que comenzó en ese país en 2011.

Esa resolución, si llega a la mesa del Consejo, será la quinta desde las denuncias del supuesto ataque en Duma. Las tres primeras fueron rechazadas el martes y la cuarta, presentada por Rusia y que buscaba una condena unánime del organismo permanente de la ONU por el ataque de las últimas horas, no logró ayer los votos necesarios.

Mientras, Rusia ha convocado para el próximo lunes una reunión extraordinaria del Grupo Internacional de Apoyo a Siria. “A petición de Rusia, como uno de los copresidentes del organismo, se ha decidido convocar una reunión extraordinaria del grupo el 16 de abril”, anunció hoy la portavoz de la misión rusa en la sede de Naciones Unidas en Ginebra, Olga Zhigalova.

Por su parte, los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea (UE) discutirán mañana en Luxemburgo la respuesta al supuesto ataque que tuvo lugar el pasado 7 de abril en Duma. Los 28 también abordarán la estrategia a seguir con Rusia, principal valedor de las autoridades de Damasco y actor necesario para tratar de resolver la crisis siria.

(Fuente: Agencias)

Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia lanzan un ataque conjunto contra Siria

(SOS).- El presidente de Rusia, Vladimir Putin, calificó el ataque contra Siria de Estados Unidos, Reino Unido y Francia como un “acto de agresión”. En un comunicado difundido este sábado por el Kremlin, el líder ruso acusó a Washington de agravar la crisis humanitaria en el país árabe y de saltarse las normas del derecho internacional y la carta de la ONU.

“Sin la sanción del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en violación de la Carta de la ONU, las normas y principios del derecho internacional, se ha cometido un acto de agresión contra un Estado soberano que está a la vanguardia de la lucha contra el terrorismo”, aseguró Putin.

“El agravamiento actual de la situación en torno a Siria tiene un impacto devastador en todo el sistema de relaciones internacionales. La historia pondrá todo en su lugar, y ella ya le ha dado una gran responsabilidad a Washington por sus sangrientas represalias contra Yugoslavia, Irak y Libia”, dijo el líder ruso, refiriéndose a otras intervenciones militares estadounidenses de las últimas décadas.

Putin advirtió de que las acciones de las potencias occidentales solo sirven para ayudar al terrorismo. “Rusia condena con la mayor seriedad el ataque contra Siria, donde los militares rusos están ayudando legalmente al Gobierno en la lucha contra el terrorismo”, prosiguió.

Según el jefe del Kremlin, el ataque puede provocar una nueva oleada de refugiadas procedentes de la región. “Con sus acciones, Estados Unidos empeora aún más la catástrofe humanitaria en Siria, lleva el sufrimiento a la población civil, y de hecho, consiente a los terroristas que torturan desde hace siete años al pueblo sirio”, detalló Putin.

El mandatario también anunció que Rusia ha convocado una reunión urgente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas “para discutir las acciones agresivas de Estados Unidos y sus socios”.

Por su parte, el embajador de Rusia en Washington, Anatoli Antonov, indicó que el ataque lanzado contra Siria por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, Reino Unido y Francia “no se quedará sin consecuencias”.

“Los peores presagios se han cumplido. No han escuchado nuestras advertencias. Nos vuelven a amenazar. Habíamos advertido de que estas acciones no se quedarán sin consecuencias. Toda la responsabilidad recae en Washington, Londres y París”, subrayó Antonov en una declaración oficial difundida por la Embajada.

Ante esta escalada bélica, el secretario general de la ONU, António Guterres, instó a los países miembros de la organización a que muestren moderación “en estas circunstancias peligrosas” y se mantenga el respeto al derecho internacional.

“Insto a todos los estados miembros a que muestren moderación en estas circunstancias peligrosas y eviten cualquier posible escalada de la situación y el sufrimiento del pueblo sirio”, aseveró Guterres.

El secretario general de la ONU también recordó que el Consejo de Seguridad tiene como “principal responsabilidad el mantenimiento de la paz y la seguridad”, y pidió a sus miembros que se mantengan unidos “y asuman esa responsabilidad”.

Los misiles empezaban a caer sobre Siria cuando el presidente Donald Trump —en una declaración solemne desde la Casa Blanca— anunciaba esta madrugada “una operación militar combinada con las fuerzas armadas de Francia y el Reino Unido” en respuesta al supuesto ataque del pasado fin de semana en la ciudad de Duma, atribuido al Gobierno sirio.

Una hora más tarde del anuncio de Trump, el jefe del Estado mayor del Ejército estadounidense, el general Joe Dunford, señalaba desde el Pentágono que el ataque perpetrado de manera conjunta por las fuerzas aéreas y navales de los tres países había terminado.

El secretario de Defensa, James Mattis, explicó que se trataba de “ataques puntuales” dirigidos contra objetivos concretos y aclaró que por ahora “no hay planeadas más” intervenciones.

Según el Pentágono, Francia aportó a la operación cuatro aviones de combate y cuatro buques de guerra, Reino Unido participó con ocho aviones de combate, y Estados Unidos llevó el grueso de la operación con un destructor, un submarino y cinco aviones de combate. Washington no avisó a Moscú del comienzo de la operación militar.

Después de varios días de discusiones y mensajes contradictorios, la Casa Blanca decidió seguir adelante con el plan anunciado por el presidente norteamericano de lanzar misiles “nuevos, bonitos e inteligentes” contra Siria sin esperar al permiso del Congreso ni a las conclusiones de la investigación internacional sobre el supuesto ataque contra Duma.

El Gobierno sirio denunció “la agresión tripartita” occidental como “una violación flagrante del derecho internacional” que está “condenada al fracaso”.

Las autoridades de Damasco condenaron “en los términos más fuertes” la “agresión bárbara y brutal” de Estados Unidos, Francia y Reino Unido contra varios puntos en la capital y en la provincia de Homs. “La agresión de los regímenes arrogantes y de la hegemonía occidental fue el resultado de la frustración después de que el proyecto conspiratorio en Siria no tuviese resultado”, apuntaron.

Horas después del bombardeo perpetrado esta madrugada, el portavoz de la Comandancia General del Ejército sirio, Ali Maihub, declaró que el ataque contra Siria “no ha afectado a la capacidad militar” del país árabe.

Maihub dijo que sus sistemas de Defensa Aérea han logrado, “con alta competencia”, interceptar una gran cantidad de misiles de crucero —el Ejército derribó al menos 71 de los 105 proyectiles que fueron disparados desde los buques de guerra y los aviones de combate de las potencias agresoras— que iban dirigidos contra el pueblo sirio.

El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, tachó a su vez de “criminales” a los dirigentes de las tres naciones que han llevado a cabo la operación, que recibió el apoyo de la OTAN y la Unión Europea.

China —miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU— rechazó el ataque y recordó su “oposición al uso de la fuerza en las relaciones internacionales”. Las autoridades del gigante asiático reclamaron un regreso “a la ley internacional” y una “solución política”.

Mientras, Trump agradeció a Francia y a Reino Unido su colaboración en el ataque “perfectamente ejecutado” en Siria y proclamó que “no se podía obtener mejor resultado. ¡Misión cumplida!”.

De la mano del presidente francés, Emmanuel Macron, y la primera ministra británica, Theresa May, Trump lideró la ofensiva más contundente contra objetivos sirios desde que estalló en 2011 la guerra en el país árabe.

(Fuente: Agencias)