El Ejército lanza una nueva operación militar contra los terroristas en el suroeste de Siria

(SOS).- La guerra llega a las puertas de Jordania y los Altos del Golán, la zona siria ocupada por Israel desde 1967. El Ejército sirio y sus fuerzas aliadas anunciaron el inicio de la ofensiva para recuperar el control de la provincia de Deraa. Esta parte del país está bajo el control de grupos armados como la filial de Al Qaeda en Siria.

Naciones Unidas estima que unas 45 mil personas ya han abandonado sus hogares en estas primeras horas de ofensiva, pero “el número de desplazados puede ser más del doble a medida que la violencia aumente”, advirtió la portavoz del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Bettina Luescher. La única salida segura es la que les lleva a Jordania, pero las autoridades de Amman adelantaron que no abrirán su frontera, porque no pueden atender a más refugiados.

Pese a los mensajes de alarma lanzados por el organismo internacional debido a la posible crisis humanitaria que se avecina, el primer ministro jordano, Omar Al Razaz, advirtió de que “Jordania no recibirá nuevos refugiados sirios bajo ninguna circunstancia” y recordó que las Fuerzas Armadas controlan “completamente” la línea divisoria entre ambos países.

La ofensiva comenzó en la zona noreste de Deraa. “El Ejército ha iniciado la operación para preparar el avance de las unidades militares”, informaron fuentes oficiales. Los primeros objetivos fueron Busra Al Hariri y Malihat Al Atash, que ya estarían bajo control gubernamental.

Poco antes de anunciarse el inicio de la ofensiva en Deraa, esas mismas fuentes denunciaron un nuevo ataque aéreo israelí contra un depósito de armas cerca de Damasco. Israel, como hace normalmente en estos casos, ni confirmó ni desmintió lo sucedido.

Las autoridades israelíes temen que Irán, aliado del Gobierno sirio, aproveche estas operaciones para asentarse en la frontera.

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Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia lanzan un ataque conjunto contra Siria

(SOS).- El presidente de Rusia, Vladimir Putin, calificó el ataque contra Siria de Estados Unidos, Reino Unido y Francia como un “acto de agresión”. En un comunicado difundido este sábado por el Kremlin, el líder ruso acusó a Washington de agravar la crisis humanitaria en el país árabe y de saltarse las normas del derecho internacional y la carta de la ONU.

“Sin la sanción del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en violación de la Carta de la ONU, las normas y principios del derecho internacional, se ha cometido un acto de agresión contra un Estado soberano que está a la vanguardia de la lucha contra el terrorismo”, aseguró Putin.

“El agravamiento actual de la situación en torno a Siria tiene un impacto devastador en todo el sistema de relaciones internacionales. La historia pondrá todo en su lugar, y ella ya le ha dado una gran responsabilidad a Washington por sus sangrientas represalias contra Yugoslavia, Irak y Libia”, dijo el líder ruso, refiriéndose a otras intervenciones militares estadounidenses de las últimas décadas.

Putin advirtió de que las acciones de las potencias occidentales solo sirven para ayudar al terrorismo. “Rusia condena con la mayor seriedad el ataque contra Siria, donde los militares rusos están ayudando legalmente al Gobierno en la lucha contra el terrorismo”, prosiguió.

Según el jefe del Kremlin, el ataque puede provocar una nueva oleada de refugiadas procedentes de la región. “Con sus acciones, Estados Unidos empeora aún más la catástrofe humanitaria en Siria, lleva el sufrimiento a la población civil, y de hecho, consiente a los terroristas que torturan desde hace siete años al pueblo sirio”, detalló Putin.

El mandatario también anunció que Rusia ha convocado una reunión urgente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas “para discutir las acciones agresivas de Estados Unidos y sus socios”.

Por su parte, el embajador de Rusia en Washington, Anatoli Antonov, indicó que el ataque lanzado contra Siria por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, Reino Unido y Francia “no se quedará sin consecuencias”.

“Los peores presagios se han cumplido. No han escuchado nuestras advertencias. Nos vuelven a amenazar. Habíamos advertido de que estas acciones no se quedarán sin consecuencias. Toda la responsabilidad recae en Washington, Londres y París”, subrayó Antonov en una declaración oficial difundida por la Embajada.

Ante esta escalada bélica, el secretario general de la ONU, António Guterres, instó a los países miembros de la organización a que muestren moderación “en estas circunstancias peligrosas” y se mantenga el respeto al derecho internacional.

“Insto a todos los estados miembros a que muestren moderación en estas circunstancias peligrosas y eviten cualquier posible escalada de la situación y el sufrimiento del pueblo sirio”, aseveró Guterres.

El secretario general de la ONU también recordó que el Consejo de Seguridad tiene como “principal responsabilidad el mantenimiento de la paz y la seguridad”, y pidió a sus miembros que se mantengan unidos “y asuman esa responsabilidad”.

Los misiles empezaban a caer sobre Siria cuando el presidente Donald Trump —en una declaración solemne desde la Casa Blanca— anunciaba esta madrugada “una operación militar combinada con las fuerzas armadas de Francia y el Reino Unido” en respuesta al supuesto ataque del pasado fin de semana en la ciudad de Duma, atribuido al Gobierno sirio.

Una hora más tarde del anuncio de Trump, el jefe del Estado mayor del Ejército estadounidense, el general Joe Dunford, señalaba desde el Pentágono que el ataque perpetrado de manera conjunta por las fuerzas aéreas y navales de los tres países había terminado.

El secretario de Defensa, James Mattis, explicó que se trataba de “ataques puntuales” dirigidos contra objetivos concretos y aclaró que por ahora “no hay planeadas más” intervenciones.

Según el Pentágono, Francia aportó a la operación cuatro aviones de combate y cuatro buques de guerra, Reino Unido participó con ocho aviones de combate, y Estados Unidos llevó el grueso de la operación con un destructor, un submarino y cinco aviones de combate. Washington no avisó a Moscú del comienzo de la operación militar.

Después de varios días de discusiones y mensajes contradictorios, la Casa Blanca decidió seguir adelante con el plan anunciado por el presidente norteamericano de lanzar misiles “nuevos, bonitos e inteligentes” contra Siria sin esperar al permiso del Congreso ni a las conclusiones de la investigación internacional sobre el supuesto ataque contra Duma.

El Gobierno sirio denunció “la agresión tripartita” occidental como “una violación flagrante del derecho internacional” que está “condenada al fracaso”.

Las autoridades de Damasco condenaron “en los términos más fuertes” la “agresión bárbara y brutal” de Estados Unidos, Francia y Reino Unido contra varios puntos en la capital y en la provincia de Homs. “La agresión de los regímenes arrogantes y de la hegemonía occidental fue el resultado de la frustración después de que el proyecto conspiratorio en Siria no tuviese resultado”, apuntaron.

Horas después del bombardeo perpetrado esta madrugada, el portavoz de la Comandancia General del Ejército sirio, Ali Maihub, declaró que el ataque contra Siria “no ha afectado a la capacidad militar” del país árabe.

Maihub dijo que sus sistemas de Defensa Aérea han logrado, “con alta competencia”, interceptar una gran cantidad de misiles de crucero —el Ejército derribó al menos 71 de los 105 proyectiles que fueron disparados desde los buques de guerra y los aviones de combate de las potencias agresoras— que iban dirigidos contra el pueblo sirio.

El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, tachó a su vez de “criminales” a los dirigentes de las tres naciones que han llevado a cabo la operación, que recibió el apoyo de la OTAN y la Unión Europea.

China —miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU— rechazó el ataque y recordó su “oposición al uso de la fuerza en las relaciones internacionales”. Las autoridades del gigante asiático reclamaron un regreso “a la ley internacional” y una “solución política”.

Mientras, Trump agradeció a Francia y a Reino Unido su colaboración en el ataque “perfectamente ejecutado” en Siria y proclamó que “no se podía obtener mejor resultado. ¡Misión cumplida!”.

De la mano del presidente francés, Emmanuel Macron, y la primera ministra británica, Theresa May, Trump lideró la ofensiva más contundente contra objetivos sirios desde que estalló en 2011 la guerra en el país árabe.

(Fuente: Agencias)

Siria exige a Turquía que retire sus tropas de su territorio

(SOS).- El Gobierno sirio exigió este lunes a Turquía que retire sus tropas de inmediato de su territorio, después de que el Ejército turco tomara el control de la ciudad siria de Afrin, en el noroeste del país árabe.

Las autoridades sirias realizaron esta petición en dos cartas enviadas por su Ministerio de Exteriores a la Secretaría General y el Consejo de Seguridad de la ONU.

“Al mismo tiempo que la República Árabe de Siria condena la ocupación turca y sus crímenes insta a las fuerzas turcas invasoras a retirarse de inmediato del suelo sirio que ocupan”, señaló Exteriores en las citadas misivas.

El Gobierno de Damasco también solicitó al Consejo de Seguridad que “asuma su responsabilidad para detener estos ataques y trabaje para la retirada inmediata de las fuerzas turcas del territorio sirio”.

El ministerio dijo que la ocupación turca de la ciudad de Afrin “es un acto ilegal que contradice los principios y la Carta de la ONU”.

Asimismo, denunció que miles de civiles han muerto y resultado heridos, mientras que decenas de miles han sido obligados a desplazarse de sus casas en Afrin.

El Gobierno sirio aseguró que las fuerzas turcas llevan a cabo “una política de limpieza étnica” y han saqueado las propiedades de los ciudadanos y destruido sus casas, además de arrestar a muchos en centros de detención, lo que “contraviene la ley humanitaria internacional”.

Recordó que todas las resoluciones del Consejo de Seguridad sobre Siria defienden la preservación de su integridad territorial y de su pueblo, y el respeto a su soberanía.

Sin embargo, “el régimen de (Recep Tayyip) Erdogan no solo ha violado las normas más básicas de buena vecindad sino que amenaza con ocupar más partes de Siria en las provincias de Alepo, Al Raqa y Hasaka”, apuntó el Ministerio de Exteriores.

En su opinión, “estas políticas (turcas) no pueden separarse de la agresión continua de Estados Unidos y su coalición ilegal contra la soberanía de Siria y la unidad de su territorio y su pueblo”.

El Gobierno sirio advirtió de que estas prácticas no solo amenazan las vidas de civiles y la integridad de Siria, sino que también prolongan la guerra “para servir al terrorismo y sus patrocinadores y amenazan la paz y la seguridad en la región y el mundo”.

Por su parte, el presidente de Turquía anunció este lunes que su operación militar contra las fuerzas kurdas no terminará con la toma de la ciudad de Afrin, sino que continuará por todo el norte de Siria e incluso en Irak.

“Hemos terminado la parte más importante de la operación Rama de Olivo, al entrar en la ciudad de Afrín. Ahora continuará hasta Manbech, Kobani, Tel Abiad y Ras al Ain”, enumeró Erdogan.

Además, las tropas turcas podrían lanzar en “cualquier noche” una ofensiva en las montañas de Sinyar, en el noroeste de Irak.

“Hemos cambiado nuestro concepto de lucha antiterrorista: ahora vamos a los lugares donde ellos tienen sus raíces”, aseveró el presidente turco durante un discurso ante representantes de la Judicatura en Ankara.

Respecto a la toma de Afrin, Erdogan explicó que todavía falta “limpiar la zona de explosivos”.

“Estados Unidos está profundamente preocupado por los informes que han llegado desde la ciudad de Afrin en las últimas 48 horas”, declaró ayer mismo el Departamento de Estado mediante un comunicado.

El avance de las tropas turcas, que con ayuda de grupos rebeldes proclamaron este domingo la toma de la urbe, ha provocado la huida de más de 98.000 personas, según estimaciones de la ONU.

“Esta situación se suma a la ya de por sí preocupante situación en la región, con las Naciones Unidas informando de cientos de miles de desplazados, que ahora necesitarán refugio y otro tipo de asistencia para cubrir sus necesidades básicas”, lamentó el Gobierno estadounidense.

El Departamento de Estado también denunció que la toma de la ciudad ha provocado una ola de “saqueos”, por lo que llamó a todas las partes implicadas a “permitir el acceso a las organizaciones de ayuda humanitaria” y a “desarrollar” un programa para el retorno “voluntario y seguro” de todos aquellos que lo deseen.

El pasado 20 de enero, Turquía lanzó una ofensiva en la región siria de Afrin ante la presencia de las Unidades de Protección del Pueblo (YPG), que hasta ese momento habían centrado sus esfuerzos en combatir la presencia del Estado Islámico en el país árabe.

El Pentágono reconoció la semana pasada que numerosos combatientes kurdos estaban abandonando su puesto en las filas de la coalición internacional lidera por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y que tiene por objetivo la lucha contra la organización extremista, lo que está ralentizando la derrota de los yihadistas.

(Fuente: Agencias)

Cazas turcos empiezan a bombardear la región de Afrin en Siria

(SOS).- Cazas turcos empezaron hoy a bombardear la región de Afrin en el extremo noroeste de Siria, según la prensa local, en lo que se supone un inicio de la invasión anunciada desde hace días por Ankara.

“En este momento nuestras Fuerzas Armadas turcas han empezado una operación aérea para eliminar a los elementos del PKK/PYD y del Estado Islámico en Afrin,” confirmó el primer ministro turco, Binali Yildirim, durante un discurso, utilizando las siglas habituales para referirse a las Unidades de Protección Popular (YPG), la milicia kurda que controla la zona.

Los F-16 turcos bombardearon un punto de observación de las YPG, informaron las principales agencias internacionales, y las explosiones se podían escuchar desde Turquía.

El Estado Mayor del Ejército turco anunció el inicio de la operación bajo el nombre “Rama de olivo” a partir de las 17.00 del sábado (hora local). Entre los argumentos para defender el ataque, el derecho a la “legítima defensa” y a diferentes resoluciones de la ONU. El Estado Mayor aclaró además que respetará la integridad territorial de Siria.

Desde hace meses, el Ejército turco ha concentrado tanques y piezas de artillería en las cercanías de la frontera entre Turquía y Siria. Se han establecido campamentos militares en al menos siete puntos de la zona y la maquinaria cava zanjas y levanta muros de protección.

El inicio de la ofensiva de Ankara ha estado precedido de una intensa campaña belicista en los medios de comunicación turcos y es que la operación tiene un alto componente de política interna. El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, lleva meses tratando de aumentar su base de apoyo de cara a las cruciales elecciones a las que se enfrentará el próximo año mediante una política decididamente nacionalista.

Según los analistas consultados, la lucha contra el PKK y su extensión siria suscitan amplio consenso en el país. No en vano, esta semana 500 personas se presentaron en una base militar de Estambul coreando eslóganes como “todo turco nace soldado” o “si la patria está en juego, el resto no importa” y pidiendo ser enrolados en la operación militar.

El mandatario turco subrayó hoy que las fuerzas turcas no se detendrán en la ofensiva de Afrin y apuntó a que el siguiente objetivo sería Manbij, localidad siria que se disputan milicias rebeldes aliadas de Ankara y milicias árabes y kurdas aliadas de Estados Unidos.

Posteriormente, dijo Erdogan, “continuaremos paso a paso hasta la frontera iraquí para limpiar la zona de esta basura terrorista que pretende cercar nuestro país”.

Rusia ha manifestado que sigue con “preocupación” la ofensiva militar. Moscú habría reubicado el contingente ruso situado precisamente en Afrin, según diferentes agencias.

Por su parte, la portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Heather Nauer había advertido este viernes a Turquía de que no actuase contra Afrin: “No queremos que se involucren en más violencia, los queremos centrados en (la lucha contra) el Estado Islámico”.

Turquía y Estados Unidos andan a la gresca desde que la Administración Obama eligió a las YPG como aliado estratégico en Siria a fin de acabar con las huestes de Abu Bakr al-Baghdadi.

(Fuente: Agencias)

Comienza una operación militar a gran escala en la provincia siria de Idlib

(SOS).- El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha acabado con semanas de rumores dando el pistoletazo de salida a una operación militar en el noroeste de Siria este sábado por la mañana. Durante un encuentro del partido AKP, el mandatario ha dicho que hay en curso “una seria operación en Idlib”, por el momento sin participación directa de soldados turcos. El anuncio llega tras un acuerdo entre Turquía, Rusia e Irán de establecer en esta provincia una zona de distensión entre el Gobierno sirio y los rebeldes.

“Siguiendo la operación Escudo del Éufrates, lanzada hace un año para alejar al Estado Islámico de la frontera e impedir la expansión kurda por el norte de Siria, damos un paso adelante para proporcionar seguridad a Idlib”, ha expuesto Erdogan, quien ha matizado que las Fuerzas Armadas Turcas (TSK), desplegadas por la frontera, no pisarán suelo sirio por ahora. Sí lo harán unos 800 milicianos del ESL, a quienes el ejército turco cubrirá desde la retaguardia.

Desde primera hora de la mañana, varios medios locales han mostrado imágenes de trabajos de derribo de un pedazo del muro de hormigón que Turquía construyó, tiempo atrás, ya durante el conflicto sirio, para impedir el cruce ilegal de la frontera con la provincia turca de Hatay. Al mismo tiempo, unos altavoces colocados en el paso fronterizo de Cilvegözu han emitido la marcha de Istiklal, el himno nacional turco, y otras marchas militares y poemas épicos a fin de envalentonar a las tropas.

Al otro lado aguardan los combatientes de Hayat Tahrir al-Sham (HTS), antiguo Frente al-Nusra y filial de Al Qaeda, logró apoderarse de gran parte de Idlib el pasado mes de agosto, tras vencer a otras milicias del ESL junto a las que había luchado anteriormente contra el Gobierno sirio. La organización HTS queda al margen de los acuerdos sobre la reducción de hostilidades en Idlib, pactados por Ankara, Moscú y Teherán en la mesa de negociaciones de Astaná.

Erdogan ha dicho que la aviación rusa respaldará al ESL contra el antiguo Frente al-Nusra. En una segunda fase, cuando los yihadistas hayan sido derrotados, Irán, Rusia y Turquía desplegarán unidades dedicadas a garantizar el fin de las hostilidades en la zona.

Idlib y Hama conforman una de las franjas de territorio fuera del control gubernamental sirio. La población se ha disparado hasta los dos millones debido a la llegada de miles de desplazados internos, que viven en campos en condiciones muy difíciles. La irrupción de la filial de Al Qaeda fue vista inicialmente con buenos ojos dada su beligerancia contra el Gobierno sirio. Pero sus imposiciones normativas y sus ataques a otros grupos rebeldes han acabado convirtiéndoles en el enemigo.

Erdogan ha asegurado que “se han hecho los preparativos necesarios en caso de flujo de refugiados de Idlib a Turquía”, sin ahondar en detalles. En cuanto a su relación con el ejecutivo de Bashar al-Assad, cuya salida del poder empezó exigiendo hace seis años y medio, pero al que últimamente no menciona, Erdogan ha dicho que es “algo de lo que se encarga Rusia, y nosotros hemos adoptado medidas en otras áreas”.

Al cierre de esta edición, el Ejército turco se está enfrentando contra el grupo yihadista cerca de la localidad de Kafr Lusin, en la frontera siria, después de que el presidente turco anunciara ayer el comienzo de una gran ofensiva en la zona. En la retaguardia turca, esperaban órdenes unos 20 tanques y medio millar de soldados llegados recientemente.

(Fuente: Agencias)

Obispo sirio: desconcertado por la rapidez con la que se ha decidido y realizado el ataque de EEUU

(SOS).- Monseñor Georges Abou Khazen OFM, Vicario de Alepo para los católicos de rito latino, se ha referido recientemente a la noticia del ataque de Estados Unidos con misiles Tomahawk contra la base aérea de Shayrat, en la provincia siria de Homs.

“Una cosa que desconcierta, ante el ataque militar de Estados Unidos en territorio sirio, es la velocidad con la que ha sido adoptado y ejecutado sin una investigación previa adecuada sobre la trágica historia de la masacre con armas químicas sucedida en la provincia de Idlib”, ha señalado el obispo sirio.

“Esta operación militar abre nuevos escenarios inquietantes para todos. Veo que ahora también Erdogan se alegra por esta intervención, decidida y realizada sin tener en cuenta las voces que pedían una investigación independiente sobre los eventos en Idlib. Todo se decide en base a los impulsos transmitidos a través de los medios de comunicación internacionales. El Papa y la Santa Sede no son escuchados. Y hay quienes quieren que esta guerra sucia continúe”, ha advertido.

Cincuenta y nueve misiles Tomahawk fueron lanzados en las primeras horas del pasado 7 de abril por dos destructores norteamericanos situados en el Mar Mediterráneo, teniendo como objetivo la base militar del gobierno sirio desde la cual, según cuanto sostienen los Estados Unidos, partieron los aviones que el 4 de abril, llevaron a cabo el ataque con armas químicas contra la ciudad de Khan Shaikun, en la provincia de Idlib. Después de la operación militar dispuesta por la Administración Trump, Rusia pidió una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU, calificando de “imprudente” el ataque estadounidense con misiles contra la base militar siria.

(Fuente: Agencia Fides)