Al menos ocho muertos en un atentado con bomba contra un autobús en Homs

(SOS).- Al menos ocho personas han muerto y otras 16 han resultado heridas como consecuencia de una explosión de una bomba que ha alcanzado a un autobús en la ciudad siria de Homs, según ha informado la prensa local.

Muchos de los pasajeros del autobús atacado son estudiantes universitarios, según ha explicado el gobernador de Homs, Talal Barazi. La explosión de la bomba ha tenido lugar en el distrito de Akrama, cerca de la universidad de Al Baabth, en esta localidad del oeste de Siria controlada por el Ejército.

Las imágenes del lugar del ataque muestran a un nutrido grupo de personas en torno a los restos calcinados de un autobús en el centro de una calle. La televisión estatal ha señalado que la bomba ha sido colocada por los “terroristas” para que estallara al paso del vehículo de transporte.

La acción de este martes todavía no ha sido reivindicada por ningún grupo terrorista aunque el Estado Islámico reclamó la responsabilidad por un atentado con coche bomba que acabó en mayo con la vida de cuatro personas y dejó a otras 32 heridas.

A lo largo de 2017, se ha registrado una serie de atentados con bomba contra ciudades bajo control gubernamental en Siria, incluida la capital, Damasco.

La alianza Hayat Tahrir al-Sham (HTS), antiguo Frente al-Nusra y filial de Al Qaeda, también ha reivindicado la autoría de algunos de los ataques.

“Las agencias de seguridad están constantemente persiguiendo a las células durmientes”, ha explicado el jefe de la Policía de Homs. “Hoy podría tratarse de una célula durmiente o podría ser una infiltración”, ha añadido.

El gobernador de Homs ha denunciado que los enemigos del Estado están intentando socavar la estabilidad del país en un momento en el que se acerca “la fase de la victoria”.

La ciudad de Homs fue liberada por el Ejército sirio el pasado mes de mayo. Con el apoyo de la aviación de combate rusa y las milicias respaldadas por Irán, el Gobierno de Damasco ha conseguido ganar terreno frente a los grupos armados rebeldes en el oeste del país, apuntalando su control en los principales centros urbanos.

Por otra parte, el Estado Islámico ha lanzado ayer varios contraataques contra las tropas gubernamentales sirias y las milicias kurdas y sus aliados en un intento de defender las zonas que conserva cerca del río Éufrates a su paso por la provincia nororiental de Deir ez-Zor.

Según fuentes locales, sigue habiendo combates entre el Ejército sirio y los yihadistas en los alrededores de las últimas tres localidades que la organización extremista mantiene en su poder al oeste del Éufrates.

En esa área, los radicales han atacado a los efectivos gubernamentales, que están respaldados por miembros de la milicia chií libanesa Hezbolá y combatientes iraníes, iraquíes y palestinos, en las inmediaciones de la población de Al Salhiya, donde han perpetrado dos atentados con coches bomba contra posiciones de sus adversarios.

La agencia de noticias Amaq, vinculada al Estado Islámico, ha informado en un comunicado publicado en Telegram de que los extremistas han derribado un avión de guerra sirio en las proximidades de Al Bukamal, lo que no ha sido corroborado por ninguna otra fuente.

Mientras, continúan los choques en lugares al este del río Éufrates entre el grupo yihadista y las FSD, una alianza liderada por milicias kurdas y respaldada por la coalición internacional.

La organización extremista trata de defender las 17 localidades que siguen bajo su dominio en esa parte de Deir ez-Zor, donde presenta una dura resistencia y ha logrado recuperar terreno frente a sus oponentes.

Los enfrentamientos se extienden desde el pueblo de Abu Yardub hasta la frontera con Irak.

(Fuente: Agencias)

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Al menos 14 muertos en un cuádruple atentado suicida en el noreste de Nigeria

(SOS).- Al menos 14 personas murieron este miércoles por la noche y 29 resultaron heridas en un ataque suicida cuádruple ocurrido en Borno, en el noreste de Nigeria, cuya autoría se atribuye al grupo yihadista Boko Haram, informaron fuentes policiales.

El atentado se cometió en una comunidad de Muna Gari en Konduga, a unos 36 kilómetros de Maiduguri (principal ciudad de la región), donde dos hombres y dos mujeres se infiltraron con explosivos caseros acoplados a sus cuerpos.

Según detalló el portavoz policial Victor Isuku en declaraciones a los medios, la primera explosión ocurrió en el patio de oraciones de la mezquita local y luego sucedieron el resto, todas dentro del área de la comunidad.

El ataque dejó 14 víctimas mortales, además de los 4 atacantes, mientras que los heridos fueron trasladados a un hospital de Maiduguri.

Los ataques suicidas se han incrementado los últimos meses en el nordeste de Nigeria pese a que los terroristas se han visto golpeados por la efectividad de las fuerzas de seguridad, especialmente desde 2015, cuando asumió el presidente Muhammadu Buhari.

El mandatario ha tenido éxito en su estrategia contra Boko Haram y ha conseguido expulsar a los yihadistas de amplios territorios antes ocupados.

En represalia, la organización radical adaptó sus golpes a puntos débiles, como los lugares de oración, las escuelas y los campos de desplazados. También son frecuentes las emboscadas a convoyes militares.

Boko Haram, que significa “la educación no islámica es pecado”, lucha por imponer un Estado islámico en Nigeria, país de mayoría musulmana en el norte y predominantemente cristiana en el sur.

El grupo adquirió notoriedad internacional, incluso antes de proclamarse franquicia del Estado Islámico en África al declarar su propio Califato islámico en el norte de Nigeria.

Más de 20.000 personas han muerto desde el comienzo de la insurgencia yihadista en la zona en 2009 y alrededor de 1,9 millones de personas han tenido que dejar sus casas.

(Fuente: Agencias)

Más de 54.000 terroristas han sido eliminados en los últimos dos años en Siria

(SOS).- En los últimos dos años, han sido eliminados en la guerra de Siria más de 54 mil “elementos de grupos armados ilegales”, dijo este martes el jefe de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas rusas, el general Valeri Gerasimov, en una reunión con altos cargos del Ministerio de Defensa.

El general Gerasimov también señaló que las organizaciones terroristas disponían de 1.500 carros de combate y vehículos blindados, más de 1.200 morteros y otras piezas de artillería. “Tenían cantidades suficientes de armas que recibían del extranjero”, aseguró.

Además, el jefe de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas rusas denunció la presencia de instructores de Estados Unidos, Europa occidental y Oriente Medio que entrenaron a los mandos terroristas en campamentos específicos. “En algunos casos, oficiales de estos países dirigían directamente a las formaciones armadas ilegales”, aseveró.

Rusia participa en el conflicto sirio apoyando al Gobierno de Damasco desde 2015, cuando puso en marcha un despliegue militar para frenar el avance de grupos como el Estado Islámico y el Frente al-Nusra, filial de la organización terrorista Al Qaeda en Siria.

“En dos años los militares rusos lograron cambiar el curso de la guerra, derrotar a las grandes formaciones terroristas y liberar ciudades clave” en el país árabe, destacó el general Valeri Gerasimov.

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, ya había anunciado recientemente que más del 90 por ciento del territorio de Siria está libre de yihadistas.

Durante una reunión con la cúpula militar, Putin reconoció “el coraje” de los militares rusos que participan en la misión antiterrorista en el país árabe.

El jefe del Kremlin recordó que el enemigo en Siria “no son bandas mal organizadas” sino “unos grupos bien equipados y entrenados”, así como “generosamente financiados”.

Actualmente, el Estado Islámico controla solo cerca del 10 por ciento de las zonas que antes tenía ocupadas en el país árabe mientras que las otras bandas terroristas están congregadas en su mayoría en la provincia occidental de Idlib. Algunos de los grupos extremistas poco conocidos y activos en estos momentos podrían causar serios desafíos de seguridad en Siria.

(Fuente: Agencias)

Un ataque suicida de Boko Haram deja al menos 13 muertos y 18 heridos en Nigeria

(SOS).- Al menos 13 personas murieron y 18 resultaron heridas en un triple ataque suicida perpetrado el lunes por miembros de Boko Haram en Maiduguri, en el noreste de Nigeria, confirmaron fuentes policiales.

El atentado fue llevado a cabo en las afueras de la ciudad por un hombre y dos mujeres que detonaron las cargas explosivas que portaban, falleciendo también en el acto, explicó el portavoz de la policía regional, Victor Isuku.

“No hay duda de que Boko Haram es el responsable, este es su modus operandi”, indicó Isuku.

Este atentado es el más letal de todo octubre en el estado de Borno, del que es capital Maiduguri, una de las ciudades más asediadas por este grupo yihadista.

El Gobierno nigeriano ha enviado a los jefes del Ejército a la zona nororiental del país para luchar contra Boko Haram, que ha aumentado sus ataques en la región tras las operaciones militares que les expulsaron de las zonas que ocupaban el año pasado.

Boko Haram, que significa en lenguas locales “La educación no islámica es pecado”, lucha por imponer un Estado islámico en Nigeria, país de mayoría musulmana en el norte y predominantemente cristiana en el sur.

El grupo adquirió notoriedad internacional, incluso antes de proclamarse franquicia del Estado Islámico en África, al declarar su propio Califato islámico en el norte de Nigeria.

Desde que la policía acabó en 2009 con el entonces líder de Boko Haram, Mohamed Yusuf, los radicales mantienen una sangrienta campaña en la que han asesinado a más de 20.000 personas, mientras que cerca de 1,9 millones se han visto obligados a abandonar sus hogares.

El pasado día 13 se reiniciaron los juicios contra casi 1.700 personas acusadas de pertenecer a Boko Haram, que arrancaron con condenas de entre 3 y 31 años de prisión a 45 de ellas, mientras que 468 fueron puestos en libertad.

(Fuente: Agencias)

El Estado Islámico perpetró unos 1.400 ataques y segó más de 7.000 vidas en 2016

(SOS).- El Estado Islámico es la organización extremista que más muertes ha provocado en el mundo en 2016, a pesar de que haya perdido efectivos y territorio en Siria e Irak, según ha revelado un informe de la Universidad de Maryland.

El grupo yihadista ha perpetrado unos 1.400 ataques en 2016, provocando la muerte de más de 7.000 personas, lo que representa un aumento del 20 por ciento en comparación con 2015.

La formación radical sunita ha aumentado sus acciones y víctimas mortales, a pesar de que a nivel general los ataques y el número de muertos a manos de organizaciones terroristas cayeron un diez por ciento en 2016.

Además del Estado Islámico, otros grupos aliados con la organización yihadista han llevado a cabo más de 950 ataques en 2016, que se han saldado con la muerte de unas 3.000 personas, cifras significativamente más altas que las registradas en 2015.

Cuatro grupos nuevos han jurado lealtad al Estado Islámico en 2016, que cuenta con aliados en Bangladesh, Yemen, Libia, Afganistán, Pakistán y Filipinas.

Un alto cargo del Departamento de Estado norteamericano que ha querido mantener el anonimato ha explicado que la mayor parte de los aliados estaban ya inmersos en otros conflictos antes de unirse al Estado Islámico.

El informe expone que el grupo también ha realizado más llamamientos a sus seguidores para que lleven a cabo ataques como los que se han sucedido estos últimos años en Estados Unidos, Reino Unido y Francia.

“Durante este periodo de tiempo hemos asistido a un incremento del número de atacantes individuales”, ha afirmado Erin Miller, uno de los autores del estudio de Maryland.

Desde septiembre de 2014, cuando se formó la coalición internacional para combatir al Estado Islámico, la organización islamista ha animado a sus fieles a atacar a los países de la coalición con cualquier tipo de arma.

“Estas llamadas a atacar han aumentado -al igual que el asedio al grupo yihadista por parte de la coalición, encabezada por Estados Unidos- a través de notas de prensa publicadas por el Estado Islámico y de sus cuentas en las redes sociales”, ha manifestado Rita Katz, directora del Grupo SITE, que hace seguimiento de las formaciones extremistas en Internet.

Desde septiembre de 2016, el Estado Islámico incluye en su revista mensual Rumiyah guías detalladas sobre cómo realizar ataques, incluyendo la forma en que se tiene que apuñalar a alguien, cómo atacar con un vehículo y cómo identificar objetivos económicos y religiosos contra los que atentar.

(Fuente: Agencias)

Los últimos cristianos de Al Raqa logran huir del Estado Islámico

(SOS).- Sawsan Karapetyan, con un rosario en una mano y en la otra una jaula con dos loros, logró huir junto a su familia de Al Raqa ayudada por milicianos que participan en la batalla para expulsar al Estado Islámico de su gran bastión en el norte de Siria.

Esta armenia de 45 años, su marido y cinco allegados, que vivieron aterrorizados durante años, forman parte de los pocos cristianos que se quedaron en la ciudad. Abandonaron finalmente Al Raqa el martes, amparados por la oscuridad de la noche.

Utilizaron una carretera cuya seguridad fue garantizada por combatientes del Consejo Militar Asirio, que luego los trasladaron en la parte trasera de un camión hasta un suburbio de Jazrah, al oeste de la ciudad.

“No quería irme, pero los bombardeos eran tan fuertes que huimos”, relata esta mujer que aún tiene puesta la vestimenta negra impuesta por los yihadistas que llegaron a Al Raqa en 2014.

Como miles de otros que escaparon de las garras del grupo radical sunita, partieron sin llevarse casi nada. Pero Karapetyan no podía separarse de su rosario.

La ofensiva de la alianza kurdo-arabe contra los yihadistas, apoyada por la coalición internacional liderada por Estados Unidos, devastó la ciudad, en donde los civiles se encuentran bajo el fuego cruzado. “Cuando caían bombas en Al Raqa, nos juntábamos para rezar a Dios y pedirle que termine”, recuerda Karapetyan.

“Los últimos días vivimos los peores momentos por los intensos bombardeos. Tenía miedo por mi marido y mi familia“, apunta.

Miles de armenios y cristianos asirios vivían en Al Raqa. Antes de la llegada de los extremistas representaban el 1% de la población de mayoría árabe suní. Los armenios presentes en Siria son los descendientes de los que huyeron de las masacres en Anatolia durante la Primera Guerra Mundial.

Cuando los combatientes vestidos de negro tomaron la ciudad, la mayoría de los cristianos y kurdos huyeron. Amenazados de muerte, debían convetirse al islam o pagar “un arancel” para poder quedarse.

“Cuando llegó el Estado Islámico, sus combatientes quemaron las iglesias, los libros de oración, los ángeles, la estatua de la Virgen María y de Jesús”, lamenta Alexey, de 50 años, uno de los allegados de Karapetyan.

La Iglesia armenia católica de los Mártires y la griega católica de Nuestra Señora de la Anunciación fueron destruidas por los yihadistas.

“Celebrábamos nuestras fiestas en secreto en casa”, añade Alexey, vestida también con la ropa impuesta por el grupo radical sunita. “Quemábamos sólo un poco de incienso para sentir que era una fiesta religiosa”, asevera.

De Jazrah, los siete fíeles cristianos planean ir hacia Alepo, al oeste, para reunirse con parientes con quienes perdieron contacto desde hace un mes. En esa ciudad vive una importante comunidad armenia.

(Fuente: Agencias)

Los países garantes del proceso de Astaná aplauden la “considerable reducción” de la violencia en Siria

(SOS).- La cumbre celebrada durante estos dos últimos días en la capital de Kazajistán, Astaná, ha finalizado ayer sin un acuerdo total sobre la demarcación de las denominadas “zonas seguras” en Siria, si bien los países garantes (Rusia, Turquía e Irán) han valorado la reducción de las hostilidades y han anunciado una nueva cita para la última semana de agosto.

Los países garantes del encuentro han aplaudido la “considerable reducción” de la violencia en Siria tras el acuerdo en mayo sobre la creación de las cuatro “zonas seguras”, reclamando a las partes que respeten el alto el fuego declarado en diciembre de 2016.

Asimismo, han destacado la creación de un grupo de trabajo para delimitar las citadas “zonas seguras”, que no han sido pactadas finalmente durante la cumbre de esta semana. El enviado ruso a las reuniones, Alexander Lavrentiev, afirmó el martes que existían desacuerdos en torno a dos de ellas.

El propio Lavrentiev ha indicado que “no se firmó ningún documento” al respecto, añadiendo que “se aprobó el reglamento del grupo conjunto de trabajo”.

En este sentido, el enviado ruso ha resaltado que las “zonas seguras” ya existen de facto, recordando que, si bien se esperaba aprobar los documentos sobre las dos áreas de distensión sobre las que existe un acuerdo, la decisión ha sido finalmente aplazada.

Por ello, ha argumentado que el aplazamiento “es temporal”, expresando su deseo de que “pronto” se llegue a la decisión de proceder a firmar los documentos correspondientes.

Lavrentiev ha desvelado que el Gobierno de Turquía ha pedido un “tiempo adicional” antes de tomar la decisión, explicando que Rusia “decidió no insistir (…) partiendo de que no hay que precipitarse a la hora de tomar decisiones de tanta importancia”.

Por su parte, el jefe de la delegación siria, Bashar al-Jaafari ha criticado a Turquía, afirmando que su actitud durante la cumbre “ha sido negativa” y asegurando que ello ha provocado “resultados modestos” como consecuencia.

“La actitud turca desde el inicio del proceso de Astaná ha sido negativa, y esta negatividad ha llevado a resultados modestos en esta ronda, especialmente respecto a las zonas seguras”, ha aseverado, denunciando “chantajes” por parte de Ankara.

Así, Al Jaafari ha manifestado que “Turquía hizo todo lo posible para evitar resultados positivos respecto a los intereses del pueblo sirio”.

Los países garantes han anunciado que el próximo encuentro en Astaná tendrá lugar en la última semana de agosto, sin facilitar una fecha concreta, si bien el enviado ruso ha dicho que podría tener lugar antes “si se dan las condiciones para tomar decisiones concretas sobre las zonas seguras”.

El proceso

Astaná ha acogido cinco rondas de negociaciones desde enero de 2017. En el último encuentro, celebrado el 3 y 4 de mayo, los países garantes del proceso de paz firmaron un memorando para establecer cuatro “zonas seguras” en Siria que abarcan la provincia de Idlib, parte de las vecinas Latakia, Alepo y Hama, parte del norte de la provincia de Homs, Ghouta Oriental y ciertas áreas del sur, en las provincias de Deraa y Al Quneitra.

El acuerdo busca poner fin a los enfrentamientos armados entre las fuerzas gubernamentales y los grupos rebeldes, afianzar el armisticio vigente desde el 30 de diciembre y separar a los milicianos rebeldes de los combatientes de grupos terroristas como el Estado Islámico.

El proceso va en paralelo a las diversas rondas de conversaciones de paz que han mantenido el Gobierno y los grupos armados rebeldes en la localidad suiza de Ginebra con la mediación de Naciones Unidas.

El enviado especial de Naciones Unidas para Siria, Staffan de Mistura, abogó la semana pasada por dar “una oportunidad justa” a los esfuerzos por aplicar las “zonas seguras”, arguyendo que “es lo que la gente pide para reducir aún más la violencia y permitir la construcción de confianza”.

En esta línea, De Mistura señaló que “la trayectoria ideal” para las próximas dos semanas sería que se lograran avances en la próxima ronda en Astaná, recalcando que desde el acuerdo sobre “zonas seguras” la violencia “ha descendido claramente”.

El enviado especial de Naciones Unidas fijó recientemente el próximo 10 de julio como fecha para el inicio de una nueva ronda de contactos entre las partes en conflicto en Siria, agregando que “tiene intención de celebrar nuevas rondas de las negociaciones en agosto y septiembre”.

En el marco de la actual cumbre de Astaná están previstas una serie de reuniones a nivel técnico con los grupos armados rebeldes, mientras que las conversaciones continuarán durante la inminente reunión del G-20 en Hamburgo.

(Fuente: Agencias)