Un antiguo oficial de la CIA señala que el Estado Islámico está detrás del ataque químico en Siria

(SOS).- El uso del agente mostaza por parte del Estado Islámico (EI) en Irak pone de manifiesto que los yihadistas de esta organización están detrás del ataque químico en la provincia de Idlib y no el Gobierno sirio. Así lo aseguró el ex oficial de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) Philip Giraldi.

“La afirmación de la Casa Blanca de que solo el Gobierno de Siria podía usar las armas químicas es errónea”, afirmó Giraldi. Según el ex oficial de la CIA, el ataque en Idlib recuerda los ataques perpetrados anteriormente por diferentes grupos terroristas.

El pasado 16 de abril, los combatientes del EI atacaron con gas mostaza las posiciones de las fuerzas iraquíes en Mosul donde además de los militares iraquíes también se encontraban asesores estadounidenses y australianos.

Varios analistas estadounidenses señalaron que es de dominio público que los miembros de esta organización radical suní tienen capacidad de sobra para emplear sustancias tóxicas.

El profesor de relaciones internacionales de la Universidad de Pittsburgh, Michael Brenner, dijo que “prácticamente no cabe duda” de que el responsable de aquel ataque químico en Idlib “no fue el Gobierno de Al Assad”.

El pasado 4 de abril se produjo un supuesto ataque químico contra la localidad siria de Jan Sheijun, en la provincia de Idlib. Según las estimaciones de la Casa Blanca y la oposición siria, las fuerzas de Damasco llevaron a cabo este ataque que se cobró la vida de decenas de personas. Sin embargo, las autoridades sirias negaron rotundamente el uso de materiales químicos o tóxicos en la localidad y responsabilizaron del ataque a los grupos terroristas que operan en la zona.

Como represalia al presunto ataque químico y sin prueba alguna de la supuesta autoría de las fuerzas gubernamentales ni investigación al respecto, Washington atacó con 59 misiles de crucero la base aérea siria de Shayrat el pasado 7 de abril. Al menos seis militares sirios y varios civiles fallecieron en esta ofensiva militar de Estados Unidos.

(Fuente: Agencias)

Israel ataca un depósito de armas cerca del aeropuerto de Damasco

(SOS).- La Fuerza Aérea israelí ha atacado un depósito de armas supuestamente operado por Hezbolá cerca del aeropuerto de Damasco, una ofensiva que el Gobierno israelí no ha confirmado oficialmente aunque sí ha reconocido que formaría parte de su política de impedir que este grupo de se arme.

Las imágenes difundidas por las cadenas de televisión y en las redes sociales muestran varios ataques aéreos realizados antes del amanecer del jueves y un incendio provocado por los proyectiles caídos al este del aeropuerto de Damasco.

Israel no suele hacer declaraciones sobre los ataques que realizan las Fuerzas de Defensa israelíes en territorio sirio ni en otros países. Sin embargo, su ministro de Inteligencia, Israel Katz, ha afirmado, en declaraciones desde Estados Unidos, que el “incidente en Siria” concuerda con la política del Gobierno de impedir que Hezbolá consiga más armas.

“El incidente en Siria corresponde por completo con la política de actuar para impedir que Irán trafique con armas avanzadas en Siria para entregarlas a Hezbolá”, ha asegurado Katz.

“El primer ministro ha dicho que cada vez que reciba información de Inteligencia que indique la intención de transferir armas avanzar a Hezbolá, nosotros actuaremos”, ha añadido.

La prensa local ha dicho que los primeros indicios apuntan a que los ataques aéreos han alcanzado almacenes y tanques de combustible y que solo han causado daños materiales y no personales.

Por su parte, la televisión estatal siria ha informado de que varios misiles han golpeado una posición militar al suroeste del aeropuerto de Damasco, denunciando la “agresión israelí”. Según el medio oficial, que cita fuentes militares, se han producido pérdidas materiales pero no ha habido que lamentar víctimas.

(Fuente: Agencias)

Al Qaeda insta a los yihadistas a emplear tácticas de guerrilla contra Siria, Irán y Occidente

(SOS).- El líder de Al Qaeda, Ayman al Zawahiri, llamó al yihadismo suní a emplear tácticas de guerrilla contra el Gobierno sirio, sus aliados iraníes y las potencias occidentales.

En una grabación de audio, Al Zawahiri aseveró: “A nuestra gente en Siria les digo que se preparen para una gran batalla contra los cruzados y sus aliados chiíes y alauíes”, en referencia a Occcidente, Irán y el presidente sirio, Bashar al-Assad, a quien los extremistas musulmanes describen habitualmente como a un hereje.

Las agencias de inteligencia no han podido verificar cuándo fue grabado el audio, donde el líder de Al Qaeda insistió a la insurgencia suní que no deben internalizar el conflicto sino expandirlo a cuantos más territorios mejor.

Con su llamamiento al retorno a las “tácticas guerrilleras”, Al Zawahiri parece criticar la actual estrategia del Estado Islámico, que apuesta por un califato territorial en lugar de por los ataques rápidos, contundentes y nómadas que defiende Al Qaeda, señalaron diferentes analistas.

“En mi humilde opinión, la estrategia para la yihad en Siria debe centrarse en una guerra de guerrillas destinada a agotar al enemigo y que se desangre hasta la muerte”, indicó el líder de la organización radical suní. “Este ha sido nuestro arma favorita desde el principio de los tiempos. No os obcequéis en preservar el territorio: centráos en destruir la moral del enemigo, y llevadlo hasta el punto del abismo de la desesperación”, manifestó Ayman al Zawahiri.

(Fuente: Agencias)

“Las personas que viven la guerra en Alepo solo quieren que dejen de apoyar a los rebeldes”

Apenas supera los 40 años. Entró a la Vida Religiosa a los 18 y vive para misionar. Tuvo tareas en zonas de conflicto. Estuvo en Belén, Palestina y hace apenas dos años salió de Alepo, la segunda ciudad más grande de Siria que sufre ataques y bombardeos por parte de grupos rebeldes. Esta mujer es María de Guadalupe Rodrigo, argentina, nacida en Villa Mercedes, San Luis. A los 23 fue destinada a la misión, tarea que estuvo desarrollando los últimos 20 años. Hasta hace dos años estuvo en Alepo, Siria. Allí vivió la invasión y lo que implicó para el pueblo católico y musulmán. De visita en Salta, contó sus vivencias.

– ¿Cómo fue su experiencia en Siria?

Estuve allá muchos años, especialmente desde el comienzo del conflicto y es por eso que puedo testimoniar lo vivido. Estuve 5 años en Siria y por razones particulares fui retirada de allá. Sin embargo, estuve todo 2011, que fue el inicio del conflicto. Pude vivir cómo era antes del comienzo de este desastre en la ciudad de Alepo.

– ¿Cuándo regresó de Alepo?

Hace dos años que estoy acá. Regresé a Alepo por un corto tiempo. En febrero estuve allí junto a las hermanas de la comunidad del Verbo Encarnado que siguen allí. No estoy en forma permanente pero me mantengo en contacto.

– ¿Había estado antes en alguna zona de conflicto como Alepo?

No. Estuve en Belén donde aprendí a hablar árabe y, si bien viví algunas situaciones de la Intifada o los conflictos entre judíos y palestinos, en comparación con lo que viví después en Siria, eso fue apenas un reflejo de lo que es una guerra.

– Los argentinos vivimos en medio de conflictos sociales pero no en una guerra, ¿estamos muy lejos de poder imaginarla?

Sí, creo es muy difícil imaginarla, hay que vivirla. Yo creía que sabía qué era una guerra, pero la verdad es que estando ahí, adentro, recién se sabe lo que es una guerra. Y por eso uno empieza a valorar tantas cosas, de la vida diaria, cosas básicas que tenemos y no las vemos. Quizás pensamos en lo que nos falta y no en lo que ya tenemos. Allá un día de vida se valora. Se vive de manera intensa, tomando el real sentido de la vida. Hoy puede ser mi último día de la vida, ¿qué pasa después? Ese es el punto. A veces viviendo en forma entretenida, es una pregunta que no nos hacemos. En cierta medida, es una falta de madurez del hombre actual el no preguntarse seriamente por el porvenir. Después de la muerte, ¿qué? Y de acuerdo a eso debo pensar en mi vida hoy.

¿Tanto la comunidad católica como en la musulmana viven la guerra igual, sin que el credo los separe?

– El avance de los grupos fundamentalistas -que lamentablemente están apoyados desde afuera- significó la masacre de cristianos, en primer lugar, y después todo otro grupo religioso. Incluso musulmanes. El Islam que se vivía en Siria era moderado, con muy buena convivencia entre cristianos y musulmanes. Para estos fanáticos, el musulmán moderado es un traidor. Entonces, ciertamente lo están sufriendo y por eso hay tantas conversiones. Hay muchos musulmanes que dicen: “Si esto es el Islam, esto no quiero para mí”.

– ¿Cree que desde Salta se puede hacer algo?

Es una pregunta que hay que hacerse. A veces, lo que nos llega por los medios de comunicación internacionales, y digo las cadenas más importantes de información, es la noticia tergiversada. Todo esto se presenta como guerra civil. “El pueblo sirio levantado contra su gobierno”, y esto es una mentira desde al comienzo. Lo que se vive allí es una invasión desde afuera, no es el pueblo sirio. Entonces, también se manipula el tema de la ayuda. “¿Cómo ayudarlos? Los refugiados, recibir gente, sacar gente”. Y la solución no es sacar gente, la solución es basta de apoyar a los rebeldes, que es lo que pide la gente allá. La gente en Siria pide que no se apoye más a los rebeldes, que están destruyendo el país.

Creo que la primera forma de ayuda es rezar. Si sos cristiano te cortan la cabeza o te crucifican o te entierran vivo. Un cristiano, la verdad, no es que pida para comer, que necesitan ciertamente. Lo que más piden es la oración para mantenerse firmes en su fe. Eso lo podemos hacer todos: es gratis y muy fácil. Es lo que ellos están pidiendo. Entonces ayudémolos como ellos piden ser ayudados. Es muy importante que la verdad se conozca. Desde que empezó el conflicto creamos dos páginas de Facebook: SOS Cristianos en Siria y Amigos de Irak. Allí empezamos a publicar lo que veíamos, las noticias, para que se sepa lo que realmente está pasando.

Por supuesto que hay que pensar en ayudar a los refugiados, pero también hay que darse cuenta de que es un tema muy manoseado. Cuando se habla de los refugiados que van a Europa, no estamos hablando solo de los refugiados que se van de Siria e Irak. Se trata de gente que va de todos lados, que necesita un lugar mejor para vivir y ahí estamos hablando de otro tema. En Siria, la gente pide ser ayudada en su lugar de origen y que se diga la verdad. Se sienten usados por quienes están llevando adelante este conflicto.

– ¿Cómo describe Alepo?

Ahora que estuve en febrero, lloré mucho al ver la ciudad, las familias, las pérdidas. Es muy doloroso, pero por otra parte es bueno ver la fuerza del pueblo. Antes de la guerra, económicamente, estaban muy bien, pero de cierta manera viviendo en medio del materialismo y con una fe un poco superficial. Quizás al ser muy abiertos a Occidente se contagiaban de sus vicios. Materialmente hablando, estaban mucho mejor. Pero como personas se han fortalecido y maduraron en sus convicciones. El Verbo Encarnado tiene estudiantes universitarios que siguen sus estudios adelante sin la necesidad de recordarles que deben aprovechar el tiempo. Saben lo que vale un día de vida. Existe una violencia que creo no se ha visto nunca.

– Las mujeres, ¿cómo viven esta situación?

Alepo era una sociedad muy abierta. El Gobierno en Siria es laico, no islámico, por lo tanto, la mujer tenía un rol importante. En ese sentido, la mujer no ha padecido. Creo que lo que tenemos allá son mujeres muy valientes.

Hermana Guadalupe: “Dios tiene planes distintos a los nuestros”

Antes de la conferencia de prensa, en la provincia de Jujuy – Argentina, la Hermana Guadalupe habló a solas con Canal 4 y TodoJujuy.com. La invasión en Siria, su misión, el rol de los medios y por qué sonríe a pesar del dolor.

En su Villa Mercedes natal, (provincia de San Luis – Argentina) hasta los 18 años, nunca había sentido vocación por la vida religiosa. Ya estando en la universidad sintió el llamdo de Dios a la Vida Religiosa: “sentí que Dios me había llamado para esto, que me haría completamente feliz”. Por eso ingresó a la Familia Religiosa del Verbo Encarnado y al termino de sus estudios en el Convento “Santa Catalina” en San Rafael – Argentina a los 23 años, fue destinada a Medio Oriente, y ese fue el principio de una vida llena de entrega.

Estuvo en varios lugares encomendando su vida a servir a la comunidad y el penúltimo de esos destinos fue Egipto. Ahí, después de varios años y con la salud un poco deteriorada pidió el traslado a una ciudad tranquila, para descansar y recuperar sus fueras. El destino, la ciudad tan tranquila, era Alepo, en Siria, donde no había bombas ni tiros, y donde los cristianos y musulmanes vivían pacíficamente y con una buena relación.

“Ahí entendí que Dios tiene planes muy distintos a los nuestros”. A pesar de la guerra, de que quería un lugar más tranquilo, cuando se dio cuenta de que estaba ahí puesta por voluntad de Dios, eligió quedarse.

Cuenta Guadalupe que en Alepo, durante 4 años se escucharon tiroteos y bombardeos permanentemente, día y noche. Cuando tenían que salir se cuidaban y protegían entre ellas. Sin embargo, dice que no recuerda haber tenido miedo. “Hemos pasado situaciones muy duras, de ataques cercanos a nosotros, hemos tenido que asistir a los heridos, ver a la gente muerta; gente cercana a nuestra misión”.

Uno de esos casos fue el de una joven estudiante de su residencia que luego de un bombardeo, la encontró en la Iglesia, con un hierro clavado en la espalda. “Vivimos cosas muy fuertes y al ver cómo una puede sobrellevarlas comprobamos que Dios nos asiste de una manera muy especial. Humanamente no se entiende cómo se puede estar sereno en situaciones tan angustiantes”. En esa ocasión el misil cayó en la esquina de donde la Hermana Guadalupe vivía con otras Hermanas y las jóvenes universitarias y dejó 400 muertos.

Cuando se le consultó por su opinión cuando veía los diferentes medios de comunicación informando sobre la situación que ella vivía día a día, señaló que no se decía la verdad. “Es lamentable, los medios de comunicación más importantes a nivel mundial no han transmitido la verdad del conflicto. Se lo ha llamado guerra civil cuando es una invasión, el pueblo es víctima de este grupo terrorista”.

Para la Hermana Guadalupe se trata de una invasión planificada muy lejos del mismo de Siria, sobre un escritorio. “Uno piensa, cuánto odio, cuánta violencia. Sin embargo, hay mucho daño y mucha violencia sutil en personas que están de saco y corbata decidiendo los destinos de los pueblos, a costa de gente que muere todos los días”.

Los ataques continúan con muertos y heridos todos los días. Sin embargo, tienen fe. “Eso es lo que nos sostiene: saber que el mal no tiene la última palabra. Por eso uno no pierde la esperanza, no pierde la sonrisa a pesar del dolor”.

Un yihadista del Frente Al Nusra se convierte y ahora dirige un grupo cristiano de oración

(SOS).- Bashir Mohamed es un hombre de origen sirio que fue adoctrinado por extremistas y que perteneció al yihadista Frente Al Nusra, asociado a los terroristas de Al Qaeda. Sin embargo, una intensa experiencia de curación gracias a la oración hizo que se convirtiera al cristianismo.

Ahora Mohamed tiene 25 años, reside en Estambul, Turquía, con su esposa Hevin Rashid, y organiza reuniones de oración en su casa en la que participan otros musulmanes como él que se han convertido al cristianismo.

Mohamed nació en la ciudad de Afrin, en la zona kurda de Siria, en el seno de una familia musulmana. Cuando tenía 15 años, su primo Ahmad lo llevó a las prédicas yihadistas y se adhirió a una de las ramas más extremistas del Islam.

Al estallar el conflicto en Siria en el 2011, Mohamed se unió a las fuerzas kurdas que luchaban por su autonomía, ya que no tienen un territorio propio.

El joven se horrorizó ante las matanzas que ocurrían en las batallas, pero paradójicamente estas revitalizaron su interés por las enseñanzas extremistas que aprendió en su adolescencia.

“Cuando vi todos esos cadáveres comencé a creer en todo lo que enseñaban las lecturas. Me hicieron buscar la grandeza de la religión”, contó a The New York Times.

En 2012 desertó con un amigo de las fuerzas kurdas para unirse al Frente Al Nusra. Este grupo terrorista busca derrocar al Gobierno sirio y crear un Estado islámico extremista.

Como miembro del Frente Al Nusra, Mohamed continúo atestiguando crudas matanzas. Entre otras cosas describió que los yihadistas ejecutaban a los prisioneros con gran crueldad como cuando los aplastaban con excavadoras.

Mohamed explicó que la propaganda de los extremistas hacía ver la violencia como algo tolerable. “Nos decían que esa gente eran los enemigos de Dios y yo veía positivamente las ejecuciones”.

En el año 2013 volvió por un breve periodo de tiempo a su ciudad y cuando estuvo de vuelta en el campo de batalla comenzó a cuestionar los objetivos del Frente Al Nusra.

Desilusionado, abandonó el Frente Al Nusra y volvió nuevamente a Afrin. “Fui a Al Nusra en mi búsqueda de Dios. Pero después de ver a musulmanes asesinando a musulmanes, me di cuenta de que algo estaba mal”, manifestó.

Un año después, Mohamed huyó de Siria con su esposa a Turquía. Ya instalados en Estambul, Mohamed continúo siendo musulmán. Rezaba tan alto que sus vecinos se quejaban y quería que su esposa estuviera siempre cubierta en las calles.

A principios del año 2015, Hevin cayó gravemente enferma. Mohamed recuerda que llamó a su primo Ahmad, que para ese entonces ya residía en Canadá, para contarle su situación y se dio con la sorpresa de que la persona que lo había introducido en el mundo de los extremistas se había convertido al cristianismo.

Ahmad le pidió a Mohamed que colocara su teléfono cerca de su esposa para que su grupo pudiera cantar y orar por su salud. Al inicio Mohamed rechazó la idea porque consideraba al cristianismo como una religión repugnante, pero cedió porque estaba desesperado.

Días después de la llamada, la salud de Hevin comenzó a mejorar y su esposo atribuyó este cambio a la oración de su primo.

Entonces decidió pedirle que le presentara a un líder cristiano para poder aprender sobre la fe cristiana. Se puso en contacto con Eimad Brim, un misionero evangélico de un grupo llamado El Buen Pastor, que tenía su sede principal en Jordania.

Mohamed contó que cuando comenzó a leer la Biblia se dio cuenta de que le traía más paz que leer el Corán. Se sentía más acogido en las iglesias que en las mezquitas y percibió que las oraciones cristianas era más generosas que las musulmanas.

Tanto él como su esposa comenzaron a soñar con su conversión y a sentirse amados por Dios. Cuando se convirtieron eran conscientes que podían sufrir persecución. Sin embargo, “yo confió en Dios”, expresó Mohamed.

“Hay un gran abismo entre el dios que yo solía adorar y el Dios que adoro ahora. Nosotros solíamos adorar con miedo, ahora todo ha cambiado”, dijo el joven converso al cristianismo.

(Fuente: The New York Times / ACI)