Rusia, Turquía e Irán abordarán la creación de una zona segura en Idlib

(SOS).- El ministro de Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, ha anunciado este domingo que representantes de los gobiernos de Rusia, Turquía e Irán se reunirán entre el 8 y el 9 de agosto en Teherán para seguir trabajando en la creación de zonas seguras en Siria.

Así lo ha indicado Lavrov en declaraciones a la prensa sobre la reunión que ha mantenido con su par turco, Mevlut Cavusoglu, al margen de la cumbre de la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ASEAN) que se ha celebrado este fin de semana en la capital filipina, Manila.

Lavrov y Cavusoglu “han discutido sustantivamente la situación en Siria, en el contexto de la aplicación del acuerdo para la creación de zonas seguras (…) y del proceso para buscar una solución política”, ha informado el Ministerio de Exteriores ruso.

El jefe de la diplomacia rusa ha comentado que “ahora se está trabajando sobre la zona segura más grande -y tal vez la más complicada- en la provincia de Idlib”, la única que está totalmente en manos de los grupos armados que luchan contra el Gobierno sirio.

Rusia, Turquía e Irán firmaron en mayo un acuerdo para crear cuatro zonas seguras en Siria. En julio se estableció una primera en las provincias de Quneitra, Suwaida y Deraa y otra en Guta Oriental. Ya en agosto ha entrado en vigor la tercera en Homs.

Estos tres países son los garantes del llamado proceso de Astaná, cuyo objetivo es lograr un alto el fuego real entre las partes y que transcurre en paralelo a las negociaciones de paz auspiciadas por Naciones Unidas en Ginebra.

(Fuente: Agencias)

Turquía refuerza su presencia militar en la frontera con Siria

(SOS).- El Ejército turco ha enviado un nuevo convoy militar a la provincia de Kilis, fronteriza con Siria. El contingente de artillería, formado por seis tanques y vehículos militares con obuses, ha sido desplazado en las últimas horas cerca del enclave de Afrin.

En esa zona se han producido con frecuencia enfrentamientos entre el Ejército turco y las Unidades de Protección del Pueblo kurdosirias (YPG), y ambos se han acusado mutuamente de iniciar las hostilidades.

Las YPG son el principal contingente de las FSD, una alianza armada kurdo-árabe apoyada por Estados Unidos que trata de arrebatar al Estado Islámico la ciudad de Al Raqa.

Ankara las considera una organización terrorista y las define como una simple filial siria del proscrito Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), la milicia kurda en Turquía.

Las autoridades de Afrin, en el norte de la provincia de Alepo, han denunciado en varias ocasiones ataques del Ejército de Turquía, así como un creciente despliegue militar en la frontera turca.

(Fuente: Agencias)

Siria – La comunidad internacional cree que hay opciones de paz tras el acuerdo de alto el fuego

(SOS).- El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha aplaudido el acuerdo de alto el fuego y entrega de ayuda humanitaria en el suroeste de Siria, alcanzado recientemente con la mediación de Rusia, Estados Unidos y Jordania.

En un comunicado, Guterres ha afirmado que es “un importante paso adelante” y ha subrayado que el anuncio facilitará “una reducción de la violencia y un aumento del acceso humanitario en Siria, en línea con la búsqueda del objetivo de un alto el fuego nacional, respaldado por múltiples resoluciones del Consejo de Seguridad”.

Asimismo, el secretario general de la ONU ha pedido a todas las partes “que redoblen sus esfuerzos para lograr una solución política al conflicto sirio”.

El texto ha sido publicado horas después del inicio en la localidad suiza de Ginebra de la séptima ronda de contactos auspiciados por Naciones Unidas entre las partes en conflicto en Siria.

Desde Ginebra, el enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura ha asegurado que el éxito del alto el fuego pactado en el suroeste de Siria podría ser el comienzo para lograr una auténtica paz, pero ha alertado de que estas medidas de distensión solo pueden ser provisionales y debe evitarse el riesgo de división del país.

“El acuerdo está aguantando ampliamente y bastante bien. En todos los acuerdos hay un periodo de ajuste. Estamos vigilando muy cuidadosamente, pero podemos decir que creemos que tiene opciones de funcionar”, ha afirmado De Mistura.

El diplomático italo-sueco ha revelado además que se están manteniendo contactos en Amán para certificar el cumplimiento del acuerdo de alto el fuego.

“El proceso de distensión debe examinarse como temporal y se entiende que de ningún modo socava la integridad territorial de Siria”, ha matizado De Mistura en rueda de prensa. Estas zonas de distensión “en ningún caso deben convertirse en la preparación de las zonas de influencia o la división del país”, ha insistido.

El representante de la ONU ha destacado que este alto el fuego es un paso muy importante para la solución del conflicto. “Consideramos que este acuerdo tiene muchas posibilidades de ser implementado (…). Es el resultado de una preparación larga y de negociaciones detalladas”, ha apuntado.

Por su parte, la Alta Representante de Política Exterior de la Unión Europea, Federica Mogherini ha dicho que el alto el fuego parcial en Siria es un “primer paso” positivo, al que la Unión Europea estaría dispuesto a ayudar si ve que realmente se pone en práctica, por lo que ha instado a las partes a “hacerlo funcionar”.

“Como primer paso, lo celebramos, como primer paso estamos dispuestos a apoyarlo, si y cuando se implemente, con los medios que podemos ofrecer”, ha declarado la jefa de la diplomacia en una rueda de prensa en Bruselas, junto al ministro de Exteriores de Jordania, Ayman Safadi.

Mogherini ha adelantado que este asunto será, “sin duda”, uno de los temas de la agenda que discutirá hoy con el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, en la reunión bilateral que tendrán en Bruselas.

En cualquier caso, la Alta Representante ha apostado porque el acuerdo pueda allanar el camino hacia la que debe ser “la solución real” de la crisis en Siria, que pasa por un “acuerdo político” en la mesa de Ginebra.

“Por supuesto, si hay algo que podamos hacer para reforzar ese acuerdo con medidas complementarias que la UE puede ofrecer, estaremos dispuestos a hacerlo. Pero me parece que estamos aún en un paso muy prematuro”, ha advertido la política italiana.

“Mi mensaje es: Háganlo funcionar, porque la gente en Siria merece tener paz y un alto el fuego”, ha concluido Mogherini, para quien este acuerdo puede abrir el camino hacia un alto el fuego en todo el país.

El ministro de Exteriores ruso también ha manifestado su esperanza de que el acuerdo de alto el fuego en el suroeste de Siria se pueda ampliar a otras zonas del país y contribuya a la lucha antiterrorista.

“Los éxitos en la creación de las zonas de distensión, en primer lugar, el acuerdo entre Rusia, Estados Unidos y Jordania del 7 de julio sobre la creación de una zona en la suroeste de Siria, así como el conjunto de avances sobre otras tras zonas de distensión, que están de a punto de formalizarse en el marco del proceso de Astaná”, ha señalado Lavrov. En ese sentido, ha asegurado que seguirán colaborando con Estados Unidos para que se aplique el alto el fuego.

A mediodía del 9 de julio entró en vigor el alto el fuego en las provincias de Quneitra, Suwaida y Derá, en el suroeste de Siria. El Ejército sirio había cesado las hostilidades en estas provincias varios días antes, pero advirtió de que respondería en el caso de violaciones.

En una primera etapa, el mantenimiento de la seguridad en torno a esa zona de distensión correrá a cargo de la Policía Militar rusa, que se coordinará con los estadounidenses y los jordanos.

Otras tres zonas de distensión deben abarcar la provincia de Idlib, parte de las vecinas Latakia, Alepo y Hama, parte del norte de la provincia de Homs y Guta Oriental, según la propuesta rusa presentada en mayo y apoyada en Astaná por Turquía e Irán.

(Fuente: Agencias)

El Gobierno sirio acusa a Turquía de violar las leyes internacionales

(SOS).- Las acciones del Ejército turco en el territorio de Siria violan todas las leyes internacionales y las resoluciones de la ONU, ha afirmado el Ministerio de Exteriores sirio en un comunicado.

“Las acciones agresivas y las aspiraciones expansionistas del régimen de Erdogan hacia el territorio de Siria representan una flagrante violación del derecho internacional y de las resoluciones de la ONU”, han destacado las autoridades del país árabe.

En el texto, el Ministerio de Exteriores ha señalado que la actuación “destructiva” de Turquía en localidades del norte de la provincia siria de Alepo demuestra que este país es “el principal socio de los terroristas” y amenaza la estabilidad de la región.

El 4 de julio, la prensa local informó que grupos apoyados por la artillería turca sometieron a un intenso bombardeo las posiciones de las FDS, una alianza de milicias kurdas y árabes, en la zona de Afrin. Un portavoz del partido kurdo Consejo Democrático Sirio manifestó que los ataques provocaron al menos tres muertos.

El pasado fin de semana, un diario turco desveló que unos 20 mil combatientes del ELS, grupo armado apoyado por Ankara, se preparan a lanzar en Afrin una operación contra las Unidades kurdas de Protección Popular (YPG), unas milicias que forman parte de las FDS. El objetivo prioritario de la operación sería la toma de la ciudad de Tel Rifat y de la base aérea de Meneg.

Las YPG, el brazo armado del Partido kurdo sirio Unión Democrática (PYD), son para Ankara una extensión del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), calificado de organización terrorista por Turquía.

Militares turcos y grupos armados rebeldes apoyados por Ankara realizaron desde finales de agosto de 2016 hasta finales de marzo pasado la llamada operación Escudo del Éufrates en el norte de Siria para hacer frente a las amenazas terroristas en las zonas limítrofes con Turquía.

(Fuente: Agencias)

Turquía – Dos millones de niños son víctimas del trabajo infantil. Incluso refugiados sirios

(ADI).- En Turquía, dos millones de niños son explotados en el mercado de trabajo infantil; de éstos, el 78% es empleado de manera “clandestina”, sin derechos ni atención sanitaria, sin inscripción en el registro profesional ni resarcimiento alguno en caso de accidente. Al menos 56 accidentes fatales -los que han sido denunciados, pero las estimaciones están por debajo de los datos reales- ocurridos en el trabajo han involucrado a menores de edad a lo largo del año 2016. Es lo que se desprende de un informe publicado por la Confederación de sindicatos progresistas de Turquía (DISK), referido al año pasado, cuyo título es “Ser trabajador menor de edad en Turquía”.

En todo el mundo, el primero de mayo se celebra el Día del Trabajo, en el cual se conmemoran las batallas de los obreros para lograr la reducción de la jornada laboral a ocho horas. Pero en el país que acaba de ser transformado en una República presidencial, tras el controvertido referéndum buscado con fuerza por el jefe de Estado, Recep Tayyp Erdogan, millones de niños son privados del derecho a estudiar y son víctimas de abusos y explotación.

Los números que arroja el informe sobre el trabajo infantil no logran encuadrar del todo el fenómeno de la explotación, puesto que solamente abarcan a los jóvenes entre 15 y 17 años de edad. El reporte no incluye a aquellos que tienen menos de 15 años de edad, ni a cuantos se desempeñan como trabajadores estacionales en algunos sectores puntuales, como es el caso de la agricultura.

Según los resultados surgidos de la investigación elaborada por DISK, el número de niños que han hecho su ingreso al mercado laboral en el año 2016 se ha incrementado; de estos, la mayor parte lo ha hecho en una situación de ilegalidad. El Instituto de Estadísticas turco confirma en parte la dimensión del fenómeno, afirmando que al menos un joven entre 15 y 17 años ha trabajado el año pasado.

Los datos difundidos por la organización sindical turca no incluyen a los trabajadores estacionales, sobre todo en el sector agropecuario, y tampoco a los aprendices, en particular a los que se desempeñan en el turismo, donde los menores trabajan muchas horas al día. Desde el 2012 a hoy, prosigue el reporte de la DISK, el número de trabajadores niños ha ido creciendo cada año. También se ha incrementado el dato referido a los aprendices, que pasa de 400 mil en el año 2015, a 1,7 millones a finales del año pasado.

Según los estudiosos, el aumento del trabajo infantil está ligado a un “crecimiento significativo” en el dato de la pobreza entre los menores de edad, que hoy equivale al 25,3% en la nómina de naciones consideradas en riesgo. Datos que no se les escapan a los líderes de la oposición, que no se han ahorrado críticas contra la actual administración de Ankara, dispuesta a reprimir cualquier forma de disenso. “Los niños que trabajan o son obligados a trabajar -afirma Atila Sertel, diputado del Partido popular republicano (CHP)- en sectores que van desde la agricultura a la industria, desde la construcción al rubro textil, son víctimas de los atajos con los cuales se evade la ley, o de una mala aplicación de las leyes”.

Seyfettin Gürsel, profesor e investigador del Centro de Estudios Económicos de la Universidad de Bahçeşehir (BETAM), llevó a cabo una investigación acerca de los niños que viven en condiciones de pobreza. Según los datos recabados, en Turquía, al menos 7,2 millones de menores viven en familias que atraviesan una situación de “graves privaciones” en el plano material.

La guerra en la vecina Siria ha desatado un drama que ha terminado por involucrar a los niños: la explotación de los refugiados sirios en el trabajo infantil ha sido denunciada por algunas investigaciones periodísticas internaciones en los últimos meses del año pasado. Turquía es un centro importante para el sector textil, por tener la capacidad de hacer frente incluso a los pedidos de último momento provenientes de Europa.

Sin embargo, detrás de la producción para las grandes marcas hay mano de obra a la que se le paga menos del salario mínimo garantizado por ley. Los menores de edad serían reclutados en las calles, a través de intermediarios que les dan un pequeño anticipo de dinero en efectivo. Después de esta “propina”, jóvenes y niños son empleados en las empresas, haciendo turnos extenuantes, con precarias condiciones de seguridad.

(Fuente: AsiaNews)

El despotismo de los Hermanos Musulmanes

(SOS).- El resultado del referéndum presidencial en Turquía ha puesto de relieve un aspecto que no puede no ser tomado en cuenta y que es como el Islam político vinculado a los Hermanos Musulmanes apuesta por transformar la democracia en una dictadura a través del voto.

Lo intentó Mohamed Morsi, el ex presidente de Egipto “elegido democráticamente”, en un año de gobierno desastroso, enfrentándose en el verano de 2013 con millones de egipcios que salieron a las plazas para exigir elecciones anticipadas. En un largo y delirante último discurso, Morsi amenazó a todos, desde la oposición a las instituciones no alineadas, corriendo el riesgo de sumir a Egipto en el abismo de una guerra civil. En ese momento, la intervención del Ejército condujo a la caída del gobierno/régimen de los Hermanos Musulmanes, al arresto de Morsi y a nuevas elecciones. Unos hechos que sus seguidores denominan “golpe”.

Después de la caída de Morsi, curiosamente, coincidiendo con la prohibición de los Hermanos Musulmanes, Egipto fue sacudido por una ola de ataques de matriz islamista mientras en el Sinaí se infiltraban los yihadistas del ISIS.

Precisamente, el primer partidario y aliado de Mohamed Morsi fue Erdogan, que en varias ocasiones invocó el regreso al poder en Egipto del ex presidente islamista. ¿Qué tienen en común los dos personajes? En primer lugar, su pertenencia a la facción ideológico-política de los Hermanos Musulmanes, incluidos en la lista negra de organizaciones terroristas de Egipto, Siria, Arabia Saudita, Emiratos Árabes y Rusia.

Ambos personajes han perseguido sistemáticamente a periodistas, periódicos, personalidades de los medios, adversarios, en definitiva, a cualquier persona que se atrevió a criticarlos. Baste pensar que, bajo la presidencia de Morsi, el número de denuncias y litigios contra la prensa aumentó en cuatro veces con respecto a los tiempos de Hosni Mubarak y veinticuatro veces más respecto a los de Sadat, según ha informado la Arabic Network for Human Rights Information.

En la Turquía de Erdogan la situación es mucho peor, pero solo porque en Egipto Morsi fue parado a tiempo. En los tres meses siguientes al fallido golpe de estado turco, el número de periodistas en las cárceles turcas se ha elevado a 107. Los órganos de comunicación que han sido cerrados son 173, incluyendo televisiones, radios y periódicos, y más de 2.500 periodistas han perdido sus puestos de trabajo. Los números se refieren únicamente a otoño de 2016.

Erdogan lleva en el cargo desde 2003, ha concentrado cada vez más poder en sus propias manos y tiene como objetivo plausible permanecer como el Rais indiscutido hasta el 2023, año del centenario de la fundación de la República, ¿tal vez para convertirla oficialmente en un Estado islámico?

En realidad, a pesar de que los seguidores de Morsi y Erdogan se alegren del resultado de la votación, tienen poco que celebrar. En primer lugar, porque la maniobra del Rais turco vuelve a mostrar que la facción de los Hermanos Musulmanes no es un interlocutor fiable, capaz de aceptar los principios democráticos. Morsi lo demostró en su momento y ahora es el turno de Erdogan.

Para el islamismo político vinculado a la Hermandad, el mecanismo democrático es solo un medio para tomar el poder y luego usarlo despóticamente contra los opositores. Se trata de un aspecto que los gobiernos europeos han de tener en cuenta al interactuar con ejecutivos, organizaciones y personas vinculadas a esa facción ideológico-política. La yihad no se hace solo con las armas, sino también a través de la infiltración política y social.

Además, no hay que olvidar que Erdogan está ligado con Moscú tras el deterioro de las relaciones con los Estados Unidos y la Unión Europea. Por desgracia para él, sin embargo, Moscú es también el primer aliado de aquel Assad que Erdogan tanto detestaba, hasta el punto de proporcionar apoyo de todo tipo a los yihadistas en Siria, desde los miembros de Al Qaeda hasta los del ISIS, todos en clave anti-alauita.

Cada vez que el Rais ha intentado “ladrar” contra Al Assad, ha sido llamado de inmediato al orden por el Kremlin y no cabe duda de que Erdogan tendrá que tragar muchos sapos sujeto por la correa de Putin, dado que Rusia no tiene intención de romper el eje chií que une a Beirut con Teherán, pasando por Bagdad y Damasco. No hay que olvidar también que los “sí” apenas han ganado con un 51,3%, sin la mayoría abrumadora que esperaba Erdogan, otro aspecto a considerar con mucha atención.

(Fuente: Gli Occhi Della Guerra)

La oscura financiación del Estado Islámico

La financiación del Estado Islámico se ha nutrido del contrabando de obras de arte, del petróleo obtenido en Siria e Irak y también del dinero que, veladamente, llega desde países como Arabia Saudita, Paquistán o Turquía. 

(SOS).- El Estado Islámico -Daesh en árabe e ISIS en sus siglas inglesas-, se ha nutrido de fuentes de financiación diversificadas. Por un lado, las donaciones procedentes de distintos puntos de la Península Arábiga. Las investigaciones al respecto advierten que el apoyo al Estado Islámico dentro de Arabia Saudita llega al 5%, procedentes de más de medio millón de donantes.

El exsubsecretario jefe de la unidad sobre Terrorismo del Tesoro de Estados Unidos, David Cohen, denunciaba la “legislación permisiva” de Qatar y otros estados del Golfo Pérsico, que facilitaba a diversas entidades presuntamente caritativas y a donantes privados poder girar dinero al ISIS.

“La fuente más importante de financiación del Estado Islámico hasta la fecha proviene de las naciones del golfo Pérsico, especialmente de Arabia Saudita, pero también de Qatar, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos”, afirmó Günter Meyer, director del Centro para la Investigación sobre el Mundo Árabe de la Universidad de Maguncia, Alemania.

La sombra de la sospecha
El Reino está bajo la sombra de la sospecha. De su seno surgió Al Qaeda. Su fundador, Osama Bin Laden, era saudí como también lo eran 15 de los 19 terroristas que secuestraron los aviones del 11 de septiembre de 2001. Las ayudas a los grupos que actúan en Libia, Irak y Siria proceden de bolsillos saudíes, son ellos también quienes negocian las compras de armamento que se entregaban a través de terceros, como Turquía.

Larry Johnson, excolaborador de la CIA y del Departamento de Estado de Estados Unidos, para asuntos del terrorismo, acusa: “El principal problema para evaluar la amenaza terrorista es definir con certeza el patrocinio del Estado. Los mayores culpables hoy, a diferencia de lo que pasaba hace 20 años, son Paquistán, Arabia Saudita y Turquía”. Se basa también en la identidad de creencias, dado que los terroristas de Daesh y Al Qaeda comparten la severa interpretación del Islam vigente en Arabia Saudí, el wahabí.

Salmán bin Abdulaziz, su rey desde 2015, prohibió cualquier apoyo al Estado Islámico-Daesh, reduciendo el perfil del reino en la manipulación del terrorismo internacional, función que le había confiado la CIA después de la revolución islámica iraní de 1979 y que durante 35 años fue la carta de triunfo de Riad.

Petróleo, obras de arte y esclavas
Hasta hace poco, esos envíos de dinero suponían parte de la financiación del grupo Daesh. El grueso de sus ingresos procedía del contrabando de obras de arte, tráfico de refugiados y esclavas, cobro de impuestos en el territorio que controlaba y los saqueos de ciudades. Un ejemplo es Mosul, al norte de Irak. La inteligencia británica calculó que, tras la toma de esa ciudad por el “califa” Al Baghdadi, los yihadistas manejaban más de 2.300 millones de dólares.

Los esclavos en venta oscilaban entre los 165 dólares de los niños y niñas de 1 a 9 años, los 124 dólares de los adolescentes hasta los 40 dólares de las mayores de 40 años.

A esto se añadía la venta de petróleo. Una actividad que, según el exsecretario de Defensa estadounidense, Ash Carter, “es la columna clave del montaje financiero” del grupo. Daesh llegó a controlar ocho campos petroleros en Siria e Irak cuya producción le generó casi 500 millones de euros de ingresos anuales, según el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

Daesh vendía por debajo del precio de mercado: unos 20 dólares el barril. Más de 8.500 camiones cisterna transportaban regularmente 200.000 toneladas de ese crudo robado hacia Turquía, el centro de distribución. Gursel Tekin, portavoz del partido socialista de Turquía CHP, reveló que ese petróleo estuvo llegando a su país a través de la compañía de transporte marítimo BMZ, uno de cuyos tres grandes accionistas es Bilal Erdogan, tercer hijo del presidente Recep Tayyip Erdogan. Ese crudo llegaba a Asia y también a Europa. La eurodiputada portuguesa Ana Gomes justificó esas compras: “Hay, sin duda, Estados miembros que lo compran sin saber exactamente cuál es su origen”.

El presidente Putin probó esta misma acusación en 2015, durante la cumbre del G-20 en Antalya, Turquía. Acusación que comparte el ex-asesor en temas de seguridad de Irak, Muwafaq al-Rubaie.

Todo eso terminó cuando los B-1 norteamericanos bombardearon el campo petrolífero de Al Omar, el mayor del Estado Islámico. En dos meses, la aviación rusa atacó otros 32 complejos petroleros, 11 refinerías, 23 estaciones de bombeo y 1.080 camiones cisterna.

Daesh ha pasado de controlar ocho campos de Irak a apenas tres pozos. El ministro de Defensa de Rusia, Sergei Shoigu, cifra en un millón de dólares al día las pérdidas de los terroristas a causa de las operaciones aéreas. Quebrantos que no sólo sufre Daesh, los comparten quienes comercializaban ese crudo de contrabando. Esto explica mejor el derribo del bombardero ruso Sukhoi Su-24 por los F-16 turcos que la violación de su espacio aéreo.

(Fuente: El Debate de Hoy)