La conquista del valle del Éufrates

(SOS).- Tras el derribo, por parte de un F-18 Super Hornet de los Estados Unidos, de un caza SU-22 perteneciente a las fuerzas sirias en la región de Al Raqa el domingo pasado, la respuesta del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso no se hizo esperar. La diplomacia de Moscú dio a conocer que no serán tolerados otros actos de este tipo. De hecho, ya no se tolera la violación de la zona de exclusión aérea existente en el territorio sirio. Por tanto, todos los objetos voladores que sean identificados al oeste del río Éufrates, y que no pertenezcan a las fuerzas que luchan junto a Rusia y al presidente Bashar al-Assad, serán interceptados por la aviación rusa y tratados como objetivos.

Más tarde, el Ministerio de Defensa de la Federación Rusa anunció el cese de los contactos con Washington en el marco del memorándum suscrito en 2015, un acuerdo firmado para evitar incidentes y garantizar la seguridad de los vuelos durante las operaciones en Siria. Los altos mandos del Ejército estadounidense se movilizaron inmediatamente, manifestando su disponibilidad para la reapertura de este canal de comunicación preferencial, intentando evitar una escalada del conflicto entre los dos líderes de las principales coaliciones presentes en el campo de batalla. Además, esta guerra parece que ya ha asumido las características de un conflicto por delegación, que muestra sobre el terreno un resurgimiento de la Guerra Fría entre Rusia y los Estados Unidos, así como un enfrentamiento entre Irán y el nuevo tándem compuesto por Arabia Saudita e Israel, países a los que el Gobierno de Teherán sigue señalando como los principales enemigos, con demostraciones en el escenario sirio.

Por tanto, la disputa en Oriente Medio parece haberse centrado en la región que serpentea a lo largo del río Éufrates, que podría suponer un punto de ruptura para las diferentes fuerzas presentes en el escenario bélico. Se está llevando a cabo la batalla por la liberación de Al Raqa, donde las milicias kurdas en concierto con las FDS están luchando desde hace semanas contra el que se considera uno de los principales centros del Estado Islámico en Siria. El verdadero enfrentamiento se producirá en la batalla por la reconquista de Deir ez-Zor, donde están en juego los intereses más relevantes para los Estados Unidos, Rusia, Siria e Irán.

La confrontación que se está consumando, esencialmente, además de suponer un factor estrictamente estratégico, también tiene un valor puramente político. La posición de Deir ez-Zor, en la orilla del río Éufrates y cerca de la frontera con Irak, es uno de los principales centros de conexión entre las bases del Estado Islámico en Siria y sus destacamentos iraquíes en Mosul. Los Estados Unidos bombardearon el área hasta 360 veces desde marzo, y no son pocas las dificultades para lograr erradicar al grupo yihadista, dada la fuerte presencia sunita en las aldeas de la zona.

Desde un punto de vista político, se observa una batalla que se libra en las mesas decisionales, que servirá para cobrar importancia en el plano internacional y acaparar el papel de potencia líder en la lucha contra el terrorismo. Las reivindicaciones realizadas la semana pasada por el Ministerio de Defensa de Rusia sobre la muerte de Abu Bakr al-Baghdadi, sedicente líder del Estado Islámico, durante los bombardeos de los barrios de Al Raqa controlados por los terroristas, hay que entenderlas como la posibilidad de lograr un mayor peso específico en las negociaciones. En esta línea, el pulso por la conquista del valle del Éufrates y la reunificación con los que luchan contra el Estado Islámico en Mosul conduce a demostraciones como la llevada a cabo contra el caza sirio, a la que sin embargo se han añadido unos gestos que pretenden poner un parche en la rozadura ocasionada.

Un tira y afloja de pequeñas reivindicaciones a las que inmediatamente se pone remedio, probablemente porque a nadie le interesa que se consume una escalada del conflicto. Mientras Trump es juzgado por su deseo de mejorar las relaciones entre Washington y Moscú, la solución a las discordias parece que se complica cada vez más en el terreno militar.

(Fuente: Gli Occhi Della Guerra)

Estados Unidos prosigue su escalada en Siria

(SOS).- El Ejército sirio ha puesto en marcha una ofensiva contra los grupos armados rebeldes en la región de Al Badia, donde los milicianos apoyados por la coalición internacional que lidera Estados Unidos controlan una franja desértica que hace frontera con Irak.

Las tropas gubernamentales se han movilizado hacia Bir Qassab, una localidad ubicada a 75 kilómetros de Damasco que constituye una línea de suministros clave para el llamado Ejército Libre Sirio (ELS).

El ELS capturó Bir Qassab hace meses cuando fue abandonada por el Estado Islámico para replegar a sus combatientes en Al Raqa.

Las Fuerzas Armadas sirias libran una dura pugna con el ELS por el control de los territorios que la organización radical sunita ha dejado en esta franja desértica.

La tensión sigue arreciando en el país árabe. En esta línea, Estados Unidos justificó el lunes el derribo de un avión militar sirio porque supuestamente atacaba a sus aliados kurdos, que preparan el asalto a Al Raqa.

Rusia, que apoya militarmente al Gobierno de Damasco y combate a los yihadistas, reaccionó al ataque advirtiendo de que considerará como objetivos las aeronaves de la coalición que sean detectadas al oeste del río Éufrates. También amenazó con romper el canal de comunicación con Estados Unidos creado para evitar incidentes aéreos.

Tras el aviso ruso, Australia anunció, como “medida de precaución”, la suspensión temporal de su participación en los bombardeos de la coalición en Siria.

Ayer, también se conoció que un avión F-15E de Estados Unidos derribó un dron sirio cerca de la base de Al Tanf, donde la coalición está formando a los rebeldes.

El secretario general de la ONU, António Guterres, dijo que los recientes ataques norteamericanos en ‎Siria podrían ser muy peligrosos y conducir a una escalada bélica.‎

“Efectivamente estoy preocupado y espero que esto no conduzca a una escalada del conflicto que ya es dramático”, declaró Guterres durante una conferencia de prensa.

Los riesgos de una confrontación directa entre Estados Unidos y Rusia han aumentado, y algunos analistas incluso dirían que son un hecho, dado el aumento del número de incidentes en las últimas semanas.

Próximamente, podrían producirse mayores choques entre Washington y Moscú,  sean intencionales o accidentales. Máxime si los canales de comunicación se usan cada vez más esporádicamente y los estadounidenses aumentan gradualmente sus operaciones de apoyo a las milicias rebeldes.

(Fuente: Agencias)

Se acelera la guerra en Siria

(SOS).- Se inflama el frente sirio. Dos, las noticias más importantes a esta hora: el derribo de un caza sirio y el bombardeo con misiles de medio alcance de algunas posiciones yihadistas en Deir Ezzor por parte de los Pasdarán iraníes.

El caza derribado

Según la televisión estatal, un caza estadounidense derribó ayer por la tarde un avión de combate sirio en las proximidades de Al Rasafa, en la provincia de Al Raqa. El Gobierno de Damasco ha asegurado que el Sukhoi estaba bombardeando posiciones yihadistas, pero Estados Unidos ha indicado que se trataba de posiciones de las FSD, una alianza liderada por milicias kurdas. El Pentágono ha confirmado la noticia justificando el ataque como un acto de defensa tras los bombardeos sirios. También ha apuntado que está en contacto con las fuerzas rusas en la región, para evitar una escalada después de este episodio. Este ataque es sólo el último de los cometidos por Estados Unidos contra el Ejército de Damasco. Hace diez días, por ejemplo, aviones estadounidenses bombardearon posiciones de las fuerzas sirias en Al Tanf. Antes, las bombas habían caído sobre la frontera entre Siria e Irak, donde el Ejército de Damasco y el de Bagdad se habían encontrado.

Moscú: “Una escalada peligrosa”

Tras el ataque al caza de Damasco, Rusia ha dejado claro que: “La destrucción de un avión militar sirio por parte de Estados Unidos es un paso hacia una peligrosa escalada y Moscú ha advertido a Washington que no use la fuerza contra las tropas del Gobierno de Damasco”.

Los misiles de los Pasdarán

Ayer por la noche, Irán lanzó una serie de misiles contra algunas “bases terroristas” presentes en Siria. El objetivo de los Pasdarán eran los grupos yihadistas responsables de los ataques del pasado 7 de junio en Teherán. La agencia de noticias iraní, Tasnim, ha informado que fueron los Guardianes de la Revolución los que lanzaron los misiles tierra-tierra de medio alcance desde el oeste de Irán hacia la región de Deir Ezzor y que fueron abatidos “un gran número” de terroristas. Los misiles se dirigieron a los “centros logísticos de los terroristas takfiríes”, ha explicado Tasnim. El lanzamiento de los misiles se coordinó con las autoridades de Damasco. Amir Hussein Abdallahian, asesor de política exterior del Parlamento iraní, ha dicho que los misiles que fueron lanzados contra el cuartel general del ISIS en Siria son sólo un “aviso”. Los Guardianes de la Revolución iraní han amenazado con nuevos ataques misilísticos si la seguridad de la República Islámica peligrara con nuevos atentados. “Si (el ISIS, ndr) lleva a cabo una acción específica para violar nuestra seguridad, seguramente habrá otros lanzamientos, aún con más fuerza”, ha declarado el general Ramzan Sharif, al tiempo que ha indicado que en el ataque de ayer se lanzaron seis misiles con un alcance máximo de 700 kilómetros.

La guerra en Siria

Bashar al-Assad ya ha ganado la guerra en Siria. Basta con mirar el mapa de Siria para entender que los rebeldes están aislados en dos grandes cuadrantes: uno en el norte, en la provincia de Idlib, y otro en el sur, en la frontera con Jordania.

La partida que hay que jugar ahora es la de Al Raqa, la “capital” del Estado Islámico en Siria. Las FSD están ganando terreno y están eliminando cada vez más yihadistas. Lo mismo ocurre con el Ejército sirio.

La liberación de Al Raqa tiene un valor simbólico: significa el final del ISIS. La guerra en Siria está experimentando una aceleración en los últimos meses que no se había visto desde que comenzó el conflicto. El derribo del caza sirio y el lanzamiento de los misiles iraníes, sin embargo, evidencian que serán las potencias internacionales las que determinen el futuro del país.

(Fuente: Gli Occhi Della Guerra)

La coalición internacional derriba un avión de combate sirio

(SOS).- El Ejército sirio acusó hoy a la coalición internacional, liderada por Estados Unidos, de derribar uno de sus aviones de guerra cerca de Al Raqa.

El ataque “confirma la realidad de la posición estadounidense de apoyo al terrorismo”, afirmó el Ejército en un comunicado.

La coalición internacional justificó el derribo por su derecho a defender a sus aliados, los milicianos de las FSD, después de un supuesto ataque de las tropas sirias.

En un comunicado, la coalición precisó que un caza F18E Super Hornet estadounidense derribó un avión SU-22, después de que la aeronave siria lanzara bombas a las FSD cerca de la localidad de Al Tabqa, ubicada a unos 62 kilómetros al oeste de la ciudad de Al Raqa, en el noreste del país.

Antes de ese bombardeo, el Ejército sirio atacó a los rebeldes de las FSD en Al Tabqa, dejando a varios milicianos heridos y forzando que ese grupo armado abandonase la ciudad, según la misma fuente.

La primera respuesta de la coalición liderada por Estados Unidos fue enviar un avión a hacer una “demostración de fuerza”, lo que inicialmente frenó el avance de las tropas sirias.

Sin embargo, tras un nuevo bombardeo contra las FSD, que se produjo cerca del pueblo de Yadin, dos kilómetros más allá de la línea de separación, la coalición decidió derribar el caza sirio “inmediatamente”, siguiendo sus reglas de combate.

El Ejército sirio informó que el avión se estrelló en el campo cerca de Al Rusafa, a unos 60 kilómetros al sur de Al Raqa, y aseguró que el paradero del piloto es desconocido.

Al día siguiente de la que ONU convocara una nueva ronda de negociaciones de paz en Ginebra, la tensión se dispara en Siria. El Gobierno de Damasco acusó a Estados Unidos de “apoyar” el terrorismo y de “coordinarse” con el Estado Islámico para debilitar a las fuerzas sirias. El incidente es uno de los más graves en los que se ha visto envuelto Washington en el país árabe.

Actualmente, las fuerzas especiales estadounidenses apoyan en el terreno a las FSD, una alianza armada liderada por milicias kurdas.

El Ejército sirio están progresando en los últimos días al sur de Al Raqa, capital de facto del Estado Islámico en el país árabe, y llegó hoy a la entrada de la localidad de Al Rasafa.

(Fuente: Agencias)

Los aliados del Gobierno sirio amenazan a Estados Unidos con un ataque de respuesta

(SOS).- Una alianza militar que lucha junto al Gobierno de Damasco ha amenazado este miércoles con atacar las posiciones de Estados Unidos en Siria si la Administración de Donald Trump rebasa las “líneas rojas” en sus ataques aéreos.

“Estados Unidos sabe bien que la sangre de los hijos de Siria, del Ejército sirio y de sus aliados no es barata y que tenemos capacidad para atacar sus pociones en Siria y sus alrededores si las circunstancias lo requieren”, ha dicho el comandante de operaciones de las fuerzas aliadas de Siria en un comunicado.

Los aliados del Ejército de Siria han precisado incluso que los ataques contra objetivos estadounidenses en suelo sirio podrían llevarse a cabo con “diferentes misiles y sistemas militares, a la luz del despliegue de las fuerzas norteamericanas en la región”.

El silencio de “los aliados de Siria” no es un signo de debilidad, sino “un ejercicio de contención” para dar una oportunidad a “otras soluciones”. “Esto no durará mucho si Estados Unidos va más allá y cruza las líneas rojas”, han subrayado.

Además, el mando operativo de los aliados de Siria ha calificado las acciones norteamericanas de “agresión cobarde” que demuestra la “hipocresía de Estados Unidos en su lucha contra el terrorismo”.

El lunes, la coalición liderada por Washington llevó a cabo un nuevo ataque contra el Ejército sirio cerca de la localidad de Al Tanf. Dos militares sirios fallecieron y otros 15 resultaron heridos en el bombardeo.

El Pentágono ha justificado el ataque diciendo que las fuerzas gubernamentales “avanzaron al interior de la zona libre de conflicto que había sido debidamente establecida en el sur de Siria”.

Por su parte, el mando del Ejército sirio ha declarado que la “nueva agresión” se ha convertido en “otra prueba de que la coalición apoya a los terroristas” y ha instado las fuerzas de la coalición encabezada por Estados Unidos a “abstenerse de los actos de agresión, sean cuales sean las excusas con las que se perpetran”.

A su vez, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Siria ha alertado de los “peligros de una escalada” de las hostilidades, al tiempo que ha reclamado a los estadounidenses que ponga fin a los ataques aéreos en suelo sirio.

Rusia también ha condenado los bombardeos realizados por la coalición. “Fue un acto agresivo que violó la soberanía y la integridad territorial de la República Árabe Siria y —deliberadamente o no— fue dirigido hacia las fuerzas más eficaces en la lucha contra los terroristas en tierra”, ha aseverado el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov.

El canciller ruso ha añadido que la fuerza atacada por la coalición estaba siendo desplegada para impedir que los combatientes del Estado Islámico destruyeran dos puentes y una carretera que conecta Siria con Irak, y que la intervención de la coalición había permitido a los yihadistas llevar a cabo su plan.

(Fuente: Agencias)

Conflicto sirio: Washington envía más armas a los rebeldes para luchar contra Al Assad (e Irán)

(SOS).- Estados Unidos ha enviado una nuevo suministro de armas a los grupos sunníes en Siria, que combaten contra el presidente Bashar al-Assad y las milicias chiíes apoyadas por Irán. Los mismos grupos combatientes que, en Irak, son en cambio un precioso aliado en la lucha contra el Estado Islámico (EI) y en la ofensiva vigente en Mosul, bastión del Califato.

Los enfrentamientos entre rebeldes y milicias chiíes se concentran en el sudeste de Siria, teatro en el último período de una campaña promovida por las fuerzas filo-iraníes. El objetivo de los guerrilleros chiíes es el de crear una ruta de suministro que va desde Irak a Siria.

La escalada de la tensión del mes pasado se concentra en la región de Badia, en el sudeste del país árabe. El Ejército sirio, apoyado por las milicias iraquíes, ha emprendido duros combates contra los grupos rebeldes. Más allá de la frontera, se registra la transferencia de milicias filo-iraníes de Mosul hacia la frontera, con el fin de continuar la lucha contra la organización radical sunní en Siria.

La decisión de Washington de proporcionar nuevas armas y medios a los combatientes sunníes probablemente empeore las relaciones con Bagdad, que cuenta con la presencia de los guerrilleros chiíes para derrotar al Estado Islámico. Además, esta lo único que haría es aumentar los ya graves reflejos también en territorio sirio, exacerbando aún más una situación ya incandescente.

En su reciente viaje a Arabia Saudita, la primera misión diplomática en el extranjero desde su asunción, el presidente Donald Trump volvió a lanzar acusaciones contra Teherán, culpable según él de “apoyar, armar y adiestrar” a terroristas y milicias en todo Oriente Medio, pero sobre todo en Irak y Siria.

Analistas y expertos en política de Medio Oriente subrayan que, más que Teherán, son justamente Estados Unidos y los aliados árabes quienes están avivando el fuego del conflicto. Un grupo de estudiosos -un economista, un sociólogo y una geógrafo- citados por Le Monde recuerdan la “prueba de madurez” demostrada por los iraníes con las últimas elecciones (y la reconfirmación del moderado Hassan Rouhani) y los objetivos de “estabilidad” perseguidos por su dirigencia.

Los estudiosos subrayan que Irán no es responsable de “la ocupación de Mosul y Raqqa” o de los atentados del 11 de setiembre o aún más de los ataques en Manchester o a Charlie Hebdo sólo para recordar algunos. Y es Irán, junto a los kurdos, la única fuerza militar que demostró saber rechazar en el campo las ofensivas del Estado islámico en Siria e Irak.

La política promovida por el mandatario estadounidense, concluyen los expertos, en “concertación” con Arabia saudita e Israel, “no se traducirá con toda probabilidad en una guerra abierta con Irán”. Sin embargo, esta corre el riesgo de socavar la “dinámica pacífica” en acto en el país desde la asunción de los moderados guiados por Rouhani.

(Fuente: AsiaNews)

La ONU apuesta por una nueva Constitución para Siria. EEUU y Rusia refuerzan sus contactos

(SOS).- Las cúpulas militares de Rusia y Estados Unidos intensifican sus contactos para prevenir el enfrentamiento entre los Ejércitos de las dos potencias involucradas en el territorio sirio, mientras la diplomacia de la ONU se dedica a hallar una solución pacífica al conflicto. De hecho, por primera vez, todas las partes implicadas en los conversaciones promovidas por las Naciones Unidas en Ginebra tienen intención de discutir la posible redacción de una nueva Constitución.

Además, al intervenir en el Consejo de Seguridad de la ONU, el enviado especial para Siria, Staffan de Mistura, anunció una séptima ronda de coloquios “políticos” entre Damasco y los miembros del Alto Comité para las Negociaciones (HNC, por sus siglas en inglés), que representa a una serie de grupos rebeldes sostenidos por los sauditas. La próxima cita será en el mes de junio, si bien hasta el momento no se ha fijado una fecha exacta. Para el alto diplomático, hay “buenas noticias” provenientes del frente militar: en el último período, se ha registrado una “caída significativa” de la violencia, e incluso de los bombardeos aéreos en distintas zonas. Un éxito, explicó De Mistura, que también es fruto de los acuerdos surgidos en los encuentros de Astaná patrocinados por Moscú, Teherán y Ankara, y que han llevado a la creación de zonas de “desescalada” del conflicto. Sin embargo, aún quedan bolsas irresueltas de violencia, que se concentran en torno a tres grandes centros: Hama, Homs y parte de la capital, Damasco, que todavía hoy sigue siendo teatro de bombardeos y de enfrentamientos violentos entre las facciones en lucha. “Nuestro objetivo –afirmó De Mistura–  no es solamente la desescalada, sino también la implementación de un cese del fuego a escala nacional” sin que una de las partes en lucha “saque ventaja” de situaciones “ambiguas”.

El objetivo del representante especial de la ONU también es asegurar que no haya un “vacío de poder” a nivel “constitucional, jurídico e institucional” en el contexto del proceso de transición política. Las Naciones Unidas no tienen en mente redactar una nueva Constitución, precisó el diplomático, porque ésta es una tarea que compete “al pueblo sirio”, pero “estamos sentando las bases” para que esto “pueda ocurrir” en un futuro próximo. La esperanza –concluyó– es que se llegue, lo antes posible, a negociaciones directas entre el Gobierno y la [mal llamada, ndr] oposición”.

Mientras tanto, en el campo de batalla se refuerza el intercambio de información e inteligencia entre Washington y Moscú. El general Jeffrey Harrigian, responsable norteamericano de las operaciones aéreas en Oriente Medio, confirmó el aumento de interacciones “a causa de la progresiva restricción del espacio aéreo en el cual se despliegan operaciones”. En las últimas semanas, las fuerzas sirias y rusas han desplazado su campo de acción hacia las zonas orientales del país, aproximándose cada vez más al área en la cual opera la coalición internacional liderada por Estados Unidos, que combate contra el Estado Islámico (EI).

Para prevenir el peligro –muy grave– de que haya incidentes entre las partes, se ha decidido reforzar las comunicaciones y el intercambio de información. Según fuentes del Pentágono, las relaciones ya habrían alcanzado el nivel de oficiales de alto rango, llegando incluso a involucrar a las dos capitales  (Moscú y Washington) y a los respectivos cuarteles generales en la región. Estos intercambios habrían conducido a la formación de las “áreas de no-conflicto”, que no deben confundirse con las “zonas de seguridad” acordadas en Astaná, en las cuales está prevista la intervención exclusiva de una sola de las dos partes implicadas en el conflicto.

(Fuente: AsiaNews)