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Jordania se prepara para intervenir en el sur de Siria

(SOS).- Los combates se intensificaron en los últimos días en el sur de Siria. Las acciones bélicas tuvieron lugar en la ciudad de Dara’a y sus afueras, donde se enfrentaron los mal llamados rebeldes y el Ejército sirio. El causante de la nueva espiral de violencia fue un ataque sorpresa efectuado el pasado 12 de febrero por el grupo yihadista Hayat Tahrir al-Sham (Comité para la Liberación del Levante), constituido recientemente.

Ese domingo, los milicianos encabezados por Abu Jaber (Hashim al-Shaikh), conocido por sus excelentes relaciones con Ankara y Riad, lanzaron la operación “Muerte en lugar de humillación” (Al mowt wala al muzuleh).

El ataque en Dara’a coincidió con la visita oficial del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, a Arabia Saudita, que comenzó el lunes.

Estos hechos ocurrieron en un momento en el que en Ammán y Washington se habla siempre con mayor insistencia de una eventual zona sunita en Siria, desde Dara’a a Deir Ez Zor.

De hecho, una federalización del país árabe parece estar sobre la mesa, como sugirió recientemente el general estadounidense David Petraeus.

Aunque no existe una confirmación oficial, las principales figuras diplomáticas jordanas también estarían barajando una participación directa de las tropas hachemitas, imitando la intervención de Turquía en el norte del país.

Este plan tendría como objetivo repetir el éxito de Ankara en la operación “Escudo del Éufrates”, cuando el Ejército turco ocupó militarmente la ciudad de Al Bab, el último bastión del autoproclamado Estado Islámico (Daesh, por su acrónimo en árabe) al norte de Alepo, una acción que se llevo a cabo a pesar del veto del gobierno sirio.

Mientras tanto, Hayat Tahrir al-Sham realizó diferentes ataques contra las posiciones de Jund al-Aqsa (Soldados de al-Aqsa ) en Idlib y Hama, una muestra más de la lucha generalizada existente en un contexto cada vez más fragmentado.

Las purgas y los enfrentamientos aumentaron al interior de las facciones yihadistas en Siria, especialmente después de que el jefe de Hayat Tahrir al-Sham, Hashim al-Shaikh, apostó por unificar a todos los grupos bajo un solo comando.

Además, Al Shaikh habría manifestado su intención de abandonar, al menos temporalmente, la idea de crear un Califato como pretende el movimiento yihadista internacional, para centrarse en una guerra de “liberación” de todo el territorio sirio.

Los combates cerca de la frontera jordana podrían dar al gobierno de Ammán el pretexto para entrar en el sur de Siria y repetir lo que hizo Turquía en el norte.

Junto con Egipto, Jordania fue duramente criticada por el Ministerio de Asuntos Exteriores saudí por alcanzar un acuerdo con Rusia. Ahora se encuentra con la obligación de involucrarse directamente en el conflicto sirio, con todas las consecuencias que ello pueda acarrear.

(Fuente: AsiaNews)

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Estados Unidos estudia enviar tropas de combate a Siria para luchar contra el ISIS

(SOS).- El Departamento de Defensa de Estados Unidos está evaluando la posibilidad de enviar tropas de combate a Siria para luchar contra el autoproclamado Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés).

A finales de enero el presidente estadounidense, Donald Trump, ordenó al Pentágono elaborar un plan de lucha contra el grupo terrorista. El memorándum firmado el pasado 28 de enero estableció un plazo de 30 días para preparar nuevas propuestas al respecto.

La propuesta definitiva del Departamento de Defensa será presentada al mandatario a finales de este mes.

El despliegue de soldados alteraría de forma significativa las operaciones militares de Washington en el país árabe y en el caso de ser aprobado, tendría lugar dentro de unas semanas.

Si Trump decidiera intervenir en Siria, por primera vez habría tropas de combate estadounidenses enfrentándose directamente a los yihadistas de forma sostenida en una guerra convencional. Una operación de ese tipo requeriría, además, coordinar a los militares norteamericanos con la Fuerza Aérea Rusa.

Todo el despliegue sería coordinado desde Kuwait, que es donde Estados Unidos y sus aliados trasladaron su base para dirigir las actuales operaciones en Irak y Siria.

(Fuente: Agencias)

The A/OA-10 Thunderbolt II is the first Air Force aircraft specially designed for close air support of ground forces. They are simple, effective and survivable twin-engine jet aircraft that can be used against all ground targets, including tanks and other armored vehicles. 

The A-10/OA-10 have excellent maneuverability at low air speeds and altitude, and are highly accurate weapons-delivery platforms. They can loiter near battle areas for extended periods of time and operate under 1,000-foot ceilings (303.3 meters) with 1.5-mile (2.4 kilometers) visibility. Their wide combat radius and short takeoff and landing capability permit operations in and out of locations near front lines. Using night vision goggles, A-10/ OA-10 pilots can conduct their missions during darkness. 

Thunderbolt IIs have Night Vision Imaging Systems (NVIS), goggle compatible single-seat cockpits forward of their wings and a large bubble canopy which provides pilots all-around vision. The pilots are protected by titanium armor that also protects parts of the flight-control system. The redundant primary structural sections allow the aircraft to enjoy better survivability during close air support than did previous aircraft. (U.S. Air Force Photo by Senior Amn. Greg

Estados Unidos admite el uso de proyectiles de uranio empobrecido en Siria

(SOS).- El Ejército estadounidense disparó a finales de 2015 miles de proyectiles de uranio empobrecido durante dos incursiones de alto perfil realizadas contra camiones cisterna que circulaban en los territorios controlados por el Estado Islámico (Daesh, por su acrónimo en árabe) en Siria. Los  norteamericanos realizaron estos ataques a pesar de haberse comprometido a no usar tales armas en los campos de batalla de Irak y Siria.

El portavoz del Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM), el mayor Josh Jacques, detalló que 5.265 proyectiles antiblindaje de 30 mm cargados con uranio empobrecido fueron disparados desde un avión militar A-10 Thunderbolt II el 16 y el 22 de noviembre de 2015, lo que llevó a la destrucción de alrededor de 350 vehículos en el desierto oriental del país árabe. No está claro si los ataques de noviembre de 2015 ocurrieron cerca de áreas pobladas.

Estas ofensivas aéreas suponen el primer uso confirmado de este tipo de armamento desde la invasión de Irak en 2003, donde fue utilizado cientos de miles de veces. El uso de esta sustancia peligrosa provocó entonces una gran indignación entre las comunidades locales, que denunciaron que este material tóxico multiplicó los casos de cáncer y los defectos de nacimiento.

Aunque Washington insiste en su derecho a utilizar este tipo de armas tóxica, los expertos califican cuanto menos de “extraña” la decisión de usar esas municiones. Las autoridades sirias también cuestionan ampliamente la efectividad de dichos bombardeos, al mismo tiempo que critican a la coalición internacional liderada por Estados Unidos por los daños estructurales y las muchas víctimas civiles que han dejado tras de sí sus acciones.

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(Fuente: Foreign Policy / Agencias)

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Siria – EEUU reconoce en una grabación que la intervención rusa truncó sus planes de derrocar al presidente Bashar al-Assad

Iván de Vargas (SOS).- La Administración del presidente Barack Obama conocía la amenaza creciente que representaba en Siria el Estado Islámico (EI o Daesh, por su acrónimo en árabe) y confiaba en que sus avances supusieran el fin del Gobierno del presidente Bashar al-Assad, según un audio filtrado a los medios de comunicación. Pero Rusia intervino en el conflicto sirio, ayudando al mandatario alauita, con la intención de detener el avance del grupo terrorista. Entonces, las tornas cambiaron.

El New York Times publicó, el pasado 30 de septiembre, varios fragmentos de la grabación de una conversación entre el secretario de Estado John Kerry y miembros de la mal llamada oposición siria, en un encuentro que sostuvieron en la Misión de los Países Bajos el 22 de septiembre de 2016, al margen de la Asamblea General de la ONU.

En la mesa se sentaron unas 20 personas: representantes de cuatro grupos rebeldes sirios, incluidos los llamados Cascos Blancos; diplomáticos de tres o cuatro países; el enviado especial para Siria de Kerry; y el propio jefe del Departamento de Estado, encargado de las relaciones internacionales de Estados Unidos.

En esa grabación, el jefe de la diplomacia norteamericana deploraba que el Congreso de Estados Unidos se negara a enviar hombres para derrocar al presidente de la República Árabe Siria y aconsejaba a los rebeldes que buscaran a otra potencia militar que los pusiera en el poder.

En enero de 2017, The Last Refuge divulgó la conversación completa del jefe del Departamento de Estado con los insurgentes que se prolongó por 36 minutos. La grabación fue realizada por uno de los participantes y varios de los presentes en la reunión confirmaron su autenticidad.

Esta versión íntegra modifica el sentido de la conversación y demuestra que, con su selección de los fragmentos publicados, el New York Times no buscaba informar de la noticia sino proteger al Gobierno de Obama.

En el audio se oye a Kerry confirmar que el objetivo estratégico de la guerra que la Administración estadounidense inició en 2011 contra la República Árabe Siria era el derrocamiento del Gobierno de Damasco; que Estados Unidos esperaba que Daesh terminara el trabajo iniciado por Washington derrocando al presidente Al Assad.

“Los rusos han intervenido porque no quieren ver un Gobierno del Daesh. (…) Desgraciadamente, los rusos han cambiado la situación. Han cambiado la ecuación”, se lamenta el secretario de Estado en el audio.

“Rusia llegó [a Siria] porque el EI se volvía cada vez más fuerte (…) y representaba una amenaza ante la posibilidad de llegar a Damasco”, recalca el político estadounidense.

Kerry también confiesa que Washington estaba observando desde la distancia cómo Daesh crecía en Siria. Eso, según creían en Estados Unidos, podría finalmente contribuir a que el presidente sirio se sintiera “amenazado y negociara con ellos”.

“Pensábamos, posiblemente, lograr que Assad empezara a negociar. Pero en lugar de eso, Assad recibió el apoyo de Putin”, dice el jefe de la diplomacia estadounidense.

Así, esta grabación desmiente el mito de la “revolución” siria y también el relato de la lucha de Occidente contra el grupo terrorista liderado por Abu Bakr al-Baghdadi.

Además, permite comprender mejor las tensiones en el seno de la Administración Obama y la dimisión del general Michael Flynn, el entonces director de la agencia de inteligencia del Pentágono.

(Fuente: New York Times / The Last Refuge / Gli Occhi Della Guerra)

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Los grupos rebeldes que operan en Siria asistirán a las conversaciones de paz de Astaná

(SOS).- Los grupos rebeldes que operan en Siria confirmaron este lunes su participación en las negociaciones de paz programadas en Astaná, capital de Kazajistán, para el próximo 23 de enero. Mohammed Alloush, líder del Jaysh al-Islam, señaló que estará al frente de la delegación y que tratará de poner fin a los “crímenes” supuestamente cometidos por el gobierno sirio y sus aliados.

En la reunión, que contará con la mediación de Rusia y Turquía, “estarán presentes todos los grupos”, dijo el líder rebelde, una de las personalidades más destacadas dentro de la variopinta galaxia de los llamados  “grupos opositores”. “Astaná es un proceso fundamental para poner fin al baño de sangre”, insistió Alloush. Anteriormente, el líder de Jaysh al-Islam participó como negociador en los encuentros de Ginebra patrocinados por las Naciones Unidas. Luego, abandonó los diálogos por considerarlos “una pérdida de tiempo”.

Ahmad al-Othman, de la facción Sultan Murad, también aseguró que “todos los grupos rebeldes han decidido ir a los coloquios”. El primer punto en la orden del día será “la cuestión referida al cese del fuego y las violaciones cometidas por el régimen”, destacó un representante del Free Syrian Army, una coalición que reúne a decenas de facciones militares y formaciones revolucionarias.

Por su parte, el presidente Bashar al-Assad habría manifestado “optimismo” de cara al encuentro y estaría “dispuesto a una reconciliación  [con los rebeldes] bajo la condición de que ellos depongan las armas”.

La cumbre de la capital kazaja se enmarca en la iniciativa de paz impulsada a finales de diciembre por los gobiernos de Moscú y Ankara. El objetivo es acercar posturas de cara a la cita organizada por la ONU para el próximo 8 de febrero, un año después del fracaso de la anterior ronda de negociaciones.

Para el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov, es esencial “consolidar el alto el fuego” antes de emprender discusiones o tratativas en el plano político. La cita de Astaná será una “oportunidad” para involucrar a los altos mandos de los grupos rebeldes “en el proceso político” y así poner punto final al conflicto, subrayó el jefe de la diplomacia del Kremlin.

Moscú hizo llegar ayer mismo una invitación a Estados Unidos para que participe en estas nuevas conversaciones de paz, en la víspera de que tome posesión como presidente Donald Trump.

El enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, encabezará el equipo que mandará esta organización internacional a Kazajistán el próximo lunes.

Mientras tanto, siguen los focos de tensión en el país árabe. La atención se centra principalmente en la ofensiva sobre Wadi Barada, la región al noroeste de Damasco, que es un área estratégica para el aprovisionamiento hídrico de la capital. Estos combates fueron uno de los motivos que empujaron a los grupos rebeldes armados a amenazar con boicotear los encuentros de Astaná de la semana que viene.

(Fuente: Agencias)

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Moscú invita a la administración Trump a las conversaciones de paz sobre Siria en Astaná

Astaná (AsiaNews/Agencias).- Rusia invitó al equipo del presidente electo estadounidense, Donald Trump, a las negociaciones de paz sobre Siria del 23 de enero en Kazajistán, informó este viernes el Washington Post.

Según el diario norteamericano, el embajador ruso en Washington, Serguei Kislyak, convocó a Estados Unidos a la reunión de Astaná en una llamada telefónica con el futuro consejero de seguridad nacional, Michael Flynn, el 28 de diciembre. El próximo portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, confirmó a la prensa la conversación entre Kislyak y Flynn.

Por su parte, el Departamento de Estado indicó que Estados Unidos no había sido invitado formalmente a las negociaciones en Astaná, organizadas por Moscú, Ankara y Teherán, pero que, si se diera el caso, aconsejaría a la administración Trump que acudiera.

En los últimos días, Turquía había previsto la posibilidad de extender la invitación también a Washington. El jefe de la diplomacia turca Mevlut Cavusoglu dijo que Estados Unidos “sin duda debe ser invitado” y que Moscú y Ankara están “de acuerdo” en este punto.

El Kremlin, que con la llegada del nuevo presidente estadounidense espera mejorar las relaciones con la Casa Blanca, no aclaró la cuestión de la invitación a Washington. Sin embargo, Rusia manifestó estar a favor de una participación “lo más amplia posible” de las partes interesadas.

Las conversaciones en Astaná se celebrarán el lunes 23 de enero, primer día oficial de trabajo de la nueva administración Trump, que tomará el mando de la Casa Blanca en un acto el 20 de enero.

Esta ronda de negociaciones fue anunciada a finales de diciembre, después de que se asegurara un alto el fuego general en Siria. Por primera vez, no se organizó con participación de Washington, que había liderado las iniciativas internacionales para poner fin a la guerra en el país en los últimos años.

La cumbre en Kazajistán servirá para preparar una nueva ronda de negociaciones entre el Gobierno y la oposición siria, que tendrá lugar en Ginebra el próximo 8 de febrero bajo los auspicios de las Naciones Unidas. En los últimos meses, se llevaron a cabo otras dos reuniones entre las partes en la ciudad suiza, pero no produjeron resultados concretos y duraderos en aras de la paz.