Merkel y Putin apuestan por impulsar el proceso político para poner fin a la guerra en Siria

(SOS).- La canciller alemana, Angela Merkel, habló hoy por teléfono con el presidente ruso, Vladimir Putin, para analizar la crisis siria y coincidieron en la necesidad de centrar “todos los esfuerzos” en impulsar un “proceso político” en el país, según informó el Gobierno germano.

En un breve comunicado, la Cancillería subrayó la coincidencia de ambos mandatarios en apostar por ese proceso político para poner fin a “un sangriento conflicto” que dura ya años, en línea con la conversación que Merkel tuvo ayer con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.

Antes de que Berlín informara del contacto entre la canciller y el presidente ruso, el Kremlin emitió una nota en la que destacó que “ambas partes expresaron su disposición a contribuir a reanudar los esfuerzos políticos y diplomáticos sobre Siria, incluido en los foros de Ginebra y Astaná”.

Según Moscú, en su conversación con Merkel, Putin denunció además que “las acciones de una serie de países occidentales, que cometieron un acto de agresión contra Siria, suponen una burda violación de las normas del derecho internacional”.

Para el jefe del Kremlin, el ataque perpetrado el sábado por Estados Unidos, el Reino Unido y Francia ha causado “un gran perjuicio al proceso de paz en Siria”.

Mientras, el Gobierno de Donald Trump está sopesando crear una fuerza árabe que tomaría el relevo de las tropas estadounidenses en la lucha contra el Estado Islámico en Siria, según indicaron fuentes oficiales al Wall Street Journal.

El presidente de Estados Unidos habría planteado la idea el pasado viernes, horas antes de que lanzara, junto a Reino Unido y Francia, un ataque coordinado contra diferentes objetivos en Damasco y Homs.

“Hemos pedido a nuestros socios que asuman una mayor responsabilidad para garantizar la seguridad en su propia región”, dijo Trump. Entonces, el mandatario neoyorquino habló de contribuciones económicas, pero dichas fuentes aseguraron que también reclamó el envío de tropas.

El nuevo asesor de seguridad nacional, John Bolton, habría hablado recientemente con Abbas Kamel, el jefe de Inteligencia de Egipto, para convencer a El Cairo de que participe en este esfuerzo regional, añadieron las fuentes consultadas por el diario económico.

“Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y Qatar también han sido contactados para (dar) apoyo financiero y contribuir más ampliamente”, detalló un miembro de la administración norteamericana.

La intención del jefe de la Casa Blanca sería que este contingente regional asumiera el liderazgo de la lucha contra el Estado Islámico en complicidad con las milicias locales, tanto árabes como kurdas, que han servido de brazo ejecutor a la coalición internacional liderada por Estados Unidos.

Este plan casaría con el deseo de Trump de retirar a los dos mil efectivos estadounidenses desplegados en Siria, un movimiento que algunos de sus asesores consideran peligroso porque la derrota de los yihadistas todavía no se ha completado en el país árabe.

(Fuente: Agencias)

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Turquía afirma que controla un tercio de la región siria de Afrin

(SOS).- El ministro de Defensa turco, Nurettin Canikli, aseguró hoy que su Ejército controla ya unos 615 kilómetros, casi un tercio, de la región siria de Afrin, donde Turquía lanzó una ofensiva militar el pasado 20 de enero contra las milicias kurdas aliadas de Estados Unidos.

“Están bajo control unos 615 kilómetros cuadrados y se han asegurado unos 28 puntos”, anunció Canikli en la Universidad de Defensa Nacional de Estambul, en unas declaraciones recogidas por la prensa.

“Desafortunadamente, durante la operación han muerto 157 soldados, de los cuáles 41 son miembros de las Fuerzas Armadas turcas y 116 son miembros de las ELS (milicias aliadas de Ankara)”, señaló.

Las tropas turcas invadieron el enclave de Afrin para expulsar a las Unidades de Protección del Pueblo (YPG), que dominan este territorio de unos 2.000 kilómetros cuadrados, y a las que las autoridades de Ankara consideran un grupo terrorista por sus vínculos con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), la guerrilla kurda que opera en Turquía.

“La operación continuará hasta el final para acabar con todos los terroristas. En Siria o en Irak”, declaró por su parte el primer ministro turco, Binali Yildirim, en el mismo acto.

“No creemos que la operación se limite a Afrin. Cualquier sitio donde haya terroristas es un objetivo para nosotros”, señaló.

El Gobierno turco ha advertido en más de una ocasión que podría ampliar la operación a Manbech, una región siria en manos de las YPG desde 2016.

Aquí, a diferencia de Afrin, sí hay fuerzas de la coalición liderada por Estados Unidos que lucha contra el Estado Islámico.

Washington apoya a las YPG, al considerarlas un aliado esencial para derrotar a los yihadistas.

Las fuerzas aliadas de Ankara, las ELS, entraron esta mañana en la localidad de Racon, en el oeste de Afrin, donde han tenido lugar intensos combates contra las YPG, informó la prensa turca.

Desde el inicio de la operación Rama de Olivo, el Ejército turco asegura haber “neutralizado”, es decir, abatido, herido o capturado, a 2.295 combatientes enemigos, mientras que las YPG han admitido sólo 255 bajas en sus filas.

Por otra parte, la guerra en Siria volverá a dominar en marzo la agenda del Consejo de Seguridad de la ONU, después de las intensas negociaciones recientes para tratar de impulsar una tregua en el país árabe.

Los miembros del Consejo de Seguridad aprobaron ayer el programa de trabajo para este mes, cuando estará bajo presidencia de Holanda, con varias sesiones dedicadas al conflicto.

El día 12 de marzo, los quince países analizarán la implementación de la resolución aprobada el pasado sábado para demandar un alto el fuego de treinta días en Siria.

Por ahora, según la ONU, el llamamiento está siendo ignorado, pues los combates continúan y no se ha logrado mejorar el suministro de ayuda humanitaria a la población de zonas muy golpeadas por la lucha.

El día 12, el Consejo de Seguridad recibirá el primer informe oficial sobre la aplicación de su resolución y analizará la situación humanitaria en el país.

Esa misma semana, el día 15, abordará el proceso político en Siria con el enviado especial de la ONU, Staffan de Mistura, que trata de impulsar una solución negociada al conflicto.

(Fuente: Agencias)

Concluye sin grandes avances la séptima ronda de negociaciones de paz para Siria

(SOS).- El enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, ha dicho que en la próxima ronda de negociaciones de paz pedirá al Gobierno sirio que aborde el proceso político necesario para poner fin al conflicto armado iniciado en 2011.

Asimismo, ha anticipado que se hará todo lo posible para que los delegados gubernamentales y rebeldes se sienten en la misma sala, ya que hasta ahora han alternado sus reuniones con el mediador.

En una rueda de prensa al término de la séptima ronda negociadora, De Mistura ha confirmado su intención de convocar el próximo encuentro para principios de septiembre.

Resumiendo el resultado de las reuniones celebradas en la ciudad suiza de Ginebra, De Mistura ha reconocido que no hubo “progresos notables” pero “tampoco rupturas”, de modo que ha descrito como un “avance gradual” lo que pudo observar durante estos cinco días.

Sin embargo, después de año y medio de conversaciones, que quedaron varias veces interrumpidas y por las que en los últimos meses parece existir un rebajado interés debido a sus escasos resultados, De Mistura ha considerado que es el momento de pedir más.

“La comunidad internacional quiere ver una aceleración del fin de este conflicto y esto puede ayudar (…), así que pediré al Gobierno que esté preparado para abordar el proceso político” y el resto de temas centrales de la agenda negociadora, ha señalado.

Esos puntos, además de la transición política, se refieren a la reforma constitucional, la celebración de elecciones bajo la supervisión de la ONU y la lucha contra el terrorismo.

Reafirmando su posición de siempre, el jefe negociador de la delegación gubernamental, Bashar al-Jaafari, ha manifestado al término de las reuniones que la ONU debía “implicarse más en la lucha antiterrorista”.

Esta actitud ha sido criticada a su turno por el jefe de la delegación rebelde, Naser Hariri, quien ha acusado al Gobierno sirio de utilizar “el pretexto del terrorismo para evitar el proceso político”.

Por su parte, De Mistura ha aclarado a los negociadores que la lucha contra el terrorismo sólo implica a aquellas entidades consideradas como tal por el Consejo de Seguridad de la ONU. Estas son, principalmente, Al Qaeda, el Estado Islámico, el Frente Al Nusra y sus organizaciones afines.

El mediador de la ONU también ha expuesto la necesidad de que se cumpla con la prohibición de financiación y de suministro de armas a los combatientes en Siria.

“La mejor garantía contra el terrorismo en Siria es un acuerdo en relación con una solución política a través de un proceso incluyente de transición política”, ha insistido De Mistura.

El diplomático italo-sueco ha advertido de que, si esto no ocurre, tres meses después de que se obtenga la liberación de Al Raqa, considerada la capital del Estado Islámico en Siria, “habrá un nuevo grupo terrorista que surgirá y volveremos a lo mismo”.

En su intervención, De Mistura ha dado a entender que hay que aprovechar que la crisis siria ha vuelto a ser un tema prioritario en la agenda de los líderes mundiales, lo que se reveló con el acuerdo de alto el fuego alcanzado por Estados Unidos y Rusia en la cumbre del G20.

“Vemos que el impulso internacional beneficia nuestro trabajo y nos ayudará para empujar a todas las partes a sentarse en la misma sala y comenzar a hablar de lo sustancial”, ha concluido.

(Fuente: Agencias)