Francia alerta de las consecuencias desastrosas de una ofensiva en Idlib

(SOS).- El Gobierno francés expresó este lunes su preocupación por una posible ofensiva del Gobierno sirio y sus aliados en la provincia de Idlib, al norte de Siria, el último bastión extremista, por las “consecuencias desastrosas” que desataría en el plano humanitario y migratorio.

La ofensiva “entrañaría una nueva catástrofe mayor humanitaria y migratoria ya que pondría en peligro a tres millones de civiles”, según cifras de la ONU citadas por un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores francés.

Exteriores reiteró el llamamiento a Rusia y Turquía para que mantengan la reducción de la violencia en la región y apeló a la protección de los civiles como primera necesidad.

“Mantendremos el diálogo estrecho que hemos iniciado con estos dos países así como los principales actores de la crisis siria con el fin de poner una solución política inclusiva, creíble y duradera en Siria”, zanjó.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, insistió ayer en el derecho soberano que tiene el Gobierno de Siria para liquidar a los terroristas que se refugian en la provincia de Idlib.

“No hay lugar para los terroristas en Siria y el Gobierno sirio tiene pleno derecho a perseguir su aniquilación en su territorio. Nadie puede discutir esto”, dijo Lavrov a los alumnos de la Universidad Estatal de Relaciones Internacionales MGIMO, en un discurso con motivo del inicio del curso escolar.

Respondió así al secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, que acusó el viernes a su homólogo ruso de “defender” un posible ataque de las fuerzas gubernamentales sirias contra la provincia de Idlib.

“Serguei Lavrov está defendiendo el ataque de Siria y Rusia contra Idlib. Estados Unidos ve esto como una escalada en un conflicto ya peligroso”, escribió Pompeo en Twitter.

Rusia ha instado abiertamente a atacar Idlib, que considera un “forúnculo” yihadista que debe ser extirpado. El principal escollo para lanzar una ofensiva militar es la presencia de militares turcos en la zona.

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La provincia siria de Al Sueida suma más de 250 muertos tras los ataques del Estado Islámico

(SOS).- La provincia meridional de Al Sueida sigue contando a sus muertos y suma ya 252 fallecidos por los atentados suicidas y ataques armados lanzados el miércoles por el Estado Islámico contra civiles y fuerzas gubernamentales sirias en varios puntos de la región.

Según el último recuento, los ataques, que son los más graves perpetrados por los yihadistas en Al Sueida, han acabado con la vida de al menos 139 civiles y 113 efectivos de las tropas leales a Damasco, además de 63 miembros del grupo yihadista.

El número de fallecidos ha aumentado en las pasadas 24 horas por la muerte de heridos graves y por el hallazgo de cadáveres de desaparecidos o ejecutados por el Estado Islámico en zonas rurales de la región.

Una joven siria originaria de Al Sueida y afincada en el Líbano relató a la prensa local que los residentes de la zona están en estado de shock y no se atreven a salir de sus casas después de la violencia que sacudió la capital provincial y otras localidades del norte de la región.

“Gracias a Dios mi familia está bien. Mis padres son mayores y no han salido de casa, nadie se atreve a hacerlo de hecho. La situación es horrible”, dijo la mujer, que prefirió ocultar su nombre por razones de seguridad.

“La guerra comenzó ayer para ellos (en Al Sueida). La zona había permanecido tranquila durante toda la guerra, hasta la locura de ayer (miércoles)”, explicó.

Al Sueida no había sido escenario de combates durante el conflicto que ha azotado Siria desde 2011 y ha permanecido bajo el control de las autoridades de Damasco.

La joven de Al Sueida añadió que sus habitantes están aterrorizados después de lo sucedido: “Hubo muchos secuestros además de todas las explosiones” causadas por hasta siete terroristas suicidas.

En algunos casos, murieron varios miembros de una misma familia, incluso “más de 20 personas fueron asesinadas: padres, hijos, nietos…”, detalló.

Por su parte, fuentes oficiales informaron de que se celebró este jueves un funeral masivo en la ciudad de Al Sueida, donde fue enterrada una parte de las víctimas de los ataques del día anterior, cuyos féretros fueron envueltos en banderas sirias.

Clérigos drusos asistieron a la ceremonia, ya que en la provincia hay una presencia destacada de población drusa, que tradicionalmente apoya a las autoridades gubernamentales.

Los principales líderes de la comunidad religiosa drusa del Líbano responsabilizaron al Gobierno sirio del ataque, mientras que el grupo chií libanés Hezbolá acusó a Estados Unidos de apoyar al Estado Islámico para que llevara a cabo su brutal acción.

Hezbolá señaló que la organización extremista preparó los atentados con armas llegadas a Al Sueida “ante los ojos” de las tropas estadounidenses desplegadas en la zona de Al Tanf, en la frontera de Siria con Irak.

Los yihadistas actuaron en Al Sueida coincidiendo con la ofensiva gubernamental en la vecina provincia de Deraa contra las facciones extremistas, incluido el grupo Ejército Jaled bin Walid, vinculado al Estado Islámico.

Las tropas de Damasco tomaron ayer 25 localidades controladas por esa agrupación en la cuenca del río Yarmuk, según fuentes locales.

Las fuerzas sirias continuaron arrebatando territorios al Ejército Jaled bin Walid, el cual se retiró de siete poblaciones y ahora sólo controla una decena de localidades en Deraa, tras una semana de ofensiva de Damasco contra los yihadistas.

Además, el Ejército sirio se hizo con el control del cruce fronterizo entre la provincia de Al Quneitra e Israel, en los Altos del Golán, que estaba en manos de los extremistas desde hace cuatro años.

La zona que divide los Altos del Golán sirios y los ocupados por Israel desde 1967 es una franja desmilitarizada desde el acuerdo de 1974 que puso fin a la Guerra del Yom Kipur, y está bajo la supervisión de la Fuerza de las Naciones Unidas de Observación de la Separación (UNDOF).

Los líderes cristianos condenan el bombardeo de EEUU y reclaman el fin de la guerra en Siria

(SOS).- Los Patriarcas de las Iglesias en Siria han denunciado enérgicamente la “brutal agresión” lanzada este fin de semana por Estados Unidos, Francia y Reino Unido contra diferentes objetivos en Damasco y Homs.

En una declaración conjunta, el Patriarca Ortodoxo Griego de Antioquía y todo el Oriente, Juan X; el Patriarca Ortodoxo Sirio de Antioquía y todo el Oriente, Ignacio Aphrem II; y el Patriarca Greco Melquita Católico de Antioquía, Alejandría y Jerusalén, José Absi, han condenado la lluvia de proyectiles ocurrida en la madrugada del viernes al sábado en Siria.

Los Patriarcas han señalado en su documento que el ataque viola las leyes internacionales y la Carta de la ONU porque “es un asalto injustificado” de parte de “países poderosos a los que Siria no causó ningún daño de ninguna manera”.

Los líderes religiosos cristianos también han manifestado que la acusación contra el Ejército sirio de usar armas químicas “no está justificada y no está respaldada por pruebas suficientes y claras”.

En este sentido, han advertido que el bombardeo “socava el trabajo” de la Comisión Internacional Independiente de Investigación que debía aclarar el hecho ocurrido en la ciudad siria de Duma.

Según Juan X, Ignacio Aphrem II y José Absi, “esta brutal agresión destruye las posibilidades de una solución política pacífica y conduce a una escalada y más complicaciones”. Y además, “alienta a las organizaciones terroristas y les da impulso para continuar en su terrorismo”.

Por todo ello, los Patriarcas han llamado al Consejo de Seguridad de la ONU a cumplir su papel de lograr la paz y no contribuir a una escalada de violencia.

Mientras, han exhortado “a todas las iglesias en los países que participaron en la agresión, a cumplir con sus deberes cristianos, de acuerdo con las enseñanzas del Evangelio, y condenar esta agresión y llamar a sus gobiernos a comprometerse con la protección de la paz internacional”.

Finalmente, los líderes religiosos cristianos han ofrecido sus oraciones por “la seguridad, la victoria y la liberación de Siria de todo tipo de guerras y terrorismo”.

“También rezamos por la paz en Siria y en todo el mundo, y hacemos un llamamiento para fortalecer los esfuerzos de la reconciliación nacional con el fin de proteger al país y preservar la dignidad de todos los sirios”, han expresado en la declaración firmada en Damasco.

Por su parte, el Papa Francisco y el Patriarca de Moscú y de todas las Rusias, Kirill, han hablado por teléfono para reflexionar sobre la situación en Siria, un país asolado por la guerra desde hace siete años.

Según las declaraciones del propio Kirill de Moscú a la prensa rusa, ambos líderes religiosos han iniciado estas conversaciones con el objetivo “de detener el derramamiento de sangre en Siria” después del bombardeo al país árabe de Estados Unidos en una acción coordinada con los gobiernos de Francia y el Reino Unido.

La cabeza de la Iglesia ortodoxa rusa ha detallado a este respecto: “Hemos emprendido esta iniciativa convencidos de que los cristianos no pueden permanecer indiferentes frente a lo que sucede en Siria”. “El nuestro fue un claro diálogo de paz”, ha asegurado.

(Fuente: Agencias)

¿Qué está pasando en Siria?

Hermana Guadalupe

Es intolerable lo que está sucediendo en la escena internacional. Intolerable y vergonzoso. Se produce un ataque con armas químicas en Siria, y sin la debida investigación se toman represalias inmediatas contra quien “suponen” es el culpable, atacando una base militar siria donde mueren soldados, y mueren también civiles… ¿A eso llaman “justicia”? ¿Es posible que en pleno siglo XXI, en el que tanto se alardea del ejercicio de la democracia, se tomen decisiones impulsivas y unilaterales que acaban con la vida de más personas inocentes? ¿Qué podemos esperar de nuestras sociedades si quienes nos gobiernan nos enseñan que ante un daño se justifica el castigo sin juicio previo al supuesto culpable? Es el aliciente para que nos matemos unos a otros por simples sospechas… Es el triunfo de la barbarie…

No es la primera vez que se atribuye al ejército sirio el uso de armas químicas, y esto ya parece ser una “prueba”. Como si el número de repetidas sospechas provenientes siempre del mismo bando fuera la prueba definitiva de culpabilidad. ¿Eso se enseña en Derecho en nuestras Universidades??

Pero lamentablemente quienes vivimos este conflicto en Siria desde los comienzos, sabemos que la manipulación de la información ha sido el arma más poderosa. Las acusaciones contra el gobierno sirio se fundan en gran parte en la información proveniente de los mismos grupos rebeldes, como el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), que tiene su base de operaciones en Coventry, en Reino Unido, y que está compuesto por una sola persona… O videos realizados por partidarios de los grupos terroristas como al Qaeda (como se vio en la liberación de Alepo). O de los Cascos Blancos, que está probado que hacen videos montaje, y se los ha visto en ejecuciones de soldados del ejército sirio e incluso unidos a una turba que linchaba a los “cerdos” del ejército.

Ya nos ha mostrado la historia, que el “uso de armas químicas” es una acusación inconsistente inventada para justificar los propios intereses. Es la excusa ideal para convencer a la opinión pública. Sucedió en Irak. Y lo hemos visto también en Siria. Recuerdo cuando en el 2013 se acusó al ejército sirio de este tipo de ataques. Los observadores de la ONU llegados al país para la investigación del caso, ya traían en mano la sentencia de condena al gobierno sirio. Y finalmente no pudieron probarlo, pero igualmente confirmaron su culpabilidad.

Nuestra gente en Siria está indignada, y una vez más se sienten decepcionados por el comportamiento de la comunidad internacional. Siguen sosteniendo que durante todos estos años, ha sido el ejército sirio su única defensa, frente a los ataques terroristas de los rebeldes que se cobran víctimas todos los días entre los civiles. Por otra parte, consideran ridículo el hecho de que en estos momentos, en que el ejército nacional apoyado por Rusia está recuperando el control de la ciudades, arriesgue su reputación con un golpe bajo.

Pero prestemos atención a toda la situación en su conjunto. Mientras USA perpetraba el ataque a la base militar Shayrat (Homs), el Estado Islámico atacaba posiciones del ejército sirio en la carretera que une Homs, Furqlus y Palmira. ¿Es esto una coincidencia? ¿No se parece demasiado a lo que realizó la administración anterior de Estados Unidos en setiembre de 2016 cuando atacó “por error” posiciones del ejército sirio en Deir al-Zur matando a 80 soldados, y permitiendo al Estado Islámico recuperar posiciones estratégicas en la zona?

Recemos por el pueblo sirio. Ellos ven con impotencia como destruyen su país y los peores terroristas que nunca se han visto, son apoyados por los poderosos de la tierra.

El conflicto en Siria ha destruido la salud mental de toda una generación de niños

(SOS).- La guerra en Siria ha disparado los problemas mentales entre los niños, creando una creciente “crisis de salud mental”, según un informe presentado por Save the Children.

El estudio de la ONG señala que las secuelas psicológicas que el conflicto está dejando en los menores aumentan a largo plazo el riesgo de suicidios, problemas cardíacos, diabetes, abuso de sustancias y depresión.

Como uno de los mayores problemas, la organización humanitaria destaca el “estrés tóxico” que sufren muchos niños como consecuencia de los bombardeos y la violencia, que les hacen vivir en un continuo estado de miedo.

Los daños psicológicos sufridos en la infancia se manifiestan de diferentes formas, desde niños que se orinan involuntariamente a otros que son incapaces de hablar, según el informe “Heridas invisibles”, la mayor investigación de este tipo hecha durante el conflicto sirio.

Además, se ha registrado un aumento del número de menores que se hacen daño a sí mismos o que intentan suicidarse, añade el documento.

De los niños entrevistados, la mitad aseguran no sentirse seguros en la escuela o jugando en el exterior, y dos tercios han perdido a algún ser querido, han visto su casa bombardeada o han sufrido heridas.

Según el estudio, el conflicto sirio también ha puesto una enorme presión a muchas familias y ha hecho aumentar los casos de violencia doméstica, dejando a muchos menores sin salidas.

Los autores de la investigación aseguran que las “heridas invisibles” de la guerra pueden “dañar permanentemente a toda una generación de niños sirios y dificultar los esfuerzos para reconstruir Siria tras el conflicto”.

Antes del conflicto solo existían 30 centros dedicados a la salud mental en todo el país. Actualmente, muchos médicos y profesionales sanitarios han sido asesinados o han huido de Siria. Esta escasez de clínicas y de profesionales formados (se calcula que solo hay 70 psiquiatras trabajando en todo el país) implica que muchos niños que necesitan apoyo no reciben ningún tipo de ayuda y que la demanda de plazas está colapsando los centros.

El informe también revela el estigma que existe sobre los problemas psicosociales que hace que los niños que sufren este tipo de problemas sientan vergüenza a la hora de buscar ayuda.

(Fuente: Agencias)

Pakistán – Un tribunal condena a 42 cristianos por terrorismo en Lahore

(SOS).- Un tribunal de Lahore ha condenado a 42 cristianos por terrorismo. La Corte antiterrorista ha dictaminado la sentencia contra unos fieles que fueron acusados del linchamiento ocurrido tras los atentados contra dos iglesias en el distrito de Youhanabad (Lahore) el 15 de marzo de 2015.

Después de las explosiones, se desencadenó una protesta que causó la muerte de dos musulmanes sospechosos de ser autores o cómplices de los terroristas, un acto que fue condenado por todos los líderes cristianos. En los días sucesivos, la Policía realizó varias incursiones en el distrito arrestando a unas 500 personas y luego confirmando la detención de 84 cristianos, acusados de asesinato y terrorismo. 42 fieles fueron absueltos en el verano de 2016.

Entre los condenados ahora por el tribunal antiterrorista de Lahore, se encuentran tres activistas de los derechos humanos que fueron etiquetados como “instigadores de la violencia”. Los cristianos siempre han declarado que los asesinatos fueron cometidos por unos agitadores, infiltrados entre la comunidad.

La Comisión Nacional de Justicia y Paz de los Obispos católicos de Pakistán, en un comunicado enviado a la Agencia Fides, ha expresado su decepción “porque las fuerzas del orden y las autoridades se han centrado únicamente en el caso deplorable del linchamiento, que debe ser condenado fuertemente, pero los autores del atentado criminal en las iglesias, contra fieles inocentes, siguen impunes”.

Según la organización “Centre for Legal Aid, Assistance and Settlement” (CLAAS) al menos 32 acusados “están acusados injustamente” y sobre el veredicto pueden haber pesado las presiones de los extremistas musulmanes.

Para evitar incidentes de este tipo, la Asamblea Nacional de Pakistán ha aprobado en los últimos días la “Criminal Laws Amendment Act 2016”, una ley que castiga el sectarismo, las conversiones forzadas y el linchamiento de masas. El texto, que debe ser firmado por el presidente de la nación para entrar en vigor, ha sido acogido como un paso adelante para las condiciones de las minorías religiosas.

Las nuevas normas modifican algunas leyes que ya existen, prescribiendo la pena de prisión de uno a tres años por incitar al odio religioso y la violencia, y prevén penas de prisión de hasta 10 años en los casos de matrimonios forzados de niñas menores de edad o mujeres de las minorías. El texto también hace que sea un delito penal el linchamiento por parte de las “multitudes que toman la ley en sus propias manos”.

(Fuente: Agencia Fides)

Pakistán – Tras el atentado de Daesh a un templo sufí, el Ejército abate a más de 100 terroristas

(SOS).- El Gobierno de Pakistán lanzó una operación antiterrorista en la que asegura haber abatido a más de un centenar de personas a lo largo del país, un día después del atentado suicida contra un templo sufí en el que murieron al menos 88 personas.

Las operaciones del Ejército comenzaron el jueves de madrugada, horas después de que un suicida hiciese explotar las bombas que portaba en el templo sufí Lal Shahbaz Qalandar, en la provincia meridional de Sindh, cuando un gran número de fieles participaba en una ceremonia religiosa. La matanza fue reivindicada por el Estado Islámico (Daesh, por su acrónimo en árabe), que ya en el pasado asumió acciones terroristas en suelo paquistaní.

“Más de 100 terroristas han sido abatidos desde anoche”, afirmó en un comunicado el director de la oficina de comunicación del Ejército (ISPR), Asif Ghafoor. El portavoz añadió que las operaciones continúan y que se han confiscado cantidades de armamento “considerables”. Entre los objetivos se encontraban varios refugios de extremistas en la frontera afgano-paquistaní, pero los militares no ofrecieron más detalles acerca de dónde se llevaron a cabo las operaciones antiterroristas o quiénes son los muertos.

El primer ministro paquistaní, Nawaz Sharif, viajó a Sehwan, la ciudad donde ocurrió el atentado. Una vez allí, visitó a los heridos y se reunió con las autoridades locales. “Ordeno y autorizo a mis fuerzas armadas y agencias de seguridad a que eliminen al enemigo con toda la fuerza del Estado”, afirmó el mandatario en un comunicado.

Mientras tanto, el Ejército paquistaní convocó a diplomáticos afganos a su cuartel general y pidió que el Gobierno de Kabul tome medidas y entregue a 76 terroristas que se esconden en su territorio, señaló Ghafoor.

Poco después, Sartaj Aziz, asesor de Asuntos Exteriores del primer ministro Sharif, mantuvo una conversación telefónica con el consejero de seguridad nacional afgano, Hanif Atmar, en la que le trasladó la preocupación de su Gobierno por los grupos terroristas que supuestamente se cobijan allí.

El jefe del Ejército paquistaní también telefoneó al comandante de las fuerzas de la OTAN en Afganistán, general John Nicholson, para expresarle su “preocupación” por los actos terroristas en Pakistán reivindicados por grupos que tienen a sus líderes en suelo afgano. “Ese tipo de actividades e inacción (contra los terroristas) prueban nuestra política actual de restricción del paso en la frontera” con Afganistán, explicó Bajwa a Nicholson, según un comunicado difundido por el Ejército paquistaní.

Ante esas acusaciones, el Gobierno afgano respondió a Pakistán que la lucha antiterrorista de su país es “honesta”. “Siempre hemos probado nuestra honestidad en la lucha contra el terrorismo y esperamos que otros países prueben la suya en la lucha contra los insurgentes”, destacó el mandatario afgano, Ashraf Gani, en un comunicado difundido por el Palacio Presidencial.

El del pasado jueves fue el sexto ataque de la semana en Pakistán, en un repunte de la violencia que se produce tras una gran disminución de las acciones desde que a inicios de 2014 las autoridades lanzaran una operación militar en las zonas tribales, que continúa en la actualidad, y que había envuelto al país en cierto optimismo tras una década de continuos atentados.

Activistas, intelectuales y educadores expresaron a AsiaNews su preocupación por el clima de renovada violencia, que está sembrando miedo y temor entre la población paquistaní.

Samson Salamat, presidente del Rwadari Tehreek (Movimiento por la tolerancia), dijo: “Pakistán está en estado de shock por esta nueva ola de extremismo y terrorismo, que ha azotado a todas las provincias”. “El gobierno federal y el de las provincias, así como las agencias antiterroristas son responsables de esto. Durante años, hemos exigido políticas y estrategias para hacer frente al terrorismo violento, pero como única respuesta sólo hemos obtenido algunas iniciativas que no apuntan al núcleo del problema. A pesar de que se ha aprobado un Plan de acción nacional para combatir el terrorismo, el mismo jamás fue llevado a la práctica en su totalidad, con un  compromiso por parte de todos los actores implicados”, añadió.

El resultado de esta inercia, prosiguió, “es que continuamente asistimos, impotentes, a grupos ilegales que llevan a cabo manifestaciones, encuentros y que recaudan dinero en público”. Y lo que es peor, subrayó, “es que incluso algunas personas que tiene responsabilidades en el Gobierno, muestran una actitud débil hacia los terroristas, llegando incluso a permitirles las manifestaciones públicas. Todo esto es inaceptable.  Gobierno y funcionarios estatales deben proponer políticas claras. El objetivo primario de la agenda política debe ser la tolerancia cero hacia todas las formas de extremismo. La nación debe salir del silencio y presionar al Gobierno”.

Según el educador Ishtiaq Ahmed, “todas las personas de bien deben condenar los ataques que golpean a inocentes. ¿O acaso queremos una sociedad en la cual nadie esté seguro, y donde fanáticos con armas puedan salir de paseo sembrando el desorden entre nuestra gente? La llamada guerra santa proveniente de Afganistán amenaza nuevamente nuestras vidas”.

“Nuestros corazones están destrozados. El atentado al templo de Lal Shahbaz Qalandar demuestra que los pobres y los vulnerables pueden convertirse en un blanco de un momento a otro. Por el contrario, el jefe de ministros y todos los políticos están seguros”, lamentó el escritor Ajmal Shabir.

Adnan Rehmat, un conocido editorialista, consideró que ha llegado el momento de “eliminar el elemento religioso [islámico] de la Constitución, y establecer, de una vez por todas, que la tarea del Estado es garantizar el bienestar de los ciudadanos, y no utilizar a estos últimos para sus manías de grandeza en su voluntad de surgir como líder de la Ummah [comunidad islámica] sobre la base de una identidad religiosa y confesional. De otro modo, lo que el Estado quiere no haría más que coincidir con aquello que quieren y glorifican los terroristas”. “Las personas pobres –concluyó– están cansadas de ser asesinadas por estos experimentos religiosos grandiosos”.

(Fuentes: AsiaNews / Agencias)