Merkel y Trump comparten sus preocupaciones sobre la situación en Siria

(SOS).- La canciller federal de Alemania, Angela Merkel, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, han compartido sus preocupaciones sobre la situación en Siria, especialmente la situación humanitaria en la región de Idlib, según han informado sus oficinas después de que ambos líderes hablaran por teléfono.

“Ambos líderes pidieron una acción internacional para prevenir una crisis humanitaria en la provincia de Idlib”, ha señalado la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders.

“Rusia está llamada a actuar de manera moderada sobre el Gobierno sirio y evitar una nueva escalada”, ha afirmado el portavoz de Merkel, Steffen Seibert.

La canciller alemana también había expresado su preocupación por la situación en Idlib durante una reunión con el presidente ruso, Vladimir Putin, hace poco más de una semana.

El ministro de Asunos Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, dijo el viernes que sería desastroso buscar una solución militar en la región. Turquía, que ha respaldado a diferentes grupos armados allí, está tratando de evitar un ataque de las fuerzas sirias y sus aliados.

Las autoridades de Damasco, respaldadas por Moscú, buscan liberar el enclave de Idlib en el norte de Siria, un refugio para los yihadistas desplazados de otras zonas del país.

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Estados Unidos retira la ayuda destinada al fondo de estabilización de Siria

(SOS).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó de “ridículos” los fondos que su país destinaba a la estabilización de Siria y que este viernes se anunció que serán dirigidos a otros menesteres.

“Estados Unidos ha acabado con el ridículo pago anual de desarrollo de 230 millones de dólares a Siria. Arabia Saudí y otros países ricos en Oriente Medio comenzarán a hacer pagos en lugar de Estados Unidos. Quiero desarrollar Estados Unidos, nuestro Ejército y los países que nos ayudan”, dijo el mandatario en su cuenta de Twitter.

El viernes, el Departamento de Estado informó de que iba a “redirigir” 230 millones de dólares destinados a la estabilización de Siria para “respaldar otras prioridades clave de la política exterior”.

La portavoz de dicho departamento, Heather Nauert, justificó que la retirada de los 230 millones ha sido adoptada teniendo en cuenta las contribuciones militares y financieras “significativas” que ha hecho Estados Unidos hasta la fecha y las instrucciones de Trump sobre la necesidad de aumentar el reparto de la carga con los aliados.

Estados Unidos lidera la coalición internacional contra el Estado Islámico en Siria e Irak, que apoya sobre el terreno a las milicias kurdas.

Nauert añadió que el Departamento de Estado ha obtenido desde abril unos 300 millones de dólares en contribuciones y compromisos de sus socios de la coalición para respaldar “iniciativas críticas de estabilización y de recuperación temprana en áreas liberadas del Estado Islámico en el noreste de Siria”.

En ese sentido, citó la reciente aportación hecha por Arabia Saudí de 100 millones de dólares y la de Emiratos Árabes Unidos, de 50 millones.

El Ministerio de Exteriores de Rusia respondió a esta medida del Departamento de Estado señalando que Washington no ve sentido en destinar fondos a una Siria libre de grupos terroristas como el Estado Islámico, ya que los fondos estadounidenses solo servían para desestabilizar al país árabe.

“Claro, el Estado Islámico ya no está allí, los terroristas irreconciliables se fueron, los Cascos Blancos también fueron evacuados. Entonces, ¿quién en Siria podría necesitar dinero? La vida pacífica no es algo digno de la financiación del Departamento de Estado”, dijo con ironía la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajarova, en su cuenta de Facebook.

El presidente Trump advierte a Rusia de que se prepare para lo que viene en Siria

(SOS).- La posibilidad de un ataque estadounidense contra Siria en las próximas horas es real. Tanto que la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) ha alertado a todas las compañías aéreas que operan en la zona del Mediterráneo oriental de que se preparen para esta contingencia, incluyendo el lanzamiento de misiles de crucero y la disrupción de equipos de navegación y radio. El Ejército sirio se encuentra también en estado de máxima alerta.

El presidente Donald Trump se concedió a sí mismo entre 48 y 72 horas para responder al supuesto ataque del pasado 7 abril en Duma, en el norte de Siria, y del que Washington responsabiliza a las autoridades de Damasco y sus aliados. El plazo ya está a punto de cumplirse. Tanto, que Trump ha advertido a Rusia, la principal aliada del Gobierno sirio, de que esté preparada para lo que viene.

Hace un año que Estados Unidos lanzó 59 misiles de crucero Tomahawk contra una base de las fuerzas aéreas sirias en la provincia de Homs, en respuesta a otro ataque contra la localidad de Jan Sheijun. Atacar Siria supondría un peligroso riesgo de escalada, que podría arrastrar alas autoridades de Washington hasta el fondo de este conflicto y provocar un enfrentamiento directo con Rusia e Irán.

Casi ningún analista cree que pueda producirse una operación militar terrestre a gran escala, especialmente dado que el propio presidente pidió hace menos de dos semanas la retirada total de las tropas estadounidenses de Siria. Un intento de cambio de Gobierno tampoco está en el horizonte, porque Estados Unidos debería hacerse cargo de la reconstrucción y la transición política o enfrentar un terrorífico vacío de poder en un punto clave de Oriente Medio. De modo que un ataque aéreo con misiles parece el escenario más creíble, en caso de que Trump ordene finalmente tomar represalias armadas.

La probabilidad es aún mayor después de que este martes fracasasen en el Consejo de Seguridad de la ONU dos propuestas de resolución antagónicas, una promovida por Estados Unidos y otra por Rusia, para investigar el supuesto ataque en Duma. Washington, además, cuenta con el respaldo de Londres y París para adoptar medidas punitivas. “Estamos buscando una respuesta coordinada, sea cual sea”, afirmó ayer la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert.

Al cierre de esta edición, Trump ha asegurado que el ataque a Siria es cuestión de cuándo, no de si se hará. En un mensaje en Twitter, ha confirmado que habrá un bombardeo y por ello ha lanzado un aviso al Gobierno ruso: “Rusia promete que abatirá cualquier misil lanzado sobre Siria. Prepárate, Rusia, porque están a punto de llegar, nuevos, en perfecto estado e inteligentes”. A diferencia del presidente, el Pentágono ha querido ser algo más discreto sobre el previsible ataque. El portaaviones USS Harry S. Truman parte este miércoles hacia el Mediterráneo junto con su flotilla de apoyo, pero el Departamento de Defensa lo ha llamado “despliegue rutinario”, según informaron las principales agencias de noticias.

El lunes el destructor USS Donald Cook zarpó del puerto de Larnaca (Chipre) sin destino conocido, y el mando militar también lo llamó una travesía “rutinaria”. El buque es un destructor de la clase Arleigh Burke con capacidad de lanzamiento de misiles teledirigidos que se encontraba en Chipre desde el viernes.

(Fuente: Agencias)

Trump anuncia que las Fuerzas Armadas estadounidenses abandonarán Siria muy pronto

(SOS).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró hoy que las Fuerzas Armadas estadounidenses, que lideran en Siria la coalición internacional que combate al terrorismo yihadista en la región, abandonarán el país “muy pronto” y apuntó que ha llegado el momento de que “otros” se encarguen del asunto.

“Estamos machacando al Estado Islámico. Estaremos saliendo de Siria muy pronto”, afirmó Trump durante un discurso en la localidad de Richfield.

Estas declaraciones del mandatario estadounidense resultan sorprendentes por producirse en un momento en que el Pentágono ha reconocido que la lucha contra los terroristas en Siria se ha visto ralentizada debido al abandono de numerosos combatientes kurdos que formaban parte de la coalición internacional, que en las últimas semanas se habían desplazado al norte del país.

Este abandono, debido a que estos efectivos optaron por hacer frente a la ofensiva turca primero en Afrin y en estos momentos en Manbech, zonas que cuentan con una importante presencia de kurdosirios, ha afectado a la lucha contra los extremistas que actualmente se encuentran concentrados en el valle del río Éufrates.

Esta situación ha llevado al Departamento de Defensa a reiterar, en diversas ocasiones, la importancia de que todas las partes implicadas se centren en su objetivo común: la derrota del Estado Islámico.

Trump ahondó en este punto al declarar que Estados Unidos está en Siria por un único motivo. “Estamos allí por una razón: encontrar al Estado Islámico, acabar con el Estado Islámico e irnos a casa”, aseveró.

Asimismo, el mandatario estadounidense volvió a defender la importancia de que sean “otros” los que se hagan cargo del problema a partir de “ahora”.

Desde que asumió la Presidencia, Donald Trump ha abogado por ceder el protagonismo en primera línea de combate a las tropas locales, para así reducir la presencia militar estadounidense en el extranjero.

“Lo que haremos será cambiar de lo que yo llamaría un enfoque de ofensiva sobre el terreno a uno de estabilización. Veréis más diplomáticos estadounidenses sobre el terreno”, anunció.

El Ejército estadounidense lidera en la región una coalición internacional formada por más de 60 países que combaten el terrorismo fundamentalista islámico, principal objetivo de la operación Inherent Resolve, que cuenta con la aprobación de una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU.

(Fuente: Agencias)

Turquía anuncia un ataque inminente a las milicias kurdosirias aliadas de Estados Unidos

(SOS).- El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, aseguró hoy que su país atacará “mañana o pasado mañana” a las fuerzas kurdas aliadas de Estados Unidos en el norte de Siria y advirtió de que nadie puede parar esa operación.

“Mañana o pasado mañana, empezando en Afrin y Manbech (norte de Siria), limpiaremos uno por uno y en poco tiempo los centros terroristas”, anunció el mandatario en un encuentro con parlamentarios de su partido, Justicia y Desarrollo.

“Ni aquellos que parecen nuestros aliados, pero nos apuñalan por la espalda, ni quienes apoyan el terrorismo, pueden parar esto”, afirmó Erdogan, insistiendo en sus planes de atacar a las milicias kurdosirias aliadas de Washington contra el Estado Islámico pero que Ankara considera terroristas.

Preguntado por los medios tras esa intervención si tenía pensado contactar con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, Erdogan aseguró que “no estoy pensando en llamarle. Seguimos hablando con Putin”.

También dijo que en la operación turca participarían milicianos rebeldes contrarios al Gobierno sirio, sin referirse a ningún grupo concreto.

El presidente de Turquía lleva días anunciando una inminente operación terrestre contra zonas controladas por las Unidades de Protección del Pueblo (YPG) en Afrin y en Manbech, en el norte de Alepo.

El sábado y también el lunes, la artillería turca ya bombardeó posiciones en esa zona.

El Gobierno turco considera “terroristas” a las YPG, que son el principal componente de las FDS, una alianza de combatientes kurdos y árabes que tiene el apoyo de la coalición internacional liderada por Estados Unidos.

Ankara ve a esas milicias como una extensión de la guerrilla kurda de Turquía, el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), con la que el Estado turco mantiene un enfrentamiento desde 1984.

A esta escalada de tensión también ha contribuido la iniciativa de Estados Unidos y las milicias kurdosirias de crear una nueva fuerza que se desplegará en zonas fronterizas.

El Gobierno turco ha criticado en numerosas ocasiones que Washington, aliado de Ankara en la OTAN, apoye a quienes considera terroristas.

“Cómo es posible que Estados Unidos venga desde miles de kilómetros de distancia a armar a un Ejército”, acusó ante los medios Erdogan, quien también cargó contra la Alianza Atlántica.

“La OTAN también estás obligada a tomar una postura cuando se ataca a las fronteras de un aliado”, planteó el mandatario turco.

Finalmente, Erdogan advirtió que nadie podrá tratar a su país como se trató al Imperio Otomano y dijo que tras el fallido golpe de Estado de 2016 se demostró que Turquía es una “gran nación que se levantó con millones de hermanos y hermanas que la apoyaron con sus plegarias”.

(Fuente: Agencias)