EEUU y Turquía reafirman el espíritu de su alianza ante los intereses comunes en Siria

(SOS).- Tras la reunión celebrada ayer entre los responsables de Exteriores de Estados Unidos y Turquía, y a pesar de las recientes tensiones entre los dos países, las autoridades de Washington y Ankara reafirmaron el “espíritu” de su alianza en relación con los “intereses comunes” de ambos en el conflicto que azota a Siria.

De acuerdo con un comunicado emitido por el Departamento de Estado, su titular, Mike Pompeo, y su homólogo turco, Mevlut Cavusoglu, coincidieron en reforzar su “compromiso” a la hora de “encarar preocupaciones comunes dentro del espíritu de su alianza”.

El encuentro tuvo lugar en Washington, adonde se desplazó Cavusoglu con el objetivo de rebajar el actual clima de tensión entre ambos países debido tanto al conflicto en Siria como a la reciente compra de sistemas antimisiles a Rusia por parte de Ankara.

“Tendrán en cuenta las recomendaciones del grupo de trabajo turco-estadounidense en Siria relativas al futuro de su colaboración bilateral ante los intereses comunes en asuntos sirios, así como para garantizar la seguridad y estabilidad de Manjib”, detalló la nota.

La región de Manjib, situada al oeste del río Éufrates, es uno de los principales bastiones kurdos en Siria y está dominada por las Unidades de Protección del Pueblo (YPG), milicias aliadas de Washington contra el Estado Islámico pero a las que Ankara considera “terroristas”.

Pompeo y Cavusoglu se comprometieron, además, a “observar de cerca” la implantación de la “hoja de ruta” para la región establecida entre los dos países y anunciaron la celebración de futuras reuniones para “resolver” los “actuales problemas” que afectan a la relación entre ambas naciones.

El comunicado no aclaró, sin embargo, si ambos funcionarios abordaron también la compra de sistemas antimisiles a Moscú, una decisión que ha sido muy criticada tanto por Washington como por la OTAN, por considerar que no es compatible con los sistemas de defensa del resto de países miembros de la Alianza Atlántica.

Anuncios

El Departamento de Estado admite que los Cascos Blancos trabajan para los EEUU

(SOS).- Hace unos días, Heather Nauert, portavoz del Departamento de Estado de los Estados Unidos, en la habitual conferencia de prensa dijo: “Reconocemos, apreciamos y estamos muy agradecidos a los Cascos Blancos por todo el trabajo que están haciendo por la gente de su país y en nombre del Gobierno de los Estados Unidos y de las fuerzas de la coalición”.

Respondiendo a la periodista de la CBS Kylie Atwood sobre si, después de la decisión del presidente Donald Trump de congelar los 200 millones de dólares en ayuda a Siria, los fondos todavía seguían fluyendo hacia las arcas de los Cascos Blancos, Nauert apuntó: “Por lo que sé, todavía está todo en juego”.

La financiación para Siria, bloqueada por la Casa Blanca el pasado mes de marzo, estaba destinada a obras de infraestructura en las áreas liberadas por la coalición internacional liderada por Washington. Era dinero para la reconstrucción de carreteras, redes eléctricas e hídricas, edificios públicos (escuelas y hospitales) y para actividades de desminado.

La decisión se adoptó después de que Trump anunciara la retirada de Siria; en una reunión en Ohio había sido claro: “Ha llegado el momento de reconstruir nuestro país, cuidar de nuestra gente y luchar por nuestros trabajadores americanos”.

Pero la declaración de Nauert desvía la atención hacia otra cuestión: ¿los Cascos Blancos operan “en nombre del Gobierno americano”? ¿Con qué derecho? Y, sobre todo, ¿qué actividades harían para los Estados Unidos?

¿Quiénes son los Cascos Blancos?

La periodista británica Vanessa Beeley realizó recientemente una investigación sobre los Cascos Blancos, sus vínculos con los grandes medios occidentales y cómo estos frecuentemente citan a esta organización como una fuente fiable a la hora de hablar de supuestos ataques químicos y bombardeos del Gobierno sirio contra la población civil.

Pese a las constantes acusaciones independientes que aparecen en contra de los Cascos Blancos, explicó Beeley, se les protege y nunca son investigados. “Lo que hay de extraordinario con este grupo es que existe un gran número de acusaciones en su contra, particularmente del pueblo sirio. Así que hay que hacerse la pregunta de por qué esta organización recibe tanta protección. No vemos que se haga un documental sobre la Cruz Roja y luego reciba un Óscar”, señaló.

Y es que el film “Los Cascos Blancos”, dirigido por Orlando von Einsiedel y producido por Netflix, recibió en el 2017 la codiciada estatuilla al mejor cortometraje documental. Hollywood le daba así un espaldarazo a la organización creada por un exoficial de la Inteligencia británica.

Según varios testimonios de civiles sirios, los miembros de este grupo actúan como terroristas, aunque se les suele presentar como rescatistas. “Lo que vemos con los Cascos Blancos es una organización que, según la presenta (su fundador) James Le Mesurier, es una de las más creíbles en el mundo entero. Como rescatistas o bomberos, no es una organización que genere desconfianza a primera vista. Hay testimonios sirios que decían que se sentían reconfortados por su aparición y cuando se dieron cuenta de que los Cascos Blancos trabajaban como terroristas, se horrorizaron”, aseguró la periodista.

“La mayoría de los grandes medios de comunicación defiende a los Cascos blancos porque ellos no son más que escenógrafos para la política exterior de sus Estados”, denunció Beeley.

La investigación de la periodista británica puso en evidencia que esto se debe a que el grupo tiene un vínculo directo con varios medios occidentales. “Cuando hice una investigación sobre el documental de los últimos hombres en Alepo de los Cascos Blancos, descubrí que la organización que estaba detrás de su promoción tenía vínculos con Channel 4, la BBC y The Guardian, que son los mayores grupos de presión a favor de esta organización”, aseveró.

Los Cascos Blancos se fundaron en marzo de 2013, en Estambul, Turquía, y están dirigidos por James Le Mesurier, un británico especialista en temas de seguridad y ex oficial de la inteligencia militar de su país con una notable trayectoria participando en algunos de los escenarios en los que ha intervenido la OTAN, incluyendo Bosnia y Kosovo, así como Irak, Líbano y Palestina. Le Mesurier salió de la Real Academia Militar británica de élite de Sandhurst, y también ha participado en puestos de alto nivel en las Naciones Unidas, la Unión Europea, y en el Ministerio de Exteriores del Reino Unido.

Le Mesurier creó la fundación Mayday Rescue, a través de la cual los Cascos Blancos reciben una parte significativa de su financiación (cientos de millones de dólares). Entre sus sus donantes principales figura la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), que afirma que les asistió con más de 23 millones de dólares. El propio Ministerio británico de Exteriores reconoció que había prestado una cuantiosa ayuda económica a la organización, al igual que Estados Unidos, Dinamarca y Japón. Investigaciones periodísticas mencionan también otras fuentes de financiación del grupo, entre ellas las provenientes de Arabia Saudí, Qatar y la Unión Europea.

Los Cascos Blancos son una organización elevada a un estatus casi mítico por periodistas y políticos occidentales en los últimos años. Sin embargo, varias fuentes señalan que el grupo actúa, sobre todo, en los territorios controladas por el Frente al Nusra, filial siria de Al Qaeda.

El reconocido músico británico Roger Waters, uno de los fundadores de Pink Floyd, ha calificado recientemente a los Cascos Blancos como “una organización falsa que produce propaganda para los terroristas dentro de Siria”.

La página web de los Cascos Blancos pertenece al grupo de abogados The Syria Campaing, registrada en el Reino Unido, que ha expresado en reiteradas oportunidades su activa oposición al Gobierno del presidente Bashar al Assad. Este grupo de jurisconsultos señala en su sitio de Internet que cuentan con dos líneas principales de acción: la creación de campañas por todo el mundo y la creación de reportes, infografías y vídeos. Según esta información, por tanto, los Cascos Blancos son una empresa audiovisual, conformada por actores, diseñadores y otras especialidades vinculadas al mundo del espectáculo.

Esto ha sacado a la luz no solo el estrecho vínculo de la organización con determinados grupos, sino también el hecho de que muchos de los vídeos de sus rescates serían construcciones manipuladas o verdaderas puestas en escena para el consumo del mainstream occidental.

Actualmente, hay una cantidad impresionante de imágenes que demuestran como muchos de los voluntarios de los Cascos Blancos son también militantes de los grupos yihadistas más crueles y despiadados.

El caso de Duma

El pasado 7 de abril, los Cascos Blancos reportaron que al menos 40 personas murieron por el efecto de las armas químicas empleadas en la ciudad de Duma, la última controlada por los extremistas en la región de Guta Oriental.

Los denunciantes afirmaron que las fuerzas gubernamentales sirias estaban detrás de esta agresión, pero el Gobierno de Damasco y Rusia siempre han sostenido que el supuesto ataque es falso.

Los medios de comunicación empezaron a publicar el comunicado de los Cascos Blancos sin contrastarlo y ocultando las informaciones rusas y sirias que negaban los hechos.

El incidente todavía no ha sido corroborado de manera independiente, pero llevó a que Estados Unidos, Francia y Reino Unido lanzaran “ataques de precisión” contra Siria la madrugada del día 14.

Los expertos en esta clase de armamento reconocen que simplemente mirando un vídeo o una foto es imposible saber si una persona ha estado expuesta a agentes químicos, y que la única forma de confirmar la contaminación es tomando muestras y analizándolas en un laboratorio.

Por su parte, el periodista británico Robert Fisk recopiló in situ una serie de testimonios que afirman que los Cascos Blancos fueron los encargados de escenificar el vídeo del presunto ataque en Duma, un material que circuló a toda velocidad por los principales medios de comunicación y redes sociales.

De hecho, la organización estaba presente en la ciudad ocupada por los extremistas, y fue la responsable de difundir las primeras imágenes (que hasta la fecha no tienen confirmación) de las víctimas del presunto ataque químico.

Corresponderá a los inspectores de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) verificar lo que realmente sucedió en Duma.

Mientras tanto, sigue habiendo dos preguntas sin respuesta sobre la frase que tal vez se le escapó a la Sra. Nauert:

1. Los Estados Unidos bloquearon los fondos para la reconstrucción de Siria, pero ¿continúan financiando a los Cascos Blancos?

2. ¿Qué trabajo harían los Cascos Blancos, “en nombre del Gobierno de los Estados Unidos”?

(Fuente: Gli Occhi Della Guerra)

El presidente Trump advierte a Rusia de que se prepare para lo que viene en Siria

(SOS).- La posibilidad de un ataque estadounidense contra Siria en las próximas horas es real. Tanto que la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) ha alertado a todas las compañías aéreas que operan en la zona del Mediterráneo oriental de que se preparen para esta contingencia, incluyendo el lanzamiento de misiles de crucero y la disrupción de equipos de navegación y radio. El Ejército sirio se encuentra también en estado de máxima alerta.

El presidente Donald Trump se concedió a sí mismo entre 48 y 72 horas para responder al supuesto ataque del pasado 7 abril en Duma, en el norte de Siria, y del que Washington responsabiliza a las autoridades de Damasco y sus aliados. El plazo ya está a punto de cumplirse. Tanto, que Trump ha advertido a Rusia, la principal aliada del Gobierno sirio, de que esté preparada para lo que viene.

Hace un año que Estados Unidos lanzó 59 misiles de crucero Tomahawk contra una base de las fuerzas aéreas sirias en la provincia de Homs, en respuesta a otro ataque contra la localidad de Jan Sheijun. Atacar Siria supondría un peligroso riesgo de escalada, que podría arrastrar alas autoridades de Washington hasta el fondo de este conflicto y provocar un enfrentamiento directo con Rusia e Irán.

Casi ningún analista cree que pueda producirse una operación militar terrestre a gran escala, especialmente dado que el propio presidente pidió hace menos de dos semanas la retirada total de las tropas estadounidenses de Siria. Un intento de cambio de Gobierno tampoco está en el horizonte, porque Estados Unidos debería hacerse cargo de la reconstrucción y la transición política o enfrentar un terrorífico vacío de poder en un punto clave de Oriente Medio. De modo que un ataque aéreo con misiles parece el escenario más creíble, en caso de que Trump ordene finalmente tomar represalias armadas.

La probabilidad es aún mayor después de que este martes fracasasen en el Consejo de Seguridad de la ONU dos propuestas de resolución antagónicas, una promovida por Estados Unidos y otra por Rusia, para investigar el supuesto ataque en Duma. Washington, además, cuenta con el respaldo de Londres y París para adoptar medidas punitivas. “Estamos buscando una respuesta coordinada, sea cual sea”, afirmó ayer la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert.

Al cierre de esta edición, Trump ha asegurado que el ataque a Siria es cuestión de cuándo, no de si se hará. En un mensaje en Twitter, ha confirmado que habrá un bombardeo y por ello ha lanzado un aviso al Gobierno ruso: “Rusia promete que abatirá cualquier misil lanzado sobre Siria. Prepárate, Rusia, porque están a punto de llegar, nuevos, en perfecto estado e inteligentes”. A diferencia del presidente, el Pentágono ha querido ser algo más discreto sobre el previsible ataque. El portaaviones USS Harry S. Truman parte este miércoles hacia el Mediterráneo junto con su flotilla de apoyo, pero el Departamento de Defensa lo ha llamado “despliegue rutinario”, según informaron las principales agencias de noticias.

El lunes el destructor USS Donald Cook zarpó del puerto de Larnaca (Chipre) sin destino conocido, y el mando militar también lo llamó una travesía “rutinaria”. El buque es un destructor de la clase Arleigh Burke con capacidad de lanzamiento de misiles teledirigidos que se encontraba en Chipre desde el viernes.

(Fuente: Agencias)

¿Quién está detrás del nuevo ataque químico en Siria?

(SOS).- Se trata del enésimo ataque químico de la guerra en Siria. El enésimo ataque que quedará sin castigo. Son al menos 100 las personas asesinadas el sábado en Duma, el último bastión extremista de Guta Oriental, pero el número podría aumentar.

Desde hace algún tiempo se hablaba de un posible ataque con armas no convencionales, pero organizado por los mal llamados rebeldes.

El Ministro de Defensa ruso había advertido repetidamente que algunas facciones yihadistas estaban organizando un ataque químico para culpar al Gobierno sirio. ¿Una paranoia que se ha convertido en realidad? Imposible decirlo.

Fuentes hostiles a las autoridades de Damasco, como el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, culparon directamente al presidente Bashar al Assad. Una hipótesis como cualquier otra en esta guerra donde todo es posible pero nada es verificable.

Tras la noticia del ataque químico, la portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Heather Nauert, dijo ayer que “si se confirman, estas informaciones son horribles y exigen una respuesta inmediata de la comunidad internacional”.

Nauert subrayó que Rusia, como aliado de Siria, “es responsable en última instancia de estos brutales ataques”.

Sin embargo, el Ejército ruso desmintió las denuncias. Se trata de “acusaciones fabricadas”, aseguró el teniente general Yuri Yevtushenko.

“Una vez sea liberada la ciudad de Duma de los milicianos, nos declaramos dispuestos a enviar inmediatamente a nuestros especialistas”, añadió el jefe del Centro de Reconciliación ruso en Siria, quien indicó además que sus expertos en radiaciones químicas y biológicas “recogerán datos que confirmarán que esas declaraciones son fabricadas”.

“El objetivo de estas falsas conjeturas, totalmente infundadas, es proteger a los terroristas y a la oposición radical que rechaza un arreglo político y, al mismo tiempo, intentar justificar posibles ataque militares desde el exterior”, destacó la Cancillería rusa en un comunicado.

La respuesta no se hizo esperar. Un ataque con misiles causó en la madrugada de este lunes 14 muertos en la base aérea T4, próxima a Palmira, según informaron medios de comunicación sirios, que responsabilizaron en un primer momento a Estados Unidos del bombardeo.

El Pentágono negó haber llevado a cabo ninguna operación militar en Siria “por ahora”, a pesar de la amenaza del presidente Donald Trump de golpear a las autoridades de Damasco por el presunto ataque químico registrado el sábado en Duma.

Moscú acusó finalmente de la operación a Israel, que ya había atacado el mismo aeródromo militar el pasado mes de febrero, en represalia por la infiltración de un dron en su espacio aéreo.

“Dos F-15 de Israel atacaron la base entre las 3.25 y las 3.53 con ocho misiles de crucero disparados desde el espacio aéreo libanés, sin llegar a entrar en el espacio sirio. Cinco de los misiles fueron interceptados por la defensa aérea siria, pero los tres restantes impactaron en la base”, señaló el Ministerio de Defensa ruso.

El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguei Lavrov, aseveró hoy que el ataque supone “un paso muy peligroso”. “Espero al menos que así lo entiendan Estados Unidos y aquellos países que participan en la coalición que encabeza”, advirtió en una conferencia de prensa en Moscú.

“Nuestros expertos militares que han visitado el lugar del ataque en Duma no han hallado restos de gas de cloro ni de ninguna otra sustancia química utilizada contra civiles”, concluyó.

Por su parte, el Gobierno sirio negó rotundamente el ataque con armas no convencionales y afirmó que es “el mismo cuento aburrido”.

“Las denuncias del uso de sustancias químicas en Duma son un intento de impedir el avance del Ejército”, insistió.

Sin ninguna confirmación independiente hasta ahora del ataque con armamento letal prohibido, la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas, vinculada a la ONU, ya está investigando los hechos.

Sin esperar a los resultados, Trump ha dado por hecha de nuevo la responsabilidad de las autoridades de Damasco.

La historia de los ataques con sustancias químicas en Siria nos enseña una cosa: debemos ser cautos al señalar a los culpables.

Vimos esto con el ataque de 2013 en Guta y, finalmente, con el de Jan Sheijun, cuyo aniversario transcurrió tranquilamente unos días atrás.

En ambos casos, el primero en ser acusado fue el propio Bashar al Assad. El tiempo y algunas valientes investigaciones periodísticas han demostrado que la realidad era diferente.

Los ataques químicos en esta guerra a menudo se han usado como una línea roja que no hay que cruzar. Sucedió en 2013 y luego en 2017. En ambos casos, Al Assad tuvo más desventajas que ganancias con este tipo de acciones.

Supongamos por un momento que el presidente sirio haya usando armas químicas en Duma. ¿Cuáles son los pros? En Guta Oriental, el Gobierno sirio ha ganado y eliminado a la mayoría de los extremistas en poco más de un mes. Los únicos que quedan son los yihadistas de Jaish al Islam. ¿De qué sirve usar armas químicas cuando has ganado no solo una batalla sino ahora también la guerra? De nada.

Si el Ejército Árabe Sirio realmente hubiera usado armas químicas, además de una gran masacre, habría cometido un grave error estratégico.

No se sabe con certeza quién llevó a cabo esta acción salvaje. Es difícil echarle la culpa al Gobierno o a las facciones armadas sin caer en la propaganda de unos u otros.

Los hechos ocurridos en estos años son numerosos y no es fácil tener certezas. La única, que nos gustaría subrayar, es que no solo Bashar al Assad posee armas químicas. Y, al menos sobre el papel, las eliminó todas en 2013.

En el caos sirio, fruto primero de la guerra y luego de la expansión de las huestes del Estado Islámico, cualquiera tiene depósitos de armas químicas. Es el caso del Frente al Nusra, filial de Al Qaeda en Siria, y el de otras facciones yihadistas.

En los túneles excavados por los terroristas de Guta se ha encontrado de todo: cargas de mortero, mapas del centro de Damasco y también materiales para preparar armas químicas. En un vídeo publicado por Sama TV el pasado 4 de abril, se aprecian diferentes materiales, incluido el cloro proveniente de Alemania, para producir armas no convencionales.

En multitud de ocasiones, los mal llamados rebeldes han usado armas químicas en Siria. La lista es muy larga. Pero por poner solo un ejemplo, el grupo Jaish al Islam, la misma facción armada que controla hoy la ciudad de Duma, usó el 8 de abril de 2016 un gas contra los kurdos en Alepo. Los expertos dicen que quizás se tratara de Sarin.

¿Quién usó el gas en Duma? Nadie puede decirlo con certeza hoy. Y tal vez ni siquiera mañana.

Ciertamente, cuando se trata de armas químicas en Siria, es bueno ser extremadamente prudente.

El Consejo de Seguridad de la ONU tiene previsto reunirse de urgencia este mismo lunes para analizar la situación en Siria, tras el presunto ataque químico.

Tanto las autoridades sirias como Rusia e Irán han negado el uso de armas prohibidas en Duma.

Los países occidentales están recopilando imágenes por satélite, vídeos y testimonios de las víctimas para presentarlos como prueba ante Naciones Unidas.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, y Trump intercambiaron información el domingo para confirmar el uso de armas químicas en Siria y coordinar sus acciones en la reunión del Consejo de Seguridad, según informó el palacio del Elíseo en un comunicado.

(Fuente: Gli Occhi della Guerra / Agencias)

Siria exige a Turquía que retire sus tropas de su territorio

(SOS).- El Gobierno sirio exigió este lunes a Turquía que retire sus tropas de inmediato de su territorio, después de que el Ejército turco tomara el control de la ciudad siria de Afrin, en el noroeste del país árabe.

Las autoridades sirias realizaron esta petición en dos cartas enviadas por su Ministerio de Exteriores a la Secretaría General y el Consejo de Seguridad de la ONU.

“Al mismo tiempo que la República Árabe de Siria condena la ocupación turca y sus crímenes insta a las fuerzas turcas invasoras a retirarse de inmediato del suelo sirio que ocupan”, señaló Exteriores en las citadas misivas.

El Gobierno de Damasco también solicitó al Consejo de Seguridad que “asuma su responsabilidad para detener estos ataques y trabaje para la retirada inmediata de las fuerzas turcas del territorio sirio”.

El ministerio dijo que la ocupación turca de la ciudad de Afrin “es un acto ilegal que contradice los principios y la Carta de la ONU”.

Asimismo, denunció que miles de civiles han muerto y resultado heridos, mientras que decenas de miles han sido obligados a desplazarse de sus casas en Afrin.

El Gobierno sirio aseguró que las fuerzas turcas llevan a cabo “una política de limpieza étnica” y han saqueado las propiedades de los ciudadanos y destruido sus casas, además de arrestar a muchos en centros de detención, lo que “contraviene la ley humanitaria internacional”.

Recordó que todas las resoluciones del Consejo de Seguridad sobre Siria defienden la preservación de su integridad territorial y de su pueblo, y el respeto a su soberanía.

Sin embargo, “el régimen de (Recep Tayyip) Erdogan no solo ha violado las normas más básicas de buena vecindad sino que amenaza con ocupar más partes de Siria en las provincias de Alepo, Al Raqa y Hasaka”, apuntó el Ministerio de Exteriores.

En su opinión, “estas políticas (turcas) no pueden separarse de la agresión continua de Estados Unidos y su coalición ilegal contra la soberanía de Siria y la unidad de su territorio y su pueblo”.

El Gobierno sirio advirtió de que estas prácticas no solo amenazan las vidas de civiles y la integridad de Siria, sino que también prolongan la guerra “para servir al terrorismo y sus patrocinadores y amenazan la paz y la seguridad en la región y el mundo”.

Por su parte, el presidente de Turquía anunció este lunes que su operación militar contra las fuerzas kurdas no terminará con la toma de la ciudad de Afrin, sino que continuará por todo el norte de Siria e incluso en Irak.

“Hemos terminado la parte más importante de la operación Rama de Olivo, al entrar en la ciudad de Afrín. Ahora continuará hasta Manbech, Kobani, Tel Abiad y Ras al Ain”, enumeró Erdogan.

Además, las tropas turcas podrían lanzar en “cualquier noche” una ofensiva en las montañas de Sinyar, en el noroeste de Irak.

“Hemos cambiado nuestro concepto de lucha antiterrorista: ahora vamos a los lugares donde ellos tienen sus raíces”, aseveró el presidente turco durante un discurso ante representantes de la Judicatura en Ankara.

Respecto a la toma de Afrin, Erdogan explicó que todavía falta “limpiar la zona de explosivos”.

“Estados Unidos está profundamente preocupado por los informes que han llegado desde la ciudad de Afrin en las últimas 48 horas”, declaró ayer mismo el Departamento de Estado mediante un comunicado.

El avance de las tropas turcas, que con ayuda de grupos rebeldes proclamaron este domingo la toma de la urbe, ha provocado la huida de más de 98.000 personas, según estimaciones de la ONU.

“Esta situación se suma a la ya de por sí preocupante situación en la región, con las Naciones Unidas informando de cientos de miles de desplazados, que ahora necesitarán refugio y otro tipo de asistencia para cubrir sus necesidades básicas”, lamentó el Gobierno estadounidense.

El Departamento de Estado también denunció que la toma de la ciudad ha provocado una ola de “saqueos”, por lo que llamó a todas las partes implicadas a “permitir el acceso a las organizaciones de ayuda humanitaria” y a “desarrollar” un programa para el retorno “voluntario y seguro” de todos aquellos que lo deseen.

El pasado 20 de enero, Turquía lanzó una ofensiva en la región siria de Afrin ante la presencia de las Unidades de Protección del Pueblo (YPG), que hasta ese momento habían centrado sus esfuerzos en combatir la presencia del Estado Islámico en el país árabe.

El Pentágono reconoció la semana pasada que numerosos combatientes kurdos estaban abandonando su puesto en las filas de la coalición internacional lidera por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y que tiene por objetivo la lucha contra la organización extremista, lo que está ralentizando la derrota de los yihadistas.

(Fuente: Agencias)