Siria acusa a la coalición de usar bombas de fósforo blanco en Al Raqa

(SOS).- El Gobierno de Siria ha denunciado ante Naciones Unidas la utilización por parte de la coalición internacional liderada por Estados Unidos de bombas de fósforo blanco durante los ataques en la ciudad de Al Raqa, que en las últimas horas han dejado numerosos civiles muertos.

“Los bombardeos sistemáticos de los barrios y viviendas de los civiles, la destrucción del hospital estatal de Al Raqa y el uso prohibido de fósforo blanco por parte de los aviones de la coalición internacional son una violación indignante del derecho Internacional”, ha señalado en un comunicado.

El Ministerio de Exteriores sirio ha recordado que estos bombardeos se suman “a la serie de crímenes cometidos por la coalición contra las personas inocentes en provincias y ciudades sirias”.

Exteriores también ha urgido al Consejo de Seguridad de la ONU a “cumplir sus obligaciones para garantizar la paz y la seguridad” y ha llamado a todos los países a “observar las resoluciones del Consejo de Seguridad sobre la lucha contra el terrorismo”.

Por su parte, la ONU ha lamentado que los ataques a la ciudad siria de Al Raqa estén provocando una “asombrosa” pérdida de vidas civiles.

La coalición internacional liderada por Estados Unidos ha informado que ha matado “involuntariamente” al menos a 624 civiles en ataques contra miembros del Estado Islámico en Siria e Irak entre agosto de 2014 y julio de 2017. En ese período de tiempo, ha realizado un total de 22.983 acciones de combate.

Además, la coalición antiterrorista ha reconocido haber usado fósforo blanco en sus operaciones militares, pero no ha dado detalles de la cantidad o del empleo concreto. “La coalición hace un uso apropiado de las municiones para contener a los francotiradores del Estado Islámico y que la población civil pueda alcanzar zonas seguras”, ha declarado.

Cabe apuntar que el fósforo blanco es una sustancia prohibida por la Convención de Armas Químicas del 13 de enero de 1993 al considerar que su alcance es indiscriminado.

(Fuente: Agencias)

Dos ataques de la coalición matan a al menos 16 civiles en Siria

(SOS).- Al menos seis personas fallecieron y diez resultaron heridas después de que la coalición antiterrorista liderada por Estados Unidos realizara ayer un ataque aéreo contra la localidad siria de Abu Kamal, en la provincia de Deir ez-Zor.

Según la prensa local, fueron bombardeados un hospital y un club deportivo de Abu Kamal.

El día anterior, murieron al menos 10 personas, incluidos cinco menores, en otro ataque de la coalición contra la ciudad de Al Mayadin, también en la provincia de Deir ez-Zor.

La coalición internacional negó este domingo que sus aviones bombardearan durante la jornada del sábado la zona de Al Mayadin.

“Actualmente nuestros registros confirman que la coalición no realizó ataques cerca de Al Mayadin, en Siria, el 29 de julio”, explicó un portavoz militar en declaraciones a la prensa.

Estados Unidos lidera una coalición internacional contra el Estado Islámico en la que participan más de 70 naciones y que realiza ataques aéreos en Siria e Irak desde 2014.

Sus operaciones en territorio sirio, sin embargo, no están autorizadas por el Gobierno de Damasco ni fueron avaladas por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

El Ministerio de Asuntos Exteriores sirio remitió este fin de semana dos cartas a la ONU denunciando la muerte de civiles en los bombardeos de la coalición estadounidense.

(Fuente: Agencias)

Alepo: el Ejército sirio avanza en los barrios rebeldes. La tragedia de los civiles que huyen

Alepo (AsiaNews).- En las últimas 48 horas, por lo menos 4 mil civiles han huido de Alepo este al oeste, en el sector occidental bajo el control del gobierno. Y todos ellos cuentan las mismas historias, que ningún oído humano va a querer escuchar. Son historias de destrucción, escombros, hambre, falta de medicamentos, terror y la prohibición absoluta por parte de los fundamentalistas islámicos para salir, para escapar o simplemente ponerse a cubierto. Ante los micrófonos de la enviada de la televisión estatal siria, todos los fugitivos dijeron ser utilizados “como escudos humanos”.

En el sector oriental de Alepo, la segunda ciudad más grande del país, hace un tiempo capital económica y comercial, las zonas controladas por los rebeldes (y grupos yihadistas) se han convertido en una enorme prisión para los civiles. Y sólo hay 20 médicos para una población de alrededor de 250 mil personas.

Una señora, entre lágrimas, dijo que los niños son los más afectados y que “la infancia está muerta en Alepo este”. Añadió que la gente no tiene más lágrimas que derramar y “ahora deberán volver a vivir, pero no saben por dónde empezar a hacerlo”.

Alepo es la ciudad mártir por excelencia. No hay una ciudad en la historia moderna que haya conocido durante tanto tiempo un destino de sufrimiento, de cerco, de bombardeos cruzados, en un contexto de indiferencia absoluta, excepto unas pocas (y tímidas) excepciones, por parte del mundo. Una realidad de escombros, de personas privadas de su humanidad, de los requisitos mínimos de dignidad y derechos.

Mientras se están intercambiando acusaciones sobre la responsabilidad de estos hechos, las víctimas no quieren saber quién es el culpable; lo que quieren es que esto termine tan pronto como sea posible. No pueden entender cómo una parte del mundo puede apoyar a los terroristas, quienes les han segregado y obligado a permanecer bajo las bombas, usándolos como escudos humanos. Al mismo tiempo, no logran entender cómo otra parte del mundo puede apoyar a los que les bombardean para liberarlos de sus captores.

Sin duda, ellos están pagando el precio más alto en términos de vidas humanas y destrucción, en heridas y privación, miseria, frío, hambre y dolor.

Un usuario escribió recientemente en una página de Facebook creada precisamente para apoyar a las personas desplazadas en el interior de la ciudad: “Alepo y su martirio permanecerán para siempre como una mancha indeleble en la conciencia de la humanidad. Como el lugar donde la solidaridad ha sido enterrada, donde la humanidad está muerta, donde todas las consignas de libertad y los derechos humanos han perdido su significado, y donde surgen por lo que se han convertido: palabras vacías, espejismo, ilusión”.

En Alepo Oeste, la solidaridad está en su punto más alto entre la gente común, las organizaciones de la sociedad civil y las organizaciones benéficas. Cristianos y musulmanes, todos sin distinción, colaboran con el gobierno para dar una acogida digna a los hermanos salvados del infierno.

En Hananu, en el sector oriental, la lucha ha sido feroz; los militantes islámicos en la zona se han replegado hacia el sur. La televisión estatal siria ha transmitido grabaciones de las conversaciones que tuvieron lugar entre los fundamentalistas a la fuga, que traicionan su estado de “colapso”.

En los archivos de audio surgen acusaciones e insultos intercambiados entre las diversas facciones yihadistas, con sonidos especialmente dirigidos a las facciones pro-turcas. En una grabación surgen duras acusaciones contra “los que se han retirado al interior septentrional, a cambio de 250 dólares cada uno”. Sin embargo, cualquiera que mire a un mapa se da cuenta de que el este de Alepo está completamente rodeado y que ningún combatiente tiene forma de escapar. A menos que, de ser cierto lo que se dijo en las grabaciones, haya una manera de salir no declarada alentada por parte del gobierno.

Lo que está ocurriendo en Alepo este no es una derrota, no es una retirada sino un verdadero colapso de las fuerzas de resistencia fundamentalistas, que ahora ya no tienen una salida. Una situación que se ha agravado especialmente después de la caída del distrito de Hay el Sekhour, ahora bajo el control del Ejército sirio según ha confirmado la agencia de noticias oficial Sana.

Según fuentes fidedignas, los combatientes turcomanos habían salido de la ciudad para unirse y luchar junto al ejército turco en la operación “Escudo del Éufrates”, que ha permitido a Ankara invadir una zona de Alepo.

El ejército turco pretende ocupar el Bab, para después lanzar un ataque a Membej; la fuerza aérea siria ha evitado, sin embargo, esta avanzada, bombardenado la semana pasada por primera vez las fuerzas de ocupación turcas en territorio sirio. En la incursión murieron tres soldados de Ankara, en una clara advertencia de Damasco, y por consiguiente también de Moscú, sobre los límites más allá de los cuales el avance de los turcos podría conducir a una guerra abierta entre Damasco, Teherán, Moscú y Ankara.