El Ejército recupera el control de 14 localidades en el noroeste de Siria

(SOS).- Las fuerzas gubernamentales sirias recuperaron hoy el control de catorce localidades en el sur y el este de la provincia de Idlib (noroeste del país), tras intensificar los bombardeos en esa área.

Algunas de las poblaciones retomadas por el Ejército sirio son Ayaz, Jirbet Abu Ania, Jirbet Yashut, Abu Tahiha, Farya, Al Daudia, Abu Alich y Yeb al Qasab.

La aviación siria y la rusa aumentaron los ataques en esa parte de la provincia, lo que obligó a la alianza Hayat Tahrir al-Sham, antiguo Frente al-Nusra y filial de Al Qaeda, a replegarse de esas localidades.

Con este avance, las tropas gubernamentales y sus aliados dominan casi totalmente la frontera entre el sureste de Idlib y el noreste de la vecina región de Hama.

Además, cortan el camino a los miembros del Estado Islámico, presentes en algunos pueblos del noreste de Hama, para que no se infiltren en Idlib.

Los efectivos del Ejército sirio, comandados por el general Suheil Hasan, se sitúan ahora a 11 kilómetros del aeropuerto militar de Abu Duhur, en poder de Hayat Tahrir al-Sham y otras facciones, que es el objetivo principal de esta ofensiva.

Las fuerzas gubernamentales iniciaron las operaciones en Idlib y en Hama el pasado 22 de octubre.

Casi toda la provincia de Idlib están en poder del antiguo Frente al-Nusra y de otros grupos armados.

A finales de diciembre, el general Hasan asumió el mando de la campaña militar en Idlib, tras haber derrotado a las huestes de Abu Bakr al-Baghdadi en la urbe de Deir ez-Zor y a los combatientes de otras facciones en la ciudad de Alepo.

Por otra parte, las tropas gubernamentales sirias consiguieron romper el cerco impuesto desde hace una semana por grupos extremistas a una base militar de vehículos blindados en la ciudad de Harasta, al este de Damasco.

El Ejército sirio también logró recuperar el control de los molinos de harina situados cerca del acuartelamiento.

(Fuente: Agencias)

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El Ejército sirio da un ultimátum a los rebeldes que se encuentran cerca de los Altos del Golán

(SOS).- El Ejército sirio y las milicias aliadas a Damasco han dado un ultimátum a los rebeldes que se encuentran en los alrededores del monte Hermon, cerca de la frontera con Israel y Líbano.

“Les han dado 72 horas para rendirse, con los combatientes yendo a Idlib o firmando un acuerdo si quieren quedarse”, ha dicho Ibrahim al-Yebaui, oficial rebelde del llamado Ejército Libre Sirio (ELS) al tanto de la situación.

Otro oficial rebelde citado por las agencias internacionales de noticias ha señalado, bajo condición de anonimato, que las autoridades sirias han exigido que “se rindan o se enfrenten a una solución militar”.

Los rebeldes se encuentran rodeados en Beit Yin, su bastión principal en la zona, tras perder el control de varias colinas estratégicas durante esta semana, tras cerca de dos meses de enfrentamientos armados.

El partido-milicia chií libanés Hezbolá, aliado de las tropas gubernamentales sirias, ha afirmado que los rebeldes han aceptado negociar los términos de su rendición, asegurando que las negociaciones para su evacuación han comenzado.

El Ejército sirio ha usado en el pasado tácticas similares para evacuar a los combatientes rebeldes de las zonas que controla tras imponer cercos y lanzar ataques aéreos contra las mismas.

El Gobierno de Israel, al que Siria acusa de apoyar a los grupos armados rebeldes, ha mostrado su preocupación por el creciente peso de Irán en los Altos del Golán y ha aumentado sus ataques contra posiciones del Ejército sirio y las milicias aliadas en el interior del país árabe.

Por otra parte, antiguos miembros de la facción de Al Qaeda en Siria han derribado este martes un avión de la Fuerza Aérea de Siria en la provincia de Hama, en el oeste del país árabe, acabando con la vida del piloto.

Una fuente militar ha indicado que este incidente se ha producido en el marco de “una operación a gran escala” contra los ex combatientes del Frente al-Nusra para echarles del eje que forman Hama y la vecina Idlib.

Los milicianos islamistas han confirmado el derribo del avión gubernamental sirio y han asegurado que están buscando a un segundo piloto que habría sobrevivido al impacto.

Hama ha sido escenario de fuertes bombardeos de la aviación siria y rusa. En las últimas semanas, decenas de extremistas han muerto a causa de estos intensos ataques aéreos.

(Fuente: Agencias)

La base aérea de Deir ez-Zor vuelve a estar operativa tras la ruptura del asedio

(SOS).- Los primeros aviones aterrizaron este lunes en el aeropuerto militar de Deir ez-Zor, en el noreste de Siria, tras la ruptura hace poco más de una semana del cerco impuesto por el Estado Islámico a las fuerzas gubernamentales.

Según ha informado la prensa local, dos aparatos de la Fuerza Aérea Siria aterrizaron en el aeropuerto, situado en el noreste de la ciudad de Deir ez-Zor, capital de la provincia homónima. La pista de la base militar llevaba casi un año sin poder ser utilizada.

Los aviones portaban equipamiento para las tropas destacadas en la zona que se enfrentan a los extremistas.

El pasado 9 de septiembre, el Ejército sirio rompió el cerco de más de tres años que la organización radical suní imponía a la base aérea.

La ofensiva de los efectivos gubernamentales contra el Estado Islámico en la provincia de Deir ez-Zor comenzó el pasado día 2 y fue lanzada en dos frentes desde la vecina Homs, donde las tropas sirias también han ganado terreno recientemente a los yihadistas.

Hoy, el Ejército sirio sirio y sus aliados cruzaron el río Éufrates en Deir ez-Zor, concretamente entre Al Yafra y Huwiyet Saqr, lo que sitúa a las tropas leales a Damasco frente a frente con los rebeldes de las FDS, una coalición de milicias kurdo-árabes apoyadas por Estados Unidos. Un choque entre las fuerzas sirias y las tropas aliadas de los estadounidenses elevaría la tensión entre Washington y el Gobierno de Bashar al-Assad.

La ONU anunció el domingo el fin de los suministros aerotransportados lanzados en paracaídas tras la apertura de un corredor controlado por el Ejército sirio, incluida una carretera que comunica Damasco con Deir ez-Zor.

La provincia de Deir ez-Zor es uno de los últimos feudos de los milicianos vestidos de negro en Siria, después de que el grupo islamista haya perdido parte de sus dominios en Al Raqa, en el noreste del país.

(Fuente: Agencia)

Las fuerzas gubernamentales se disponen a cercar al Estado Islámico en Siria

(SOS).- El Ejército sirio y sus aliados han logrado nuevos avances este lunes en una zona desértica de Siria en una maniobra para cercar los focos de resistencia que mantiene el Estado Islámico en el país.

Las fuerzas gubernamentales han tomado varias localidades cercanas a Al Koum, en el noreste de la provincia de Homs, han informado fuentes militares.

Este avance reduce a 25 kilómetros la zona bajo control del grupo radical sunita entre Al Koum y Al Sukhna hacia el sur, que fue tomada por los soldados sirios el sábado.

De lograr cerrar ese área, los yihadistas estarían rodeados en un territorio de 8.000 kilómetros cuadrados hacia el oeste, quedando aproximadamente en el centro de la provincia de Homs.

El Ministerio de Defensa ruso ha indicado que ha participado en la ofensiva asesorando en el traslado de tropas por aire hacia el norte de Al Koum el sábado.

El Estado Islámico está perdiendo territorios en Siria desde dos frentes. Contra el ELS, respaldado por Estados Unidos y liderado por las milicias kurdas YPG, trata de mantener la ciudad de Al Raqa, principal bastión de la organización extremista. Y presionando desde el oeste, el Ejército sirio, apoyado por Rusia e Irán, ha avanzado hasta la provincia de Deir ez-Zor, desde la región de Al Raqa.

Sin embargo, las huestes de Abu Bakr al-Baghdadi todavía dominan la mayor parte de Deir ez-Zor, en la frontera con Irak. Las fuerzas gubernamentales controlan algunos enclaves en la ciudad y una base militar cercana.

(Fuente: Agencias)

Alepo: el Ejército sirio avanza en los barrios rebeldes. La tragedia de los civiles que huyen

Alepo (AsiaNews).- En las últimas 48 horas, por lo menos 4 mil civiles han huido de Alepo este al oeste, en el sector occidental bajo el control del gobierno. Y todos ellos cuentan las mismas historias, que ningún oído humano va a querer escuchar. Son historias de destrucción, escombros, hambre, falta de medicamentos, terror y la prohibición absoluta por parte de los fundamentalistas islámicos para salir, para escapar o simplemente ponerse a cubierto. Ante los micrófonos de la enviada de la televisión estatal siria, todos los fugitivos dijeron ser utilizados “como escudos humanos”.

En el sector oriental de Alepo, la segunda ciudad más grande del país, hace un tiempo capital económica y comercial, las zonas controladas por los rebeldes (y grupos yihadistas) se han convertido en una enorme prisión para los civiles. Y sólo hay 20 médicos para una población de alrededor de 250 mil personas.

Una señora, entre lágrimas, dijo que los niños son los más afectados y que “la infancia está muerta en Alepo este”. Añadió que la gente no tiene más lágrimas que derramar y “ahora deberán volver a vivir, pero no saben por dónde empezar a hacerlo”.

Alepo es la ciudad mártir por excelencia. No hay una ciudad en la historia moderna que haya conocido durante tanto tiempo un destino de sufrimiento, de cerco, de bombardeos cruzados, en un contexto de indiferencia absoluta, excepto unas pocas (y tímidas) excepciones, por parte del mundo. Una realidad de escombros, de personas privadas de su humanidad, de los requisitos mínimos de dignidad y derechos.

Mientras se están intercambiando acusaciones sobre la responsabilidad de estos hechos, las víctimas no quieren saber quién es el culpable; lo que quieren es que esto termine tan pronto como sea posible. No pueden entender cómo una parte del mundo puede apoyar a los terroristas, quienes les han segregado y obligado a permanecer bajo las bombas, usándolos como escudos humanos. Al mismo tiempo, no logran entender cómo otra parte del mundo puede apoyar a los que les bombardean para liberarlos de sus captores.

Sin duda, ellos están pagando el precio más alto en términos de vidas humanas y destrucción, en heridas y privación, miseria, frío, hambre y dolor.

Un usuario escribió recientemente en una página de Facebook creada precisamente para apoyar a las personas desplazadas en el interior de la ciudad: “Alepo y su martirio permanecerán para siempre como una mancha indeleble en la conciencia de la humanidad. Como el lugar donde la solidaridad ha sido enterrada, donde la humanidad está muerta, donde todas las consignas de libertad y los derechos humanos han perdido su significado, y donde surgen por lo que se han convertido: palabras vacías, espejismo, ilusión”.

En Alepo Oeste, la solidaridad está en su punto más alto entre la gente común, las organizaciones de la sociedad civil y las organizaciones benéficas. Cristianos y musulmanes, todos sin distinción, colaboran con el gobierno para dar una acogida digna a los hermanos salvados del infierno.

En Hananu, en el sector oriental, la lucha ha sido feroz; los militantes islámicos en la zona se han replegado hacia el sur. La televisión estatal siria ha transmitido grabaciones de las conversaciones que tuvieron lugar entre los fundamentalistas a la fuga, que traicionan su estado de “colapso”.

En los archivos de audio surgen acusaciones e insultos intercambiados entre las diversas facciones yihadistas, con sonidos especialmente dirigidos a las facciones pro-turcas. En una grabación surgen duras acusaciones contra “los que se han retirado al interior septentrional, a cambio de 250 dólares cada uno”. Sin embargo, cualquiera que mire a un mapa se da cuenta de que el este de Alepo está completamente rodeado y que ningún combatiente tiene forma de escapar. A menos que, de ser cierto lo que se dijo en las grabaciones, haya una manera de salir no declarada alentada por parte del gobierno.

Lo que está ocurriendo en Alepo este no es una derrota, no es una retirada sino un verdadero colapso de las fuerzas de resistencia fundamentalistas, que ahora ya no tienen una salida. Una situación que se ha agravado especialmente después de la caída del distrito de Hay el Sekhour, ahora bajo el control del Ejército sirio según ha confirmado la agencia de noticias oficial Sana.

Según fuentes fidedignas, los combatientes turcomanos habían salido de la ciudad para unirse y luchar junto al ejército turco en la operación “Escudo del Éufrates”, que ha permitido a Ankara invadir una zona de Alepo.

El ejército turco pretende ocupar el Bab, para después lanzar un ataque a Membej; la fuerza aérea siria ha evitado, sin embargo, esta avanzada, bombardenado la semana pasada por primera vez las fuerzas de ocupación turcas en territorio sirio. En la incursión murieron tres soldados de Ankara, en una clara advertencia de Damasco, y por consiguiente también de Moscú, sobre los límites más allá de los cuales el avance de los turcos podría conducir a una guerra abierta entre Damasco, Teherán, Moscú y Ankara.