Conflicto en Yemen. Denuncian la muerte de 1.400 niños desde marzo de 2015

(Agencias).- Desde marzo de 2015, cuando comenzó en Yemen la intervención de la coalición árabe liderada por Arabia Saudita, alrededor de 1.400 niños murieron y cerca de 2.140 resultaron heridos como consecuencia del conflicto armado, según denunció el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en un comunicado remitido a la Agencia Fides. La organización humanitaria teme que las cifras reales sean “mucho mayores”, en la medida en que no tiene acceso a toda la información.

En su nota, la agencia de la ONU también alertó sobre la imposibilidad de utilizar las 2.000 escuelas del país, ya que han sido destruidas o dañadas seriamente, o porque las están utilizando como refugios para los desplazados o por razones militares.

Según fuentes locales, hace unos días un bombardeo cerca de una escuela primaria en la ciudad de Naham causó la muerte de tres niñas y de un profesor, además de cinco combatientes hutíes que se encontraban en un vehículo en frente del centro educativo.

“Las escuelas deberían ser zonas de paz en todo momento, un santuario donde los niños puedan aprender, crecer, jugar y estar a salvo”, señaló UNICEF. Pero los pequeños, “en lugar de aprender, están asistiendo a muerte, guerra y destrucción”.

En este sentido, la agencia de la ONU instó a todas las partes del conflicto bélico, así como a aquellos actores con influencia, a proteger en todo momento a la infancia y poner fin a los ataques contra infraestructuras civiles básicas, “conforme a las obligaciones dentro del Derecho Internacional Humanitario”.

La guerra en Yemen comenzó en 2014, pero se recrudeció tras la intervención de la coalición militar capitaneada por Riad a favor del presidente Abdo Rabu Mansur Hadi, al que se enfrentan los rebeldes hutíes (chiíes), aliados al exmandatario Ali Abdalá Saleh.

Anuncios

Yemen/Adén – Las autoridades desmantelan una célula yihadista del Estado Islámico

Adén (AsiaNews/Agencias).- Las autoridades de Yemen desmantelaron recientemente una célula yihadista atribuible al Estado islámico (Daesh, por su acrónimo en árabe), operativa en Adén y responsable de una serie de atentados que ensangrentaron la metrópoli meridional del país a lo largo de 2016. En el marco del operativo, la Policía requisó pistolas con silenciador y cartas enviadas por los líderes de Daesh en Siria e Irak.

Las fuerzas del orden arrestaron a ocho presuntos milicianos del autoproclamado Califato, que estaban activos en la ciudad portuaria del sur de Yemen y que habían protagonizado ataques contra edificios y destacamentos de la Seguridad local.

En el contexto de otro operativo, el Ejército gubernamental también requisó cuatro toneladas de explosivos en Chehr, una pequeña ciudad en la región de Hadramaut, en el sur de Arabia, situada en el este Yemen. Fueron arrestadas cinco personas que se proponían planificar “atentados terroristas”.

En el último período, el Estado islámico y al Qaeda de la Península arábiga (AQPA) se han aprovechado de la guerra civil, que enfrenta al gobierno -exiliado en Arabia Saudita durante largo tiempo y que ahora tiene su sede en Adén- con las milicias rebeldes chiitas Houthi -que controlan la capital, Saná-,  para incrementar su influencia y expandir su control sobre el territorio, sobre todo hacia el sur y el sudeste. En particular, son las milicias de Daesh las que parecen haber obtenido los mayores logros, ampliando su influencia hasta llegar incluso al centro del país.

Entre las acciones violentas que pueden ser atribuidas a los yihadistas del Estado Islámico, se contaría el asalto ocurrido el pasado 4 de marzo en el complejo de las Misioneras de la Caridad ubicado en Adén, en el cual murieron cuatro religiosas y 12 civiles. Durante el ataque, que jamás fue reivindicado oficialmente por ningún grupo, y del que al Qaeda se distanció al afirmar que no había sido responsable del mismo, también fue secuestrado el P. Tom Uzhunnalil, un misionero salesiano de origen indio.

La actual República de Yemen nació en 1990 tras la unificación de la República Árabe de Yemen (Yemen del Norte) y la República Popular Democrática de Yemen (Yemen del Sur). No obstante, los conflictos entre los chiitas (Yemen del Norte) y sunitas (Yemen del Sur) no cesaron después de la unión.

El pasado 25 de marzo de 2015, una coalición internacional dirigida por Arabia Saudita lanzó una serie de ataques aéreos contra las milicias rebeldes chiitas Houthi en Yemen, desencadenando un auténtico conflicto armado. Desde entonces, los combates se propagaron por todo el país.

A los incesantes bombardeos aéreos de las fuerzas de la coalición hay que añadir la batalla que libran en tierra las facciones rivales: por un los Houthi, grupo armado cuyos miembros son seguidores de la secta del islam chií denominada zaidí, aliados con los simpatizantes del ex presidente de Yemen, Ali Abdullah Saleh; por otro, las fuerzas contrarias a los Houthi, aliadas con el actual presidente, Abd Rabbu Mansour Hadi, y con la coalición dirigida por Arabia Saudita.

Hasta la fecha, ya han muerto más de siete mil personas, los heridos suman más de 37 mil y hay tres millones de desplazados.