Más de 100 muertos en un atentado contra un convoy de evacuados cerca de Alepo

(SOS).- Los 5.000 residentes evacuados el viernes de los pueblos chiíes de Fua y Kefraya, en la provincia siria de Idleb, fueron blanco ayer de un ataque suicida con coche bomba, que dejó más de un centenar de muertos y decenas de heridos.

La explosión se produjo en la zona de Al Rashidin, a las afueras de la la ciudad de Alepo, donde las víctimas estaban esperando a ser trasladadas a su destino final.

El vehículo que estalló es un cuatro por cuatro tipo pick-up y provocó una gran destrucción en los autobuses a bordo de los cuales los evacuados llegaron a Alepo y esperaban ser llevados al pueblo de Yebrin, cercano a la urbe.

La mayoría de las víctimas son niños y mujeres, de las familias evacuadas de Fua y Kefraya, que abandonaron sus hogares después de haber permanecido cercados durante más de dos años por varios grupos armados extremistas. El coche bomba se introdujo en la zona con el pretexto de entregar ayuda humanitaria.

Poco después de la explosión, se reanudó el proceso pactado de evacuación, tanto de los residentes de Fua y Kefraya, como de los 2.200 civiles y combatientes que salieron ayer de Madaya y que también se habían quedado a las afueras de Alepo.

Los vehículos que transportaban a los evacuados de Madaya emprendieron el camino desde la zona de Al Ramusa hacia la provincia de Idleb, controlada por los grupos armados rebeldes. Mientras que el convoy de Fua y Kefraya se dirigió a la ciudad de Alepo, en manos de las autoridades sirias.

La evacuación de civiles y milicianos de las poblaciones de Madaya, Fua y Kefraya tuvo lugar en aplicación de un acuerdo entre el Gobierno sirio y los rebeldes para pacificar estas localidades.

(Fuente: Agencias)

Anuncios

Conflicto en Yemen. Denuncian la muerte de 1.400 niños desde marzo de 2015

(Agencias).- Desde marzo de 2015, cuando comenzó en Yemen la intervención de la coalición árabe liderada por Arabia Saudita, alrededor de 1.400 niños murieron y cerca de 2.140 resultaron heridos como consecuencia del conflicto armado, según denunció el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en un comunicado remitido a la Agencia Fides. La organización humanitaria teme que las cifras reales sean “mucho mayores”, en la medida en que no tiene acceso a toda la información.

En su nota, la agencia de la ONU también alertó sobre la imposibilidad de utilizar las 2.000 escuelas del país, ya que han sido destruidas o dañadas seriamente, o porque las están utilizando como refugios para los desplazados o por razones militares.

Según fuentes locales, hace unos días un bombardeo cerca de una escuela primaria en la ciudad de Naham causó la muerte de tres niñas y de un profesor, además de cinco combatientes hutíes que se encontraban en un vehículo en frente del centro educativo.

“Las escuelas deberían ser zonas de paz en todo momento, un santuario donde los niños puedan aprender, crecer, jugar y estar a salvo”, señaló UNICEF. Pero los pequeños, “en lugar de aprender, están asistiendo a muerte, guerra y destrucción”.

En este sentido, la agencia de la ONU instó a todas las partes del conflicto bélico, así como a aquellos actores con influencia, a proteger en todo momento a la infancia y poner fin a los ataques contra infraestructuras civiles básicas, “conforme a las obligaciones dentro del Derecho Internacional Humanitario”.

La guerra en Yemen comenzó en 2014, pero se recrudeció tras la intervención de la coalición militar capitaneada por Riad a favor del presidente Abdo Rabu Mansur Hadi, al que se enfrentan los rebeldes hutíes (chiíes), aliados al exmandatario Ali Abdalá Saleh.