Unos 6.500 niños sirios vuelven a clase tras la reapertura de 23 escuelas en el este de Alepo

(SOS).- La actual situación en Alepo ha permitido la reapertura de 23 escuelas de enseñanza primaria, con el apoyo del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), haciendo que unos 6.500 niños vuelvan a clase en el este de la ciudad.

“La vuelta de los niños a la escuela es una de nuestras prioridades clave”, ha explicado la representante de UNICEF en Siria, Hanaa Singer, en un comunicado. “La escuela les proporciona la sensación de rutina que tanto necesitan, y les ofrece un lugar donde aprender, jugar, recuperarse y reconectar con su infancia”, ha añadido.

La organización humanitaria ha desarrollado un programa de aprendizaje intensivo, ha proporcionado material escolar y ha formado a profesores para ayudar a los niños desplazados a ponerse al día con su educación, ya que han perdido meses, incluso años, de clase a causa del conflicto.

En Idlib y en las zonas rurales del oeste de Alepo, UNICEF también ha distribuido las denominadas “escuelas en una maleta” y kits recreativos para 90 mil niños.

Además de la reapertura de escuelas en el este de la segunda ciudad más importante del país, ha lanzado una campaña urgente para informar a los menores y sus familias del peligro de los restos explosivos que no han sido detonados y que aún quedan por las calles.

Por otro lado, 35 mil niños han participado en actividades de apoyo psicosocial para ayudarles a recuperarse de los horrores que han vivido.

A pesar de todos estos esfuerzos, se estima que un total de 1,7 millones de niños en Siria continúan fuera de la escuela.

On 29 January 2017 in the Syrian Arab Republic, Seedra (left), 6, and her sister Baraa stand outside their school on the first day of the second semester at the Kheir eddine Al-Asadi School in Sakhoor neighbourhood of eastern Aleppo. The third floor of the school building sustained heavy damage during the fighting and remains unusable. Approximately 600 children are squeezed into classrooms on the remaining two floors. UNICEF and its partners are conducting rapid assessment of school conditions in East Aleppo. Of the 422 schools, 217 are either destroyed, damaged or inaccessible. As of 31 January 2017, UNICEF has supported the re-opening of 23 primary schools in the eastern parts of Aleppo city over the past weeks, allowing nearly 6,500 children to return to school. UNICEF has provided school supplies, developed an accelerated learning programme and trained teachers to help displaced children catch up on the months and years of education they have missed. Ten prefabricated classrooms were also set up. An urgent awareness-raising programme has been rolled out to inform children and families about the dangers of unexploded remnants of war. So far the programme has reached 50,000 children. Psychosocial support activities have been provided to 35,000 children in shelters and other locations, to help them recover from the horrors they lived through. UNICEF provided “schools in a box” and recreational kits to 90,000 children in Idlib and west rural Aleppo. UNICEF-supported professional development courses benefitted 280 teachers. “Getting children back to learning is one of our key priorities,” said Hanaa Singer, UNICEF Representative in Syria. “School provides children with a much needed sense of routine, and offers a place to learn, play, heal and reconnect with their childhood.” There is much more work to be done. An estimated 1.7 million children in Syria are currently out of school.

(Fuente: Agencia Fides / Agencias)

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Conflicto en Yemen. Denuncian la muerte de 1.400 niños desde marzo de 2015

(Agencias).- Desde marzo de 2015, cuando comenzó en Yemen la intervención de la coalición árabe liderada por Arabia Saudita, alrededor de 1.400 niños murieron y cerca de 2.140 resultaron heridos como consecuencia del conflicto armado, según denunció el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en un comunicado remitido a la Agencia Fides. La organización humanitaria teme que las cifras reales sean “mucho mayores”, en la medida en que no tiene acceso a toda la información.

En su nota, la agencia de la ONU también alertó sobre la imposibilidad de utilizar las 2.000 escuelas del país, ya que han sido destruidas o dañadas seriamente, o porque las están utilizando como refugios para los desplazados o por razones militares.

Según fuentes locales, hace unos días un bombardeo cerca de una escuela primaria en la ciudad de Naham causó la muerte de tres niñas y de un profesor, además de cinco combatientes hutíes que se encontraban en un vehículo en frente del centro educativo.

“Las escuelas deberían ser zonas de paz en todo momento, un santuario donde los niños puedan aprender, crecer, jugar y estar a salvo”, señaló UNICEF. Pero los pequeños, “en lugar de aprender, están asistiendo a muerte, guerra y destrucción”.

En este sentido, la agencia de la ONU instó a todas las partes del conflicto bélico, así como a aquellos actores con influencia, a proteger en todo momento a la infancia y poner fin a los ataques contra infraestructuras civiles básicas, “conforme a las obligaciones dentro del Derecho Internacional Humanitario”.

La guerra en Yemen comenzó en 2014, pero se recrudeció tras la intervención de la coalición militar capitaneada por Riad a favor del presidente Abdo Rabu Mansur Hadi, al que se enfrentan los rebeldes hutíes (chiíes), aliados al exmandatario Ali Abdalá Saleh.