Egipto reconoce que los países árabes estudian enviar tropas a Siria

(SOS).- El ministro de Asuntos Exteriores de Egipto, Sameh Shukri, reconoció ayer que los países árabes están discutiendo la posibilidad de enviar tropas a Siria a petición de Estados Unidos.

Shukri estimó que la idea de sustituir las fuerzas estadounidenses en Siria con tropas árabes “es un asunto discutible”.

El jefe de la diplomacia egipcia, que hizo estas declaraciones durante un seminario organizado por el diario oficial Al Ahram, aseguró que ese envío está siendo examinado por los responsables de los Estados árabes.

“Esta propuesta no está siendo discutida solo por los medios, sino también en discusiones y deliberaciones entre funcionarios de Estados para ver cómo podrían contribuir estas ideas a estabilizar Siria”, detalló Shukri.

El Ministerio de Exteriores egipcio aclaró por medio de un comunicado que estas declaraciones no implican que El Cairo pretenda participar en ese posible despliegue.

La cancillería recordó que Egipto, por sus reglamentos constitucionales, solo envía tropas al extranjero en operaciones de paz bajo el mandato de Naciones Unidas.

Las declaraciones se Shukri “no deben ser sacadas de contexto” y fueron una respuesta a una pregunta sobre la credibilidad de los rumores acerca de la petición de Estados Unidos para que se manden fuerzas árabes a Siria, en sustitución de las estadounidenses, añadió la nota.

Según fuentes de The Wall Street Journal, el nuevo asesor de seguridad nacional de Trump, John Bolton, habló recientemente con Abbas Kamel, el jefe de Inteligencia de Egipto, para convencer a El Cairo de que participe en este esfuerzo regional.

“Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y Qatar también han sido contactados para (dar) apoyo financiero y contribuir más ampliamente”, desveló un miembro de la Administración norteamericana.

En respuesta, Arabia Saudí dijo que está abierta a enviar tropas a Siria en el marco de una coalición.

(Fuente: Agencias)

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Turquía exige a Estados Unidos que retire sus tropas de la región siria de Manbech

(SOS).- Estados Unidos debe retirar de forma inmediata todas sus fuerzas de la región de Manbech, en el norte de Siria, ante los planes del Ejército turco de invadir esa zona, dijo este sábado el ministro de Exteriores de Turquía, Mevlut Cavusoglu.

El responsable de la diplomacia turca indicó que su Gobierno desea ver por parte de Estados Unidos pasos concretos para terminar con su apoyo a las Unidades de Protección del Pueblo (YPG), milicias kurdosirias que Ankara considera terroristas.

El Ejército de Turquía lanzó hace una semana la operación Rama de Olivo contra el enclave de Afrin, en el extremo noroccidental de Siria, para evitar que los kurdos se establezcan a lo largo de la frontera turco-siria.

Washington ha irritado al Gobierno de Ankara al proporcionar armas, entrenamiento y apoyo aéreo a las YPG.

Estados Unidos ha apoyado en el pasado a los kurdos de la región en su lucha contra el Estado Islámico.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, aseguró el viernes que su Ejército expulsará a las Unidades de Protección del Pueblo de la zona limítrofe para empujar a sus combatientes hasta la frontera con Irak, al este de Siria.

En el camino hacia la frontera sirio-iraquí se encuentra la ciudad de Manbech, en cuyos alrededores Estados Unidos tiene estacionados cientos de efectivos que han ayudado en la lucha contra las huestes de Abu Bakr al-Baghdadi.

(Fuente: Agencias)

Tropas en la frontera entre Siria y Jordania

(SOS).- La frontera entre Siria y Jordania está cada día más al rojo vivo. En las últimas semanas, las fuerzas de inteligencia de Damasco habían informado de una gran concentración de fuerzas militares en la base militar de Zarqa, que se encuentra a cuarenta kilómetros del territorio sirio. Según los servicios del Gobierno de Damasco, los medios de transporte serían alrededor de cuatrocientos, y entre estos, muchos vehículos militares pertenecerían al Ejército de Estados Unidos. Muchos, en Damasco, temen que este sea el preludio de una invasión del sur del país por parte de las fuerzas jordanas, respaldadas por las tropas americanas y la coalición internacional.

El Gobierno jordano ha desmentido inmediatamente cualquier posible especulación sobre su propia intervención en el conflicto sirio, diciendo que el envío de tropas a la frontera con Siria era simplemente el resultado de un ejercicio conjunto de las fuerzas armadas de Estados Unidos y Jordania, que desde hace años se lleva a cabo, periódicamente, en territorio jordano. Las maniobras, denominadas Eager Lion, comenzaron precisamente a principios de mayo y supusieron el despliegue de unos ocho mil hombres, de los cuales la mayoría son de origen estadounidense y jordano, pero que cuentan con soldados de unos veinte países. Bill Hickman, comandante del Ejército estadounidense durante la operación, ha hablado de una ejercitación importante que permitirá una coordinación sin precedentes en la lucha contra el terrorismo internacional.

En Damasco, sin embargo, el despliegue de fuerzas no ha sido juzgado como una simple ejercitación, sin consecuencias para su propio territorio. La frontera sur del país es, de hecho, un área que suscita considerable preocupación para todo el mando militar de Siria en la guerra de liberación contra el Estado Islámico (Daesh, por su acrónimo en árabe). El Califato, en retirada de ese territorio, está, de hecho, dando paso a grupos armados rebeldes que parecen formar parte de la galaxia del Ejército Libre de Siria. Una sustitución de poderes que para el Gobierno supondría perder ese territorio, ya que muchos de estos militantes pueden considerarse fácilmente como pertenecientes a las facciones islamistas del conflicto. La dispersión de Daesh en esa porción del territorio, por tanto, no representan el fin del terrorismo, sino sólo una mutación de sus formas y jerarquías de poder.

La frontera sur es también fundamental por múltiples razones de naturaleza política y estratégica. Desde el punto de vista estratégico, por esa zona pasa la autopista número 2, el enlace principal entre Damasco y Bagdad. Ser capaz de controlar la arteria internacional, supondría obtener una gran ventaja en las conexiones con Irak y, en definitiva, con los suministros iraníes procedentes del Este. No es casualidad que, en los últimos días, el Ejército sirio haya intensificado considerablemente sus operaciones en la zona para tratar de desmantelar las fortalezas de los rebeldes en toda la región. La conquista de Sabaa Byar, a 100 km de la frontera con Irak, se ha convertido en el principal objetivo de las tropas sirias en el área meridional. Según ha informado el canal de televisión Al Arabiya, el Ejército sirio y sus aliados habrían concentrado cientos de hombres y vehículos cerca de la ciudad, para permitir el control de toda la provincia.

Si está claro el motivo de carácter estratégico, es decir, barrer los bastiones del Ejército Libre de Siria y afianzar la conexión con la autopista que une Damasco con Bagdad, también son evidentes los mensajes políticos que surgen con esta nueva operación del Ejército sirio. El riesgo de una entrada de tropas estadounidenses y jordanas para conquistar territorios en manos de Daesh es muy alto. No han sido suficientes las justificaciones del Gobierno de Amman sobre las maniobras conjuntas, para despejar las dudas sobre el alcance de un tal despliegue de fuerzas. Jordania siempre ha dicho que no quiere intervenir directamente en el conflicto sirio, al menos con operaciones terrestres, pero también es cierto que siempre colabora a través de su fuerza aérea en los bombardeos de la coalición internacional. Su política, siempre fundada en el deseo de obtener del conflicto sirio lo máximo posible en términos políticos, nunca ha previsto la intervención militar, ya que el pueblo sirio no está dispuesto a aceptar el uso de sus tropas. Pero también es cierto que, en los últimos meses, la frontera sur está empezando a asumir las características de una maraña real de intereses de los que Jordania no puede desentenderse. Los Altos del Golán no están lejos, así como el lago Tiberíades. La zona se ve afectada por muchas intervenciones tanto israelíes como de Hezbolá y las tropas jordanas, junto con las de los Estados Unidos, no pueden dejar de pensar en un interés, incluso futuro, de la coalición internacional en apoyo de los rebeldes contra el Gobierno de Damasco. Amman lo niega, pero los movimientos de tropas, ya sean jordanas o sirias, evidencian que la frontera es mucho más que un tema secundario para las partes del conflicto contra el Califato. Y es precisamente por la derrota de Daesh que podrían surgir nuevos problemas en la pacificación de la frontera.

(Fuente: Gli Occhi Della Guerra)