Turquía afirma que controla un tercio de la región siria de Afrin

(SOS).- El ministro de Defensa turco, Nurettin Canikli, aseguró hoy que su Ejército controla ya unos 615 kilómetros, casi un tercio, de la región siria de Afrin, donde Turquía lanzó una ofensiva militar el pasado 20 de enero contra las milicias kurdas aliadas de Estados Unidos.

“Están bajo control unos 615 kilómetros cuadrados y se han asegurado unos 28 puntos”, anunció Canikli en la Universidad de Defensa Nacional de Estambul, en unas declaraciones recogidas por la prensa.

“Desafortunadamente, durante la operación han muerto 157 soldados, de los cuáles 41 son miembros de las Fuerzas Armadas turcas y 116 son miembros de las ELS (milicias aliadas de Ankara)”, señaló.

Las tropas turcas invadieron el enclave de Afrin para expulsar a las Unidades de Protección del Pueblo (YPG), que dominan este territorio de unos 2.000 kilómetros cuadrados, y a las que las autoridades de Ankara consideran un grupo terrorista por sus vínculos con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), la guerrilla kurda que opera en Turquía.

“La operación continuará hasta el final para acabar con todos los terroristas. En Siria o en Irak”, declaró por su parte el primer ministro turco, Binali Yildirim, en el mismo acto.

“No creemos que la operación se limite a Afrin. Cualquier sitio donde haya terroristas es un objetivo para nosotros”, señaló.

El Gobierno turco ha advertido en más de una ocasión que podría ampliar la operación a Manbech, una región siria en manos de las YPG desde 2016.

Aquí, a diferencia de Afrin, sí hay fuerzas de la coalición liderada por Estados Unidos que lucha contra el Estado Islámico.

Washington apoya a las YPG, al considerarlas un aliado esencial para derrotar a los yihadistas.

Las fuerzas aliadas de Ankara, las ELS, entraron esta mañana en la localidad de Racon, en el oeste de Afrin, donde han tenido lugar intensos combates contra las YPG, informó la prensa turca.

Desde el inicio de la operación Rama de Olivo, el Ejército turco asegura haber “neutralizado”, es decir, abatido, herido o capturado, a 2.295 combatientes enemigos, mientras que las YPG han admitido sólo 255 bajas en sus filas.

Por otra parte, la guerra en Siria volverá a dominar en marzo la agenda del Consejo de Seguridad de la ONU, después de las intensas negociaciones recientes para tratar de impulsar una tregua en el país árabe.

Los miembros del Consejo de Seguridad aprobaron ayer el programa de trabajo para este mes, cuando estará bajo presidencia de Holanda, con varias sesiones dedicadas al conflicto.

El día 12 de marzo, los quince países analizarán la implementación de la resolución aprobada el pasado sábado para demandar un alto el fuego de treinta días en Siria.

Por ahora, según la ONU, el llamamiento está siendo ignorado, pues los combates continúan y no se ha logrado mejorar el suministro de ayuda humanitaria a la población de zonas muy golpeadas por la lucha.

El día 12, el Consejo de Seguridad recibirá el primer informe oficial sobre la aplicación de su resolución y analizará la situación humanitaria en el país.

Esa misma semana, el día 15, abordará el proceso político en Siria con el enviado especial de la ONU, Staffan de Mistura, que trata de impulsar una solución negociada al conflicto.

(Fuente: Agencias)

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Siria afirma que el objetivo de la coalición internacional es apoyar al Estado Islámico

(SOS).- El Gobierno sirio afirmó en las últimas horas que “la agresión bárbara” llevada a cabo por la coalición internacional liderada por Estados Unidos contra fuerzas sirias en el noreste del país árabe revela el objetivo real de esta alianza, que es apoyar al Estado Islámico. Así lo aseguró el Ministerio sirio de Exteriores en dos cartas enviadas a la Secretaría General y el Consejo de Seguridad de la ONU.

En las misivas, el ministerio recordó que la coalición cometió “una masacre brutal contra las fuerzas populares sirias (milicias progubernamentales) que hacen frente al Estado Islámico” en la provincia nororiental de Deir ez-Zor.

Según las autoridades sirias, el grupo yihadista todavía está presente en zonas entre los pueblos de Jasham y Al Tabia, en Deir ez- Zor, gracias a la protección de la coalición internacional y de sus aliados.

El ministerio acusó a aviones de Estados Unidos de haber atacado a “las fuerzas populares” que estaban luchando contra los extremistas y de haber causado decenas de muertos y heridos en las filas de esas milicias progubernamentales.

“Esta nueva agresión, que representa un crimen de guerra y contra la humanidad, además de un apoyo directo al terrorismo, afirma la naturaleza de las bajas intenciones de Estados Unidos contra la soberanía de Siria y la unidad de su territorio y de su pueblo”, indicó.

El ministerio aseguró que Washington emplea la lucha contra el terrorismo como pretexto para establecer “bases ilegales” en Siria.

Insistió en que “esta presencia ilegal tiene, sin duda, el objetivo de continuar el respaldo proporcionado al Estado Islámico y a milicias ilegales, así como establecer áreas seguras para ellos y obstruir cualquier esfuerzo serio para combatir el terrorismo”.

A juicio del Gobierno de Damasco, esta actitud de Estados Unidos, que prolonga el conflicto en Siria, sirve a sus intereses, a los de Israel y a los de los terroristas.

Por ello, exigió la disolución de “la coalición ilegal, ya que es una fuerza de protección y apoyo al terrorismo”.

El ministerio hizo, además, un llamamiento al Consejo de Seguridad para que condene esta masacre y para que la alianza internacional rinda cuentas.

Por su parte, Rusia protestó en la ONU por el ataque llevado a cabo en Siria por la coalición internacional liderada por Estados Unidos contra tropas favorables al Gobierno de Damasco, una acción que calificó de “deplorable”.

El asunto fue discutido durante una reunión a puerta cerrada del Consejo de Seguridad, en la que los quince países analizaron los últimos acontecimientos en el conflicto sirio.

El embajador ruso, Vasili Nebenzia, dijo a los periodistas que el ataque fue “inaceptable” y “deplorable” y que no debería repetirse.

Nebenzia señaló que durante la reunión recordó a Estados Unidos y sus aliados que están en el país árabe “ilegalmente” al no haber sido invitados por el Gobierno sirio y denunció que su supuesta campaña contra el terrorismo está siendo utilizada también para otros fines.

En la cita, los quince países del Consejo de Seguridad discutieron además el llamamiento a una tregua de al menos un mes lanzado esta semana por los servicios humanitarios de la ONU ante el supuesto deterioro de la situación en varias zonas de Siria.

Las potencias del Consejo de Seguridad no fueron capaces de llegar a ningún tipo de acuerdo al respecto, según fuentes diplomáticas.

En declaraciones a la prensa, el embajador ruso consideró que esa tregua no es realista ahora mismo.

“A nosotros nos gustaría ver un alto el fuego, el fin de la guerra, pero los terroristas, no estoy seguro de que estén de acuerdo”, explicó.

Además, Nebenzia subrayó que la situación humanitaria en Siria no es muy distinta a la de hace uno o dos meses y sugirió que la renovada atención sobre el tema es una maniobra de Occidente ante los progresos de cara a un acuerdo de paz logrados en la reciente reunión celebrada en la localidad rusa de Sochi.

Mientras, la Fuerza Aérea de Turquía llevó a cabo este viernes nuevos bombardeos contra las posiciones de las Unidades de Protección Popular (YPG) en la región siria de Afrin, tras cinco días sin ataques de este tipo.

Según las informaciones facilitadas por los medios de comunicación turcos, en los ataques aéreos fueron alcanzados seis objetivos de las YPG en los alrededores del monte Burseya, controlado por el Ejército turco y el ELS.

Los bombardeos contra las YPG fueron suspendidos el domingo, un día después de que fuera derribado un caza ruso en la provincia siria de Idlib.

El 20 de enero, las Fuerzas Armadas turcas iniciaron la operación en la región de Afrin contra las milicias kurdas, una ofensiva que abrió un nuevo frente en la guerra de Siria.

(Fuente: Agencias)