Sábado de Gloria en Alepo – Siria

Por la mañana mientras estábamos ocupadas con los preparativos de la ceremonia de la noche, algunos de nuestros fieles acompañaran a la Virgen Dolorosa con el rezo del Santo Rosario.

Con la ceremonia de la bendición del fuego nuevo y la preparación del Cirio Pascual – que este año fue pintado por Maram una de las jóvenes que reside en nuestra residencia – hemos dado inicio a la noche en que rotas las cadenas de la muerte, Cristo asciende victorioso del abismo. Esta Vigilia, que es Madre de todas las vigilias, como lo dice Santo Agustín, fue presidida por nuestro obispo Monseñor George Abu Khazem y concelebrada por el Padre David Fernández, IVE que solemnemente entono el pregón pascual y el evangelio del día.

Para resaltar más la solemnidad los salmos fueron entonados por los jóvenes y hermanas de nuestra misión que componían el pequeño coro que animó la ceremonia.

Después de la última oración se encendieron los cirios del altar y acompañado por las campanas se entonó el himno del Gloria. Fue con mucha alegría que nuevamente se entonó el Aleluya precedido por el salmo.

Durante la liturgia bautismal el obispo pidió al nombre del pueblo que Dios santificase el agua para que cuantos en ella renazcan sean incorporados a Cristo y contados entre los hijos de adopción, se siguió inmediatamente las letanías de los santos entonadas por miembros del Coro. Es de resaltar la preocupación del obispo en que se entendiera los signos de la liturgia, ya que él como pastor iba explicando paso a paso lo que sucedía.

También se hizo la renovación de las promesas bautismales en el que como a un solo coro los presentes renunciaron a las obra del pecado para un día poder renacer nuevamente con Cristo resucitado. Como es de costumbre se distribuyó a los fieles presentes agua bendita en pequeñas botellitas.

Después de la celebración se pasó a uno de los salones de la catedral para seguir con los festejos.

Demos gracias a Dios por la Resurrección de su hijo primicia de nuestra resurrección.

Al Masih Qam! Haqam Qam! (¡Cristo resucitó! ¡Verdaderamente resucitó!)

Misioneros en Alepo

¡Bendiciones!