Siria – La comunidad internacional cree que hay opciones de paz tras el acuerdo de alto el fuego

(SOS).- El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha aplaudido el acuerdo de alto el fuego y entrega de ayuda humanitaria en el suroeste de Siria, alcanzado recientemente con la mediación de Rusia, Estados Unidos y Jordania.

En un comunicado, Guterres ha afirmado que es “un importante paso adelante” y ha subrayado que el anuncio facilitará “una reducción de la violencia y un aumento del acceso humanitario en Siria, en línea con la búsqueda del objetivo de un alto el fuego nacional, respaldado por múltiples resoluciones del Consejo de Seguridad”.

Asimismo, el secretario general de la ONU ha pedido a todas las partes “que redoblen sus esfuerzos para lograr una solución política al conflicto sirio”.

El texto ha sido publicado horas después del inicio en la localidad suiza de Ginebra de la séptima ronda de contactos auspiciados por Naciones Unidas entre las partes en conflicto en Siria.

Desde Ginebra, el enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura ha asegurado que el éxito del alto el fuego pactado en el suroeste de Siria podría ser el comienzo para lograr una auténtica paz, pero ha alertado de que estas medidas de distensión solo pueden ser provisionales y debe evitarse el riesgo de división del país.

“El acuerdo está aguantando ampliamente y bastante bien. En todos los acuerdos hay un periodo de ajuste. Estamos vigilando muy cuidadosamente, pero podemos decir que creemos que tiene opciones de funcionar”, ha afirmado De Mistura.

El diplomático italo-sueco ha revelado además que se están manteniendo contactos en Amán para certificar el cumplimiento del acuerdo de alto el fuego.

“El proceso de distensión debe examinarse como temporal y se entiende que de ningún modo socava la integridad territorial de Siria”, ha matizado De Mistura en rueda de prensa. Estas zonas de distensión “en ningún caso deben convertirse en la preparación de las zonas de influencia o la división del país”, ha insistido.

El representante de la ONU ha destacado que este alto el fuego es un paso muy importante para la solución del conflicto. “Consideramos que este acuerdo tiene muchas posibilidades de ser implementado (…). Es el resultado de una preparación larga y de negociaciones detalladas”, ha apuntado.

Por su parte, la Alta Representante de Política Exterior de la Unión Europea, Federica Mogherini ha dicho que el alto el fuego parcial en Siria es un “primer paso” positivo, al que la Unión Europea estaría dispuesto a ayudar si ve que realmente se pone en práctica, por lo que ha instado a las partes a “hacerlo funcionar”.

“Como primer paso, lo celebramos, como primer paso estamos dispuestos a apoyarlo, si y cuando se implemente, con los medios que podemos ofrecer”, ha declarado la jefa de la diplomacia en una rueda de prensa en Bruselas, junto al ministro de Exteriores de Jordania, Ayman Safadi.

Mogherini ha adelantado que este asunto será, “sin duda”, uno de los temas de la agenda que discutirá hoy con el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, en la reunión bilateral que tendrán en Bruselas.

En cualquier caso, la Alta Representante ha apostado porque el acuerdo pueda allanar el camino hacia la que debe ser “la solución real” de la crisis en Siria, que pasa por un “acuerdo político” en la mesa de Ginebra.

“Por supuesto, si hay algo que podamos hacer para reforzar ese acuerdo con medidas complementarias que la UE puede ofrecer, estaremos dispuestos a hacerlo. Pero me parece que estamos aún en un paso muy prematuro”, ha advertido la política italiana.

“Mi mensaje es: Háganlo funcionar, porque la gente en Siria merece tener paz y un alto el fuego”, ha concluido Mogherini, para quien este acuerdo puede abrir el camino hacia un alto el fuego en todo el país.

El ministro de Exteriores ruso también ha manifestado su esperanza de que el acuerdo de alto el fuego en el suroeste de Siria se pueda ampliar a otras zonas del país y contribuya a la lucha antiterrorista.

“Los éxitos en la creación de las zonas de distensión, en primer lugar, el acuerdo entre Rusia, Estados Unidos y Jordania del 7 de julio sobre la creación de una zona en la suroeste de Siria, así como el conjunto de avances sobre otras tras zonas de distensión, que están de a punto de formalizarse en el marco del proceso de Astaná”, ha señalado Lavrov. En ese sentido, ha asegurado que seguirán colaborando con Estados Unidos para que se aplique el alto el fuego.

A mediodía del 9 de julio entró en vigor el alto el fuego en las provincias de Quneitra, Suwaida y Derá, en el suroeste de Siria. El Ejército sirio había cesado las hostilidades en estas provincias varios días antes, pero advirtió de que respondería en el caso de violaciones.

En una primera etapa, el mantenimiento de la seguridad en torno a esa zona de distensión correrá a cargo de la Policía Militar rusa, que se coordinará con los estadounidenses y los jordanos.

Otras tres zonas de distensión deben abarcar la provincia de Idlib, parte de las vecinas Latakia, Alepo y Hama, parte del norte de la provincia de Homs y Guta Oriental, según la propuesta rusa presentada en mayo y apoyada en Astaná por Turquía e Irán.

(Fuente: Agencias)

Los países garantes del proceso de Astaná aplauden la “considerable reducción” de la violencia en Siria

(SOS).- La cumbre celebrada durante estos dos últimos días en la capital de Kazajistán, Astaná, ha finalizado ayer sin un acuerdo total sobre la demarcación de las denominadas “zonas seguras” en Siria, si bien los países garantes (Rusia, Turquía e Irán) han valorado la reducción de las hostilidades y han anunciado una nueva cita para la última semana de agosto.

Los países garantes del encuentro han aplaudido la “considerable reducción” de la violencia en Siria tras el acuerdo en mayo sobre la creación de las cuatro “zonas seguras”, reclamando a las partes que respeten el alto el fuego declarado en diciembre de 2016.

Asimismo, han destacado la creación de un grupo de trabajo para delimitar las citadas “zonas seguras”, que no han sido pactadas finalmente durante la cumbre de esta semana. El enviado ruso a las reuniones, Alexander Lavrentiev, afirmó el martes que existían desacuerdos en torno a dos de ellas.

El propio Lavrentiev ha indicado que “no se firmó ningún documento” al respecto, añadiendo que “se aprobó el reglamento del grupo conjunto de trabajo”.

En este sentido, el enviado ruso ha resaltado que las “zonas seguras” ya existen de facto, recordando que, si bien se esperaba aprobar los documentos sobre las dos áreas de distensión sobre las que existe un acuerdo, la decisión ha sido finalmente aplazada.

Por ello, ha argumentado que el aplazamiento “es temporal”, expresando su deseo de que “pronto” se llegue a la decisión de proceder a firmar los documentos correspondientes.

Lavrentiev ha desvelado que el Gobierno de Turquía ha pedido un “tiempo adicional” antes de tomar la decisión, explicando que Rusia “decidió no insistir (…) partiendo de que no hay que precipitarse a la hora de tomar decisiones de tanta importancia”.

Por su parte, el jefe de la delegación siria, Bashar al-Jaafari ha criticado a Turquía, afirmando que su actitud durante la cumbre “ha sido negativa” y asegurando que ello ha provocado “resultados modestos” como consecuencia.

“La actitud turca desde el inicio del proceso de Astaná ha sido negativa, y esta negatividad ha llevado a resultados modestos en esta ronda, especialmente respecto a las zonas seguras”, ha aseverado, denunciando “chantajes” por parte de Ankara.

Así, Al Jaafari ha manifestado que “Turquía hizo todo lo posible para evitar resultados positivos respecto a los intereses del pueblo sirio”.

Los países garantes han anunciado que el próximo encuentro en Astaná tendrá lugar en la última semana de agosto, sin facilitar una fecha concreta, si bien el enviado ruso ha dicho que podría tener lugar antes “si se dan las condiciones para tomar decisiones concretas sobre las zonas seguras”.

El proceso

Astaná ha acogido cinco rondas de negociaciones desde enero de 2017. En el último encuentro, celebrado el 3 y 4 de mayo, los países garantes del proceso de paz firmaron un memorando para establecer cuatro “zonas seguras” en Siria que abarcan la provincia de Idlib, parte de las vecinas Latakia, Alepo y Hama, parte del norte de la provincia de Homs, Ghouta Oriental y ciertas áreas del sur, en las provincias de Deraa y Al Quneitra.

El acuerdo busca poner fin a los enfrentamientos armados entre las fuerzas gubernamentales y los grupos rebeldes, afianzar el armisticio vigente desde el 30 de diciembre y separar a los milicianos rebeldes de los combatientes de grupos terroristas como el Estado Islámico.

El proceso va en paralelo a las diversas rondas de conversaciones de paz que han mantenido el Gobierno y los grupos armados rebeldes en la localidad suiza de Ginebra con la mediación de Naciones Unidas.

El enviado especial de Naciones Unidas para Siria, Staffan de Mistura, abogó la semana pasada por dar “una oportunidad justa” a los esfuerzos por aplicar las “zonas seguras”, arguyendo que “es lo que la gente pide para reducir aún más la violencia y permitir la construcción de confianza”.

En esta línea, De Mistura señaló que “la trayectoria ideal” para las próximas dos semanas sería que se lograran avances en la próxima ronda en Astaná, recalcando que desde el acuerdo sobre “zonas seguras” la violencia “ha descendido claramente”.

El enviado especial de Naciones Unidas fijó recientemente el próximo 10 de julio como fecha para el inicio de una nueva ronda de contactos entre las partes en conflicto en Siria, agregando que “tiene intención de celebrar nuevas rondas de las negociaciones en agosto y septiembre”.

En el marco de la actual cumbre de Astaná están previstas una serie de reuniones a nivel técnico con los grupos armados rebeldes, mientras que las conversaciones continuarán durante la inminente reunión del G-20 en Hamburgo.

(Fuente: Agencias)