Israel rechaza el alto el fuego en Siria

(SOS).- El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha anunciado que su país rechaza el alto el fuego declarado en el sur de Siria, alcanzado la semana pasada por mediación de Rusia y Estados Unidos, al considerar que se trata de un gesto que beneficia a Irán. Así lo ha hecho saber Netanyahu durante el encuentro mantenido este domingo en París con el presidente de Francia, Emmanuel Macron.

Al mismo tiempo que el dirigente israelí realizaba estas declaraciones, fuentes oficiales del Gobierno de Tel Aviv han ratificado que Israel responderá si recibe algún nuevo ataque desde Siria. “Este alto el fuego es un acuerdo horrible que no tiene en cuenta las necesidades de seguridad de Israel”, han asegurado las citadas fuentes gubernamentales.

Entre los varios temas que Macron y Netanyahu han abordado durante la reunión ha aparecido la situación en Líbano, donde el presidente francés ha dicho comprender el peligro que representa el partido milicia chií Hezbolá para los intereses de Israel.

“Comparto la preocupación de Israel sobre la actividad de Hezbolá en el sur del Líbano y sobre las armas en posesión del grupo. Mi deseo es el de llevar a cabo una iniciativa diplomática para promover una reducción de la tensión en la zona”, ha declarado Macron.

Francia es uno de los principales países que conforman la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el sur del Líbano.

Para expresar su profunda inquietud por el acuerdo alcanzado a principios de julio al margen de la cumbre del Grupo de los 20 (G20) en Hamburgo, el mandatario israelí también ha mantenido la noche del domingo una conversación telefónica con el secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, y ha anunciado que mantendrá pronto otra con el presidente ruso, Vladimir Putin.

El alto el fuego pactado entre Estados Unidos y Rusia prohíbe a las milicias apoyadas por Irán operar en áreas estratégicas de Siria adyacentes a la frontera de Israel con Jordania.

(Fuente: Agencias)

Trump y Putin acuerdan una tregua en el suroeste de Siria

(SOS).- Los gobiernos de Estados Unidos y Rusia han acordado un alto el fuego para el suroeste de Siria que ha terminado de fraguarse en la reunión que han mantenido los presidentes Donald Trump y Vladimir Putin en la reunión del G20 en Hamburgo (Alemania).

Trump y Putin se han visto durante dos horas y cuarto, en presencia de sus respectivos ministros de Exteriores, Rex Tillerson y Sergei Lavrov.

Al término del encuentro, los dos últimos han comparecido para dar cuenta de una cita que se ha desarrollado en una “atmósfera constructiva”, en palabras de Lavrov.

Uno de los compromisos más relevantes ha sido la aprobación de una tregua que también cuenta con el beneplácito de otros países de la región.

Un portavoz del Gobierno jordano, Mohamed Momami, ha explicado que el alto el fuego se aplicará a partir del domingo en la “línea de contacto” acordada entre las fuerzas sirias y las milicias rebeldes.

El objetivo, ha manifestado, es contribuir a una rebaja “permanente” de las tensiones en la zona y al reparto de ayuda humanitaria, de cara a crear un contexto en el que sea factible negociar una solución “política y permanente” a la guerra.

Desde Hamburgo, el jefe de la diplomacia estadounidense ha admitido que aún quedan por cerrar detalles relativos a la seguridad, pero ha destacado la importancia del alto el fuego, que confía se haga extensible a otras partes de Siria.

Tillerson ha dicho que tanto su Gobierno como el ruso comparten el deseo de lograr la estabilidad de Siria, lo cual pasará en algún momento por un debate sobre el presidente Bashar al-Assad. El secretario de Estado de Estados Unidos sostiene que el dirigente sirio no tiene cabida en el futuro del país árabe.

Por su parte, Lavrov ha señalado que los dos líderes se han comprometido a asegurar que “todas las partes” implicadas en el conflicto respeten la tregua.

Las “zonas de distensión” cubren “Daraa, Al Quneitra y As-Suwayda”, ha explicado el ministro ruso, que ha indicado que el acuerdo trata de respetar la “soberanía” de Siria y de hacer avanzar el proceso hacia un “acuerdo político”.

“La postura de Estados Unidos sobre Siria se ha vuelto más pragmática”, ha admitido el propio Vladimir Putin en una rueda de prensa dedicada a los resultados de la cumbre del G20.

El líder ruso ha calificado de un “gran paso adelante” el hecho de que hayan cesado las acciones militares en el país árabe. “Existe el entendimiento que, uniendo esfuerzos, podemos alcanzar mucho”, ha añadido.

Putin también ha comentado las afirmaciones del jefe de la diplomacia estadounidense, Rex Tillerson, según las cuales Al Assad no tiene cabida en la futura vida política de Siria.

El presidente ruso ha reconocido que Tillerson es un “hombre respetado”, pero ha aseverado que el futuro del país árabe y de su presidente “debería ser decidido por el pueblo sirio”.

(Fuente: Agencias)

Estados Unidos acusa al Gobierno sirio de planear un ataque con armas químicas

(SOS).- La Casa Blanca ha indicado en un comunicado que el Ejército de Siria podría estar preparando un ataque con armas químicas, afirmando que ha detectado “potenciales preparativos” similares a los llevados a cabo antes de la ofensiva en Jan Sheijun el 4 de abril de 2017.

El portavoz Sean Spicer ha dicho que un ataque de este tipo “probablemente provocaría el asesinato en masa de civiles, incluidos niños inocentes”.

“Como hemos afirmado anteriormente, Estados Unidos está en Siria para eliminar al Estado Islámico. Sin embargo, si Al Assad lleva a cabo otro ataque con armas químicas que provoque un asesinato en masa, tanto él como su Ejército pagarán un alto precio”, ha recalcado.

La nota firmada por el secretario de prensa Spicer no detalla el origen de la información sobre los supuestos preparativos de un ataque químico y todo apunta a que pueda servir como base argumental para una posible nueva ofensiva militar de Washington.

Poco después de que la Casa Blanca emitiera su dura declaración, la embajadora estadounidense ante las Naciones Unidas, Nikki Haley, ha tuiteado: “Cualquier nuevo ataque contra la población de Siria no solo será atribuido a Assad, sino también a Rusia e Irán, que lo apoyan matando a su propio pueblo”.

Por su parte, el ministro de Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov ha instado a su homólogo estadounidense, Rex Tillerson, a evitar las “provocaciones” contra las tropas sirias, después de los incidentes registrados en las últimas semanas en el marco del conflicto.

Ambos dirigentes han mantenido una conversación telefónica en la que Lavrov ha reclamado a Washington que “tome medidas para impedir las provocaciones contra las fuerzas del Gobierno sirio que realizan operaciones contra los terroristas”.

El Gobierno de Rusia ha condenado los últimos ataques de Estados Unidos contra el Ejército sirio e incluso ha acusado a la coalición internacional de estar más interesada en contener los avances de las tropas gubernamentales que en combatir a grupos como el Estado Islámico.

El pasado 7 de abril, el presidente Trump autorizó el ataque con 59 misiles de crucero Tomahawk a la base aérea siria de Al Shairat, en la provincia de Homs, tras el incidente en Jan Sheijun, que fue achacado al Gobierno de Damasco.

Las autoridades sirias desmintieron reiteradamente estar detrás de este supuesto ataque químico. Además, denunciaron que Estados Unidos ya tenía planeado el lanzamiento de misiles contra la base siria y que utilizó lo ocurrido en Idlib como pretexto.

En una breve intervención desde su club de campo en Florida, el mandatario estadounidense explicó que el bombardeo era una cuestión de “vital interés para la seguridad nacional”, con el fin de prevenir y disuadir la propagación “del uso de las armas químicas mortíferas”.

El ataque norteamericano provocó 16 víctimas mortales, 9 civiles (entre ellos 4 menores) y 7 militares sirios. También frustró aparentemente el proceso de deshielo entre los presidentes de Estados Unidos y Rusia.

Donald Trump y Vladimir Putin prevén tener su primer encuentro bilateral la próxima semana, en el marco de la cumbre de líderes del G20 a la que ambos asistirán en Alemania.

(Fuente: Agencias)

La UE apoyará la reconstrucción de Siria si hay una transición política inclusiva

(SOS).- Los ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) mostraron en Luxemburgo su disposición a participar en la reconstrucción de Siria siempre y cuando se ponga en marcha una transición política “genuina” e “inclusiva”, en la que dan por hecho que estará el presidente Bashar al-Assad.

Los ministros respaldaron hoy una estrategia previamente presentada por la alta representante comunitaria para la Política Exterior, Federica Mogherini, con los objetivos de la UE a la hora de acompañar la reconstrucción del país árabe, con la condición expresa de que se active de manera “firme” una transición política “integral, verdadera e inclusiva”, negociada por las partes sirias en conflicto sobre la resolución 2254, que aprobó el Consejo de Seguridad de la ONU en 2015, y el comunicado de Ginebra de 2012.

El documento de los ministros europeos pide el “total” cese de las hostilidades, el levantamiento de los asedios, un acceso “sin impedimentos y sostenible” por todo el país de la ayuda humanitaria y poner fin a la guerra mediante un acuerdo político y su transición.

Otra prioridad para la UE será “salvar vidas” haciendo frente a las necesidades humanitarias de la población más vulnerable con una planificación “eficiente” y “oportuna”.

Los ministros también dijeron estar dispuestos a promover la democracia, los derechos humanos y la libertad de expresión por medio de fortalecer a las organizaciones de la sociedad civil siria, así como apoyar que los responsables de crímenes de guerra rindan cuentas para “facilitar el proceso de reconciliación nacional y justicia de transición”.

Para mejorar la vida de los ciudadanos, los representantes de los países miembros se mostraron a favor de seguir financiando la educación, la creación de empleo o el apoyo a estructuras civiles locales en áreas controladas por la oposición.

“La UE continuará considerando más medidas restrictivas contra Siria mientras la represión continúe”, concluyeron.

“Tras seis años y medio de guerra, considero completamente irreal pensar que el futuro de Siria será exactamente el mismo que había en el pasado. Pero corresponde a los sirios decidirlo”, dijo la jefa de la diplomacia europea a su llegada a la reunión de los ministros de Exteriores del bloque en Luxemburgo.

Sus declaraciones llegan unos días después de que la embajadora estadounidense ante Naciones Unidas, Nikki Haley, afirmara que la prioridad de su Gobierno ya no es sacar del poder a Al Assad, sino encontrar vías para poner fin a la guerra en el país, entre ellas trabajando con potencias como Turquía y Rusia.

En Ankara, el jefe de la diplomacia estadounidense, Rex Tillerson, subrayó la semana pasada que “a largo plazo, la suerte del presidente Assad será decidida por el pueblo sirio”.

Las discusiones de los ministros de la UE servirán de base para la conferencia internacional de apoyo al futuro de Siria que acoge Bruselas el miércoles, precedida de debates mañana sobre la situación humanitaria en el país. Al encuentro también fue invitado el secretario general de la Liga Árabe, Ahmed Abulgueit.

Las dos instituciones trabajan en la convocatoria de una cumbre conjunta para abordar retos comunes que, según Mogherini, podría celebrarse a principios de 2018.

(Fuente: Agencias)