Aviones no tripulados atacan por segundo día consecutivo la principal base militar rusa en Siria

(SOS).- La base aérea de Khmeimim situada en la provincia siria de Latakia, en la que se despliega la aviación rusa en el país árabe, fue atacada por aviones no tripulados por segundo día consecutivo durante la medianoche del lunes.

Las defensas rusas lograron derribar los drones y no hubo información de víctimas hasta el momento.

Los ataques, cuyos autores no se pudieron precisar, sacudieron la localidad de Yabla, que se ubica en el sur de Latakia, en la costa mediterránea del país.

Durante la medianoche del sábado al domingo, los militares rusos derribaron también un grupo de aviones no tripulados que volaban cerca de la base aérea de Khmeimim.

No es la primera vez que la defensa antiaérea rusa destruye drones enemigos que se acercan a sus objetivos.

Según Moscú, a comienzos del pasado mes de enero 13 aviones no tripulados intentaron atacar la base Khmeimim y el puerto de Tartus.

Rusia es uno de los principales aliados internacionales del Gobierno sirio y desde el 30 de septiembre de 2015 desarrolla una campaña militar en Siria para apoyar al Ejército nacional.

La base de Khmeimim es el aeropuerto desde el que despegan y aterrizan los aparatos rusos en sus operaciones en el resto del país árabe.

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Rusia destruye con un misil inteligente la base desde la que fue atacada por drones en Siria

(SOS).- Las fuerzas rusas han localizado y destruido el almacén en el que se guardaban los trece drones que atacaron hace una semana sus dos bases militares en Siria, informó hoy el Ministerio de Defensa ruso.

El almacén de los drones, localizado en la provincia siria de Idlib, “ha sido destruido con un misil inteligente de artillería Krasnopol”, apunta un comunicado difundido por Defensa.

En la madrugada del pasado viernes trece aviones no pilotados intentaron lanzar ataques con bombas caseras a la base aérea rusa de Khmeimim y el puerto de Tartus, ambos en la provincia siria de Latakia.

Siete de esos drones fueron destruidos por los sistemas de defensa antiaérea, mientras que el mando de otros seis fue intervenido por los militares rusos, que lograron hacer aterrizar a tres de ellos y estrellar al resto contra el suelo en una zona segura lejos de las bases.

Tras analizar los aparatos en su poder, el Estado Mayor ruso afirmó que los drones estaban dotados de sistemas de tecnología punta y fueron suministrados a los terroristas por un tercer país.

El presidente ruso, Vladimir Putin, insinuó ayer que esa potencia es Estados Unidos, en un encuentro con los directores de los principales medios de comunicación escritos y agencia de información del país.

“No hay duda de que esos ataques fueron bien preparados. Sabemos dónde y cuándo fueron transferidos esos drones, camuflados como aparatos de fabricación doméstica. Estoy de acuerdo con los expertos del Estado Mayor en que los elementos tecnológicos (encontrados en los aviones) no pueden fabricarse de forma casera”, dijo Putin.

El exjefe del Estado mayor de Rusia, Viktor Bondarev, acusó hace tres días a Estados Unidos de haber proporcionado a los terroristas esos drones.

Por su parte, el Pentágono rechazó hoy de manera tajante la participación de las Fuerzas Armadas estadounidenses en el ataque de trece aviones no pilotados contra las bases rusas en la provincia siria de Latakia.

“Puedo decir inequívocamente que Estados Unidos no ha estado implicado de manera alguna en el ataque de drones contra las bases rusas en ningún momento”, señaló el director del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, el general Kenneth McKenzie, durante una rueda de prensa celebrada en el Pentágono.

McKenzie quiso zanjar así las informaciones divulgadas en los últimos días que apuntaban a que el Ejército estadounidense podría haber estado detrás de esta agresión.

El general norteamericano también quiso quitar hierro a la situación y aseguró que, en general, el Pentágono está “satisfecho” con el papel que está desempeñando Rusia en su lucha para expulsar a los combatientes del Estado Islámico de Siria.

(Fuente: Agencias)

Moscú ratifica el acuerdo con Damasco para convertir el puerto de Tartus en una base rusa

(SOS).- El presidente ruso, Vladimir Putin, ha ratificado el acuerdo con Siria para convertir el puerto de Tartus en el mar Mediterráneo en una base naval rusa durante los próximos 49 años.

“El cumplimiento del acuerdo responde a los intereses de Rusia, ya que contribuirá a fortalecer la presencia militar rusa a largo plazo y a garantizar la seguridad en la región”, señala la nota aclaratoria que acompaña al documento.

Según el convenio, que será prolongado automáticamente dentro de 25 años en caso de que ambas partes estén de acuerdo, la base podrá albergar simultáneamente hasta once barcos, incluidos buques de propulsión atómica.

La defensa del territorio por mar y aire corresponderá al Ejército ruso, que desplegó en su momento baterías con misiles antiaéreos S-400.

El puerto de Tartus ha servido de punto de mantenimiento técnico y abastecimiento para la flota soviética o rusa desde la década de 1970 en virtud de un acuerdo suscrito con el entonces presidente sirio, Hafez al-Assad, padre del actual mandatario, Bashar al-Assad.

Ni siquiera en tiempos de la Guerra Fría —cuando la antigua Unión Soviética tenía desplegada en aguas del Mediterráneo a su V Escuadra naval (1967-1992)— llegó a contar Moscú con una base naval permanente en el Mediterráneo.

La Armada rusa regresó al Mediterráneo en 2013 tras más de veinte años de ausencia, y buques como el portaaviones Almirante Kuznetsov y el destructor Pedro el Grande participaron en los bombardeos contra las posiciones yihadistas en Siria.

Putin anunció recientemente la “completa derrota” del Estado Islámico en territorio sirio, tras lo que viajó por vez primera al país árabe y ordenó la retirada de las tropas rusas.

El jefe del Kremlin reconoció que la intervención militar rusa había conservado la integridad territorial de Siria y salvado cientos de miles de vidas.

Entonces, Al Assad le dijo a Putin que el pueblo de su país recordará siempre la ayuda del Ejército ruso y que su presencia es garantía de estabilidad.

Permanecerán en el país árabe las unidades militares que integran las bases de Tartus y del aeródromo de Khmeimim, además del centro de reconciliación de fuerzas y tres batallones de policía militar que se encargarán de garantizar la seguridad en las zonas de distensión.

El ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, ha dicho esta semana que Estados Unidos debe abandonar Siria en cuanto sean aniquilados los últimos focos de resistencia yihadista, lo que, en su opinión, ocurrirá pronto.

(Fuente: Agencias)