Al menos dos efectivos sirios mueren en varias explosiones al oeste de Damasco

(SOS).- Al menos dos efectivos sirios murieron este domingo en varias explosiones que se produjeron esta madrugada en el aeropuerto militar de Mezze, al oeste de la ciudad de Damasco. Fuentes locales acusaron a Israel de perpetrar un ataque contra el aeródromo, aunque Siria lo niega.

La cifra de muertos podría aumentar por la gravedad de los once heridos que han sufrido lesiones por la explosiones ocurridas en la provincia homónima.

Según las citadas fuentes locales, el origen de esta explosión se debe supuestamente al “lanzamiento de misiles israelíes” contra almacenes que contenían munición ubicados en el interior del complejo castrense.

Sin embargo, una fuente militar siria indicó poco después que el aeropuerto de Mezze “no fue blanco de un ataque israelí”.

Según la misma fuente, las explosiones, que se escucharon en la capital siria, fueron causadas por un “cortocircuito” que tuvo lugar en un almacén de munición, que se ubica “cerca” de la base militar de Mezze.

La medios de comunicación oficiales difundieron esta madrugada imágenes de la explosión, en las que se veía una gran bola de fuego desde un lugar no preciso.

A principios del pasado mes de julio, la prensa local informó de que las baterías antiaéreas sirias respondieron a un ataque con misiles contra el aeropuerto militar T4, en la provincia central de Homs, y atribuyó el ataque a Israel.

Anteriormente, en otro ataque contra esa instalación, perecieron al menos catorce militares.

Los ataques israelíes, que este país no suele reconocer, tienen como objetivo posiciones de las fuerzas que luchan en Siria en el bando gubernamental.

Esta explosión se produce en un momento de gran tensión en el país árabe, que se prepara para lanzar una ofensiva contra la región norteña de Idlib, el último bastión extremista en Siria.

Turquía, que tiene efectivos desplegados en el norte de Siria para luchar contra las milicias kurdas, ha advertido reiteradamente de las consecuencias humanitarias que tendría una ofensiva a gran escala contra Idlib, donde residen 2,9 millones de personas, según la ONU, cifra que Ankara eleva a 3,5 millones.

Anuncios

Las fuerzas sirias avanzan frente al Estado Islámico en una zona fronteriza con Irak

(SOS).- Las tropas gubernamentales lograron hoy nuevos avances en el este de Siria, en una zona fronteriza con Irak, tras violentos enfrentamientos con el Estado Islámico. En las últimas 48 horas, murieron al menos diez yihadistas y seis miembros de las fuerzas de seguridad.

Estos progresos contaron con cobertura aérea y fueron precedidos de intensos bombardeos. El Ejército sirio y sus tropas aliadas se hicieron con el control de varias posiciones situadas entre la frontera iraquí y las provincias de Homs y Deir ez-Zor, entre la denominada “Estación 3” y la zona de Hameima.

Las fuerzas sirias intentan acabar con la presencia de la organización extremista en esta zona desértica del este de Homs y, en concreto, al este de la “Estación 3” y alrededor de Hameima, donde los milicianos vestidos de negro mantienen varios grupos dispersos.

Por otra parte, la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert, dijo ayer que “Estados Unidos permanece profundamente preocupado por los informes sobre el aumento de operaciones por parte del régimen sirio en el suroeste del país, dentro de los límites de la zona establecida para reducir la escalada (de violencia) negociada por Estados Unidos, Jordania y Rusia”.

En las últimas semanas, las fuerzas gubernamentales han estado enviando refuerzos a las provincias meridionales de Deraa y Quneitra, en el suroeste del país, en medio de los preparativos de una posible ofensiva en la zona.

En esas regiones está en vigor un cese de las hostilidades desde julio de 2017, auspiciado por Estados Unidos, Jordania y Rusia. Washington y Ammán respaldan a los grupos armados, mientras que Moscú es aliado del Gobierno sirio.

El Gobierno sirio logra un nuevo acuerdo para la salida de yihadistas del sur de Damasco

(SOS).- Las autoridades sirias y grupos yihadistas, entre los que figuran el Estado Islámico y la filial siria de Al Qaeda, alcanzaron hoy un nuevo acuerdo en el sur de Damasco, donde las hostilidades se han intensificado en las últimas horas.

Fuentes oficiales informaron de que se ha logrado “un acuerdo de alto el fuego en Guta Occidental entre el Estado sirio y organizaciones armadas después de su rendición”.

Esas mismas fuentes no precisaron las zonas de Guta Occidental, que se extiende por el extrarradio suroeste de la capital siria, donde entrará en vigor el arreglo, aunque mostraron imágenes del distrito de Hayar al Asuad, donde hay presencia del Estado Islámico.

Según explicaron, el pacto estipula también “la entrega de armas pesadas y medianas por parte de los grupos armados” y la salida de sus combatientes hacia la región de Al Badia, una área desértica del este de la provincia de Homs, y hacia Idlib, en el norte.

Las huestes de Abu Bakr al Baghdadi controlan partes del este de Homs, mientras que casi toda Idlib están en poder de Hayat Tahrir al Sham, la filial siria de Al Qaeda, y otras facciones.

Rusia supervisará la salida de los milicianos de Guta Occidental.

Sin embargo, la operación militar de las fuerzas gubernamentales sirias no parará hasta que se cumplan todos los puntos del acuerdo.

El Estado Islámico anunció, a través de los mediadores en el proceso de negociación, que aceptaba el pacto con las autoridades sirias.

Las conversaciones se han desarrollado entre representantes rusos y de las fuerzas gubernamentales, por un lado, y la organización extremista, por otro.

Los yihadistas han aceptado después de que se intensificaran los combates entre ambas partes en los alrededores del campo de refugiados palestinos de Al Yarmuk y el barrio de Al Tadamun, en el sur de Damasco.

(Fuente: Agencias)

Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia lanzan un ataque conjunto contra Siria

(SOS).- El presidente de Rusia, Vladimir Putin, calificó el ataque contra Siria de Estados Unidos, Reino Unido y Francia como un “acto de agresión”. En un comunicado difundido este sábado por el Kremlin, el líder ruso acusó a Washington de agravar la crisis humanitaria en el país árabe y de saltarse las normas del derecho internacional y la carta de la ONU.

“Sin la sanción del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en violación de la Carta de la ONU, las normas y principios del derecho internacional, se ha cometido un acto de agresión contra un Estado soberano que está a la vanguardia de la lucha contra el terrorismo”, aseguró Putin.

“El agravamiento actual de la situación en torno a Siria tiene un impacto devastador en todo el sistema de relaciones internacionales. La historia pondrá todo en su lugar, y ella ya le ha dado una gran responsabilidad a Washington por sus sangrientas represalias contra Yugoslavia, Irak y Libia”, dijo el líder ruso, refiriéndose a otras intervenciones militares estadounidenses de las últimas décadas.

Putin advirtió de que las acciones de las potencias occidentales solo sirven para ayudar al terrorismo. “Rusia condena con la mayor seriedad el ataque contra Siria, donde los militares rusos están ayudando legalmente al Gobierno en la lucha contra el terrorismo”, prosiguió.

Según el jefe del Kremlin, el ataque puede provocar una nueva oleada de refugiadas procedentes de la región. “Con sus acciones, Estados Unidos empeora aún más la catástrofe humanitaria en Siria, lleva el sufrimiento a la población civil, y de hecho, consiente a los terroristas que torturan desde hace siete años al pueblo sirio”, detalló Putin.

El mandatario también anunció que Rusia ha convocado una reunión urgente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas “para discutir las acciones agresivas de Estados Unidos y sus socios”.

Por su parte, el embajador de Rusia en Washington, Anatoli Antonov, indicó que el ataque lanzado contra Siria por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, Reino Unido y Francia “no se quedará sin consecuencias”.

“Los peores presagios se han cumplido. No han escuchado nuestras advertencias. Nos vuelven a amenazar. Habíamos advertido de que estas acciones no se quedarán sin consecuencias. Toda la responsabilidad recae en Washington, Londres y París”, subrayó Antonov en una declaración oficial difundida por la Embajada.

Ante esta escalada bélica, el secretario general de la ONU, António Guterres, instó a los países miembros de la organización a que muestren moderación “en estas circunstancias peligrosas” y se mantenga el respeto al derecho internacional.

“Insto a todos los estados miembros a que muestren moderación en estas circunstancias peligrosas y eviten cualquier posible escalada de la situación y el sufrimiento del pueblo sirio”, aseveró Guterres.

El secretario general de la ONU también recordó que el Consejo de Seguridad tiene como “principal responsabilidad el mantenimiento de la paz y la seguridad”, y pidió a sus miembros que se mantengan unidos “y asuman esa responsabilidad”.

Los misiles empezaban a caer sobre Siria cuando el presidente Donald Trump —en una declaración solemne desde la Casa Blanca— anunciaba esta madrugada “una operación militar combinada con las fuerzas armadas de Francia y el Reino Unido” en respuesta al supuesto ataque del pasado fin de semana en la ciudad de Duma, atribuido al Gobierno sirio.

Una hora más tarde del anuncio de Trump, el jefe del Estado mayor del Ejército estadounidense, el general Joe Dunford, señalaba desde el Pentágono que el ataque perpetrado de manera conjunta por las fuerzas aéreas y navales de los tres países había terminado.

El secretario de Defensa, James Mattis, explicó que se trataba de “ataques puntuales” dirigidos contra objetivos concretos y aclaró que por ahora “no hay planeadas más” intervenciones.

Según el Pentágono, Francia aportó a la operación cuatro aviones de combate y cuatro buques de guerra, Reino Unido participó con ocho aviones de combate, y Estados Unidos llevó el grueso de la operación con un destructor, un submarino y cinco aviones de combate. Washington no avisó a Moscú del comienzo de la operación militar.

Después de varios días de discusiones y mensajes contradictorios, la Casa Blanca decidió seguir adelante con el plan anunciado por el presidente norteamericano de lanzar misiles “nuevos, bonitos e inteligentes” contra Siria sin esperar al permiso del Congreso ni a las conclusiones de la investigación internacional sobre el supuesto ataque contra Duma.

El Gobierno sirio denunció “la agresión tripartita” occidental como “una violación flagrante del derecho internacional” que está “condenada al fracaso”.

Las autoridades de Damasco condenaron “en los términos más fuertes” la “agresión bárbara y brutal” de Estados Unidos, Francia y Reino Unido contra varios puntos en la capital y en la provincia de Homs. “La agresión de los regímenes arrogantes y de la hegemonía occidental fue el resultado de la frustración después de que el proyecto conspiratorio en Siria no tuviese resultado”, apuntaron.

Horas después del bombardeo perpetrado esta madrugada, el portavoz de la Comandancia General del Ejército sirio, Ali Maihub, declaró que el ataque contra Siria “no ha afectado a la capacidad militar” del país árabe.

Maihub dijo que sus sistemas de Defensa Aérea han logrado, “con alta competencia”, interceptar una gran cantidad de misiles de crucero —el Ejército derribó al menos 71 de los 105 proyectiles que fueron disparados desde los buques de guerra y los aviones de combate de las potencias agresoras— que iban dirigidos contra el pueblo sirio.

El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, tachó a su vez de “criminales” a los dirigentes de las tres naciones que han llevado a cabo la operación, que recibió el apoyo de la OTAN y la Unión Europea.

China —miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU— rechazó el ataque y recordó su “oposición al uso de la fuerza en las relaciones internacionales”. Las autoridades del gigante asiático reclamaron un regreso “a la ley internacional” y una “solución política”.

Mientras, Trump agradeció a Francia y a Reino Unido su colaboración en el ataque “perfectamente ejecutado” en Siria y proclamó que “no se podía obtener mejor resultado. ¡Misión cumplida!”.

De la mano del presidente francés, Emmanuel Macron, y la primera ministra británica, Theresa May, Trump lideró la ofensiva más contundente contra objetivos sirios desde que estalló en 2011 la guerra en el país árabe.

(Fuente: Agencias)

Combates entre el Ejército y el Estado Islámico dejan 35 muertos en Siria

(SOS).- Al menos 26 efectivos del Ejército sirio y nueve yihadistas del Estado Islámico murieron este domingo en combates en la provincia de Deir ez-Zor (noreste).

Los choques estallaron entre ambos bandos en los alrededores de la ciudad de Al Mayadin, en el este de Deir ez-Zor, cuando la organización extremista atacó a las fuerzas gubernamentales con un coche bomba.

En el pasado Deir ez-Zor fue uno de los principales bastiones de los yihadistas en Siria, junto a la vecina provincia de Al Raqa.

Actualmente, Deir ez-Zor está dividida en zonas en poder del Ejército sirio y otras en manos de las FDS, una alianza armada encabezada por milicias kurdas y apoyada por Estados Unidos, que controla territorio en el este de la región.

El Estado Islámico conserva dos reductos en Deir ez-Zor, uno en el este de la provincia, en una área limítrofe con el territorio iraquí; y otro en el oeste, en una zona desértica que linda con la provincia siria de Homs.

Por otra parte, siguen las negociaciones entre Jaish al Islam y Rusia —principal aliado del Gobierno de Siria— sobre el futuro de Duma, la mayor ciudad de Guta Oriental, en las afueras de Damasco.

Ambas partes estudian una posible salida de los combatientes y sus familias de Duma en dirección a la región de Al Qalamun Oriental, al norte de Damasco, y el despliegue de la Policía Militar rusa en esa población de Guta Oriental.

Jaish al Islam es el único grupo de Guta Oriental que por el momento no ha aceptado ningún acuerdo de evacuación de sus milicianos de la zona.

Las otras dos facciones del área, la Legión de la Misericordia y Ahrar al Sham, alcanzaron en la última semana pactos por separado con Rusia y las autoridades sirias que han supuesto la salida de miles de combatientes y sus allegados de Guta Oriental en dirección al norte del país árabe.

Tras estas operaciones de evacuación, el Ejército sirio ya ha liberado el 90 por ciento de las zonas de Guta Oriental que estaban en manos de los extremistas.

(Fuente: Agencias)