La enésima reunión del Consejo de Seguridad sobre Siria concluye con fuertes divisiones

(SOS).- El Consejo de Seguridad de la ONU analizó el sábado por la tarde la situación en Siria, por quinta vez esta semana, pero como en las ocasiones anteriores la reunión acabó sin acuerdos y dejó claras las profundas divisiones entre Estados Unidos y Rusia.

Las reuniones, cuatro de ellas públicas y otra a puerta cerrada, intentaban buscar una respuesta conjunta ante las denuncias del ataque, el pasado 7 de abril, en la localidad siria de Duma, cercana a Damasco.

No hubo ningún acuerdo en estas citas sino que, muy al contrario, el Consejo de Seguridad, corazón de la diplomacia mundial para buscar la paz, fue escenario de múltiples muestras de provocaciones bélicas con la excusa de la actual situación en el país árabe.

Ya el pasado lunes, la embajadora Nikki Haley afirmó que Estados Unidos respondería al supuesto ataque en Duma, que atribuyó al Gobierno sirio, con o sin el apoyo del Consejo de Seguridad.

Al día siguiente, el organismo permanente de la ONU rechazó tres resoluciones sobre el caso, y en esa reunión el embajador ruso ante Naciones Unidas, Vasili Nebenzia, advirtió del riesgo de una “guerra” entre su país y Estados Unidos si Washington lanzaba un ataque contra Siria.

Hubo aún otras dos reuniones, una el jueves, a puerta cerrada, y otra el viernes, ya abierta, en ambos casos sin que hubiera señales claras de que el Consejo de Seguridad pudiera alcanzar acuerdos para evitar una escalada de la tensión si Washington cumplía sus amenazas.

Esa acción armada se llevó a cabo en la madrugada del viernes al sábado, liderada por Estados Unidos con el apoyo del Reino Unido y Francia, y tuvo como objetivo la capital, Damasco, y la provincia de Homs.

Ayer mismo, el Consejo fue convocado de urgencia a raíz del ataque, en medio de la advertencia hecha el viernes por el secretario general de la ONU, António Guterres, de que “la Guerra Fría ha vuelto” por las profundas diferencias entre las dos potencias mundiales.

Guterres lo reiteró en las últimas horas, cuando apeló a todos los estados miembros de la ONU “para que muestren moderación en estas peligrosas circunstancias”.

“La situación en Siria —recalcó— representa hoy en día la amenaza más seria contra la paz y la seguridad internacionales”.

En la sesión de este sábado, Estados Unidos renovó sus amenazas y advirtió que Washington tiene sus armas “preparadas y cargadas” para disparar de nuevo.

Así se lo dijo a Haley el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuando hablaron ayer sobre el caso de Siria. La embajadora aseguró que “cuando el presidente dibuja una línea roja, hace que se cumpla”.

Rusia, por su parte, acusó a Estados Unidos y sus aliados de “pisotear” la Carta de Naciones Unidas y el derecho internacional por la acción armada de las últimas horas, anunciada con argumentos legales que Moscú cree son “vergonzosos”.

“Es vergonzoso que para ejecutar una agresión (a otro país) se invoque un artículo de la Constitución de Estados Unidos”, afirmó el embajador ruso ante la ONU.

Nebenzia se refería a palabras del secretario de Defensa norteamericano, James Mattis, que al dar detalles del ataque poco después de lanzarlo invocó el artículo 2 de la Constitución de su país, que permite “el uso de fuerzas militares fuera del país para defender importantes intereses nacionales estadounidenses”.

“Estados Unidos tiene un interés nacional importante para evitar el empeoramiento de la catástrofe en Siria”, afirmó el jefe del Pentágono.

Las gestiones de la ONU no se han acabado, en principio, ya que Francia anunció su intención de preparar un borrador de resolución sobre Siria, promover el cese al fuego e impulsar una solución política a la guerra que comenzó en ese país en 2011.

Esa resolución, si llega a la mesa del Consejo, será la quinta desde las denuncias del supuesto ataque en Duma. Las tres primeras fueron rechazadas el martes y la cuarta, presentada por Rusia y que buscaba una condena unánime del organismo permanente de la ONU por el ataque de las últimas horas, no logró ayer los votos necesarios.

Mientras, Rusia ha convocado para el próximo lunes una reunión extraordinaria del Grupo Internacional de Apoyo a Siria. “A petición de Rusia, como uno de los copresidentes del organismo, se ha decidido convocar una reunión extraordinaria del grupo el 16 de abril”, anunció hoy la portavoz de la misión rusa en la sede de Naciones Unidas en Ginebra, Olga Zhigalova.

Por su parte, los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea (UE) discutirán mañana en Luxemburgo la respuesta al supuesto ataque que tuvo lugar el pasado 7 de abril en Duma. Los 28 también abordarán la estrategia a seguir con Rusia, principal valedor de las autoridades de Damasco y actor necesario para tratar de resolver la crisis siria.

(Fuente: Agencias)

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Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia lanzan un ataque conjunto contra Siria

(SOS).- El presidente de Rusia, Vladimir Putin, calificó el ataque contra Siria de Estados Unidos, Reino Unido y Francia como un “acto de agresión”. En un comunicado difundido este sábado por el Kremlin, el líder ruso acusó a Washington de agravar la crisis humanitaria en el país árabe y de saltarse las normas del derecho internacional y la carta de la ONU.

“Sin la sanción del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en violación de la Carta de la ONU, las normas y principios del derecho internacional, se ha cometido un acto de agresión contra un Estado soberano que está a la vanguardia de la lucha contra el terrorismo”, aseguró Putin.

“El agravamiento actual de la situación en torno a Siria tiene un impacto devastador en todo el sistema de relaciones internacionales. La historia pondrá todo en su lugar, y ella ya le ha dado una gran responsabilidad a Washington por sus sangrientas represalias contra Yugoslavia, Irak y Libia”, dijo el líder ruso, refiriéndose a otras intervenciones militares estadounidenses de las últimas décadas.

Putin advirtió de que las acciones de las potencias occidentales solo sirven para ayudar al terrorismo. “Rusia condena con la mayor seriedad el ataque contra Siria, donde los militares rusos están ayudando legalmente al Gobierno en la lucha contra el terrorismo”, prosiguió.

Según el jefe del Kremlin, el ataque puede provocar una nueva oleada de refugiadas procedentes de la región. “Con sus acciones, Estados Unidos empeora aún más la catástrofe humanitaria en Siria, lleva el sufrimiento a la población civil, y de hecho, consiente a los terroristas que torturan desde hace siete años al pueblo sirio”, detalló Putin.

El mandatario también anunció que Rusia ha convocado una reunión urgente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas “para discutir las acciones agresivas de Estados Unidos y sus socios”.

Por su parte, el embajador de Rusia en Washington, Anatoli Antonov, indicó que el ataque lanzado contra Siria por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, Reino Unido y Francia “no se quedará sin consecuencias”.

“Los peores presagios se han cumplido. No han escuchado nuestras advertencias. Nos vuelven a amenazar. Habíamos advertido de que estas acciones no se quedarán sin consecuencias. Toda la responsabilidad recae en Washington, Londres y París”, subrayó Antonov en una declaración oficial difundida por la Embajada.

Ante esta escalada bélica, el secretario general de la ONU, António Guterres, instó a los países miembros de la organización a que muestren moderación “en estas circunstancias peligrosas” y se mantenga el respeto al derecho internacional.

“Insto a todos los estados miembros a que muestren moderación en estas circunstancias peligrosas y eviten cualquier posible escalada de la situación y el sufrimiento del pueblo sirio”, aseveró Guterres.

El secretario general de la ONU también recordó que el Consejo de Seguridad tiene como “principal responsabilidad el mantenimiento de la paz y la seguridad”, y pidió a sus miembros que se mantengan unidos “y asuman esa responsabilidad”.

Los misiles empezaban a caer sobre Siria cuando el presidente Donald Trump —en una declaración solemne desde la Casa Blanca— anunciaba esta madrugada “una operación militar combinada con las fuerzas armadas de Francia y el Reino Unido” en respuesta al supuesto ataque del pasado fin de semana en la ciudad de Duma, atribuido al Gobierno sirio.

Una hora más tarde del anuncio de Trump, el jefe del Estado mayor del Ejército estadounidense, el general Joe Dunford, señalaba desde el Pentágono que el ataque perpetrado de manera conjunta por las fuerzas aéreas y navales de los tres países había terminado.

El secretario de Defensa, James Mattis, explicó que se trataba de “ataques puntuales” dirigidos contra objetivos concretos y aclaró que por ahora “no hay planeadas más” intervenciones.

Según el Pentágono, Francia aportó a la operación cuatro aviones de combate y cuatro buques de guerra, Reino Unido participó con ocho aviones de combate, y Estados Unidos llevó el grueso de la operación con un destructor, un submarino y cinco aviones de combate. Washington no avisó a Moscú del comienzo de la operación militar.

Después de varios días de discusiones y mensajes contradictorios, la Casa Blanca decidió seguir adelante con el plan anunciado por el presidente norteamericano de lanzar misiles “nuevos, bonitos e inteligentes” contra Siria sin esperar al permiso del Congreso ni a las conclusiones de la investigación internacional sobre el supuesto ataque contra Duma.

El Gobierno sirio denunció “la agresión tripartita” occidental como “una violación flagrante del derecho internacional” que está “condenada al fracaso”.

Las autoridades de Damasco condenaron “en los términos más fuertes” la “agresión bárbara y brutal” de Estados Unidos, Francia y Reino Unido contra varios puntos en la capital y en la provincia de Homs. “La agresión de los regímenes arrogantes y de la hegemonía occidental fue el resultado de la frustración después de que el proyecto conspiratorio en Siria no tuviese resultado”, apuntaron.

Horas después del bombardeo perpetrado esta madrugada, el portavoz de la Comandancia General del Ejército sirio, Ali Maihub, declaró que el ataque contra Siria “no ha afectado a la capacidad militar” del país árabe.

Maihub dijo que sus sistemas de Defensa Aérea han logrado, “con alta competencia”, interceptar una gran cantidad de misiles de crucero —el Ejército derribó al menos 71 de los 105 proyectiles que fueron disparados desde los buques de guerra y los aviones de combate de las potencias agresoras— que iban dirigidos contra el pueblo sirio.

El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, tachó a su vez de “criminales” a los dirigentes de las tres naciones que han llevado a cabo la operación, que recibió el apoyo de la OTAN y la Unión Europea.

China —miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU— rechazó el ataque y recordó su “oposición al uso de la fuerza en las relaciones internacionales”. Las autoridades del gigante asiático reclamaron un regreso “a la ley internacional” y una “solución política”.

Mientras, Trump agradeció a Francia y a Reino Unido su colaboración en el ataque “perfectamente ejecutado” en Siria y proclamó que “no se podía obtener mejor resultado. ¡Misión cumplida!”.

De la mano del presidente francés, Emmanuel Macron, y la primera ministra británica, Theresa May, Trump lideró la ofensiva más contundente contra objetivos sirios desde que estalló en 2011 la guerra en el país árabe.

(Fuente: Agencias)

Rusia advierte de una guerra con Estados Unidos si se ataca a Siria

(SOS).- El embajador ruso ante la ONU, Vasili Nebenzia, ha avisado de que hay riesgo de una “guerra” entre su país y Estados Unidos si Washington decide lanzar un ataque contra Siria. “No podemos excluir ninguna posibilidad, lamentablemente, porque hemos visto mensajes saliendo de Washington que son muy belicosos”, ha dicho Nebenzia a los periodistas en la sede de Naciones Unidas.

Según el diplomático ruso, la “prioridad inmediata es evitar el peligro de guerra”, por lo que ha urgido a Estados Unidos y sus aliados a no utilizar la fuerza contra Siria. “Ellos saben que estamos allí, ojalá hubiera un diálogo a través de los canales apropiados para evitar desarrollos peligrosos”, ha admitido. “El peligro de una escalada es mayor que simplemente Siria porque nuestro Ejército está allí… Así que la situación es muy peligrosa”, ha insistido Nebenzia al término de una reunión a puerta cerrada del Consejo de Seguridad de la ONU.

La cita fue convocada por Bolivia para discutir las amenazas lanzadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que el miércoles avisó a Rusia de que se prepare para una actuación con misiles contra Siria.

El secretario de Defensa norteamericano, Jim Mattis, ha tratado de imponer la calma en la crisis siria y ha alertado ante el Congreso del riesgo de que un ataque pueda desencadenar “una escalada fuera de control” en el mayor polvorín de Oriente Medio. “Una de mis mayores preocupaciones es evitarlo”, ha reconocido el teniente general Mattis.

“No hemos tomado aún ninguna decisión de lanzar un ataque a Siria. Cuando abandone esta sesión, acudiré a una reunión del Consejo de Seguridad Nacional donde presentaremos varias opciones al presidente”, ha afirmado el jefe del Pentágono ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes.

Lejos de la retórica belicista del comandante en jefe, el secretario de Defensa ha subrayado que una de sus mayores preocupaciones es prevenir que un ataque a Siria desencadene una “escalada fuera de control” en un país en guerra y con presencia de Rusia, Irán y Turquía. Un temor que han hecho suyo la mayoría de los especialistas y que ha aumentado al descubrirse que Siria está usando bases rusas como refugio de algunos potenciales objetivos.

Después de varios días de amenazas no muy veladas por parte del presidente Donald Trump, Estados Unidos ha suavizado su discurso sobre una posible acción militar contra Siria. De un ataque con misiles se ha pasado a una decisión que todavía no se ha adoptado.

Trump está en permanente contacto con varios de sus aliados para tratar de coordinar la respuesta, que ha puesto al mundo ante el temor de un enfrentamiento entre las dos grandes potencias nucleares. Hace un año, cuando Estados Unidos bombardeó una base aérea en Siria, informó previamente de sus planes a Moscú a través de la llamada línea de distensión. No se descarta que esta vez vuelva a hacerlo para evitar consecuencias indeseadas.

(Fuente: Agencias)

El presidente Trump advierte a Rusia de que se prepare para lo que viene en Siria

(SOS).- La posibilidad de un ataque estadounidense contra Siria en las próximas horas es real. Tanto que la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) ha alertado a todas las compañías aéreas que operan en la zona del Mediterráneo oriental de que se preparen para esta contingencia, incluyendo el lanzamiento de misiles de crucero y la disrupción de equipos de navegación y radio. El Ejército sirio se encuentra también en estado de máxima alerta.

El presidente Donald Trump se concedió a sí mismo entre 48 y 72 horas para responder al supuesto ataque del pasado 7 abril en Duma, en el norte de Siria, y del que Washington responsabiliza a las autoridades de Damasco y sus aliados. El plazo ya está a punto de cumplirse. Tanto, que Trump ha advertido a Rusia, la principal aliada del Gobierno sirio, de que esté preparada para lo que viene.

Hace un año que Estados Unidos lanzó 59 misiles de crucero Tomahawk contra una base de las fuerzas aéreas sirias en la provincia de Homs, en respuesta a otro ataque contra la localidad de Jan Sheijun. Atacar Siria supondría un peligroso riesgo de escalada, que podría arrastrar alas autoridades de Washington hasta el fondo de este conflicto y provocar un enfrentamiento directo con Rusia e Irán.

Casi ningún analista cree que pueda producirse una operación militar terrestre a gran escala, especialmente dado que el propio presidente pidió hace menos de dos semanas la retirada total de las tropas estadounidenses de Siria. Un intento de cambio de Gobierno tampoco está en el horizonte, porque Estados Unidos debería hacerse cargo de la reconstrucción y la transición política o enfrentar un terrorífico vacío de poder en un punto clave de Oriente Medio. De modo que un ataque aéreo con misiles parece el escenario más creíble, en caso de que Trump ordene finalmente tomar represalias armadas.

La probabilidad es aún mayor después de que este martes fracasasen en el Consejo de Seguridad de la ONU dos propuestas de resolución antagónicas, una promovida por Estados Unidos y otra por Rusia, para investigar el supuesto ataque en Duma. Washington, además, cuenta con el respaldo de Londres y París para adoptar medidas punitivas. “Estamos buscando una respuesta coordinada, sea cual sea”, afirmó ayer la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert.

Al cierre de esta edición, Trump ha asegurado que el ataque a Siria es cuestión de cuándo, no de si se hará. En un mensaje en Twitter, ha confirmado que habrá un bombardeo y por ello ha lanzado un aviso al Gobierno ruso: “Rusia promete que abatirá cualquier misil lanzado sobre Siria. Prepárate, Rusia, porque están a punto de llegar, nuevos, en perfecto estado e inteligentes”. A diferencia del presidente, el Pentágono ha querido ser algo más discreto sobre el previsible ataque. El portaaviones USS Harry S. Truman parte este miércoles hacia el Mediterráneo junto con su flotilla de apoyo, pero el Departamento de Defensa lo ha llamado “despliegue rutinario”, según informaron las principales agencias de noticias.

El lunes el destructor USS Donald Cook zarpó del puerto de Larnaca (Chipre) sin destino conocido, y el mando militar también lo llamó una travesía “rutinaria”. El buque es un destructor de la clase Arleigh Burke con capacidad de lanzamiento de misiles teledirigidos que se encontraba en Chipre desde el viernes.

(Fuente: Agencias)

¿Quién está detrás del nuevo ataque químico en Siria?

(SOS).- Se trata del enésimo ataque químico de la guerra en Siria. El enésimo ataque que quedará sin castigo. Son al menos 100 las personas asesinadas el sábado en Duma, el último bastión extremista de Guta Oriental, pero el número podría aumentar.

Desde hace algún tiempo se hablaba de un posible ataque con armas no convencionales, pero organizado por los mal llamados rebeldes.

El Ministro de Defensa ruso había advertido repetidamente que algunas facciones yihadistas estaban organizando un ataque químico para culpar al Gobierno sirio. ¿Una paranoia que se ha convertido en realidad? Imposible decirlo.

Fuentes hostiles a las autoridades de Damasco, como el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, culparon directamente al presidente Bashar al Assad. Una hipótesis como cualquier otra en esta guerra donde todo es posible pero nada es verificable.

Tras la noticia del ataque químico, la portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Heather Nauert, dijo ayer que “si se confirman, estas informaciones son horribles y exigen una respuesta inmediata de la comunidad internacional”.

Nauert subrayó que Rusia, como aliado de Siria, “es responsable en última instancia de estos brutales ataques”.

Sin embargo, el Ejército ruso desmintió las denuncias. Se trata de “acusaciones fabricadas”, aseguró el teniente general Yuri Yevtushenko.

“Una vez sea liberada la ciudad de Duma de los milicianos, nos declaramos dispuestos a enviar inmediatamente a nuestros especialistas”, añadió el jefe del Centro de Reconciliación ruso en Siria, quien indicó además que sus expertos en radiaciones químicas y biológicas “recogerán datos que confirmarán que esas declaraciones son fabricadas”.

“El objetivo de estas falsas conjeturas, totalmente infundadas, es proteger a los terroristas y a la oposición radical que rechaza un arreglo político y, al mismo tiempo, intentar justificar posibles ataque militares desde el exterior”, destacó la Cancillería rusa en un comunicado.

La respuesta no se hizo esperar. Un ataque con misiles causó en la madrugada de este lunes 14 muertos en la base aérea T4, próxima a Palmira, según informaron medios de comunicación sirios, que responsabilizaron en un primer momento a Estados Unidos del bombardeo.

El Pentágono negó haber llevado a cabo ninguna operación militar en Siria “por ahora”, a pesar de la amenaza del presidente Donald Trump de golpear a las autoridades de Damasco por el presunto ataque químico registrado el sábado en Duma.

Moscú acusó finalmente de la operación a Israel, que ya había atacado el mismo aeródromo militar el pasado mes de febrero, en represalia por la infiltración de un dron en su espacio aéreo.

“Dos F-15 de Israel atacaron la base entre las 3.25 y las 3.53 con ocho misiles de crucero disparados desde el espacio aéreo libanés, sin llegar a entrar en el espacio sirio. Cinco de los misiles fueron interceptados por la defensa aérea siria, pero los tres restantes impactaron en la base”, señaló el Ministerio de Defensa ruso.

El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguei Lavrov, aseveró hoy que el ataque supone “un paso muy peligroso”. “Espero al menos que así lo entiendan Estados Unidos y aquellos países que participan en la coalición que encabeza”, advirtió en una conferencia de prensa en Moscú.

“Nuestros expertos militares que han visitado el lugar del ataque en Duma no han hallado restos de gas de cloro ni de ninguna otra sustancia química utilizada contra civiles”, concluyó.

Por su parte, el Gobierno sirio negó rotundamente el ataque con armas no convencionales y afirmó que es “el mismo cuento aburrido”.

“Las denuncias del uso de sustancias químicas en Duma son un intento de impedir el avance del Ejército”, insistió.

Sin ninguna confirmación independiente hasta ahora del ataque con armamento letal prohibido, la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas, vinculada a la ONU, ya está investigando los hechos.

Sin esperar a los resultados, Trump ha dado por hecha de nuevo la responsabilidad de las autoridades de Damasco.

La historia de los ataques con sustancias químicas en Siria nos enseña una cosa: debemos ser cautos al señalar a los culpables.

Vimos esto con el ataque de 2013 en Guta y, finalmente, con el de Jan Sheijun, cuyo aniversario transcurrió tranquilamente unos días atrás.

En ambos casos, el primero en ser acusado fue el propio Bashar al Assad. El tiempo y algunas valientes investigaciones periodísticas han demostrado que la realidad era diferente.

Los ataques químicos en esta guerra a menudo se han usado como una línea roja que no hay que cruzar. Sucedió en 2013 y luego en 2017. En ambos casos, Al Assad tuvo más desventajas que ganancias con este tipo de acciones.

Supongamos por un momento que el presidente sirio haya usando armas químicas en Duma. ¿Cuáles son los pros? En Guta Oriental, el Gobierno sirio ha ganado y eliminado a la mayoría de los extremistas en poco más de un mes. Los únicos que quedan son los yihadistas de Jaish al Islam. ¿De qué sirve usar armas químicas cuando has ganado no solo una batalla sino ahora también la guerra? De nada.

Si el Ejército Árabe Sirio realmente hubiera usado armas químicas, además de una gran masacre, habría cometido un grave error estratégico.

No se sabe con certeza quién llevó a cabo esta acción salvaje. Es difícil echarle la culpa al Gobierno o a las facciones armadas sin caer en la propaganda de unos u otros.

Los hechos ocurridos en estos años son numerosos y no es fácil tener certezas. La única, que nos gustaría subrayar, es que no solo Bashar al Assad posee armas químicas. Y, al menos sobre el papel, las eliminó todas en 2013.

En el caos sirio, fruto primero de la guerra y luego de la expansión de las huestes del Estado Islámico, cualquiera tiene depósitos de armas químicas. Es el caso del Frente al Nusra, filial de Al Qaeda en Siria, y el de otras facciones yihadistas.

En los túneles excavados por los terroristas de Guta se ha encontrado de todo: cargas de mortero, mapas del centro de Damasco y también materiales para preparar armas químicas. En un vídeo publicado por Sama TV el pasado 4 de abril, se aprecian diferentes materiales, incluido el cloro proveniente de Alemania, para producir armas no convencionales.

En multitud de ocasiones, los mal llamados rebeldes han usado armas químicas en Siria. La lista es muy larga. Pero por poner solo un ejemplo, el grupo Jaish al Islam, la misma facción armada que controla hoy la ciudad de Duma, usó el 8 de abril de 2016 un gas contra los kurdos en Alepo. Los expertos dicen que quizás se tratara de Sarin.

¿Quién usó el gas en Duma? Nadie puede decirlo con certeza hoy. Y tal vez ni siquiera mañana.

Ciertamente, cuando se trata de armas químicas en Siria, es bueno ser extremadamente prudente.

El Consejo de Seguridad de la ONU tiene previsto reunirse de urgencia este mismo lunes para analizar la situación en Siria, tras el presunto ataque químico.

Tanto las autoridades sirias como Rusia e Irán han negado el uso de armas prohibidas en Duma.

Los países occidentales están recopilando imágenes por satélite, vídeos y testimonios de las víctimas para presentarlos como prueba ante Naciones Unidas.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, y Trump intercambiaron información el domingo para confirmar el uso de armas químicas en Siria y coordinar sus acciones en la reunión del Consejo de Seguridad, según informó el palacio del Elíseo en un comunicado.

(Fuente: Gli Occhi della Guerra / Agencias)

El Departamento de Defensa de Estados Unidos dice que nada ha cambiado respecto a Siria

(SOS).- El director del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, el teniente general Kenneth McKenzie, aseguró que “nada ha cambiado” en la operación que tiene como objetivo derrotar al Estado Islámico en Siria, a pesar de que el presidente Donald Trump ha expresado su intención de dejar el país “muy pronto”.

“Siempre hemos considerado que, a medida que se aproximara el fin del Estado Islámico en Siria, reduciríamos nuestra presencia allí, así que en ese sentido, de hecho, nada ha cambiado”, sostuvo McKenzie durante una rueda de prensa celebrada este jueves en el Pentágono.

A pesar de que en los últimos días el comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas estadounidenses ha expresado su deseo de abandonar Siria muy pronto, el militar aseguró que en ningún caso Trump ha marcado “plazos específicos”.

Este punto, sin embargo, contradice diversas informaciones divulgadas en las últimas horas por la prensa local que apuntan que, a pesar de la oposición de la cúpula militar, el presidente ha comunicado al Alto Mando su deseo de que las tropas abandonen el país en un plazo de seis meses.

“El presidente dijo muy pronto porque hemos tenido mucho éxito a la hora de derrotar al Estado Islámico; pero esto no ha terminado y estamos comprometidos con la derrota del Estado Islámico”, justificó la portavoz del Departamento de Defensa de Estados Unidos, Dana White, también presente en la comparecencia ante los medios que tuvo lugar en el Pentágono.

White evitó contestar a preguntas sobre la posible permanencia en el poder del presidente Bashar al Assad, cuya salida es el objetivo último de uno de los principales aliados de Washington en el conflicto sirio, las FDS.

No obstante, McKenzie sí se refirió al futuro del país árabe una vez el grupo yihadista sea vencido al señalar que “las naciones en la región” deberán tener un mayor protagonismo en las tareas de estabilización del país puesto que “serán las más afectadas” en caso de que la situación no mejore.

Preguntado sobre en qué momento se podrá considerar que los extremistas han sido derrotados, el teniente general se mostró tajante: “Cuando sean incapaces de llevar a cabo con éxito ataques contra el territorio estadounidense o contra nuestros aliados”.

Unos dos militares norteamericanos lideran la coalición internacional formada por más de 60 países que combaten el yihadismo en Siria e Irak, en el marco de la operación Inherent Resolve.

(Fuente: Agencias)

Arabia Saudí considera necesario que las fuerzas estadounidenses se queden en Siria

(SOS).- El príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman, ha asegurado en una entrevista con la revista norteamericana Time que considera “totalmente necesario” que el contingente militar estadounidense permanezca en Siria, en respuesta a la decisión del presidente Donald Trump de retirar las tropas en la zona.

“Creemos que las tropas estadounidenses deben permanecer al menos a medio plazo, si no a largo plazo”, ha declarado el príncipe saudí.

Según el heredero al trono de la casa de Al Saud, si Estados Unidos retira sus tropas del este de Siria, perderá el control en el área.

Sin embargo, Trump quiere que las fuerzas norteamericanas desplegadas en Siria sean retiradas de la zona antes de lo previsto, de acuerdo con fuentes citadas por las principales agencias de noticias, una postura que puede generar un enfrentamiento con las altas esferas del Pentágono que consideran que la lucha contra el Estado Islámico aún no ha finalizado en el país árabe.

A principios de la semana que viene está programada una reunión especial del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca con el objetivo de abordar la campaña de Estados Unidos contra la organización extremista en Siria.

De acuerdo con dos asesores de la Casa Blanca, el mandatario estadounidense ha ordenado congelar más de 200 millones de dólares en fondos para la recuperación de Siria tras el conflicto, mientras su Administración estudia la postura del Ejecutivo sobre su papel en la guerra.

Trump ordenó el bloqueo de los fondos después de leer un reportaje en el que contaban que Estados Unidos se había comprometido a aportar 200 millones de dólares adicionales para estabilizar las zonas de Siria recientemente recuperadas del control de los yihadistas.

Los fondos fueron iniciativa del ex secretario de Estado Rex Tillerson en febrero y fueron anunciados por él mismo en una reunión en Kuwait sobre la lucha contra el grupo radical suní.

La decisión de congelar la financiación ha sido acorde con las declaraciones que hizo el mandatario durante un discurso en Ohio, donde ya dijo que era hora de que Estados Unidos saliera de Siria.

Según un portavoz de la Casa Blanca, en función de “la guía” del presidente de Estados Unidos, “el Departamento de Estado está siempre evaluando los niveles de asistencia necesarios y cómo utilizarlos en la forma más apropiada posible”.

“Nos vamos a ir de Siria, muy pronto”, aseguró Trump el pasado jueves, alegando que Estados Unidos ya había tenido suficientes victorias sobre los milicianos yihadistas.

“Dejemos que otros se encarguen de ello por el momento. Muy pronto, muy muy pronto nos vamos a ir”, aseveró.

“Vamos a volver a nuestro país, donde pertenecemos y donde queremos estar”, añadió en su intervención.

La decisión del mandatario estadounidense de salir de Siria se produce al mismo tiempo que la declaración por parte de Francia acerca de que va a aumentar su presencia militar en la zona para impulsar la campaña contra el terrorismo que lidera Estados Unidos.

A pesar de que el Pentágono estima que el Estado Islámico ha perdido cerca del 98% del territorio que controlaba en Irak y Siria, los asesores militares de Trump le han advertido en numerosas ocasiones que a no ser que dichas áreas sean estabilizadas, pueden volver a caer en manos de los milicianos. No obstante, según fuentes cercanas al presidente, Trump se muestra escéptico al respecto.

En la actualidad hay cerca de dos mil soldados norteamericanos desplegados en Siria.

(Fuente: Agencias)