Egipto – Inauguran una iglesia construida con las donaciones de los musulmanes locales

(SOS).- La segunda iglesia del pueblo de Ismailia, en la provincia egipcia de Minya, ha tardado poco más de un año en construirse. Y en parte, se ha debido a la contribución económica aportada por la población musulmana local para apoyar el proyecto. La inauguración del nuevo templo, dedicado a San Jorge y a la Virgen María, se ha llevado a cabo la semana pasada y ha contado con la participación festiva de muchos habitantes, cristianos y musulmanes.

En su intervención, el alcalde Ibrahim ha presentado la obra de la iglesia como un signo visible y concreto para robustecer la concordia nacional, realizado gracias a la contribución de la población local y sin recurrir a capital extranjero, que suele financiar la construcción de edificios religiosos en el extranjero para expandir su propia red de influencia política o sectaria.

En la zona de la aldea de Ismailia viven unos 20 mil egipcios, de los cuales una tercera parte son cristianos coptos y dos terceras partes musulmanes sunitas. La decisión de levantar una segunda iglesia fue tomada hace poco más de un año para evitar que los habitantes cristianos tuviesen que alejare demasiado de sus casas para poder asistir a las celebraciones exponiéndose al peligro de sufrir agresiones o secuestros.

El “comité de reconciliación” de la localidad de Ismailia, encargado de prevenir o resolver conflictos sectarios, aprobó en marzo de 2016 la construcción de la nueva iglesia copta, estableciendo además el área asignada para la edificación del lugar de culto. En la asamblea del comité, los miembros de la organización, en su mayoría musulmanes, sometieron a votación la posible construcción de la iglesia y el lugar para la construcción de la misma. La propuesta obtuvo 49 votos a favor y tan sólo 4 en contra. La aprobación casi unánime del proyecto fue recibida con alivio por parte de la comunidad cristiana local en una zona marcada, en el pasado, por varios incidentes de intolerancia sectaria.

(Fuente: Agencia Fides)

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Gran Muftí de Damasco: Siria necesita a Europa para domar el incendio del fundamentalismo

Dublin (AsiaNews).- Los líderes religiosos musulmanes y cristianos sirios realizaron recientemente una visita oficial a Irlanda. Entre los integrantes de la delegación, destacaban el Gran Muftí Ahmad Badreddin Hassoun, el Patriarca Mar Ignatius Aphrem II y el Patriarca Gregorio III Laham.

Musulmán sunita, el jeque Hassoun siempre se distinguió por su posición contraria a cualquier prospectiva de división interconfesional o religiosa entre los habitantes de Siria. Firme partidario de la existencia de un alma multicultural, multiétnica y multirreligiosa en su país, se granjeó la enemistad de numerosos religiosos islámicos y líderes gubernamentales, especialmente entre las diferentes monarquías de los países del Golfo.

En un esperado discurso ante el Parlamento irlandés, el Gran Muftí habló sobre la situación de Siria. Después de cinco años, señaló, “pude ir a Alepo [su ciudad natal] y traer conmigo a 2.200 combatientes arrepentidos”, que obtuvieron “la amnistía del gobierno”. Esta iniciativa revirtió las posiciones del pasado, que pedían que los grupos armados responsables “de la muerte de civiles” fuesen castigados “con la pena capital”.

La alta autoridad religiosa sunita invitó a “los europeos que desean la paz en Siria, a ir a Damasco para discutir con el presidente Bashar al-Assad”. Asimismo, exhortó a la opinión pública europea a “no creer todo lo que la prensa de Occidente difunde”, que tiene como finalidad denigrar a su país y deformar la realidad. Es necesario, añadió, “escuchar siempre las dos campanas”. “Siria necesita a los europeos para domar el incendio actual, que amenaza con extenderse a todo el mundo”, insistió.

Al inicio de la guerra, recordó el Gran Muftí, un príncipe árabe “me propuso donarme una enorme suma de dinero y una mansión, si hubiese decidido escapar de Siria y declararme contrario al gobierno”. Tras haber rechazado la propuesta, algunos mercenarios enviados para combatir en Siria, mataron a su hijo “tirando su cuerpo delante de la entrada a la mezquita”. Luego, la tumba de su hijo asesinado fue profanada. El cuerpo fue secuestrado por unos desconocidos y llevado a un lugar desconocido.

Sobre el conflicto que devasta desde hace cinco años la tierra de los Omeyas, el jeque Ahmad Badreddin Hassoun aseguró que “Irán y Rusia defienden a Siria, mientras que 180 naciones del mundo vinieron para destruirla”. El precio que pagó su país fue elevadísimo, debiendo enfrentarse a más de “trescientos mil combatientes llegados de todo el planeta” como voluntarios y mercenarios.

A continuación,  el Gran Muftí acusó de modo directo a Arabia Saudita y Qatar de haber “amenazado de muerte a los milicianos islámicos que se negaran a seguir luchando”. Sin mencionar nombres, habló de los “centros islámicos” presentes en Europa, que alabaron “la creación de un Califato islámico en Siria”.

Respondiendo a una pregunta, el líder musulmán sunita dijo que “fueron los combatientes ilegales y no el gobierno quienes mataron a los civiles con armas químicas”. También aclaró el motivo por el cual, a pesar de haber sido invitado, no pudo ir en 2008 a Europa para hablar sobre la situación de Siria. Dos países árabes habían pedido de modo oficial que no pudiese intervenir, apuntó.

Frente a los temores expresados por el Patriarca sirio ortodoxo sobre el futuro de los cristianos en el país, el jeque Ahmad Badreddin Hassoun respondió que no habría ningún peligro si a los sirios les dejasen decidir solos. “Siria -explicó- es un país unido y único, sin distinciones de ningún tipo entre las confesiones, religiones y etnias, cosa rara si no imposible en cualquier otra nación del mundo”.

En esta línea, expresó su dolor por “los niños cristianos que fueron asesinados por los yihadistas durante las fiestas cristianas”, refiriéndose al asesinato de algunos menores que tuvo lugar en Alepo el año pasado, un hecho cometido durante las fiestas de Navidad por los francotiradores de la parte este de la ciudad.

Por su parte, el Patriarca Gregorio III Laham subrayó que “estamos aquí para tratar de realizar la paz, no para acusar a nadie; se trata de una guerra y en una guerra son todos culpables”.

La visita oficial del Gran Muftí de la República Árabe Siria -junto a una delegación de líderes musulmanes y cristianos- fue duramente criticada por Ali Salim, responsable del Centro cultural islámico en Irlanda (entidad financiada por Arabia Saudita). Salim recordó que este año el jeque Ahmad Badreddin Hassoun “había pedido al gobierno sirio en una prédica, limpiar el país de los combatientes criminales islámicos”, que actúan usando la religión de forma desviada. De ahí, la acusación lanzada contra el Gran Muftí de “tener las manos manchadas de sangre” y de ser corresponsable “del asesinato de los sirios”.

A su vez, el Movimiento de solidaridad irlandés con Siria (ISSM) dirigió una petición a las fuerzas del orden -basada en la ley irlandesa n° 2014 relativa a los crímenes de terrorismo- pidiendo el arresto de la alta autoridad religiosa sunita por “instigación al odio”. El Ministerio del Interior de Dublin no quiso pronunciarse sobre la cuestión, haciendo saber que no es costumbre del organismo expresarse sobre casos particulares.

El Gran Muftí desmintió la noticia, filtrada en ambientes islámicos irlandeses, de que había amenazado en el pasado con enviar terroristas a Europa. “No sé porque llegan a mentir hasta este punto”, dijo con la ayuda de un interprete. Al respecto, precisó que sólo había hablado del hecho de que continuar “bombardeando Siria y Líbano no haría otra cosa que despertar a las células dormidas en Europa”. La prédica, de 2011 y que en estos años se difundió en YouTube, dio pie a varias interpretaciones.

Angela Merkel pide volver a conectar con Dios ante el peligro de islamización de Europa

(Agencias).- La canciller alemana Angela Merkel, que es hija de un pastor protestante, dijo que Europa necesita volver a sus raíces y volver a conectar con Dios y la Biblia para sortear la crisis actual de la inmigración, que tiene contornos religiosos.

Durante una visita en septiembre de 2015 a la Universidad de Berna, Suiza, Merkel fue interrogada sobre cómo afrontar los peligros de la islamización de Europa y el conflicto potencial planteado por los extremistas. La respuesta de la canciller alemana, considerada como el segundo mandatario más poderoso del mundo, fue inesperada.

Según informaron los medios de comunicación presentes, Merkel sugirió que las personas deben volver a la “tradición de asistir a un servicio de la iglesia y tener fundamentos bíblicos inquebrantables”. “Muchos no tienen una comprensión de los conceptos cristianos como el Pentecostés”, añadió, hablando sobre el abandono de la fe de los europeos.

En el actual debate sobre el Islam y la identidad de Europa, la mandataria dijo que volver a la Biblia “nos puede llevar a ocuparnos otra vez de nuestras propias raíces y llegar a conocerlas mejor,” preparando al continente para hacer frente a las diferencias con los musulmanes.

La canciller federal de Alemania también afirmó que aunque el terrorismo islámico es una realidad donde hay concentración de musulmanes, parte de la responsabilidad de esto es del mundo occidental. “Desgraciadamente, esto es una realidad que también tiene que ver con nosotros. Muchos de estos jóvenes que luchan por ellos [los terroristas] han crecido en nuestros países”, apuntó.

Por último, Angela Merkel reconoció que ve con cautela las “reacciones defensivas” del pueblo alemán sobre la postura adoptada por su gobierno de albergar a los inmigrantes. “El miedo nunca fue un buen asesor. Culturas que están marcadas por el miedo no van a ganar el futuro”, aseguró.

Al término del encuentro, la canciller alemana se refirió una vez más a las cuestiones de fe y dijo que le gustaría ver más gente ir a las iglesias y aprender sobre el mensaje del Evangelio. “Tengo que ser muy honesta. Todos tenemos la oportunidad y la libertad de tener nuestra religión, practicar y creer en ella”, señaló.

Merkel concluyó su intervención diciendo: “Me gustaría ver a más personas que tienen el coraje de decir: ‘Yo soy un creyente cristiano’. Y más personas que tienen el coraje de entablar un diálogo, recordando el mensaje predicado por Jesús”.