Ejército sirio y milicias rebeldes intensifican su acoso al Estado Islámico en Deir ez-Zor

(SOS).- Las fuerzas gubernamentales y las milicias aliadas de la coalición internacional intensificaron este fin de semana su acoso al Estado Islámico en la provincia oriental de Deir ez-Zor, uno de sus últimos bastiones en Siria.

El Ejército sirio rompió ayer el asedio al aeropuerto de Deir ez-Zor que el grupo yihadista mantenía desde 2014, mientras que una facción de las FSD lanzó una ofensiva contra los milicianos vestidos de negro al norte y al noroeste de la ciudad.

Las fuerzas gubernamentales sirias también entraron en los barrios de Harabesh y Tahtuh, asediados por los extremistas y situados en el sur de Deir ez-Zor, al igual que el aeródromo.

El nuevo logro del Ejército sirio y sus aliados se consiguió avanzando desde el frente que conecta la base Brigada 137 con la zona de Al Maqaber, donde están los cementerios, en el suroeste de la ciudad. La ofensiva contó con cobertura aérea y de la artillería.

Además, las tropas leales a Damasco se hicieron con gran parte del distrito de Al Rusafa, en el sureste de la urbe. En esa zona, retomaron partes de los barrios de Al Rashidiya, al Huwiqa y Yubailiya.

Los nuevos avances del Ejército sirio se producen cuatro días después de que acabaran con el asedio que el Estado Islámico mantenía sobre la base militar Brigada 137 y sobre otros barrios de la ciudad, que llegó a estar controlada casi en su totalidad por los yihadistas.

Esta ofensiva de las fuerzas gubernamentales sirias en la provincia de Deir ez-Zor comenzó el pasado día 2 y fue lanzada en dos frentes desde la vecina Homs, donde las tropas leales a Damasco también han ganado terreno recientemente a los milicianos vestidos de negro.

Otro amplio ataque contra la organización radical suní fue conducido por las milicias rebeldes del denominado Consejo Militar de Deir ez-Zor, que combate bajo el estandarte de las FSD y que cuenta con el apoyo de la aviación de la coalición internacional y de fuerzas especiales estadounidenses.

La coalición internacional dio la bienvenida al asalto de las milicias rebeldes a las que denominó Coalición Árabe Siria (CAS) y precisó que ha sido bautizado como Operación Tormenta de Al Yazira, en referencia al nombre por el que se conoce a la región siria donde se desarrolla.

El mando de las fuerzas de la coalición indicó en un comunicado que el objetivo es derrotar al Estado Islámico en el valle del río Jabur, afluente del Éufrates y controlado por los yihadistas en la zona comprendida entre Deir ez-Zor y la localidad de Al Shadadi, en la vecina provincia de Al Hasaka.

“La lucha por el valle del río Jabur —puntualizó— supone un eje estratégico de avance hacia el curso medio del valle del Éufrates, uno de las últimas plazas fuertes del Estado Islámico”.

La nota añadió que “las fuerzas de la coalición respaldarán a las CAS durante la ofensiva del valle del río Jabur como parte de su misión de ayuda y asistencia, con equipamiento, entrenamiento y apoyo de inteligencia y logístico, así como con fuego preciso y asesoramiento en el campo de batalla”.

La comandancia de la coalición adelantó que, una vez expulsados los extremistas, la región será entregada a “los cuerpos representativos de los habitantes de la zona que se encargarán de la seguridad y del gobierno”.

Los rebeldes han logrado hacerse con el control de varias colinas y de un pueblo después de intensos combates, en los que los yihadistas emplearon a suicidas cargados de explosivos y coches bomba.

En los enfrentamientos participa una unidad de unos 300 combatientes, denominada Al Bakara, que se separó recientemente de la ofensiva Furia del Eúfrates, la cual, encabezada por milicias kurdas, intenta arrebatar al Estado Islámico la ciudad de Al Raqa, a unos 140 kilómetros al norte de Deir ez-Zor.

La ofensiva tiene dos frentes, uno al norte de la ciudad de Deir ez-Zor y otro que avanza desde la vecina Al Hasaka, al noreste de la provincia.

Deir ez-Zor es uno de los últimos feudos de la organización radical suní en Siria, después de que el Estado Islámico haya perdido parte de sus dominios en la capital de su Califato, Al Raqa.

(Fuente: Agencias)

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