El presidente Trump advierte a Rusia de que se prepare para lo que viene en Siria

(SOS).- La posibilidad de un ataque estadounidense contra Siria en las próximas horas es real. Tanto que la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) ha alertado a todas las compañías aéreas que operan en la zona del Mediterráneo oriental de que se preparen para esta contingencia, incluyendo el lanzamiento de misiles de crucero y la disrupción de equipos de navegación y radio. El Ejército sirio se encuentra también en estado de máxima alerta.

El presidente Donald Trump se concedió a sí mismo entre 48 y 72 horas para responder al supuesto ataque del pasado 7 abril en Duma, en el norte de Siria, y del que Washington responsabiliza a las autoridades de Damasco y sus aliados. El plazo ya está a punto de cumplirse. Tanto, que Trump ha advertido a Rusia, la principal aliada del Gobierno sirio, de que esté preparada para lo que viene.

Hace un año que Estados Unidos lanzó 59 misiles de crucero Tomahawk contra una base de las fuerzas aéreas sirias en la provincia de Homs, en respuesta a otro ataque contra la localidad de Jan Sheijun. Atacar Siria supondría un peligroso riesgo de escalada, que podría arrastrar alas autoridades de Washington hasta el fondo de este conflicto y provocar un enfrentamiento directo con Rusia e Irán.

Casi ningún analista cree que pueda producirse una operación militar terrestre a gran escala, especialmente dado que el propio presidente pidió hace menos de dos semanas la retirada total de las tropas estadounidenses de Siria. Un intento de cambio de Gobierno tampoco está en el horizonte, porque Estados Unidos debería hacerse cargo de la reconstrucción y la transición política o enfrentar un terrorífico vacío de poder en un punto clave de Oriente Medio. De modo que un ataque aéreo con misiles parece el escenario más creíble, en caso de que Trump ordene finalmente tomar represalias armadas.

La probabilidad es aún mayor después de que este martes fracasasen en el Consejo de Seguridad de la ONU dos propuestas de resolución antagónicas, una promovida por Estados Unidos y otra por Rusia, para investigar el supuesto ataque en Duma. Washington, además, cuenta con el respaldo de Londres y París para adoptar medidas punitivas. “Estamos buscando una respuesta coordinada, sea cual sea”, afirmó ayer la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert.

Al cierre de esta edición, Trump ha asegurado que el ataque a Siria es cuestión de cuándo, no de si se hará. En un mensaje en Twitter, ha confirmado que habrá un bombardeo y por ello ha lanzado un aviso al Gobierno ruso: “Rusia promete que abatirá cualquier misil lanzado sobre Siria. Prepárate, Rusia, porque están a punto de llegar, nuevos, en perfecto estado e inteligentes”. A diferencia del presidente, el Pentágono ha querido ser algo más discreto sobre el previsible ataque. El portaaviones USS Harry S. Truman parte este miércoles hacia el Mediterráneo junto con su flotilla de apoyo, pero el Departamento de Defensa lo ha llamado “despliegue rutinario”, según informaron las principales agencias de noticias.

El lunes el destructor USS Donald Cook zarpó del puerto de Larnaca (Chipre) sin destino conocido, y el mando militar también lo llamó una travesía “rutinaria”. El buque es un destructor de la clase Arleigh Burke con capacidad de lanzamiento de misiles teledirigidos que se encontraba en Chipre desde el viernes.

(Fuente: Agencias)

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