Estados Unidos advierte de una posible guerra entre Israel e Irán en Siria

(SOS).- El secretario de Defensa de Estados Unidos, James Mattis, ha advertido que es altamente posible una guerra entre Israel e Irán en Siria. “Un  conflicto entre ambos países en Siria es muy probable… porque Irán continúa haciendo el trabajo a través de sus aliados por medio de Hezbolá”, ha señalado.

Durante una conferencia de prensa conjunta con el ministro de Defensa israelí, Avigdor Liberman, el jefe del Pentágono ha manifestado que “puedo ver cómo podría empezar, pero no estoy seguro cuándo o dónde”.

“No veo ninguna razón para que Irán enviara misiles avanzados a Hezbolá en Siria, excepto para amenazar a Israel”, ha dicho Mattis.

Estados Unidos e Israel han activado el frente diplomático para alertar a la comunidad internacional del riesgo inminente de guerra en Oriente Medio y preparar así el terreno para que el 12 de mayo Donald Trump anuncie presuntamente su retirada unilateral del acuerdo nuclear firmado por Barack Obama en 2015.

A lo largo de la semana el embajador de Israel ante la ONU, Danny Danon, ha recordado al Consejo de Seguridad que Irán “es la amenaza que une a Hezbolá, Hamás y al régimen de Assad”, y la representante de Estados Unidos en el organismo internacional, Nikki Haley, ha apuntado a Teherán como “el principal foco de inestabilidad en la región”.

Lieberman ha viajado hasta Washington para reunirse con el secretario de Defensa y poco antes del encuentro ha concedido una entrevista a un medio saudí en la que ha asegurado que “si Irán ataca Tel Aviv, atacaremos Teherán y destruiremos cualquier sitio militar iraní en Siria que amenace a Israel”.

A lo largo del encuentro con su homólogo israelí, Mattis ha reafirmado el compromiso militar de su país con el Estado de Israel. El jefe del Pentágono ha subrayado que las relaciones militares entre ambas naciones son más fuertes que nunca y ha aseverado que la cooperación conjunta traerá seguridad y estabilidad a Oriente Medio frente a Irán.

El ministro de Defensa israelí también se ha reunido con el consejero de Seguridad Nacional, John Bolton, a quien ha calificado como un “amigo leal del Estado de Israel” en un tuit.

(Fuente: Agencias)

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La enésima reunión del Consejo de Seguridad sobre Siria concluye con fuertes divisiones

(SOS).- El Consejo de Seguridad de la ONU analizó el sábado por la tarde la situación en Siria, por quinta vez esta semana, pero como en las ocasiones anteriores la reunión acabó sin acuerdos y dejó claras las profundas divisiones entre Estados Unidos y Rusia.

Las reuniones, cuatro de ellas públicas y otra a puerta cerrada, intentaban buscar una respuesta conjunta ante las denuncias del ataque, el pasado 7 de abril, en la localidad siria de Duma, cercana a Damasco.

No hubo ningún acuerdo en estas citas sino que, muy al contrario, el Consejo de Seguridad, corazón de la diplomacia mundial para buscar la paz, fue escenario de múltiples muestras de provocaciones bélicas con la excusa de la actual situación en el país árabe.

Ya el pasado lunes, la embajadora Nikki Haley afirmó que Estados Unidos respondería al supuesto ataque en Duma, que atribuyó al Gobierno sirio, con o sin el apoyo del Consejo de Seguridad.

Al día siguiente, el organismo permanente de la ONU rechazó tres resoluciones sobre el caso, y en esa reunión el embajador ruso ante Naciones Unidas, Vasili Nebenzia, advirtió del riesgo de una “guerra” entre su país y Estados Unidos si Washington lanzaba un ataque contra Siria.

Hubo aún otras dos reuniones, una el jueves, a puerta cerrada, y otra el viernes, ya abierta, en ambos casos sin que hubiera señales claras de que el Consejo de Seguridad pudiera alcanzar acuerdos para evitar una escalada de la tensión si Washington cumplía sus amenazas.

Esa acción armada se llevó a cabo en la madrugada del viernes al sábado, liderada por Estados Unidos con el apoyo del Reino Unido y Francia, y tuvo como objetivo la capital, Damasco, y la provincia de Homs.

Ayer mismo, el Consejo fue convocado de urgencia a raíz del ataque, en medio de la advertencia hecha el viernes por el secretario general de la ONU, António Guterres, de que “la Guerra Fría ha vuelto” por las profundas diferencias entre las dos potencias mundiales.

Guterres lo reiteró en las últimas horas, cuando apeló a todos los estados miembros de la ONU “para que muestren moderación en estas peligrosas circunstancias”.

“La situación en Siria —recalcó— representa hoy en día la amenaza más seria contra la paz y la seguridad internacionales”.

En la sesión de este sábado, Estados Unidos renovó sus amenazas y advirtió que Washington tiene sus armas “preparadas y cargadas” para disparar de nuevo.

Así se lo dijo a Haley el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuando hablaron ayer sobre el caso de Siria. La embajadora aseguró que “cuando el presidente dibuja una línea roja, hace que se cumpla”.

Rusia, por su parte, acusó a Estados Unidos y sus aliados de “pisotear” la Carta de Naciones Unidas y el derecho internacional por la acción armada de las últimas horas, anunciada con argumentos legales que Moscú cree son “vergonzosos”.

“Es vergonzoso que para ejecutar una agresión (a otro país) se invoque un artículo de la Constitución de Estados Unidos”, afirmó el embajador ruso ante la ONU.

Nebenzia se refería a palabras del secretario de Defensa norteamericano, James Mattis, que al dar detalles del ataque poco después de lanzarlo invocó el artículo 2 de la Constitución de su país, que permite “el uso de fuerzas militares fuera del país para defender importantes intereses nacionales estadounidenses”.

“Estados Unidos tiene un interés nacional importante para evitar el empeoramiento de la catástrofe en Siria”, afirmó el jefe del Pentágono.

Las gestiones de la ONU no se han acabado, en principio, ya que Francia anunció su intención de preparar un borrador de resolución sobre Siria, promover el cese al fuego e impulsar una solución política a la guerra que comenzó en ese país en 2011.

Esa resolución, si llega a la mesa del Consejo, será la quinta desde las denuncias del supuesto ataque en Duma. Las tres primeras fueron rechazadas el martes y la cuarta, presentada por Rusia y que buscaba una condena unánime del organismo permanente de la ONU por el ataque de las últimas horas, no logró ayer los votos necesarios.

Mientras, Rusia ha convocado para el próximo lunes una reunión extraordinaria del Grupo Internacional de Apoyo a Siria. “A petición de Rusia, como uno de los copresidentes del organismo, se ha decidido convocar una reunión extraordinaria del grupo el 16 de abril”, anunció hoy la portavoz de la misión rusa en la sede de Naciones Unidas en Ginebra, Olga Zhigalova.

Por su parte, los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea (UE) discutirán mañana en Luxemburgo la respuesta al supuesto ataque que tuvo lugar el pasado 7 de abril en Duma. Los 28 también abordarán la estrategia a seguir con Rusia, principal valedor de las autoridades de Damasco y actor necesario para tratar de resolver la crisis siria.

(Fuente: Agencias)

Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia lanzan un ataque conjunto contra Siria

(SOS).- El presidente de Rusia, Vladimir Putin, calificó el ataque contra Siria de Estados Unidos, Reino Unido y Francia como un “acto de agresión”. En un comunicado difundido este sábado por el Kremlin, el líder ruso acusó a Washington de agravar la crisis humanitaria en el país árabe y de saltarse las normas del derecho internacional y la carta de la ONU.

“Sin la sanción del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en violación de la Carta de la ONU, las normas y principios del derecho internacional, se ha cometido un acto de agresión contra un Estado soberano que está a la vanguardia de la lucha contra el terrorismo”, aseguró Putin.

“El agravamiento actual de la situación en torno a Siria tiene un impacto devastador en todo el sistema de relaciones internacionales. La historia pondrá todo en su lugar, y ella ya le ha dado una gran responsabilidad a Washington por sus sangrientas represalias contra Yugoslavia, Irak y Libia”, dijo el líder ruso, refiriéndose a otras intervenciones militares estadounidenses de las últimas décadas.

Putin advirtió de que las acciones de las potencias occidentales solo sirven para ayudar al terrorismo. “Rusia condena con la mayor seriedad el ataque contra Siria, donde los militares rusos están ayudando legalmente al Gobierno en la lucha contra el terrorismo”, prosiguió.

Según el jefe del Kremlin, el ataque puede provocar una nueva oleada de refugiadas procedentes de la región. “Con sus acciones, Estados Unidos empeora aún más la catástrofe humanitaria en Siria, lleva el sufrimiento a la población civil, y de hecho, consiente a los terroristas que torturan desde hace siete años al pueblo sirio”, detalló Putin.

El mandatario también anunció que Rusia ha convocado una reunión urgente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas “para discutir las acciones agresivas de Estados Unidos y sus socios”.

Por su parte, el embajador de Rusia en Washington, Anatoli Antonov, indicó que el ataque lanzado contra Siria por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, Reino Unido y Francia “no se quedará sin consecuencias”.

“Los peores presagios se han cumplido. No han escuchado nuestras advertencias. Nos vuelven a amenazar. Habíamos advertido de que estas acciones no se quedarán sin consecuencias. Toda la responsabilidad recae en Washington, Londres y París”, subrayó Antonov en una declaración oficial difundida por la Embajada.

Ante esta escalada bélica, el secretario general de la ONU, António Guterres, instó a los países miembros de la organización a que muestren moderación “en estas circunstancias peligrosas” y se mantenga el respeto al derecho internacional.

“Insto a todos los estados miembros a que muestren moderación en estas circunstancias peligrosas y eviten cualquier posible escalada de la situación y el sufrimiento del pueblo sirio”, aseveró Guterres.

El secretario general de la ONU también recordó que el Consejo de Seguridad tiene como “principal responsabilidad el mantenimiento de la paz y la seguridad”, y pidió a sus miembros que se mantengan unidos “y asuman esa responsabilidad”.

Los misiles empezaban a caer sobre Siria cuando el presidente Donald Trump —en una declaración solemne desde la Casa Blanca— anunciaba esta madrugada “una operación militar combinada con las fuerzas armadas de Francia y el Reino Unido” en respuesta al supuesto ataque del pasado fin de semana en la ciudad de Duma, atribuido al Gobierno sirio.

Una hora más tarde del anuncio de Trump, el jefe del Estado mayor del Ejército estadounidense, el general Joe Dunford, señalaba desde el Pentágono que el ataque perpetrado de manera conjunta por las fuerzas aéreas y navales de los tres países había terminado.

El secretario de Defensa, James Mattis, explicó que se trataba de “ataques puntuales” dirigidos contra objetivos concretos y aclaró que por ahora “no hay planeadas más” intervenciones.

Según el Pentágono, Francia aportó a la operación cuatro aviones de combate y cuatro buques de guerra, Reino Unido participó con ocho aviones de combate, y Estados Unidos llevó el grueso de la operación con un destructor, un submarino y cinco aviones de combate. Washington no avisó a Moscú del comienzo de la operación militar.

Después de varios días de discusiones y mensajes contradictorios, la Casa Blanca decidió seguir adelante con el plan anunciado por el presidente norteamericano de lanzar misiles “nuevos, bonitos e inteligentes” contra Siria sin esperar al permiso del Congreso ni a las conclusiones de la investigación internacional sobre el supuesto ataque contra Duma.

El Gobierno sirio denunció “la agresión tripartita” occidental como “una violación flagrante del derecho internacional” que está “condenada al fracaso”.

Las autoridades de Damasco condenaron “en los términos más fuertes” la “agresión bárbara y brutal” de Estados Unidos, Francia y Reino Unido contra varios puntos en la capital y en la provincia de Homs. “La agresión de los regímenes arrogantes y de la hegemonía occidental fue el resultado de la frustración después de que el proyecto conspiratorio en Siria no tuviese resultado”, apuntaron.

Horas después del bombardeo perpetrado esta madrugada, el portavoz de la Comandancia General del Ejército sirio, Ali Maihub, declaró que el ataque contra Siria “no ha afectado a la capacidad militar” del país árabe.

Maihub dijo que sus sistemas de Defensa Aérea han logrado, “con alta competencia”, interceptar una gran cantidad de misiles de crucero —el Ejército derribó al menos 71 de los 105 proyectiles que fueron disparados desde los buques de guerra y los aviones de combate de las potencias agresoras— que iban dirigidos contra el pueblo sirio.

El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, tachó a su vez de “criminales” a los dirigentes de las tres naciones que han llevado a cabo la operación, que recibió el apoyo de la OTAN y la Unión Europea.

China —miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU— rechazó el ataque y recordó su “oposición al uso de la fuerza en las relaciones internacionales”. Las autoridades del gigante asiático reclamaron un regreso “a la ley internacional” y una “solución política”.

Mientras, Trump agradeció a Francia y a Reino Unido su colaboración en el ataque “perfectamente ejecutado” en Siria y proclamó que “no se podía obtener mejor resultado. ¡Misión cumplida!”.

De la mano del presidente francés, Emmanuel Macron, y la primera ministra británica, Theresa May, Trump lideró la ofensiva más contundente contra objetivos sirios desde que estalló en 2011 la guerra en el país árabe.

(Fuente: Agencias)

Rusia advierte de una guerra con Estados Unidos si se ataca a Siria

(SOS).- El embajador ruso ante la ONU, Vasili Nebenzia, ha avisado de que hay riesgo de una “guerra” entre su país y Estados Unidos si Washington decide lanzar un ataque contra Siria. “No podemos excluir ninguna posibilidad, lamentablemente, porque hemos visto mensajes saliendo de Washington que son muy belicosos”, ha dicho Nebenzia a los periodistas en la sede de Naciones Unidas.

Según el diplomático ruso, la “prioridad inmediata es evitar el peligro de guerra”, por lo que ha urgido a Estados Unidos y sus aliados a no utilizar la fuerza contra Siria. “Ellos saben que estamos allí, ojalá hubiera un diálogo a través de los canales apropiados para evitar desarrollos peligrosos”, ha admitido. “El peligro de una escalada es mayor que simplemente Siria porque nuestro Ejército está allí… Así que la situación es muy peligrosa”, ha insistido Nebenzia al término de una reunión a puerta cerrada del Consejo de Seguridad de la ONU.

La cita fue convocada por Bolivia para discutir las amenazas lanzadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que el miércoles avisó a Rusia de que se prepare para una actuación con misiles contra Siria.

El secretario de Defensa norteamericano, Jim Mattis, ha tratado de imponer la calma en la crisis siria y ha alertado ante el Congreso del riesgo de que un ataque pueda desencadenar “una escalada fuera de control” en el mayor polvorín de Oriente Medio. “Una de mis mayores preocupaciones es evitarlo”, ha reconocido el teniente general Mattis.

“No hemos tomado aún ninguna decisión de lanzar un ataque a Siria. Cuando abandone esta sesión, acudiré a una reunión del Consejo de Seguridad Nacional donde presentaremos varias opciones al presidente”, ha afirmado el jefe del Pentágono ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes.

Lejos de la retórica belicista del comandante en jefe, el secretario de Defensa ha subrayado que una de sus mayores preocupaciones es prevenir que un ataque a Siria desencadene una “escalada fuera de control” en un país en guerra y con presencia de Rusia, Irán y Turquía. Un temor que han hecho suyo la mayoría de los especialistas y que ha aumentado al descubrirse que Siria está usando bases rusas como refugio de algunos potenciales objetivos.

Después de varios días de amenazas no muy veladas por parte del presidente Donald Trump, Estados Unidos ha suavizado su discurso sobre una posible acción militar contra Siria. De un ataque con misiles se ha pasado a una decisión que todavía no se ha adoptado.

Trump está en permanente contacto con varios de sus aliados para tratar de coordinar la respuesta, que ha puesto al mundo ante el temor de un enfrentamiento entre las dos grandes potencias nucleares. Hace un año, cuando Estados Unidos bombardeó una base aérea en Siria, informó previamente de sus planes a Moscú a través de la llamada línea de distensión. No se descarta que esta vez vuelva a hacerlo para evitar consecuencias indeseadas.

(Fuente: Agencias)

Turquía y Estados Unidos acuerdan normalizar sus relaciones, dañadas por la guerra en Siria

(SOS).- El secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, se reunió hoy con el ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, Mevlut Cavusoglu, para tratar de recomponer unas relaciones bilaterales dañadas, sobre todo, por el apoyo de Washington a milicias kurdas en Siria que Turquía considera una amenaza.

Tillerson, que inició ayer su visita y se entrevistó durante más de tres horas con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, dio una rueda de prensa conjunta con Cavusoglu tras su encuentro en Ankara.

Los cancilleres estadounidense y turco anunciaron un plan para recuperar la sintonía perdida en los últimos tiempos.

Aunque no se detallaron pasos concretos, Cavusoglu sugirió que existe un entendimiento mutuo sobre Manbiy, una región del norte de Siria de la que Turquía quiere expulsar a las milicias kurdas.

“Empezaremos por Manbiy. Lo aseguraremos. Quién administra estas provincias y quién proporciona la seguridad allí es importante para alcanzar la estabilidad. Podemos adoptar pasos con Estados Unidos en esta cuestión después de que los milicianos de YPG/J se retiren de Manbiy”, dijo el ministro turco de Asuntos Exteriores, quien se refirió a este plan como una vieja promesa de Washington, incumplida hasta el momento.

Hasta hoy, Manbiy es una de las villas donde hay apostadas unidades kurdosirias junto a tropas estadounidenses, que las respaldan.

Aunque Tillerson y Cavusoglu no mostraron una sintonía total frente a los periodistas, el norteamericano no desentonó en exceso. Valoró sus relaciones bilaterales, que se remontan a tiempos de la Guerra Fría, como “profundas e importantes”, y declaró que Turquía y Estados Unidos no “actuarán solas” en Siria. Aseguró que la Casa Blanca reconoce el derecho “legítimo” de Turquía de proteger sus fronteras, tal es la justificación turca para intervenir en Afrin, aunque pidió contención para evitar bajas civiles.

Erdogan planteó ayer “claramente” al jefe de la diplomacia estadounidense qué es lo que Turquía espera de Estados Unidos en relación a sus relaciones bilaterales y las prioridades del país en Siria e Irak, según fuentes de la Presidencia turca citadas por los medios locales.

Según esas fuentes, los dos políticos también intercambiaron opiniones sobre la lucha contra el terrorismo.

El principal escollo en las relaciones de los dos países, aliados en la OTAN, es el apoyo que Estados Unidos presta a las Unidades de Protección del Pueblo (YPG), que Washington considera esenciales en la lucha contra el Estado Islámico.

Por contra, Turquía cree que las YPG son un grupo terrorista vinculado al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), la guerrilla enfrentada al Estado turco desde hace tres décadas.

Turquía mantiene desde finales de enero una ofensiva contra las YPG en enclave de Afrin, en el norte de Siria, operación que ha amenazado con extender a la zona de Manbech, donde hay efectivos de la coalición internacional, liderada por Estados Unidos, que apoya a las milicias kurdas contra los yihadistas.

Los ministros de Defensa de Estados Unidos y Turquía, James Mattis y Nurettin Canikli, respectivamente, ya trataron ayer este asunto en un encuentro en Bruselas.

Según Canikli, su homólogo estadounidense planteó la posibilidad de que las YPG ayuden a Turquía contra el PKK, algo que el ministro turco ve inviable ya que considera que los dos grupos son lo mismo.

(Fuente: Agencias)

Estados Unidos urge a Turquía a moderar su ofensiva militar en el enclave sirio de Afrin

(SOS).- El secretario de Defensa de Estados Unidos, James Mattis, urgió hoy al Gobierno turco a moderar su ofensiva militar en territorio sirio tras el ataque a las milicias kurdas hasta ahora sus aliadas en la región de Afrin, fronteriza con Turquía.

La acometida de Ankara, iniciada hace cuatro días, interrumpe el regreso pacífico de los refugiados sirios y podría desencadenar en una nueva crisis humanitaria, según Mattis.

El representante de Estados Unidos, que se encuentra en Yakarta durante una gira a países asiáticos que prosigue el miércoles en Vietnam, declaró que el nuevo frente de batalla puede ser explotado en su beneficio por grupos yihadistas como el Estado Islámico o Al Qaeda.

Turquía inició el sábado la operación “Rama de Olivo” en el enclave sirio de Afrin para expulsar de la frontera a las Unidades de Protección del Pueblo (YPG).

Las YPG son unas milicias kurdas aliadas de Estados Unidos contra el Estado Islámico. Ankara las considera una organización terrorista relacionada con el PKK, la guerrilla kurda que lleva tres décadas enfrentándose al Estado turco.

En declaraciones a los medios de comunicación tras una reunión con su homólogo indonesio, Mattis apuntó que la región de Afrin se encontraba estabilizándose antes de los nuevos combates.

El Ejército turco ha avanzado unos 8 kilómetros en Afrin y abrió el lunes un nuevo frente desde el este, avanzando desde la ciudad siria de Azaz junto a su aliado, el denominado ELS.

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, insistió este martes en que su país continuará “hasta la victoria” su operación militar contra las milicias kurdas, en una campaña en la que han muerto al menos dos soldados turcos.

(Fuente: Agencias)

El Estado Islámico lanza un contraataque para reconquistar su último feudo en Siria

(SOS).- El Estado Islámico ha lanzado una contraofensiva contra la ciudad de Abu Kamal, fronteriza con Irak y su último gran feudo en Siria, pocas horas después de su retirada y de que la localidad hubiera sido tomada por tropas gubernamentales.

En las últimas horas, se escuchan explosiones, y los combates de las milicias iraquíes Multitud Popular, los Guardianes de la Revolución Islámica y el grupo chií Hezbolá contra el grupo yihadista entorno a la ciudad, ubicada en el extremo este de la provincia de Deir ez-Zor.

Ayer, las fuerzas sirias con el apoyo de sus aliados tomaron el control de la población.

La provincia de Deir ez-Zor es desde septiembre escenario de dos ofensivas que transcurren por separado, una del Ejército Árabe Sirio, respaldado por la aviación rusa, y otra de las FSD, que cuentan con el apoyo de la coalición internacional liderada por Estados Unidos.

El secretario de Defensa estadounidense, James Mattis, y el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, han reclamado no bajar la guardia contra la organización radical suní, pese a los avances en Irak y Siria para arrebatarle territorios bajo su control, dejando claro que sigue representando una amenaza.

Mattis ha defendido el progreso “evidente” contra los extremistas tras recordar las diferentes ciudades que han sido liberadas. También ha destacado que “el liderazgo del Estado Islámico se ha derrumbado y muchos combatientes se entregaron” después de las últimas derrotas en sus principales bastiones.

“A pesar de estos éxitos nuestra lucha no ha concluido. Incluso sin un Califato físico, el Estado Islámico sigue siendo una amenaza para la estabilidad en las zonas recientemente liberadas, así como en nuestros países”, ha avisado el jefe del Pentágono durante la reunión de la coalición internacional que encabeza Estados Unidos contra el grupo terrorista en Siria e Irak, que se ha reunido este jueves en la OTAN para discutir los próximos pasos para estabilizar los territorios liberados.

“Nuestro trabajo no ha terminado. Mientras el Estado Islámico pierde territorio puede buscar su relevancia aumentando los ataques terroristas en la región y más allá, incluido aquí en Europa”, ha avisado el secretario general de la OTAN.

Mattis ha dejado claro que el combate contra los milicianos vestidos de negro “será una lucha a largo plazo”, que requerirá que los países sigan aportando recursos militares, económicos, diplomáticos, inteligencia y la cooperación de las autoridades judiciales y policiales y ha insistido en la necesidad de seguir “centrados” y no permitir que “tengan éxito” organizaciones como el Estado Islámico “que buscan sembrar la muerte y el caos”.

“Tenemos que permanecer vigilantes, implicados y trabajar juntos para responder a los nuevos desafíos”, ha remachado Stoltenberg pese a que la coalición internacional está en un momento “decisivo” cuando “la campaña militar está cerca de concluir”.

(Fuente: Agencias)