Domingo de Ramos en Alepo – Siria

Como nos pide la liturgia de este domingo, hemos empezado la ceremonia con una pequeña procesión y con los ramos de olivo en las manos nuestros fieles, quienes entraron en el templo aclamando con cantos a nuestro Gran Rey, dando así inicio a la Semana más grande de todo nuestro año litúrgico. 

La Santa Misa fue celebrada por el Padre David Fernández, IVE que durante la homilía habló de la importancia de renovar nuestra fe durante esta Semana Santa.

Que Jesús el Rey de la paz traiga paz a nuestros corazones y a todas estas tierras de misiones.

¡Shaanin Mubarak! (¡Feliz Domingo de Ramos!)

¡Bendiciones!

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Visita a las familias cristianas y bendición del cuadro de la Divina Misericordia en Alepo – Siria

El P. David Fernández, IVE junto a la Madre Laudis Gloriae y la Hermana Mahabba (Amor) visitaron algunas de las casas de los cristianos, bendecían la Imagen de Jesús Misericordioso, y rezaban con los miembros de cada familia, la Coronilla de la Divina Misericordia.

Luego el P. David, contaba la historia de la imagen y las promesas que le hizo el mismo Jesucristo a Santa Faustina Kowalska.

Por su parte, varios de los cristianos, afirmaron de los milagros que la imagen de Jesús Misericordioso realizó en el tiempo de la guerra, como por ejemplo que algunas bombas no explotaron. Cumpliéndose así una de las promesas de Nuestro Salvdor: “Yo preservaré las ciudades y casas en las cuales se encontrase esta imagen”.

Las promesas de Jesús a Sor Faustina sobre quién propague la devoción:

“A las almas que propaguen la devoción a mi Misericordia, las protejo durante toda su vida como una madre cariñosa protege a su niño recién nacido y a la hora de la muerte no seré para ellas Juez sino Salvador misericordioso”.

“Las almas que adoren mi Misericordia y propaguen la devoción a ella invitando a otras almas a confiar en mi Misericordia, no experimentarán terror en la hora de la muerte. Mi Misericordia les dará amparo en este último combate”.

Otras promesas:

“A las 3 de la tarde implora mi Misericordia especialmente para los pecadores y, aunque sea por un momento, contempla mi Pasión; sobre todo el abandono en el momento de mi agonía. Esta es la hora de la gran Misericordia para todo el mundo. En esta Hora no negaré nada al alma que lo pida por los méritos de mi Pasión”.

“Son pocas las almas que contemplan Mi Pasión con verdadero sentimiento; a las almas que meditan devotamente Mi Pasión, les concedo el mayor número de gracias”.

¡Bendiciones!

El P. David Fernández, IVE, con el Pimpa

Uno es sacerdote religioso misionero que vive en Siria, el otro es un laico que recorre países en guerra para “arrancar” sonrisas a los niños.

Los dos unidos para dar a conocer el amor de Cristo a quienes más lo necesitan.

¡Bendiciones!

Noticias desde Alepo – Siria

(SOS).- Nos escribe desde Alepo el Padre Rodrigo Rojas, IVE párroco de la Iglesia “Nuestra Señora de la Anunciación”, en el Midan, una de las zonas más bombardeadas de Alepo.

Estas son algunas de las imágenes de la Iglesia. Es la única Iglesia Latina de Alepo oriental. A pesar de la guerra, el P. Rodrigo continuaba trabajando en la zona, especialmente con los jóvenes, quienes hacian ciertos trabajos para conseguir dinero y ayudar a los más necesitados.

Recemos para que la guerra en Siria, llegue pronto a su fin y se pueda reconstruir nuevamente el país.

¡Bendiciones!

Nuevo Sagrario en el convento de las Hermanas en Alepo – Siria

La noticia del Nuevo Sagrario en la ciudad de Alepo, ya la habíamos publicado; pero en estos días que estuvo la Madre Nazaret de visita por Alepo, junto a la Hermana Guadalupe, nos escribió acerca del Sagrario y por eso lo compartimos con ustedes

“Queridos todos:

¡Tenemos nuevo retablo en nuestra capilla de Alepo! Fue realizado por Abou Charbel, un carpintero cristiano.

La fuente de nuestra vida misionera es la unión con Dios. Por eso buscamos siempre mejorar la vida de oración.

El retablo porta en su seno el sagrario. Desde allí Jesucristo reina. Desde allí vela por sus queridos hijos sirios.

¡Que El siga siendo nuestra fortaleza!

En el retablo podemos observar una réplica de la Patrona de la República Argentina: Nuestra Señora de Luján; una imagen de San José y en el centro arriba: una Cruz, del Cristo de la Quebrada, imagen que se venera en Argentina, especialmente en la Provincia de San Luis. Allí en el siglo XIX, fue hallada la imagen de un Cristo en la entraña misma de un algarrobo añejo por el hachero don Tomás Alcaraz. El papá de dos misioneros del Instituto del Verbo Encarnado, es uno de los encargados de hacer este tipo de réplicas. La imagen del Cristo llegó a Alepo, gracias al regalo que el Padre Provincial, Gabriel Romanelli, IVE me entregó a mi para la Misión de Siria”

Madre María de Nazaret

¡Bendiciones!

Fiesta de la Presentación del Señor en Alepo – Siria

Ayer 2 de febrero en la tarde, hemos podido participar de la Santa Misa en la Fiesta de la Presentación del Señor al Templo. 

La Santa Misa fue celebrada por el P. David Fernández, IVE y en la misma renovamos tanto la Madre Nazaret como la Madre Laudis junto con todas las Hermanas nuestros votos perpetuos, de pobreza, castidad y obediecia.

Finalizada la Eucaristía, nos fuimos a festejar con las universitarias a un Mall, por el día del Religioso. Estaban todas contentísimas.

Les pasamos los nombres de nuestras universitarias, para que puedan rezar por ellas: Brula, Gesy, Grabriela, Lara, Iara, Angen, Hala, Rana, Rim, Juliana, Gabriela, Matilda, Ilona y Maram

A su vez, un joven y otra chica de la parroquia se unieron a la fiesta: Salím y Naia.

Recen por nosotras, como nosotras rezamos por ustedes

¡Bendiciones!

¡No tengas miedo mamá!

Queridos Todos:

Aprovechando que tenemos por un ratito la posibilidad de conectarnos a internet, les mandamos un par de líneas para avisarles que estamos bien.

alepo

Como suele pasar aquí, es muy difícil saber lo que realmente está pasando, por lo que no podemos distinguir si la situación está mejor o peor. Para nosotros es lo de siempre, lo que vivimos desde hace más de un año: se escuchan los bombardeos, tiembla todo el edificio con el estruendo de los cañonazos y parece que las balas nunca se acaban porque los tiroteos no cesan. Pero todos intentamos seguir nuestra vida lo más “normal” posible.

Se comentaba que el ejército había recuperado aquí en la ciudad de Alepo dos barrios claves por su posición estratégica que estaban a manos de los rebeldes. La noticia parecía alentar el ánimo de toda esta gente que está sufriendo las trágicas consecuencias de esta guerra. Pero hace unos días atrás la facción mas dura de la oposición, tomó nuevamente la usina central y cortaron el suministro de electricidad a toda la ciudad, y por tanto tampoco tenemos agua. Así que, otra vez a oscuras! Ya llevamos varios días así y no sabemos por cuánto tiempo pueda prolongarse. Pero esta ya ha sucedido otras veces, por lo que nos hemos habituado y nos arreglamos para seguir con nuestro apostolado. Les adjuntamos una foto de la última reunión que hemos podido hacer con las familias de la Parroquia….y al aire libre!!

Gracias a Dios tenemos una pequeña batería con la que podemos cargar las computadoras y así al menos poder estar en contacto un ratito con ustedes de tanto en tanto.

¡Recen por nosotros!
Misioneros en Alepo

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Compartimos también una historia de una mamá de nuestra Parroquia:

“¡No tengas miedo mamá!”

alepo3Voy a relatar una historia muy dolorosa. La relato convencida de que aun siendo trágica puede provocar efectos saludables en muchos, como lo ha hecho en nosotros y en tantos otros.

Amal es madre de 4 jóvenes varones. Ella apenas ha pasado los 50, ellos todos ya graduados y aún solteros. Muchachos emprendedores, abnegados, y de seria vida cristiana. Extrañamente maduros para su edad. Una familia muy unida, unida por los lazos de una fe sólida y asentada.
Viven en un barrio cristiano del centro de la ciudad de Alepo, uno de los tantos castigados sin descanso por las bombas que al azar “llueven” –como dicen acá- sobre sus calles y edificios. Amal sufría de pensar que alguna pudiera caer sobre su casa, como les ha pasado a tantas familias. Su hijo mayor, Naum, le decía entonces: “no tengas miedo, mamá, de los que pueden matar el cuerpo, pero no pueden matar el alma”. Ella se tranquilizaba con estas palabras y una vez más ponía su familia en manos de Dios.

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Llegó el día en que Naum debió hacerse una pequeña intervención quirúrgica. Su madre insistía para que buscara un hospital cualificado donde hacerla, pero él se decidió por el que estaba cerca de su casa, ya que se trataba de una simple operación que implicaría apenas unas horas de internación.

Eran alrededor de las 10 de la mañana cuando ya operado lo derivaron a una habitación donde esperaría al doctor que le diese el alta. Desde la ventana podía divisar la Iglesia, que se alzaba señorial entre los desparejos edificios. Su madre lo acompañaba. Era el hijo mayor, el primogénito, “portador de la descendencia” en el contexto cultural árabe, por lo que ella le tenía especial dilección. La vida piadosa que llevaba se dejaba traslucir en sus conversaciones, profundas y maduras, pero a la vez alegres y joviales, mechadas de tanto en tanto con frases de la Biblia que, como muchos cristianos aquí, conocía en gran parte de memoria.

Se entretenían conversando. Eran pasadas las 12 del mediodía y el doctor se tardaba en llegar. Cuando entonces tembló el hospital entero por la caída de un misil en el edificio contiguo. Naum calmando a su madre le dijo que corriera a pedir asistencia para que lo cambiaran de habitación, pues la suya daba a la calle y temía que, como es habitual, se sucedieran las explosiones. Apenas se había retirado cuando ocurrió un segundo estruendo, mucho más estrepitoso, provocado por un misil caído justo frente al hospital. Amal, que iba por las escaleras en busca de ayuda, se volvió desesperadamente a la habitación para proteger a su hijo. Pero Naum ya “dormía”… Las esquirlas de aquel misil habían impactado sobre las ventanas de la habitación y una de ellas fue a dar a su costado derecho, atravesándole el corazón.

Naum fue la única víctima mortal en aquellas dos monstruosas explosiones… ¿Qué consuelo puede encontrarse en esta tierra para una madre que así pierde a su hijo? ¿Qué bálsamo podría aliviar semejante dolor? Sin embargo allí la vemos, participando de la Santa Misa, y llorando silenciosamente mientras reza. Reza por todas las madres que, como a ella, la guerra les ha arrancado a sus hijos. “Porque –dice- no soy la única que sufre. Hay tantas familias destrozadas en Siria”. Y mientras fracasan quienes pretenden consolarla con razonamientos humanos, ella se conforta recordando una y otra vez las palabras de su hijo: “no tengas miedo, mamá, de los que pueden matar el cuerpo, pero no pueden matar el alma!”.

“La Virgen se lo ha llevado y lo tiene en sus brazos. Ahora Ella lo cuida mejor de lo que yo podría hacerlo” -me dice mientras solloza-. Y levantando los ojos iluminados de esperanza concluye sonriendo: “¡Él ya estaba preparado para el Cielo!”.

Hna. María de Guadalupe, SSVM