Rusia, Irán y Turquía se reunirán este viernes en Astaná para abordar el conflicto en Siria

(SOS).- La Presidencia de Kazajistán ha confirmado este lunes que el mandatario del país, Nursulatan Nazarbayev, se reunirá el 16 de marzo en Astaná con los ministros de Exteriores de Rusia, Irán y Turquía para abordar el conflicto en Siria.

“El 16 de marzo, el jefe del Estado sostendrá una reunión con los ministros de Exteriores de Rusia, Irán y Turquía, participantes del primer encuentro ministerial de los países garantes del proceso de Astaná”, ha dicho el portavoz de la Presidencia kazaja, Aidos Ukibay.

Hasta la fecha se había confirmado la presencia en la cita de los ministros de Rusia e Irán, Sergei Lavrov y Mohamad Yavad Zarif, respectivamente, si bien no estaba claro que fuera a acudir el ministro turco, Mevlut Cavusoglu.

La reunión ministerial, que no contará con la participación del Gobierno sirio ni de los grupos rebeldes, analizará los logros resultantes de las conversaciones llevadas a cabo el último año y tratará de esbozar otras acciones conjuntas.

El enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, ha sido invitado a la reunión, según el Ministerio de Exteriores ruso.

Las conversaciones en Astaná, en las que Rusia, Turquía e Irán actúan como garantes, han transcurrido en paralelo al proceso de Ginebra desde 2016 y derivaron en la creación de cuatro zonas seguras en el país.

El encuentro tendrá lugar en el marco de la ofensiva del Ejército sirio contra las facciones extremistas en Guta Oriental, región ubicada en los alrededores de Damasco y principal reducto de los mal llamados grupos armados rebeldes.

Las fuerzas gubernamentales y sus aliados lograron el domingo dividir en tres la región de Guta Oriental.

(Fuente: Agencias)

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Estados Unidos dejará de armar a los grupos rebeldes en Siria

(SOS).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha decidido suspender un programa de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) dedicado a armar y entrenar a los grupos rebeldes en Siria.

El programa de la CIA comenzó en 2013 y fue una de las piezas centrales de la política del presidente Barack Obama (2009-2017) para tratar de presionar al Gobierno del presidente Bashar al-Assad, cuya salida del poder defendió la anterior Administración estadounidense como única vía posible para la paz.

Funcionarios de Estados Unidos, citados por The Washington Post, han explicado que la eliminación del programa secreto “refleja” el interés de Trump en trabajar con el Kremlin.

“El fin del programa es también un reconocimiento de la influencia limitada de Washington y de su limitado deseo de echar a Assad del poder”, ha añadido el diario norteamericano.

Según esos mismos funcionarios, el presidente de Estados Unidos tomó la decisión de eliminar el programa de la CIA hace casi un mes tras una reunión en el Despacho Oval de la Casa Blanca con el director de esa agencia de información, Mike Pompeo, y el general H. R. McMaster, asesor de Trump en asuntos de seguridad nacional.

La decisión se adoptó justo antes de la reunión que mantuvieron el mandatario estadounidense y su homólogo ruso, Vladímir Putin, el 7 de julio en Hamburgo (Alemania), en el marco de la cumbre de líderes del G20.

Después de ese encuentro, Trump y Putin anunciaron un alto el fuego en el suroeste de Siria, en las provincias de Al Sueida, Al Quneitra y Deraa, cercanas a la frontera con Jordania y donde los rebeldes sirios apoyados por la CIA desarrollaban desde hace tiempo sus actividades.

Para los funcionarios citados por el diario capitalino, la decisión de poner fin al programa secreto de la CIA no era una condición para las negociaciones para el alto el fuego, que se desarrollaron durante semanas entre los Gobiernos de Rusia, Jordania y Estados Unidos.

La decisión del presidente norteamericano no afecta a otro programa que lleva a cabo el Pentágono para entrenar a los rebeldes de las FDS que supuestamente se enfrentan al Estado Islámico.

Trump ha repetido en varias ocasiones que su prioridad en Siria es acabar con el grupo radical sunita y que, para ello, podría colaborar con Rusia, potencia involucrada en el conflicto desde 2015.

El Gobierno de Vladimir Putin lleva años criticando a Estados Unidos no solo por sus maniobras para apartar a Bashar al-Assad del poder. También por suministrar armas a la mal llamada “oposición siria moderada”. El ministro de Asuntos Exteriores, Sergey Lavrov, apuntaba en 2015 que “una considerable parte de esas armas acabarán en manos de terroristas”.

(Fuente: Agencias)

Ginebra IV – Arrancan las conversaciones de paz entre el Gobierno sirio y los rebeldes

(SOS).- Las negociaciones de paz entre los grupos armados rebeldes y el Gobierno sirio auspiciadas por la ONU se reanudaron este jueves en Ginebra.

Las delegaciones invitadas a la cumbre llegaron ya casi todas anoche a la ciudad suiza, lo que permitió al enviado especial de Naciones Unidas para Siria, Staffan de Mistura, celebrar reuniones bilaterales con los participantes.

El representante permanente de Siria ante la ONU, Bashar al-Jaafari, es una vez más el jefe de la delegación gubernamental y fue el primero en acudir a la cita.

Por su parte, la delegación que engloba a los grupos armados rebeldes está encabezada de nuevo por la Comisión Suprema para las Negociaciones (CSN) y cuenta con Mohamed Sabra como jefe negociador. Además, Nasr al-Hariri preside la llamada coalición opositora.

Las conversaciones de paz, denominadas Ginebra IV, se basarán en la resolución 2254 del Consejo de Seguridad de la ONU, que prevé el establecimiento de un gobierno “inclusivo”, un calendario para la elaboración de una nueva Constitución y la celebración de elecciones en Siria.

De Mistura admitió el miércoles que no espera una solución “inmediata” al conflicto, pero su intención es crear un “impulso muy proactivo” para promover una serie de rondas que permitan profundizar en las cuestiones sustanciales para un acuerdo político en el país árabe.

El representante de la ONU expresó mayor confianza en los diálogos de Astaná, patrocinados por Rusia, Turquía e Irán y cuyo objetivo es velar por el cumplimiento del alto el fuego que rige en todo Siria, salvo para los grupos terroristas, desde el pasado 30 de diciembre.

La anterior ronda de negociaciones en la ciudad suiza tuvo lugar del 13 al 27 de abril de 2016. En ese encuentro, las partes no llegaron a un consenso sobre las modalidades de una posible transición política en el país árabe.

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Syrian Ambassador to the U.N. Bashar al Jaafari (C) arrives at the United Nation in Geneva, Switzerland, February 23, 2017. REUTERS/Pierre Albouy

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Head of opposition delegation for the Geneva IV conference on Syria Nasr al-Hariri (C) arrives at the United Nations office in Geneva, Switzerland, February 23, 2017. REUTERS/Pierre Albouy

(Fuente: Agencias)

El presidente Al Assad espera alcanzar “acuerdos de reconciliación” con los rebeldes en Astaná

(SOS).- El presidente sirio, Bashar al-Assad, reiteró este jueves su promesa de amnistiar a los milicianos que entreguen sus armas, a cuatro días de las conversaciones de paz en Astaná. “Confió en que los rebeldes que asistan a las conversaciones en Astaná acepten entregar sus armas a cambio de un acuerdo de amnistía”, dijo Al Assad en una entrevista al canal de televisión japonés TBS.

El mandatario indicó que la prioridad de las negociaciones será reforzar el alto al fuego vigente en Siria desde el pasado 30 de diciembre, con el fin de proteger la vida de los civiles y garantizar el envío de ayuda humanitaria a distintas regiones del país árabe.

“En este momento, creemos que la cita en Astaná será en forma de conversaciones entre el Gobierno y los grupos terroristas con el fin de mantener la tregua y permitir que estos grupos se unan a los acuerdos de reconciliación en Siria, entregando sus armas”, subrayó Al Assad.

Asimismo, el gobernante sirio expresó su esperanza de que las conversaciones sean una plataforma donde se pueda discutir “de todo” con los grupos armados rebeldes, pero que no tiene claro si el encuentro servirá para establecer un diálogo político.

Al preguntarle si aceptaría dimitir si eso fuese necesario para la reconciliación del país, Al Assad recordó que “la dimisión del presidente o su continuidad en el cargo es un asunto nacional, que atañe a todos los sirios”. La elección del presidente de Siria -explicó- se celebra por sufragio directo, por lo que ni el Gobierno ni la oposición pueden atribuirse un derecho que es de todos los ciudadanos.

“No es algo que discutamos con la oposición o con cualquier otro país, es un asunto sirio, y es parte de la Constitución. (…) Cuándo tenemos elecciones o, posiblemente, elecciones anticipadas no está en la mesa ahora, pero es la única manera de decidir si tengo que irme o no”, afirmó el mandatario, al tiempo que señaló que “en nuestra Constitución no hay nada llamado gobierno de transición”.

Baschar al-Assad también aseguró que él no es la raíz del problema, y que su deber es ayudar al país durante la crisis en vez de huir. “En una crisis, el presidente debe estar al frente, ocuparse de la crisis, cuando haya terminado puede decir que tal vez quiera quedarse o irse, y es entonces cuando el pueblo sirio le diría ‘quédate’ o ‘no, vete, ya no te queremos’”, concluyó.

El próximo 23 de enero, representantes del Gobierno de Damasco y los grupos rebeldes se reunirán en la capital de Kazajistán, para intentar elaborar una hoja de ruta encaminada a resolver la crisis siria.

El objetivo de las conversaciones de paz en Astaná es acercar posturas de cara a la cumbre organizada por la ONU para el mes de febrero, un año después del fracaso de la anterior ronda de negociaciones.

(Fuente: Agencias)

El arzobispo de Ozamiz pide al gobierno filipino que se detenga el reclutamiento de niños

Manila (CBCPNews/Agencias).- El arzobispo de Ozamiz, monseñor Martin Jumoad, ha realizado un llamamiento al gobierno de Manila para frenar el reclutamiento de niños en los grupos rebeldes; mejorar las condiciones de vida y la educación de los menores de Mindanao. “Nuestro gobierno -dice- debe redoblar los esfuerzos para ganar la simpatía de las jóvenes generaciones, y atraerlos a la bondad”.

Mindanao es una isla ubicada en el sur de las Filipinas, que comprende algunas zonas cuya población es en su mayoría islámica, y donde operan distintos grupos rebeldes (islámicos y comunistas). Según monseñor Jumoad, el reclutamiento de menores en las filas de milicianos no es algo nuevo, y es una práctica de muchos grupos, como el Maute (un movimiento islamista que se hace llamar “Estado Islámico de Lanao”).

El arzobispo filipino atribuye como causas las condiciones de pobreza y la falta de guía de los padres, que a menudo impulsan a los jóvenes a unirse a los grupos rebeldes, porque entrevén posibilidades fáciles de ganar dinero. “Nosotros y los catequistas tenemos el deber de llegar a estas periferias y compartir sus necesidades, a fin de que los valores del Todopoderoso sean conocidos y vividos por todos”, afirma.

Para monseñor Juamoad, el reclutamiento de menores también es una violación de los derechos humanos. “Es increíble que los niños sean usados como soldados. Mindanao no será jamás un lugar de paz mientras estos niños sean expuestos a la violencia. Los niños deben asistir a la escuela. De este modo, toda la región tendrá un futuro luminoso”, concluye.

El mayor grupo armado que opera en Mindanao está compuesto por los ex rebeldes del Frente Moro de Liberación Islámica (Moro Islamic Liberation Front – MILF), que durante décadas ha tratado de lograr la independencia de la región, rica en recursos mineros. La guerra que derivó de ello ha costado la vida a miles de personas y de hecho ha impedido explotar las riquezas del subsuelo, valoradas en torno a los 312 mil millones de dólares. El 24 de enero de 2014, el MILF y Manila suscribieron un acuerdo de paz en Kuala Lumpur.

Durante los años que duró la guerra, e incluso ahora, se calcula que cientos de menores han sido obligados a abandonar sus casas para unirse a los rebeldes. No todos reciben un adiestramiento militar, sino que son usados (a veces incluso remunerados) para desempeñar diversas actividades.