Un experto del MIT desacredita el informe de la Casa Blanca sobre el ataque químico en Siria

(SOS).- El profesor Theodore Postol, experto del Massachusetts Institute of Technology (MIT), observa en un estudio publicado el pasado 13 de abril que el informe de cuatro páginas divulgado por la Casa Blanca sobre el “ataque químico” de Jan Sheijun contiene graves errores y no puede ser correcto. El documento sirvió como justificación oficial de la represalia tomada por Washington contra las posiciones del Ejército sirio.

El único hecho que el informe cita como evidencia de que el ataque fue realizado por el Gobierno de Bashar al-Assad es un cráter que la Administración estadounidense afirma haber identificado en un camino en el norte de Jan Sheijun.

El documento muestra una serie de fotografías de una pequeña abertura donde fue encontrado un recipiente con gas sarín, supuestamente lanzado desde un avión.

“He localizado este cráter con Google Earth y no hay absolutamente ninguna evidencia de que fuera creado por una bomba diseñada para dispersar sarín después de ser arrojada desde un avión”, dice Postol.

El profesor de Ciencia, Tecnología y Política de Seguridad Nacional del MIT considera que el orificio muy probablemente fue distorsionado artificialmente para las fotos. En esta línea, el experto advierte que en una de las imágenes el presunto recipiente con gas sarín está medio enterrado en el cráter, mientras que en otras se ve claramente desenterrado y cambiado de sitio.

Theodore Postol también cree que si en el lugar donde se tomaron las instantáneas de verdad se hubiera encontrado sarín, todas las personas presentes en las imágenes habrían recibido una dosis mortal de gas venenoso o, al menos, incompatible con cualquier actividad física.

“El hecho de que estas personas están vestidas de manera tan inapropiada para este tipo de situación significa que ignoran por completo las normas básicas de protección contra la intoxicación por gas, o que los fotografiados sabían que esta área no fue contaminada seriamente”, advierte el profesor del MIT.

Basándose en la profundidad del agujero y la posición del recipiente, el experto opina que el artefacto podría haber explotado en el suelo. Si esta última hipótesis es verdadera, demostrar la culpabilidad de las autoridades sirias resulta imposible, asevera Postol en su escrito.

Según el profesor del MIT, “ningún analista competente asumiría que el cráter citado como el punto de inicio del ataque con gas sarín era una prueba inequívoca de que la munición química provenía de un avión. Ningún analista competente asumiría que la fotografía de la carcasa del sarín era de hecho una bomba arrojada desde un avión. Cualquier analista competente se habría cuestionado si los escombros en el cráter fueron escenificados o eran reales. Ningún analista competente dejaría de ver el hecho de que que el tubo que contenía el sarín fue aplastado con fuerza desde arriba, en vez de ser destruido por una explosión que se produjera en su interior”.

“He revisado el documento cuidadosamente y creo que se puede demostrar, sin duda, que este no proporciona ninguna evidencia que pueda suministrar al Gobierno de los Estados Unidos un convencimiento de que el Gobierno de Siria haya sido el autor del ataque químico en Jan Shaijun”, destaca el experto.

“Mi propia evaluación es que el escenario fue muy probablemente alterado u objeto de una puesta en escena, por lo que no se pueden sacar conclusiones serias de las fotografías proporcionadas por la Casa Blanca”, escribe Postol.

“El Congreso y el público recibieron informes en nombre de la comunidad de inteligencia sobre armas de destrucción masiva en Irak, pruebas técnicas supuestamente recogidas por sistemas de satélite que cualquier científico competente habría sabido que eran falsas, y ahora reciben conclusiones basadas en fotografías de un cráter que cualquier analista competente desmentiría”, lamenta el profesor del MIT. “Nos encontramos de nuevo ante una situación en la que la Casa Blanca ha producido y divulgado un informe de inteligencia obviamente falso, engañoso y amateur”, concluye.

Anuncios