Grave enfrentamiento entre Israel e Irán en Siria

(SOS).- Los Altos del Golán se han convertido en el escenario del primer choque militar directo entre Israel e Irán. El Ejército israelí acusó a la Fuerza Al Quds, brazo para operaciones en el exterior de la Guardia Revolucionaria de Irán, de lanzar el miércoles 20 cohetes Grad y Fajr-5 contra la zona del Golán (ocupado por Israel desde 1967) y el ministro de Defensa, Avigdor Lieberman, lo calificó como “el primer ataque directo” de la República Islámica.

En respuesta, al menos 23 efectivos leales al Gobierno de Damasco fallecieron la madrugada del miércoles al jueves en el bombardeo de más de setenta supuestos objetivos iraníes y de Hezbolá en Siria, en la operación israelí de mayor envergadura en la zona desde los años setenta. Entre los fallecidos hay cinco integrantes de las fuerzas regulares sirias, entre ellos un oficial, y otros 18 efectivos de nacionalidad siria y extranjeros.

“Haremos todo lo necesario para expulsar a los iraníes de Siria”, dijo este jueves el ministro de Finanzas israelí, Moshe Kahlon, mientras el subcomandante Hossein Salami, del Cuerpo de los Guardianes de la Revolución de Irán, negó que su país estuviera detrás del ataque lanzado desde territorio sirio hacia el controlado por Israel.

Las Fuerzas de Defensa de Israel “han dado un golpe significativo a los esfuerzos terroristas de Irán y a su expansión militar en Siria”, aseveró su portavoz, el teniente coronel Jonathan Conricus. “No puedo entrar en detalles de cómo lo hicimos. Pero fue un ataque de represalia a gran escala”, añadió.

Ante estos hechos, Rusia hizo un llamamiento a la contención de las partes y aseguró que en el ataque israelí participaron 28 aviones F-15 y F-16, que lanzaron unos 60 misiles aire-tierra a los que se sumaron otros 20 misiles tácticos tierra-tierra, de los que la defensa antiaérea siria destruyó más de la mitad.

La tensión entre Israel y Siria y, más concretamente, con las fuerzas iraníes presentes en el país vecino, se ha elevado en las últimas semanas hasta alcanzar ayer su punto más álgido.

Esta escalada ocurre dos días después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abandonara el acuerdo nuclear firmado por la comunidad internacional en 2015 con Irán para detener el programa nuclear de ese país. Washington también ha anunciado un endurecimiento de las sanciones a Teherán y a las empresas que comercien con Irán, incluidas las europeas.

(Fuente: Agencias)

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Un ministro israelí amenaza con eliminar al presidente Assad si Irán opera desde Siria

(SOS).- El ministro israelí de Energía, Yuval Steinitz, aseguró que si el presidente sirio, Bashar al Assad, “sigue permitiendo que los iraníes operen desde Siria, Israel le eliminará y derrocará a su régimen”.

En una entrevista, el miembro del Gabinete de Seguridad expuso que, ante la posibilidad de una guerra en el frente norte del país, “no hay disposición en absoluto”.

Las declaraciones de Steinitz llegan horas después de que los informativos israelíes abrieran con la alerta de un posible e inminente ataque con misiles iraníes en el norte de Israel, en represalia a los bombardeos contra bases sirias que se atribuyen a las fuerzas israelíes.

“Sabemos que los iraníes están muy cerca de terminar los preparativos para el lanzamiento de cohetes a Israel como represalia. Intentan desarrollar una maquinaria de guerra en Siria y nosotros estamos decididos a pararlos”, dijo el major general retirado Yaakov Amidror, antiguo asesor de seguridad nacional e investigador para el Instituto de Estudios Estratégicos de Jerusalén.

Amidror explicó que los objetivos de los iraníes serían militares y sostuvo que Israel “no tiene interés en ampliar esta operación”, pero si algo ocurriera, “tendrán que pagar por ello”.

Los medios locales, entre ellos el Canal 10 de noticias, señalaron que los servicios de Inteligencia han identificado movimientos iraníes en Siria para llevar a cabo la represalia.

“Israel ha identificado recientemente con seguridad preparativos iraníes para disparar hacia el norte”, informó el Canal 10. Citando fuentes de Defensa, añadió que “no estamos en el umbral de una guerra con Irán, pero Irán está muy decidido a llevar a cabo un ataque”.

Según el diario Haaretz, Israel ha detectado una implicación inusual de Hezbolá en los preparativos de Irán para la represalia que prometieron después de que la base militar T-4 fuera atacada el pasado 9 de abril, matando al menos a siete miembros de la Guardia Revolucionaria iraní que estaban allí como asesores.

El ataque fue atribuido a las fuerzas israelíes, aunque las autoridades de este país no valoraron el incidente, como viene siendo habitual.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, manifestó al comienzo de la reunión semanal con su gabinete de Gobierno que aunque Israel no está interesado en una escalada militar con Irán, si tuviera que haber un enfrentamiento, él preferiría que fuese más temprano que tarde.

“Estamos dispuestos a impedir el enriquecimiento de Irán , incluso con el coste de un enfrentamiento”, aseveró el mandatario.

El acuerdo nuclear de 2015 —firmado por Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Alemania, Rusia y China— permite el “enriquecimiento de uranio y el enriquecimiento iraní”, lamentó Netanyahu. “Es un pacto horrible”, enfatizó.

Las declaraciones de los dirigentes israelíes se producen unos días antes de que venza el plazo fijado por el presidente Donald Trump para decidir sobre la retirada de su país del acuerdo con Teherán.

(Fuente: Agencias)

Arabia Saudí considera necesario que las fuerzas estadounidenses se queden en Siria

(SOS).- El príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman, ha asegurado en una entrevista con la revista norteamericana Time que considera “totalmente necesario” que el contingente militar estadounidense permanezca en Siria, en respuesta a la decisión del presidente Donald Trump de retirar las tropas en la zona.

“Creemos que las tropas estadounidenses deben permanecer al menos a medio plazo, si no a largo plazo”, ha declarado el príncipe saudí.

Según el heredero al trono de la casa de Al Saud, si Estados Unidos retira sus tropas del este de Siria, perderá el control en el área.

Sin embargo, Trump quiere que las fuerzas norteamericanas desplegadas en Siria sean retiradas de la zona antes de lo previsto, de acuerdo con fuentes citadas por las principales agencias de noticias, una postura que puede generar un enfrentamiento con las altas esferas del Pentágono que consideran que la lucha contra el Estado Islámico aún no ha finalizado en el país árabe.

A principios de la semana que viene está programada una reunión especial del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca con el objetivo de abordar la campaña de Estados Unidos contra la organización extremista en Siria.

De acuerdo con dos asesores de la Casa Blanca, el mandatario estadounidense ha ordenado congelar más de 200 millones de dólares en fondos para la recuperación de Siria tras el conflicto, mientras su Administración estudia la postura del Ejecutivo sobre su papel en la guerra.

Trump ordenó el bloqueo de los fondos después de leer un reportaje en el que contaban que Estados Unidos se había comprometido a aportar 200 millones de dólares adicionales para estabilizar las zonas de Siria recientemente recuperadas del control de los yihadistas.

Los fondos fueron iniciativa del ex secretario de Estado Rex Tillerson en febrero y fueron anunciados por él mismo en una reunión en Kuwait sobre la lucha contra el grupo radical suní.

La decisión de congelar la financiación ha sido acorde con las declaraciones que hizo el mandatario durante un discurso en Ohio, donde ya dijo que era hora de que Estados Unidos saliera de Siria.

Según un portavoz de la Casa Blanca, en función de “la guía” del presidente de Estados Unidos, “el Departamento de Estado está siempre evaluando los niveles de asistencia necesarios y cómo utilizarlos en la forma más apropiada posible”.

“Nos vamos a ir de Siria, muy pronto”, aseguró Trump el pasado jueves, alegando que Estados Unidos ya había tenido suficientes victorias sobre los milicianos yihadistas.

“Dejemos que otros se encarguen de ello por el momento. Muy pronto, muy muy pronto nos vamos a ir”, aseveró.

“Vamos a volver a nuestro país, donde pertenecemos y donde queremos estar”, añadió en su intervención.

La decisión del mandatario estadounidense de salir de Siria se produce al mismo tiempo que la declaración por parte de Francia acerca de que va a aumentar su presencia militar en la zona para impulsar la campaña contra el terrorismo que lidera Estados Unidos.

A pesar de que el Pentágono estima que el Estado Islámico ha perdido cerca del 98% del territorio que controlaba en Irak y Siria, los asesores militares de Trump le han advertido en numerosas ocasiones que a no ser que dichas áreas sean estabilizadas, pueden volver a caer en manos de los milicianos. No obstante, según fuentes cercanas al presidente, Trump se muestra escéptico al respecto.

En la actualidad hay cerca de dos mil soldados norteamericanos desplegados en Siria.

(Fuente: Agencias)

El nuevo enfrentamiento entre Irán y Arabia Saudita

(SOS).- La confrontación entre Irán y Arabia Saudita, pronto podría afectar no sólo a Oriente Medio. Las dos potencias regionales, una chií y la otra suní, no sólo se enfrentan por razones religiosas, sino principalmente por cuestiones económicas. En particular, las relacionadas con las exportaciones de petróleo y gas. Actualmente existen una serie de conflictos en los que, incluso si no hay una confrontación directa y abierta entre los dos ejércitos, se percibe una fricción muy importante que marca el tira y afloja entre Teherán y Riad. Por un lado, Irán apoya al presidente Bashar al-Assad en el conflicto sirio que desangra al país árabe desde el 2011, mientras que los Saud financian a los grupos islamistas y salafistas para derrocar al actual gobierno de Damasco; Del mismo modo, si Teherán sostiene al grupo chiíta de los hutíes en Yemen, Riad apoya al gobierno en el exilio desde el 2013. Pero ahora, el enfrentamiento entre los dos países está listo para desplazarse incluso al Cuerno de África.

Una base militar saudí en Yibuti

El problema de Yemen es precisamente el que está acentuando la carrera de los saudíes y los iraníes para estrechar alianzas estratégicas con los países que se asoman al Mar Rojo y cuyas aguas también están próximas a las del Océano Índico; en particular, son dos los países más importantes desde este punto de vista: Yibuti y Eritrea. Ambas naciones poseen los principales puertos de gran parte del Cuerno de África, dado que Etiopía no tiene acceso al mar y Somalia se ha vuelto incontrolable; las instalaciones portuarias de Massawa y Assab en Eritrea y Ciudad de Yibuti en Yibuti, se encuentran a pocos kilómetros de la costa de Yemen y el estrecho de Bab el-Mandeb (más incorrectamente conocido como ‘estrecho de Adén’), ahí donde precisamente el Mar Rojo y el Océano Índico se cruzan en uno de los puntos más importantes y delicados para las rutas comerciales.

Por lo tanto, no es casualidad que el gobierno de Arabia Saudita, después de asumir el liderazgo de la coalición de los países del Golfo contra los hutíes en Yemen, se haya centrado de inmediato en la pequeña ex colonia francesa de Yibuti para establecer una base militar. Los primeros rumores en ese sentido surgieron a finales de 2016, pero fue un artículo publicado en el Financial Times el 17 de enero de 2017 el que reveló los detalles de este proyecto. En las semanas posteriores, los rumores fueron confirmados definitivamente también gracias a las palabras de Ziauddin Bamakhrama, el embajador de Yibuti en Arabia Saudita. “Nuestro gobierno no ve la hora de establecer un acuerdo con el Ejecutivo saudita -dijo el diplomático al diario saudita Asharq Al Awsat- para fortalecer los lazos militares entre los dos países. En este acuerdo, confirmo también la posibilidad de una colaboración en todos los ámbitos”, haciendo referencia precisamente a la base militar.

No se indicaron los tiempos para la construcción de la citada instalación, pero el proyecto existe y sigue adelante. El pasado 27 de abril, el príncipe Mohamed Bin Salaman, ministro saudita de Defensa, se reunió con su homólogo de Yibuti, Ali Hasan Bahdon, para firmar definitivamente el acuerdo de colaboración entre los dos países, el primer paso oficial para que arranquen los trabajos. El 5 de diciembre, según informó el diario Gulf News con sede en Manama, el ministro de Asuntos Exteriores de Yibuti también habló explícitamente de la base militar de Arabia Saudita en su territorio: “Hay un retraso en el proyecto -declaró Mahamoud Ali Youssouf- pero es sólo puramente técnico. La base se hará lo antes posible”.

Las relaciones entre Irán y Eritrea

La maniobra saudita se debe principalmente a la necesidad de mantener contactos en la región del Cuerno de África, dado que Eritrea parece estar desde hace años mucho más cerca de Irán. Entre Asmara y Teherán, la colaboración ya surgió dentro del grupo de los llamados ‘países no alineados’ y se intensificó durante la presidencia de Ahmadineyad entre el 2005 y el 2013. Gobernado por Afewerki desde el año de su independencia, obtenida en 1993, el país africano es a menudo apodado ‘la Corea del Norte’ del continente negro, debido al aislamiento de la región y el marcado contraste con los Estados Unidos, agudizado el mes pasado tras el endurecimiento de las sanciones decididas por Washington como resultado de los sospechosos contactos entre Asmara y Pyongyang. En este contexto, Irán encuentra un terreno fértil en Eritrea, tanto en el plano diplomático como en el comercial y económico. La República Islámica también está lista para beneficiarse de los puertos que se asoman al Mar Rojo.

Una situación particular se produjo en el 2015, cuando dentro de la coalición liderada por Arabia Saudita surgieron unas sospechas muy fuertes de cooperación directa entre Eritrea e Irán a favor de los hutíes en Yemen. En particular, Riad sostenía que algunas incursiones realizadas a favor de los chiítas yemeníes habrían partido de las islas Dahalak, un archipiélago en el Mar Rojo que pertenece políticamente a Eritrea. Este hecho fue negado por Irán y por el gobierno de Asmara. Luego, los saudíes intentaron acercar posiciones con Afewerki. En mayo de 2015, el presidente de Eritrea visitó Riad y muchos hablaron hace dos años de un posible cambio de ruta del país africano. Sin embargo, Eritrea se ha mantenido muy cercana a las posiciones iraníes y eso es lo que ha llevado a la familia Saud a tratar de centrar su atención en Yibuti, desplazando definitivamente el enfrentamiento con Teherán a la orilla opuesta del Mar Rojo.

Yibuti, el ‘cuartel de África’

La construcción de la base militar saudita, cada vez más próxima, confirmaría el papel de Yibuti como ‘cuartel de África’. A pesar de su tamaño, la pequeña nación africana  ya es sede de varias bases militares extranjeras. Hay instalaciones estadounidenses, de las que salen los drones que están bombardeando Yemen, así como bases francesas de la época colonial y que todavía hospedan a soldados galos; se encuentra en plena construcción la base militar china, la primera fuera de sus fronteras, y desde hace años también hay militares japoneses; Por otra parte, desde el año 2013 está activa una base militar italiana, situada en la región de Arta, dedicada al teniente Amedeo Gullet. La razón de que tantos países hayan establecido bases en Yibuti se debe a la posición estratégica del país, que se asoma al estrecho de Bab el-Mandeb, y sobre todo al apoyo solicitado a las muchas misiones contra la piratería en curso ante las costas somalíes.

(Fuente: Gli Occhi Della Guerra)

Siria denuncia la agresión turca cerca de la ciudad norteña de Al Bab

(SOS).- El Gobierno de Siria condenó este jueves los “repetidos crímenes y ataques” de Turquía en su operación militar en el norte del país árabe, en sendas cartas enviadas a la Secretaría General y el presidente del Consejo de Seguridad de la ONU.

En las mismas, el Ministerio de Exteriores sirio denunció la irrupción de tropas turcas en el norte del país y “su ocupación de varias localidades sirias, entre ellas, Al Ghuz y Abu Zibdin”.

Así, subrayó que “estos ataques suponen una amenaza para la paz y la seguridad internacional y revelan el papel jugado por el régimen turco en apoyo al terrorismo”.

“Estos ataques son una continuación de la agresión del régimen turco contra Siria desde hace más de cinco años”, advirtió la Cancillería, añadiendo que Ankara “ha dado apoyo militar, material y logístico a organizaciones terroristas” en el país.

Además, el Ministerio de Exteriores sirio afirmó que las autoridades turcas “han facilitado la entrada de milicianos extranjeros en Siria, han establecido campamentos de entrenamiento para ellos en territorio turco, y les han dado armas y cobertura dentro de Siria”.

Durante la jornada, el Ejército sirio reconoció que seguirá adelante con sus operaciones en contra del autodenominado Estado Islámico (Daesh, por su acrónimo en árabe) en la localidad de Al Bab, al noroeste de Alepo, una zona en la que opera el Ejército turco.

Las tropas del Gobierno sirio expulsaron con bastante rapidez al grupo yihadista de gran parte del territorio que dominaba en el norte de Siria en las últimas dos semanas.

En la actualidad, los milicianos extremistas están concentrados en la ciudad de Al Bab, mientras que las fuerzas sirias se encuentran a menos de seis kilómetros de la localidad, uno de los bastiones de los terroristas de corte islamista en la zona.

El rápido avance del Ejército sirio puede provocar un enfrentamiento con Turquía, que ha desplegado tanques y aviones de combate a lo largo de su frontera para apoyar a los grupos rebeldes sirios que aspiran a hacerse con el control de Al Bab.

La ofensiva de Ankara, que se puso en marcha en agosto de 2016, tiene como objetivo expulsar de la región fronteriza a los combatientes kurdos que luchan en Siria, ya que Turquía los percibe como una importante amenaza contra la integridad del país.

La ofensiva de Turquía permitió que los grupos armados rebeldes -algunos de los cuales lucharon contra las tropas gubernamentales sirias en Alepo- alcancen las afueras de Al Bab, un avance que no habrían podido llevar a cabo sin la ayuda de las Fuerzas Armadas turcas.

Ankara aseguró la semana pasada que en el caso de que sus fuerzas y los rebeldes lograsen el control de Al Bab, no entregarían bajo ningún concepto la ciudad al Ejército de la República Árabe Siria.

Los planes de las autoridades de Turquía incluyen tomar el control de 5.000 kilómetros cuadrados en el norte de Siria, para impedir la formación de un corredor antiturco controlado por las milicias kurdas.

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(Fuente: Agencias)