Muchos yihadistas extranjeros regresan a sus países decepcionados

(SOS).- Buena parte de los combatientes extranjeros que han viajado a Siria para unirse a las filas del Estado Islámico han decidido regresar a su país de origen “decepcionados” por las promesas incumplidas de la organización yihadista, según revela un informe elaborado por la Oficina Antiterrorista de Naciones Unidas (UNOCT).

“El fracaso a la hora de cumplir con su ideología extremista y sus tácticas brutales, así como las luchas internas y la corrupción entre sus líderes, son lo que muchas veces lleva a la decepción y a la exclusión a los combatientes extranjeros, que optan por desertar”, señala el documento.

Sus autores subrayan que, mientras las redes sociales juegan un papel fundamental en el reclutamiento, para la deserción es clave la influencia del entorno familiar, especialmente la presión de las madres para que vuelvan a casa, aunque solo lo hacen cuando acaban completamente “desilusionados”.

La organización internacional elabora además el perfil del combatiente extranjero, según el cual la mayoría son hombres jóvenes con pocos recursos y formación, si bien ha subrayado la creciente llegada de mujeres occidentales desde el año pasado.

La UNOCT señala también que, a pesar de que la amenaza que representan los combatientes extranjeros a su regreso “es real”, “no debe ser exagerada”. “Debe darse una respuesta práctica, efectiva y proporcional que empiece por entender las causas del problema”, defiende.

El informe, basado en entrevistas directas a 43 ex milicianos de doce nacionalidades en siete países, pretende ser “una herramienta útil” para ayudar a los miembros de la ONU a desarrollar capacidades y políticas para lidiar con el fenómeno de los combatientes extranjeros.

(Fuente: Agencias)

Daesh protege a los combatientes extranjeros

(SOS).- El mes de mayo ha sido infernal para el Estado Islámico (Daesh, por su acrónimo en árabe), que ha perdido ciudades importantes en Siria e Irak, según ha informado Al Masdar. La peor derrota se ha registrado en la periferia occidental de la gobernación de Raqqa, a manos de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), la alianza kurda árabe respaldada por Estados Unidos, que hace diez días ha recuperado la ciudad de Tabqa, su presa y algunos pueblos vecinos.

Daesh también ha sufrido una aplastante derrota en Jirah, en el norte de Siria. La avanzada del Ejército de Damasco había comenzado el 9 de marzo y terminó el 12 de mayo, cuando las fuerzas gubernamentales retomaron el aeropuerto de la ciudad. El Gobierno sirio, junto con las milicias chiíes, está tratando de cortar las conexiones de las banderas negras en el sur, en la frontera entre Irak y Jordania. Según ha señalado el canal de televisión Al Arabiya, citado por Nova, “el objetivo es tomar el control de la zona controlada por el Estado Islámico por donde pasa el camino que une Damasco con Bagdad. Se trata de una arteria importante para el Gobierno de Damasco, ya que es la vía principal para introducir las armas de Irán directamente en Siria. Los observadores árabes creen que la presencia de tropas de Assad en la frontera con Jordania es también una respuesta al plan de los rebeldes sirios de lanzar un ataque a partir de la frontera con Jordania después de la polémica que surgió en las últimas semanas entre el Gobierno de Damasco y el de Amman”.

Pero es en la provincia de Raqqa donde Daesh está sufriendo las peores pérdidas. Tim Ramadan, un activista que vive en Raqqa bajo seudónimo y que está vinculado al grupo Sound and Picture, ha afirmado que “la ciudad está ahora bajo el control completo de los combatientes árabes, por primera vez desde 2013. No hay más occidentales”. Según las informaciones filtradas por Ramadan, por tanto, en Raqqa ya no quedarían combatientes extranjeros. Estos datos también los habría confirmado Aghiad al Kheder. En  declaraciones al diario británico The Telegraph, Al Kheder ha asegurado que “Daesh necesita mantener seguros a sus combatientes extranjeros. Son importantes por razones de propaganda, útiles para el reclutamiento de nuevos adeptos en Europa y Estados Unidos”. Según los activistas de Sound and Picture, el Estado Islámico habría trasladado temporalmente su “capital” a Deir Ezzor, a unos ochenta kilómetros al sur de Raqqa, en la carretera que une Siria con Irak. En Raqqa permanecerían unos tres mil combatientes de la organización radical suní. Tras haber conquistado Tabqa, las FDS han rodeado la capital del Califato por tres lados.

El investigador del International Center for the Study of Violent Extremism (ICSVE), Asaad Almohammad, citado por Nova, ha indicado que gran parte de las reservas de dinero del Estado Islámico ya habrían sido trasladadas a la ciudad de Mayadin en la provincia de Deir Ezzor. La fuga de los combatientes extranjeros de Raqqa también ha sido confirmada por Shervan Derwish, portavoz de las FDS: “Sabemos que muchos combatientes, en su mayoría extranjeros, se han trasladado a Deir Ezzor el pasado 26 de abril, porque en vista del avance de la coalición sobre Raqqa, Deir Ezzor está mejor protegida. Pero esto también significa que permanecerán en Siria por mucho tiempo”.

Los fuga de los yihadistas preocupa a los países occidentales debido a que muchos combatientes están en contacto con los patrocinadores que viven en Europa. En las filas del Estado Islámico todavía habría unos 250-300 combatientes británicos.

(Fuente: Gli Occhi Della Guerra)