Merkel y Trump comparten sus preocupaciones sobre la situación en Siria

(SOS).- La canciller federal de Alemania, Angela Merkel, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, han compartido sus preocupaciones sobre la situación en Siria, especialmente la situación humanitaria en la región de Idlib, según han informado sus oficinas después de que ambos líderes hablaran por teléfono.

“Ambos líderes pidieron una acción internacional para prevenir una crisis humanitaria en la provincia de Idlib”, ha señalado la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders.

“Rusia está llamada a actuar de manera moderada sobre el Gobierno sirio y evitar una nueva escalada”, ha afirmado el portavoz de Merkel, Steffen Seibert.

La canciller alemana también había expresado su preocupación por la situación en Idlib durante una reunión con el presidente ruso, Vladimir Putin, hace poco más de una semana.

El ministro de Asunos Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, dijo el viernes que sería desastroso buscar una solución militar en la región. Turquía, que ha respaldado a diferentes grupos armados allí, está tratando de evitar un ataque de las fuerzas sirias y sus aliados.

Las autoridades de Damasco, respaldadas por Moscú, buscan liberar el enclave de Idlib en el norte de Siria, un refugio para los yihadistas desplazados de otras zonas del país.

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Un ataque con misiles contra dos bases militares causa al menos 26 muertos en Siria

(SOS).- Un ataque con misiles contra dos bases militares sirias ha causado este domingo por la noche al menos 26 muertos. El Ejército sirio ha atribuido “la agresión” contra sus instalaciones en las provincias de Hama y Alepo al “enemigo”, en alusión al Estado de Israel.

Fuentes oficiales todavía no han dado cuenta de las bajas registradas en los ataques contra la base de la Brigada 47 en Salhab (Hama) ni contra el aeródromo militar de Nairab, próximo al aeropuerto de Alepo.

Medios de comunicación regionales han elevado a 40 la cifra de muertos en ambos bombardeos con misiles, que han causado también más de 60 heridos.

Testigos presenciales citados por la prensa han dado cuenta de grandes explosiones e incendios en las instalaciones militares sirias.

El ataque se ha producido después de la conversación telefónica que mantuvieron en la noche del domingo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu.

La Casa Blanca ha detallado que ambos mandatarios hablaron sobre las amenazas que planean sobre Oriente Medio, y en particular sobre la expansión militar iraní que desestabiliza la región.

Netanyahu había recibido pocas horas antes en Tel Aviv al nuevo secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, que efectuaba su primera visita a Arabia Saudí, Israel y Jordania.

El ministro de Defensa israelí, Avigdor Lieberman, había advertido el domingo de que Israel iba a “responder con gran fuerza” ante cualquier amenaza contra su territorio.

Lieberman también alertó de que no iba a tolerar la instalación de sistemas antiaéreos de misiles S-300 de fabricación rusa en las bases sirias.

La Fuerza Aérea israelí ha llevado a cabo más de un centenar de incursiones en territorio sirio desde el inicio de la guerra.

El pasado mes de febrero, Israel ya había atacado el aeródromo militar T-4. Uno de los cazas F-16 israelí fue derribado por la defensa antiaérea siria, aunque sus dos tripulantes pudieron ponerse a salvo.

(Fuente: Agencias)

El Departamento de Estado admite que los Cascos Blancos trabajan para los EEUU

(SOS).- Hace unos días, Heather Nauert, portavoz del Departamento de Estado de los Estados Unidos, en la habitual conferencia de prensa dijo: “Reconocemos, apreciamos y estamos muy agradecidos a los Cascos Blancos por todo el trabajo que están haciendo por la gente de su país y en nombre del Gobierno de los Estados Unidos y de las fuerzas de la coalición”.

Respondiendo a la periodista de la CBS Kylie Atwood sobre si, después de la decisión del presidente Donald Trump de congelar los 200 millones de dólares en ayuda a Siria, los fondos todavía seguían fluyendo hacia las arcas de los Cascos Blancos, Nauert apuntó: “Por lo que sé, todavía está todo en juego”.

La financiación para Siria, bloqueada por la Casa Blanca el pasado mes de marzo, estaba destinada a obras de infraestructura en las áreas liberadas por la coalición internacional liderada por Washington. Era dinero para la reconstrucción de carreteras, redes eléctricas e hídricas, edificios públicos (escuelas y hospitales) y para actividades de desminado.

La decisión se adoptó después de que Trump anunciara la retirada de Siria; en una reunión en Ohio había sido claro: “Ha llegado el momento de reconstruir nuestro país, cuidar de nuestra gente y luchar por nuestros trabajadores americanos”.

Pero la declaración de Nauert desvía la atención hacia otra cuestión: ¿los Cascos Blancos operan “en nombre del Gobierno americano”? ¿Con qué derecho? Y, sobre todo, ¿qué actividades harían para los Estados Unidos?

¿Quiénes son los Cascos Blancos?

La periodista británica Vanessa Beeley realizó recientemente una investigación sobre los Cascos Blancos, sus vínculos con los grandes medios occidentales y cómo estos frecuentemente citan a esta organización como una fuente fiable a la hora de hablar de supuestos ataques químicos y bombardeos del Gobierno sirio contra la población civil.

Pese a las constantes acusaciones independientes que aparecen en contra de los Cascos Blancos, explicó Beeley, se les protege y nunca son investigados. “Lo que hay de extraordinario con este grupo es que existe un gran número de acusaciones en su contra, particularmente del pueblo sirio. Así que hay que hacerse la pregunta de por qué esta organización recibe tanta protección. No vemos que se haga un documental sobre la Cruz Roja y luego reciba un Óscar”, señaló.

Y es que el film “Los Cascos Blancos”, dirigido por Orlando von Einsiedel y producido por Netflix, recibió en el 2017 la codiciada estatuilla al mejor cortometraje documental. Hollywood le daba así un espaldarazo a la organización creada por un exoficial de la Inteligencia británica.

Según varios testimonios de civiles sirios, los miembros de este grupo actúan como terroristas, aunque se les suele presentar como rescatistas. “Lo que vemos con los Cascos Blancos es una organización que, según la presenta (su fundador) James Le Mesurier, es una de las más creíbles en el mundo entero. Como rescatistas o bomberos, no es una organización que genere desconfianza a primera vista. Hay testimonios sirios que decían que se sentían reconfortados por su aparición y cuando se dieron cuenta de que los Cascos Blancos trabajaban como terroristas, se horrorizaron”, aseguró la periodista.

“La mayoría de los grandes medios de comunicación defiende a los Cascos blancos porque ellos no son más que escenógrafos para la política exterior de sus Estados”, denunció Beeley.

La investigación de la periodista británica puso en evidencia que esto se debe a que el grupo tiene un vínculo directo con varios medios occidentales. “Cuando hice una investigación sobre el documental de los últimos hombres en Alepo de los Cascos Blancos, descubrí que la organización que estaba detrás de su promoción tenía vínculos con Channel 4, la BBC y The Guardian, que son los mayores grupos de presión a favor de esta organización”, aseveró.

Los Cascos Blancos se fundaron en marzo de 2013, en Estambul, Turquía, y están dirigidos por James Le Mesurier, un británico especialista en temas de seguridad y ex oficial de la inteligencia militar de su país con una notable trayectoria participando en algunos de los escenarios en los que ha intervenido la OTAN, incluyendo Bosnia y Kosovo, así como Irak, Líbano y Palestina. Le Mesurier salió de la Real Academia Militar británica de élite de Sandhurst, y también ha participado en puestos de alto nivel en las Naciones Unidas, la Unión Europea, y en el Ministerio de Exteriores del Reino Unido.

Le Mesurier creó la fundación Mayday Rescue, a través de la cual los Cascos Blancos reciben una parte significativa de su financiación (cientos de millones de dólares). Entre sus sus donantes principales figura la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), que afirma que les asistió con más de 23 millones de dólares. El propio Ministerio británico de Exteriores reconoció que había prestado una cuantiosa ayuda económica a la organización, al igual que Estados Unidos, Dinamarca y Japón. Investigaciones periodísticas mencionan también otras fuentes de financiación del grupo, entre ellas las provenientes de Arabia Saudí, Qatar y la Unión Europea.

Los Cascos Blancos son una organización elevada a un estatus casi mítico por periodistas y políticos occidentales en los últimos años. Sin embargo, varias fuentes señalan que el grupo actúa, sobre todo, en los territorios controladas por el Frente al Nusra, filial siria de Al Qaeda.

El reconocido músico británico Roger Waters, uno de los fundadores de Pink Floyd, ha calificado recientemente a los Cascos Blancos como “una organización falsa que produce propaganda para los terroristas dentro de Siria”.

La página web de los Cascos Blancos pertenece al grupo de abogados The Syria Campaing, registrada en el Reino Unido, que ha expresado en reiteradas oportunidades su activa oposición al Gobierno del presidente Bashar al Assad. Este grupo de jurisconsultos señala en su sitio de Internet que cuentan con dos líneas principales de acción: la creación de campañas por todo el mundo y la creación de reportes, infografías y vídeos. Según esta información, por tanto, los Cascos Blancos son una empresa audiovisual, conformada por actores, diseñadores y otras especialidades vinculadas al mundo del espectáculo.

Esto ha sacado a la luz no solo el estrecho vínculo de la organización con determinados grupos, sino también el hecho de que muchos de los vídeos de sus rescates serían construcciones manipuladas o verdaderas puestas en escena para el consumo del mainstream occidental.

Actualmente, hay una cantidad impresionante de imágenes que demuestran como muchos de los voluntarios de los Cascos Blancos son también militantes de los grupos yihadistas más crueles y despiadados.

El caso de Duma

El pasado 7 de abril, los Cascos Blancos reportaron que al menos 40 personas murieron por el efecto de las armas químicas empleadas en la ciudad de Duma, la última controlada por los extremistas en la región de Guta Oriental.

Los denunciantes afirmaron que las fuerzas gubernamentales sirias estaban detrás de esta agresión, pero el Gobierno de Damasco y Rusia siempre han sostenido que el supuesto ataque es falso.

Los medios de comunicación empezaron a publicar el comunicado de los Cascos Blancos sin contrastarlo y ocultando las informaciones rusas y sirias que negaban los hechos.

El incidente todavía no ha sido corroborado de manera independiente, pero llevó a que Estados Unidos, Francia y Reino Unido lanzaran “ataques de precisión” contra Siria la madrugada del día 14.

Los expertos en esta clase de armamento reconocen que simplemente mirando un vídeo o una foto es imposible saber si una persona ha estado expuesta a agentes químicos, y que la única forma de confirmar la contaminación es tomando muestras y analizándolas en un laboratorio.

Por su parte, el periodista británico Robert Fisk recopiló in situ una serie de testimonios que afirman que los Cascos Blancos fueron los encargados de escenificar el vídeo del presunto ataque en Duma, un material que circuló a toda velocidad por los principales medios de comunicación y redes sociales.

De hecho, la organización estaba presente en la ciudad ocupada por los extremistas, y fue la responsable de difundir las primeras imágenes (que hasta la fecha no tienen confirmación) de las víctimas del presunto ataque químico.

Corresponderá a los inspectores de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) verificar lo que realmente sucedió en Duma.

Mientras tanto, sigue habiendo dos preguntas sin respuesta sobre la frase que tal vez se le escapó a la Sra. Nauert:

1. Los Estados Unidos bloquearon los fondos para la reconstrucción de Siria, pero ¿continúan financiando a los Cascos Blancos?

2. ¿Qué trabajo harían los Cascos Blancos, “en nombre del Gobierno de los Estados Unidos”?

(Fuente: Gli Occhi Della Guerra)

Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia lanzan un ataque conjunto contra Siria

(SOS).- El presidente de Rusia, Vladimir Putin, calificó el ataque contra Siria de Estados Unidos, Reino Unido y Francia como un “acto de agresión”. En un comunicado difundido este sábado por el Kremlin, el líder ruso acusó a Washington de agravar la crisis humanitaria en el país árabe y de saltarse las normas del derecho internacional y la carta de la ONU.

“Sin la sanción del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en violación de la Carta de la ONU, las normas y principios del derecho internacional, se ha cometido un acto de agresión contra un Estado soberano que está a la vanguardia de la lucha contra el terrorismo”, aseguró Putin.

“El agravamiento actual de la situación en torno a Siria tiene un impacto devastador en todo el sistema de relaciones internacionales. La historia pondrá todo en su lugar, y ella ya le ha dado una gran responsabilidad a Washington por sus sangrientas represalias contra Yugoslavia, Irak y Libia”, dijo el líder ruso, refiriéndose a otras intervenciones militares estadounidenses de las últimas décadas.

Putin advirtió de que las acciones de las potencias occidentales solo sirven para ayudar al terrorismo. “Rusia condena con la mayor seriedad el ataque contra Siria, donde los militares rusos están ayudando legalmente al Gobierno en la lucha contra el terrorismo”, prosiguió.

Según el jefe del Kremlin, el ataque puede provocar una nueva oleada de refugiadas procedentes de la región. “Con sus acciones, Estados Unidos empeora aún más la catástrofe humanitaria en Siria, lleva el sufrimiento a la población civil, y de hecho, consiente a los terroristas que torturan desde hace siete años al pueblo sirio”, detalló Putin.

El mandatario también anunció que Rusia ha convocado una reunión urgente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas “para discutir las acciones agresivas de Estados Unidos y sus socios”.

Por su parte, el embajador de Rusia en Washington, Anatoli Antonov, indicó que el ataque lanzado contra Siria por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, Reino Unido y Francia “no se quedará sin consecuencias”.

“Los peores presagios se han cumplido. No han escuchado nuestras advertencias. Nos vuelven a amenazar. Habíamos advertido de que estas acciones no se quedarán sin consecuencias. Toda la responsabilidad recae en Washington, Londres y París”, subrayó Antonov en una declaración oficial difundida por la Embajada.

Ante esta escalada bélica, el secretario general de la ONU, António Guterres, instó a los países miembros de la organización a que muestren moderación “en estas circunstancias peligrosas” y se mantenga el respeto al derecho internacional.

“Insto a todos los estados miembros a que muestren moderación en estas circunstancias peligrosas y eviten cualquier posible escalada de la situación y el sufrimiento del pueblo sirio”, aseveró Guterres.

El secretario general de la ONU también recordó que el Consejo de Seguridad tiene como “principal responsabilidad el mantenimiento de la paz y la seguridad”, y pidió a sus miembros que se mantengan unidos “y asuman esa responsabilidad”.

Los misiles empezaban a caer sobre Siria cuando el presidente Donald Trump —en una declaración solemne desde la Casa Blanca— anunciaba esta madrugada “una operación militar combinada con las fuerzas armadas de Francia y el Reino Unido” en respuesta al supuesto ataque del pasado fin de semana en la ciudad de Duma, atribuido al Gobierno sirio.

Una hora más tarde del anuncio de Trump, el jefe del Estado mayor del Ejército estadounidense, el general Joe Dunford, señalaba desde el Pentágono que el ataque perpetrado de manera conjunta por las fuerzas aéreas y navales de los tres países había terminado.

El secretario de Defensa, James Mattis, explicó que se trataba de “ataques puntuales” dirigidos contra objetivos concretos y aclaró que por ahora “no hay planeadas más” intervenciones.

Según el Pentágono, Francia aportó a la operación cuatro aviones de combate y cuatro buques de guerra, Reino Unido participó con ocho aviones de combate, y Estados Unidos llevó el grueso de la operación con un destructor, un submarino y cinco aviones de combate. Washington no avisó a Moscú del comienzo de la operación militar.

Después de varios días de discusiones y mensajes contradictorios, la Casa Blanca decidió seguir adelante con el plan anunciado por el presidente norteamericano de lanzar misiles “nuevos, bonitos e inteligentes” contra Siria sin esperar al permiso del Congreso ni a las conclusiones de la investigación internacional sobre el supuesto ataque contra Duma.

El Gobierno sirio denunció “la agresión tripartita” occidental como “una violación flagrante del derecho internacional” que está “condenada al fracaso”.

Las autoridades de Damasco condenaron “en los términos más fuertes” la “agresión bárbara y brutal” de Estados Unidos, Francia y Reino Unido contra varios puntos en la capital y en la provincia de Homs. “La agresión de los regímenes arrogantes y de la hegemonía occidental fue el resultado de la frustración después de que el proyecto conspiratorio en Siria no tuviese resultado”, apuntaron.

Horas después del bombardeo perpetrado esta madrugada, el portavoz de la Comandancia General del Ejército sirio, Ali Maihub, declaró que el ataque contra Siria “no ha afectado a la capacidad militar” del país árabe.

Maihub dijo que sus sistemas de Defensa Aérea han logrado, “con alta competencia”, interceptar una gran cantidad de misiles de crucero —el Ejército derribó al menos 71 de los 105 proyectiles que fueron disparados desde los buques de guerra y los aviones de combate de las potencias agresoras— que iban dirigidos contra el pueblo sirio.

El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, tachó a su vez de “criminales” a los dirigentes de las tres naciones que han llevado a cabo la operación, que recibió el apoyo de la OTAN y la Unión Europea.

China —miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU— rechazó el ataque y recordó su “oposición al uso de la fuerza en las relaciones internacionales”. Las autoridades del gigante asiático reclamaron un regreso “a la ley internacional” y una “solución política”.

Mientras, Trump agradeció a Francia y a Reino Unido su colaboración en el ataque “perfectamente ejecutado” en Siria y proclamó que “no se podía obtener mejor resultado. ¡Misión cumplida!”.

De la mano del presidente francés, Emmanuel Macron, y la primera ministra británica, Theresa May, Trump lideró la ofensiva más contundente contra objetivos sirios desde que estalló en 2011 la guerra en el país árabe.

(Fuente: Agencias)

Arabia Saudí considera necesario que las fuerzas estadounidenses se queden en Siria

(SOS).- El príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman, ha asegurado en una entrevista con la revista norteamericana Time que considera “totalmente necesario” que el contingente militar estadounidense permanezca en Siria, en respuesta a la decisión del presidente Donald Trump de retirar las tropas en la zona.

“Creemos que las tropas estadounidenses deben permanecer al menos a medio plazo, si no a largo plazo”, ha declarado el príncipe saudí.

Según el heredero al trono de la casa de Al Saud, si Estados Unidos retira sus tropas del este de Siria, perderá el control en el área.

Sin embargo, Trump quiere que las fuerzas norteamericanas desplegadas en Siria sean retiradas de la zona antes de lo previsto, de acuerdo con fuentes citadas por las principales agencias de noticias, una postura que puede generar un enfrentamiento con las altas esferas del Pentágono que consideran que la lucha contra el Estado Islámico aún no ha finalizado en el país árabe.

A principios de la semana que viene está programada una reunión especial del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca con el objetivo de abordar la campaña de Estados Unidos contra la organización extremista en Siria.

De acuerdo con dos asesores de la Casa Blanca, el mandatario estadounidense ha ordenado congelar más de 200 millones de dólares en fondos para la recuperación de Siria tras el conflicto, mientras su Administración estudia la postura del Ejecutivo sobre su papel en la guerra.

Trump ordenó el bloqueo de los fondos después de leer un reportaje en el que contaban que Estados Unidos se había comprometido a aportar 200 millones de dólares adicionales para estabilizar las zonas de Siria recientemente recuperadas del control de los yihadistas.

Los fondos fueron iniciativa del ex secretario de Estado Rex Tillerson en febrero y fueron anunciados por él mismo en una reunión en Kuwait sobre la lucha contra el grupo radical suní.

La decisión de congelar la financiación ha sido acorde con las declaraciones que hizo el mandatario durante un discurso en Ohio, donde ya dijo que era hora de que Estados Unidos saliera de Siria.

Según un portavoz de la Casa Blanca, en función de “la guía” del presidente de Estados Unidos, “el Departamento de Estado está siempre evaluando los niveles de asistencia necesarios y cómo utilizarlos en la forma más apropiada posible”.

“Nos vamos a ir de Siria, muy pronto”, aseguró Trump el pasado jueves, alegando que Estados Unidos ya había tenido suficientes victorias sobre los milicianos yihadistas.

“Dejemos que otros se encarguen de ello por el momento. Muy pronto, muy muy pronto nos vamos a ir”, aseveró.

“Vamos a volver a nuestro país, donde pertenecemos y donde queremos estar”, añadió en su intervención.

La decisión del mandatario estadounidense de salir de Siria se produce al mismo tiempo que la declaración por parte de Francia acerca de que va a aumentar su presencia militar en la zona para impulsar la campaña contra el terrorismo que lidera Estados Unidos.

A pesar de que el Pentágono estima que el Estado Islámico ha perdido cerca del 98% del territorio que controlaba en Irak y Siria, los asesores militares de Trump le han advertido en numerosas ocasiones que a no ser que dichas áreas sean estabilizadas, pueden volver a caer en manos de los milicianos. No obstante, según fuentes cercanas al presidente, Trump se muestra escéptico al respecto.

En la actualidad hay cerca de dos mil soldados norteamericanos desplegados en Siria.

(Fuente: Agencias)

Turquía y Estados Unidos acuerdan normalizar sus relaciones, dañadas por la guerra en Siria

(SOS).- El secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, se reunió hoy con el ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, Mevlut Cavusoglu, para tratar de recomponer unas relaciones bilaterales dañadas, sobre todo, por el apoyo de Washington a milicias kurdas en Siria que Turquía considera una amenaza.

Tillerson, que inició ayer su visita y se entrevistó durante más de tres horas con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, dio una rueda de prensa conjunta con Cavusoglu tras su encuentro en Ankara.

Los cancilleres estadounidense y turco anunciaron un plan para recuperar la sintonía perdida en los últimos tiempos.

Aunque no se detallaron pasos concretos, Cavusoglu sugirió que existe un entendimiento mutuo sobre Manbiy, una región del norte de Siria de la que Turquía quiere expulsar a las milicias kurdas.

“Empezaremos por Manbiy. Lo aseguraremos. Quién administra estas provincias y quién proporciona la seguridad allí es importante para alcanzar la estabilidad. Podemos adoptar pasos con Estados Unidos en esta cuestión después de que los milicianos de YPG/J se retiren de Manbiy”, dijo el ministro turco de Asuntos Exteriores, quien se refirió a este plan como una vieja promesa de Washington, incumplida hasta el momento.

Hasta hoy, Manbiy es una de las villas donde hay apostadas unidades kurdosirias junto a tropas estadounidenses, que las respaldan.

Aunque Tillerson y Cavusoglu no mostraron una sintonía total frente a los periodistas, el norteamericano no desentonó en exceso. Valoró sus relaciones bilaterales, que se remontan a tiempos de la Guerra Fría, como “profundas e importantes”, y declaró que Turquía y Estados Unidos no “actuarán solas” en Siria. Aseguró que la Casa Blanca reconoce el derecho “legítimo” de Turquía de proteger sus fronteras, tal es la justificación turca para intervenir en Afrin, aunque pidió contención para evitar bajas civiles.

Erdogan planteó ayer “claramente” al jefe de la diplomacia estadounidense qué es lo que Turquía espera de Estados Unidos en relación a sus relaciones bilaterales y las prioridades del país en Siria e Irak, según fuentes de la Presidencia turca citadas por los medios locales.

Según esas fuentes, los dos políticos también intercambiaron opiniones sobre la lucha contra el terrorismo.

El principal escollo en las relaciones de los dos países, aliados en la OTAN, es el apoyo que Estados Unidos presta a las Unidades de Protección del Pueblo (YPG), que Washington considera esenciales en la lucha contra el Estado Islámico.

Por contra, Turquía cree que las YPG son un grupo terrorista vinculado al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), la guerrilla enfrentada al Estado turco desde hace tres décadas.

Turquía mantiene desde finales de enero una ofensiva contra las YPG en enclave de Afrin, en el norte de Siria, operación que ha amenazado con extender a la zona de Manbech, donde hay efectivos de la coalición internacional, liderada por Estados Unidos, que apoya a las milicias kurdas contra los yihadistas.

Los ministros de Defensa de Estados Unidos y Turquía, James Mattis y Nurettin Canikli, respectivamente, ya trataron ayer este asunto en un encuentro en Bruselas.

Según Canikli, su homólogo estadounidense planteó la posibilidad de que las YPG ayuden a Turquía contra el PKK, algo que el ministro turco ve inviable ya que considera que los dos grupos son lo mismo.

(Fuente: Agencias)

Un experto del MIT desacredita el informe de la Casa Blanca sobre el ataque químico en Siria

(SOS).- El profesor Theodore Postol, experto del Massachusetts Institute of Technology (MIT), observa en un estudio publicado el pasado 13 de abril que el informe de cuatro páginas divulgado por la Casa Blanca sobre el “ataque químico” de Jan Sheijun contiene graves errores y no puede ser correcto. El documento sirvió como justificación oficial de la represalia tomada por Washington contra las posiciones del Ejército sirio.

El único hecho que el informe cita como evidencia de que el ataque fue realizado por el Gobierno de Bashar al-Assad es un cráter que la Administración estadounidense afirma haber identificado en un camino en el norte de Jan Sheijun.

El documento muestra una serie de fotografías de una pequeña abertura donde fue encontrado un recipiente con gas sarín, supuestamente lanzado desde un avión.

“He localizado este cráter con Google Earth y no hay absolutamente ninguna evidencia de que fuera creado por una bomba diseñada para dispersar sarín después de ser arrojada desde un avión”, dice Postol.

El profesor de Ciencia, Tecnología y Política de Seguridad Nacional del MIT considera que el orificio muy probablemente fue distorsionado artificialmente para las fotos. En esta línea, el experto advierte que en una de las imágenes el presunto recipiente con gas sarín está medio enterrado en el cráter, mientras que en otras se ve claramente desenterrado y cambiado de sitio.

Theodore Postol también cree que si en el lugar donde se tomaron las instantáneas de verdad se hubiera encontrado sarín, todas las personas presentes en las imágenes habrían recibido una dosis mortal de gas venenoso o, al menos, incompatible con cualquier actividad física.

“El hecho de que estas personas están vestidas de manera tan inapropiada para este tipo de situación significa que ignoran por completo las normas básicas de protección contra la intoxicación por gas, o que los fotografiados sabían que esta área no fue contaminada seriamente”, advierte el profesor del MIT.

Basándose en la profundidad del agujero y la posición del recipiente, el experto opina que el artefacto podría haber explotado en el suelo. Si esta última hipótesis es verdadera, demostrar la culpabilidad de las autoridades sirias resulta imposible, asevera Postol en su escrito.

Según el profesor del MIT, “ningún analista competente asumiría que el cráter citado como el punto de inicio del ataque con gas sarín era una prueba inequívoca de que la munición química provenía de un avión. Ningún analista competente asumiría que la fotografía de la carcasa del sarín era de hecho una bomba arrojada desde un avión. Cualquier analista competente se habría cuestionado si los escombros en el cráter fueron escenificados o eran reales. Ningún analista competente dejaría de ver el hecho de que que el tubo que contenía el sarín fue aplastado con fuerza desde arriba, en vez de ser destruido por una explosión que se produjera en su interior”.

“He revisado el documento cuidadosamente y creo que se puede demostrar, sin duda, que este no proporciona ninguna evidencia que pueda suministrar al Gobierno de los Estados Unidos un convencimiento de que el Gobierno de Siria haya sido el autor del ataque químico en Jan Shaijun”, destaca el experto.

“Mi propia evaluación es que el escenario fue muy probablemente alterado u objeto de una puesta en escena, por lo que no se pueden sacar conclusiones serias de las fotografías proporcionadas por la Casa Blanca”, escribe Postol.

“El Congreso y el público recibieron informes en nombre de la comunidad de inteligencia sobre armas de destrucción masiva en Irak, pruebas técnicas supuestamente recogidas por sistemas de satélite que cualquier científico competente habría sabido que eran falsas, y ahora reciben conclusiones basadas en fotografías de un cráter que cualquier analista competente desmentiría”, lamenta el profesor del MIT. “Nos encontramos de nuevo ante una situación en la que la Casa Blanca ha producido y divulgado un informe de inteligencia obviamente falso, engañoso y amateur”, concluye.