Siria exige a Turquía que retire sus tropas de su territorio

(SOS).- El Gobierno sirio exigió este lunes a Turquía que retire sus tropas de inmediato de su territorio, después de que el Ejército turco tomara el control de la ciudad siria de Afrin, en el noroeste del país árabe.

Las autoridades sirias realizaron esta petición en dos cartas enviadas por su Ministerio de Exteriores a la Secretaría General y el Consejo de Seguridad de la ONU.

“Al mismo tiempo que la República Árabe de Siria condena la ocupación turca y sus crímenes insta a las fuerzas turcas invasoras a retirarse de inmediato del suelo sirio que ocupan”, señaló Exteriores en las citadas misivas.

El Gobierno de Damasco también solicitó al Consejo de Seguridad que “asuma su responsabilidad para detener estos ataques y trabaje para la retirada inmediata de las fuerzas turcas del territorio sirio”.

El ministerio dijo que la ocupación turca de la ciudad de Afrin “es un acto ilegal que contradice los principios y la Carta de la ONU”.

Asimismo, denunció que miles de civiles han muerto y resultado heridos, mientras que decenas de miles han sido obligados a desplazarse de sus casas en Afrin.

El Gobierno sirio aseguró que las fuerzas turcas llevan a cabo “una política de limpieza étnica” y han saqueado las propiedades de los ciudadanos y destruido sus casas, además de arrestar a muchos en centros de detención, lo que “contraviene la ley humanitaria internacional”.

Recordó que todas las resoluciones del Consejo de Seguridad sobre Siria defienden la preservación de su integridad territorial y de su pueblo, y el respeto a su soberanía.

Sin embargo, “el régimen de (Recep Tayyip) Erdogan no solo ha violado las normas más básicas de buena vecindad sino que amenaza con ocupar más partes de Siria en las provincias de Alepo, Al Raqa y Hasaka”, apuntó el Ministerio de Exteriores.

En su opinión, “estas políticas (turcas) no pueden separarse de la agresión continua de Estados Unidos y su coalición ilegal contra la soberanía de Siria y la unidad de su territorio y su pueblo”.

El Gobierno sirio advirtió de que estas prácticas no solo amenazan las vidas de civiles y la integridad de Siria, sino que también prolongan la guerra “para servir al terrorismo y sus patrocinadores y amenazan la paz y la seguridad en la región y el mundo”.

Por su parte, el presidente de Turquía anunció este lunes que su operación militar contra las fuerzas kurdas no terminará con la toma de la ciudad de Afrin, sino que continuará por todo el norte de Siria e incluso en Irak.

“Hemos terminado la parte más importante de la operación Rama de Olivo, al entrar en la ciudad de Afrín. Ahora continuará hasta Manbech, Kobani, Tel Abiad y Ras al Ain”, enumeró Erdogan.

Además, las tropas turcas podrían lanzar en “cualquier noche” una ofensiva en las montañas de Sinyar, en el noroeste de Irak.

“Hemos cambiado nuestro concepto de lucha antiterrorista: ahora vamos a los lugares donde ellos tienen sus raíces”, aseveró el presidente turco durante un discurso ante representantes de la Judicatura en Ankara.

Respecto a la toma de Afrin, Erdogan explicó que todavía falta “limpiar la zona de explosivos”.

“Estados Unidos está profundamente preocupado por los informes que han llegado desde la ciudad de Afrin en las últimas 48 horas”, declaró ayer mismo el Departamento de Estado mediante un comunicado.

El avance de las tropas turcas, que con ayuda de grupos rebeldes proclamaron este domingo la toma de la urbe, ha provocado la huida de más de 98.000 personas, según estimaciones de la ONU.

“Esta situación se suma a la ya de por sí preocupante situación en la región, con las Naciones Unidas informando de cientos de miles de desplazados, que ahora necesitarán refugio y otro tipo de asistencia para cubrir sus necesidades básicas”, lamentó el Gobierno estadounidense.

El Departamento de Estado también denunció que la toma de la ciudad ha provocado una ola de “saqueos”, por lo que llamó a todas las partes implicadas a “permitir el acceso a las organizaciones de ayuda humanitaria” y a “desarrollar” un programa para el retorno “voluntario y seguro” de todos aquellos que lo deseen.

El pasado 20 de enero, Turquía lanzó una ofensiva en la región siria de Afrin ante la presencia de las Unidades de Protección del Pueblo (YPG), que hasta ese momento habían centrado sus esfuerzos en combatir la presencia del Estado Islámico en el país árabe.

El Pentágono reconoció la semana pasada que numerosos combatientes kurdos estaban abandonando su puesto en las filas de la coalición internacional lidera por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y que tiene por objetivo la lucha contra la organización extremista, lo que está ralentizando la derrota de los yihadistas.

(Fuente: Agencias)

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Siria afirma que el objetivo de la coalición internacional es apoyar al Estado Islámico

(SOS).- El Gobierno sirio afirmó en las últimas horas que “la agresión bárbara” llevada a cabo por la coalición internacional liderada por Estados Unidos contra fuerzas sirias en el noreste del país árabe revela el objetivo real de esta alianza, que es apoyar al Estado Islámico. Así lo aseguró el Ministerio sirio de Exteriores en dos cartas enviadas a la Secretaría General y el Consejo de Seguridad de la ONU.

En las misivas, el ministerio recordó que la coalición cometió “una masacre brutal contra las fuerzas populares sirias (milicias progubernamentales) que hacen frente al Estado Islámico” en la provincia nororiental de Deir ez-Zor.

Según las autoridades sirias, el grupo yihadista todavía está presente en zonas entre los pueblos de Jasham y Al Tabia, en Deir ez- Zor, gracias a la protección de la coalición internacional y de sus aliados.

El ministerio acusó a aviones de Estados Unidos de haber atacado a “las fuerzas populares” que estaban luchando contra los extremistas y de haber causado decenas de muertos y heridos en las filas de esas milicias progubernamentales.

“Esta nueva agresión, que representa un crimen de guerra y contra la humanidad, además de un apoyo directo al terrorismo, afirma la naturaleza de las bajas intenciones de Estados Unidos contra la soberanía de Siria y la unidad de su territorio y de su pueblo”, indicó.

El ministerio aseguró que Washington emplea la lucha contra el terrorismo como pretexto para establecer “bases ilegales” en Siria.

Insistió en que “esta presencia ilegal tiene, sin duda, el objetivo de continuar el respaldo proporcionado al Estado Islámico y a milicias ilegales, así como establecer áreas seguras para ellos y obstruir cualquier esfuerzo serio para combatir el terrorismo”.

A juicio del Gobierno de Damasco, esta actitud de Estados Unidos, que prolonga el conflicto en Siria, sirve a sus intereses, a los de Israel y a los de los terroristas.

Por ello, exigió la disolución de “la coalición ilegal, ya que es una fuerza de protección y apoyo al terrorismo”.

El ministerio hizo, además, un llamamiento al Consejo de Seguridad para que condene esta masacre y para que la alianza internacional rinda cuentas.

Por su parte, Rusia protestó en la ONU por el ataque llevado a cabo en Siria por la coalición internacional liderada por Estados Unidos contra tropas favorables al Gobierno de Damasco, una acción que calificó de “deplorable”.

El asunto fue discutido durante una reunión a puerta cerrada del Consejo de Seguridad, en la que los quince países analizaron los últimos acontecimientos en el conflicto sirio.

El embajador ruso, Vasili Nebenzia, dijo a los periodistas que el ataque fue “inaceptable” y “deplorable” y que no debería repetirse.

Nebenzia señaló que durante la reunión recordó a Estados Unidos y sus aliados que están en el país árabe “ilegalmente” al no haber sido invitados por el Gobierno sirio y denunció que su supuesta campaña contra el terrorismo está siendo utilizada también para otros fines.

En la cita, los quince países del Consejo de Seguridad discutieron además el llamamiento a una tregua de al menos un mes lanzado esta semana por los servicios humanitarios de la ONU ante el supuesto deterioro de la situación en varias zonas de Siria.

Las potencias del Consejo de Seguridad no fueron capaces de llegar a ningún tipo de acuerdo al respecto, según fuentes diplomáticas.

En declaraciones a la prensa, el embajador ruso consideró que esa tregua no es realista ahora mismo.

“A nosotros nos gustaría ver un alto el fuego, el fin de la guerra, pero los terroristas, no estoy seguro de que estén de acuerdo”, explicó.

Además, Nebenzia subrayó que la situación humanitaria en Siria no es muy distinta a la de hace uno o dos meses y sugirió que la renovada atención sobre el tema es una maniobra de Occidente ante los progresos de cara a un acuerdo de paz logrados en la reciente reunión celebrada en la localidad rusa de Sochi.

Mientras, la Fuerza Aérea de Turquía llevó a cabo este viernes nuevos bombardeos contra las posiciones de las Unidades de Protección Popular (YPG) en la región siria de Afrin, tras cinco días sin ataques de este tipo.

Según las informaciones facilitadas por los medios de comunicación turcos, en los ataques aéreos fueron alcanzados seis objetivos de las YPG en los alrededores del monte Burseya, controlado por el Ejército turco y el ELS.

Los bombardeos contra las YPG fueron suspendidos el domingo, un día después de que fuera derribado un caza ruso en la provincia siria de Idlib.

El 20 de enero, las Fuerzas Armadas turcas iniciaron la operación en la región de Afrin contra las milicias kurdas, una ofensiva que abrió un nuevo frente en la guerra de Siria.

(Fuente: Agencias)