La coalición ataca un convoy de evacuados del ISIS para impedir que llegue al este de Siria

(SOS).- La coalición internacional liderada por Estados Unidos realizó este miércoles un bombardeo en el sur de la provincia siria de Deir ez-Zor para bloquear el paso de un convoy de milicianos del Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) evacuados de la frontera entre Siria y Líbano.

El coronel Ryan Dillon, portavoz estadounidense de la coalición antiyihadista en Siria e Irak, aseguró que la alianza bombardeó “la carretera que se dirige al este” de Siria, “entre Hamaymah y Abu Kamal”, en la frontera siria con Irak, con el fin de “evitar el transporte de combatientes del Estado Islámico al valle del río Éufrates”.

Dillon aclaró que este bombardeo “no golpeó al convoy” de combatientes que abandonaron la frontera sirio-libanesa en virtud de un acuerdo con el partido-milicia chií Hezbolá, después de una semana de ofensiva de los ejércitos de Líbano y Siria contra el grupo yihadista a ambos lados de la zona fronteriza.

El convoy se encontraba retenido en la linde de las provincias sirias de Homs y Deir ez-Zor.

El coronel estadounidense precisó que la coalición internacional “no forma parte de ningún acuerdo entre Hezbolá y el Estado Islámico”.

Asimismo, adujo que la organización radical suní es “una amenaza global”, por lo que “la reubicación de terroristas de un lugar a otro para que se pueda lidiar con ellos, no es una solución”.

Y concluyó que “esto es sólo una prueba más de por qué la acción militar de la coalición es necesaria para derrotar al Estado Islámico en Siria”.

Los autobuses, en los que viajan unos 300 yihadistas y otros tantos civiles, estaban retenidos en la zona de Hamima aguardando el permiso de las autoridades sirias para pasar al territorio controlado por el Califato.

El convoy llegó a esa zona el martes por la mañana y estaba previsto que los milicianos vestidos de negro cambiasen de vehículos para viajar a su destino final, en la provincia de Deir ez-Zor, fronteriza con Irak y controlada en su mayoría por los yihadistas.

El Ejército sirio, aliado de Hezbolá, aceptó los términos del acuerdo, según informaron el lunes los medios de comunicación locales.

La evacuación de los milicianos vestidos de negro ha generado polémica en Irak, país donde el Estado Islámico aún controla algunas zonas.

El primer ministro iraquí, Haidar al-Abadi, calificó de “inaceptable” este acuerdo por permitir el traslado de combatientes armados cerca de la frontera iraquí.

Este tipo de negociaciones son habituales en Siria y batallas como la de Alepo acabaron de la misma forma, con los milicianos de los grupos armados rebeldes metidos en autobuses para ser trasladados a la provincia de Idlib. Pero es la primera vez que la organización radical suní acepta una medida de este tipo ya que, hasta la caída de Mosul a comienzos de julio, sus combatientes peleaban hasta la muerte.

El acuerdo entre Hezbolá y el Estado Islámico ha permitido que la frontera libanesa esté limpia de grupos extremistas, algo que no sucedía desde el inicio del conflicto sirio en 2011.

(Fuente: Agencias)

Anuncios

Los aliados del Gobierno sirio amenazan a Estados Unidos con un ataque de respuesta

(SOS).- Una alianza militar que lucha junto al Gobierno de Damasco ha amenazado este miércoles con atacar las posiciones de Estados Unidos en Siria si la Administración de Donald Trump rebasa las “líneas rojas” en sus ataques aéreos.

“Estados Unidos sabe bien que la sangre de los hijos de Siria, del Ejército sirio y de sus aliados no es barata y que tenemos capacidad para atacar sus pociones en Siria y sus alrededores si las circunstancias lo requieren”, ha dicho el comandante de operaciones de las fuerzas aliadas de Siria en un comunicado.

Los aliados del Ejército de Siria han precisado incluso que los ataques contra objetivos estadounidenses en suelo sirio podrían llevarse a cabo con “diferentes misiles y sistemas militares, a la luz del despliegue de las fuerzas norteamericanas en la región”.

El silencio de “los aliados de Siria” no es un signo de debilidad, sino “un ejercicio de contención” para dar una oportunidad a “otras soluciones”. “Esto no durará mucho si Estados Unidos va más allá y cruza las líneas rojas”, han subrayado.

Además, el mando operativo de los aliados de Siria ha calificado las acciones norteamericanas de “agresión cobarde” que demuestra la “hipocresía de Estados Unidos en su lucha contra el terrorismo”.

El lunes, la coalición liderada por Washington llevó a cabo un nuevo ataque contra el Ejército sirio cerca de la localidad de Al Tanf. Dos militares sirios fallecieron y otros 15 resultaron heridos en el bombardeo.

El Pentágono ha justificado el ataque diciendo que las fuerzas gubernamentales “avanzaron al interior de la zona libre de conflicto que había sido debidamente establecida en el sur de Siria”.

Por su parte, el mando del Ejército sirio ha declarado que la “nueva agresión” se ha convertido en “otra prueba de que la coalición apoya a los terroristas” y ha instado las fuerzas de la coalición encabezada por Estados Unidos a “abstenerse de los actos de agresión, sean cuales sean las excusas con las que se perpetran”.

A su vez, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Siria ha alertado de los “peligros de una escalada” de las hostilidades, al tiempo que ha reclamado a los estadounidenses que ponga fin a los ataques aéreos en suelo sirio.

Rusia también ha condenado los bombardeos realizados por la coalición. “Fue un acto agresivo que violó la soberanía y la integridad territorial de la República Árabe Siria y —deliberadamente o no— fue dirigido hacia las fuerzas más eficaces en la lucha contra los terroristas en tierra”, ha aseverado el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov.

El canciller ruso ha añadido que la fuerza atacada por la coalición estaba siendo desplegada para impedir que los combatientes del Estado Islámico destruyeran dos puentes y una carretera que conecta Siria con Irak, y que la intervención de la coalición había permitido a los yihadistas llevar a cabo su plan.

(Fuente: Agencias)