Obispo sirio: desconcertado por la rapidez con la que se ha decidido y realizado el ataque de EEUU

(SOS).- Monseñor Georges Abou Khazen OFM, Vicario de Alepo para los católicos de rito latino, se ha referido recientemente a la noticia del ataque de Estados Unidos con misiles Tomahawk contra la base aérea de Shayrat, en la provincia siria de Homs.

“Una cosa que desconcierta, ante el ataque militar de Estados Unidos en territorio sirio, es la velocidad con la que ha sido adoptado y ejecutado sin una investigación previa adecuada sobre la trágica historia de la masacre con armas químicas sucedida en la provincia de Idlib”, ha señalado el obispo sirio.

“Esta operación militar abre nuevos escenarios inquietantes para todos. Veo que ahora también Erdogan se alegra por esta intervención, decidida y realizada sin tener en cuenta las voces que pedían una investigación independiente sobre los eventos en Idlib. Todo se decide en base a los impulsos transmitidos a través de los medios de comunicación internacionales. El Papa y la Santa Sede no son escuchados. Y hay quienes quieren que esta guerra sucia continúe”, ha advertido.

Cincuenta y nueve misiles Tomahawk fueron lanzados en las primeras horas del pasado 7 de abril por dos destructores norteamericanos situados en el Mar Mediterráneo, teniendo como objetivo la base militar del gobierno sirio desde la cual, según cuanto sostienen los Estados Unidos, partieron los aviones que el 4 de abril, llevaron a cabo el ataque con armas químicas contra la ciudad de Khan Shaikun, en la provincia de Idlib. Después de la operación militar dispuesta por la Administración Trump, Rusia pidió una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU, calificando de “imprudente” el ataque estadounidense con misiles contra la base militar siria.

(Fuente: Agencia Fides)

EEUU bombardea Siria con misiles Tomahawk en respuesta a un supuesto ataque químico

Iván de Vargas (SOS).- Estados Unidos lanzó esta madrugada 59 misiles crucero Tomahawk contra la base aérea de Shayrat, en la provincia de Homs. La ofensiva estadounidense desde dos destructores desplegados en el mar Mediterráneo, el USS Porter y el USS Ross, dejó al menos siete víctimas mortales, entre ellas un comandante de la Fuerza Aérea.

Tras el bombardeo, el presidente Donald Trump instó a todas “las naciones civilizadas” a unirse a Estados Unidos con el fin de “terminar con la matanza y el derramamiento de sangre en Siria” y subrayó que el ataque responde a un “vital interés de seguridad nacional”.

El Pentágono informó que los objetivos de la operación militar fueron aeronaves, refugios reforzados para aviones, depósitos de petróleo y de municiones, sistemas de defensa aérea y radares.

La Administración Trump tomó medidas de forma unilateral, al margen de las conversaciones que se están llevando a cabo en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, como había anunciado.

“El presidente Putin considera que los ataques de Estados Unidos contra Siria son una agresión contra un Estado soberano, una violación a las leyes del derecho internacional, bajo un pretexto falsificado”, manifestó hoy el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov.

“Putin también considera que los ataques contra Siria por parte de Estados Unidos son un intento de desviar la atención de la comunidad internacional ante las numerosas víctimas civiles caídas en Irak”, aseguró Peskov.

Moscú culpó a Washington de recurrir a “una demostración de fuerza, al enfrentamiento militar con un país que lucha contra el terrorismo internacional, sin molestarse en aclarar” las circunstancias de un presunto ataque químico contra la población civil siria.

Ante esta situación, Rusia tomó la decisión de suspender el memorándum de prevención de incidentes aéreos en Siria firmado con Estados Unidos, un acuerdo de colaboración que entró en vigor en octubre de 2015.

A su vez, el Ministerio de Exteriores ruso acusó al Gobierno estadounidense de haber planeado el ataque con antelación. “La decisión de atacar se tomó en Washington antes del suceso de Idlib, que solo fue utilizado como pretexto para una demostración de fuerza”, indicó en una declaración leída por su portavoz, María Zajarova.

“Las acciones emprendidas hoy por Estados Unidos destruyen aún más las relaciones ruso-estadounidenses”, advirtió.

Rusia ya avisó ayer a Estados Unidos de las “consecuencias negativas” que tendría una acción militar. “Hay que pensar en las consecuencias negativas. Toda la responsabilidad, si hay una acción militar, estará sobre los hombros de aquellos que la inicien”, dijo anoche a los periodistas el embajador ruso ante la ONU, Vladimir Safronkov, antes de hacerse público el ataque aéreonorteamericano.

Cuando le preguntaron que cuáles serían estas consecuencias, el diplomático apuntó a “la historia” y a los casos de Irak o Libia, donde Estados Unidos utilizó la fuerza.

Por su parte, la Presidencia de la República Árabe Siria afirmó en un comunicado que el ataque de Estados Unidos contra una de sus bases aéreas es un acto “irresponsable” e “imprudente” que revela “ceguera política y militar”ante la realidad.

Asimismo, reiteró que “este acto vergonzoso” aumentó la determinación de Siria en su lucha contra el terrorismo en cualquier parte del país.

Las reacciones de la comunidad internacional fueron dispares tras la escalada militar norteamericana. Por un lado, Israel, Arabia Saudí, Turquía, Japón, Australia, Reino Unido, Alemania y Francia aplaudieron la decisión. Por el otro, Irán y Rusia la criticaron.

El presidente chino Xi Jinping fue informado del bombardeo estadounidense en Siria personalmente por Donald Trump, durante su primer encuentro cara a cara en la cumbre entre los dos países a la que ambos asistían en la mansión del mandatario norteamericano en Mar-a-Lago, Florida. En medio de una relación ya de por sí complicada entre las dos potencias, Pekín realizó una llamada para “evitar un nuevo deterioro de la situación”.

“Es importante que los actos tengan una base jurídica. El bombardeo genera dudas sobre si es compatible con el derecho internacional. La cuestión debe por eso regresar al Consejo de Seguridad de la ONU, que tiene que tomar la responsabilidad para una solución política duradera”. Con estas declaraciones la ministra de Asuntos Exteriores sueca, Margot Wallström, puso la lupa sobre la posible ilegalidad de la acción de Washington. Wallström definió el supuesto ataque con armas químicas de “despreciable” y resaltó que Suecia y otros nueve países del Consejo de Seguridad, del que es miembro no permanente, habían intentado la pasada noche consensuar una resolución para iniciar una investigación sobre lo sucedido.

Siria aceptó en septiembre de 2013 que se destruyera su arsenal químico al completo, en un acuerdo negociado entre Rusia y Estados Unidos. Desde entonces, el proceso ha estado supervisado por la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ).

Refiriéndose al supuesto ataque químico lanzado el martes en la provincia de Idlib, el vicecanciller sirio, Faisal al-Miqdad, precisó que los informes suministrados hace unas semanas ponían sobre aviso a la OPAQ y la ONU deque organizaciones terroristas habían trasladado sustancias tóxicas al país con el propósito de utilizarlas más adelante en un ataque químico.

(Fuente: Agencias)