Concluye la sexta ronda en Astaná con la creación de varias zonas de distensión en Siria

(SOS).- Rusia, Turquía e Irán, los tres países garantes del alto el fuego en Siria, anunciaron hoy la creación de varias zonas de distensión en el territorio del país árabe que estarán en vigor seis meses, según lo acordado durante la sexta ronda de negociaciones celebrada en Astaná.

“Declaramos la creación de zonas de distensión en Guta Oriental (provincia de Damasco), en determinadas zonas del norte de Homs, en la provincia de Idlib y en determinadas zonas de las provincias vecinas (Lakakia, Hama y Alepo, y algunas zonas en el sur de Siria)”, recoge la declaración final.

El documento con el resultado de las negociaciones en las que también participaron el Gobierno sirio y los grupos armados rebeldes declara que “la creación de las zonas de distensión es una medida temporal, que tiene una vigencia inicial de seis meses y que se prorrogará automáticamente con el consenso de los países garantes”.

El ministro de Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, y su homólogo estadounidense, Rex Tillerson, mantuvieron a última hora del jueves una conversación telefónica en la que discutieron sobre el establecimiento de las cuatro zonas seguras en Siria.

La conversación tuvo lugar horas después de que Alexander Lavrentiev, jefe de la delegación rusa en el proceso de negociaciones entre el Gobierno sirio y los rebeldes en la capital de Kazajistán, asegurara que podría haber un acuerdo sobre la cuarta de estas zonas.

La cuarta zona segura, en la provincia de Idlib, se sumaría a las acordadas en el suroeste (Quneitra, Suweida y Deraa), a la de Guta Oriental y a la de Homs, en un intento de los países garantes de poner fin a los combates entre las tropas gubernamentales y los rebeldes. Estas zonas seguras fueron pactadas por los paíse garantes en mayo y han sido puestas en marcha de forma escalonada entre julio y agosto.

Pese a la negativa de los rebeldes, finalmente Irán desplegará sus fuerzas en las zonas de seguridad como parte de los contingentes que deberán salvaguardar el respeto a los acuerdos alcanzados en la capital kazaja.

“Se despliegan las fuerzas de los tres países garantes para la supervisión de la distensión (…) con el objetivo de impedir incidentes y combates entre las partes en conflicto (Gobierno de Siria y grupos armados rebeldes que ya se han unido o se unirán al alto el fuego)”, afirma el citado documento.

El jefe de la delegación de los rebeldes, Fateh Hassun, subrayó que los grupos armados no están de acuerdo con el papel de Irán en el alto el fuego.

“Tenemos una postura contenida respecto a la presencia de Irán como país garante. No estamos de acuerdo con ese papel”, dijo Hassun en rueda de prensa.

Otro de los líderes rebeldes presentes en Astaná, Yaser Abd Rahim, fue más lejos y afirmó que los suyos “no aceptarán la participación de Irán incluso si se ponen los cascos azules de la ONU”.

Rusia, Turquía e Irán también han creado un centro de coordinación “para consensuar las acciones de las fuerzas para la supervisión de las zonas de distensión”.

El ministro de Asuntos Exteriores kazajo, Kairat Abdrajmánov, anunció que la próxima ronda del proceso de Astaná tendrá lugar en octubre. Se estudia incluir en el proceso a China, Egipto, Emiratos Árabes Unidos y Líbano como observadores, papel que ya ejercen Estados Unidos y Jordania.

(Fuente: Agencias)

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Arranca en Astaná una nueva ronda de negociaciones sobre el alto el fuego en Siria

(SOS).- Las delegaciones del Gobierno sirio y de los grupos armados rebeldes participan en la sexta ronda de negociaciones sobre la implementación del alto el fuego en el país árabe que arrancó este jueves en Astaná.

A la reunión de alto nivel que se prolongará hasta el viernes ha acudido una nutrida delegación de los rebeldes, integrada por 24 personas que representan a distintos grupos armados que actúan en Siria, informó el Ministerio de Asuntos Exteriores de Kazajistán.

También toman parte en las negociaciones delegaciones de los tres países garantes del alto el fuego firmado en diciembre del año pasado (Rusia, Turquía e Irán), representantes de Estados Unidos y Jordania, y el enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura.

El principal objetivo de esta sexta ronda es delimitar los mapas de las zonas de seguridad en las provincias sirias de Idlib, Homs y Guta Oriental, territorios en los que estará prohibida cualquier actividad militar, incluso vuelos de aviones.

La última reunión en Astaná, celebrada a comienzos de julio, concluyó sin avances en este asunto, después de que la delegación rebelde se negara en rotundo a que Irán despliegue sus efectivos en esas zonas de seguridad.

Pese a que el acuerdo para crear la zonas de distensión fue alcanzado en mayo pasado en Astaná, aún está por concretar su delimitación geográfica y los mecanismos para garantizar su funcionamiento, que incluyen el despliegue de fuerzas para supervisar el cumplimiento del alto el fuego.

Efectivos de Rusia, Turquía e Irán controlarán la seguridad en al menos tres de las cuatro zonas de distensión creadas en Siria tras el alto el fuego, aseguró hoy Alexandr Lavrentiev, jefe de la delegación rusa en el proceso de Astaná.

Los tres países garantes del alto el fuego en vigor desde el pasado mes de diciembre, y también el Gobierno sirio y la representación de los grupos armados rebeldes, están a punto de cerrar un acuerdo en ese sentido, según el diplomático ruso.

Pese a su aparente optimismo, el jefe de la delegación rusa reconoció que las partes siguen negociando la composición “concreta de las fuerzas” que tendrán que ser desplegadas en las zonas de distensión de las provincias de Idlib, Homs y Guta Oriental.

La cuarta zona de distensión, ubicada en el suroeste de Siria, pudo ser creada gracias a la intervención de Estados Unidos y Jordania, que ejercen su influencia sobre los grupos armados rebeldes que actúan en esos territorios.

Esos dos países, que han enviado sus delegaciones a las negociaciones de Astaná, tienen mucho que decir sobre los mecanismos de supervisión de esa zona de seguridad, explicó Lavrentiev.

El diplomático ruso aseguró que todos los detalles relativos a las zonas de distensión, incluidos su control y delimitación geográfica, serán cerrados mañana.

Las delegaciones también negociarán en esta ronda la creación de un Centro de Coordinación del alto el fuego y de un grupo de trabajo para la liberación de los detenidos y rehenes.

Además, está prevista la firma de una declaración conjunta sobre el desminado de los monumentos históricos de Siria incluidos en la lista de Patrimonio Cultural de la Humanidad de la UNESCO.

(Fuente: Agencias)

La nueva ronda de negociaciones de Astaná demarcaría tres zonas de distensión en Siria

(SOS).- La sexta ronda de negociaciones de alto nivel sobre la solución del conflicto en Siria tendrá lugar el 14 y 15 de septiembre en Astaná, la capital de Kazajistán, según informó este viernes el Ministerio de Asuntos Exteriores kazajo.

“De acuerdo con los estados garantes -Rusia, Turquía e Irán- durante la próxima reunión se planea considerar una serie de documentos que regulen la actividad de las zonas de distensión”, indicó en un comunicado.

Los participantes prevén aprobar los mapas de las zonas de distensión en las provincias sirias de Idlib, Homs y Guta Oriental, reglamentos sobre el Centro de Coordinación, el grupo de trabajo sobre la liberación de los detenidos y rehenes, la transferencia de cadáveres y la búsqueda de desaparecidos.

“Está previsto que las partes adopten una declaración conjunta sobre el desminado humanitario de los monumentos históricos de Siria incluidos en la lista de Patrimonio Cultural de la Humanidad elaborada por la UNESCO, así como que discutan otros asuntos de interés”, apuntó el Ministerio de Asuntos Exteriores kazajo.

“En la víspera de la reunión de alto nivel, los Estados garantes planean sostener una reunión del grupo de trabajo -que supervisa el cese de las hostilidades- el 13 de septiembre”, añadió.

La capital de Kazajistán ha acogido cinco reuniones sobre el conflicto sirio, para afianzar el alto el fuego vigente desde el 30 de diciembre de 2016.

El principal resultado de las conversaciones ha sido la firma por los Estados garantes de un memorándum el pasado mes de mayo por el que se establecieron cuatro zonas seguras en el país árabe.

Este acuerdo pretende proteger a la población civil, y rebajar la tensión entre los grupos armados rebeldes y las fuerzas gubernamentales.

La primera zona de distensión, fruto de un entente entre Estados Unidos, Rusia y Jordania, entró en vigor el pasado 9 de julio en Al Quneitra, Suwaida y Deraa (suroeste de Siria). La segunda empezó a funcionar el 22 de julio en Guta Oriental, y la tercera, el 3 de agosto en el norte de Homs.

La cuarta zona de distensión debe establecerse en la provincia de Idlib.

(Fuente: Agencias)

Siria – La comunidad internacional cree que hay opciones de paz tras el acuerdo de alto el fuego

(SOS).- El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha aplaudido el acuerdo de alto el fuego y entrega de ayuda humanitaria en el suroeste de Siria, alcanzado recientemente con la mediación de Rusia, Estados Unidos y Jordania.

En un comunicado, Guterres ha afirmado que es “un importante paso adelante” y ha subrayado que el anuncio facilitará “una reducción de la violencia y un aumento del acceso humanitario en Siria, en línea con la búsqueda del objetivo de un alto el fuego nacional, respaldado por múltiples resoluciones del Consejo de Seguridad”.

Asimismo, el secretario general de la ONU ha pedido a todas las partes “que redoblen sus esfuerzos para lograr una solución política al conflicto sirio”.

El texto ha sido publicado horas después del inicio en la localidad suiza de Ginebra de la séptima ronda de contactos auspiciados por Naciones Unidas entre las partes en conflicto en Siria.

Desde Ginebra, el enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura ha asegurado que el éxito del alto el fuego pactado en el suroeste de Siria podría ser el comienzo para lograr una auténtica paz, pero ha alertado de que estas medidas de distensión solo pueden ser provisionales y debe evitarse el riesgo de división del país.

“El acuerdo está aguantando ampliamente y bastante bien. En todos los acuerdos hay un periodo de ajuste. Estamos vigilando muy cuidadosamente, pero podemos decir que creemos que tiene opciones de funcionar”, ha afirmado De Mistura.

El diplomático italo-sueco ha revelado además que se están manteniendo contactos en Amán para certificar el cumplimiento del acuerdo de alto el fuego.

“El proceso de distensión debe examinarse como temporal y se entiende que de ningún modo socava la integridad territorial de Siria”, ha matizado De Mistura en rueda de prensa. Estas zonas de distensión “en ningún caso deben convertirse en la preparación de las zonas de influencia o la división del país”, ha insistido.

El representante de la ONU ha destacado que este alto el fuego es un paso muy importante para la solución del conflicto. “Consideramos que este acuerdo tiene muchas posibilidades de ser implementado (…). Es el resultado de una preparación larga y de negociaciones detalladas”, ha apuntado.

Por su parte, la Alta Representante de Política Exterior de la Unión Europea, Federica Mogherini ha dicho que el alto el fuego parcial en Siria es un “primer paso” positivo, al que la Unión Europea estaría dispuesto a ayudar si ve que realmente se pone en práctica, por lo que ha instado a las partes a “hacerlo funcionar”.

“Como primer paso, lo celebramos, como primer paso estamos dispuestos a apoyarlo, si y cuando se implemente, con los medios que podemos ofrecer”, ha declarado la jefa de la diplomacia en una rueda de prensa en Bruselas, junto al ministro de Exteriores de Jordania, Ayman Safadi.

Mogherini ha adelantado que este asunto será, “sin duda”, uno de los temas de la agenda que discutirá hoy con el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, en la reunión bilateral que tendrán en Bruselas.

En cualquier caso, la Alta Representante ha apostado porque el acuerdo pueda allanar el camino hacia la que debe ser “la solución real” de la crisis en Siria, que pasa por un “acuerdo político” en la mesa de Ginebra.

“Por supuesto, si hay algo que podamos hacer para reforzar ese acuerdo con medidas complementarias que la UE puede ofrecer, estaremos dispuestos a hacerlo. Pero me parece que estamos aún en un paso muy prematuro”, ha advertido la política italiana.

“Mi mensaje es: Háganlo funcionar, porque la gente en Siria merece tener paz y un alto el fuego”, ha concluido Mogherini, para quien este acuerdo puede abrir el camino hacia un alto el fuego en todo el país.

El ministro de Exteriores ruso también ha manifestado su esperanza de que el acuerdo de alto el fuego en el suroeste de Siria se pueda ampliar a otras zonas del país y contribuya a la lucha antiterrorista.

“Los éxitos en la creación de las zonas de distensión, en primer lugar, el acuerdo entre Rusia, Estados Unidos y Jordania del 7 de julio sobre la creación de una zona en la suroeste de Siria, así como el conjunto de avances sobre otras tras zonas de distensión, que están de a punto de formalizarse en el marco del proceso de Astaná”, ha señalado Lavrov. En ese sentido, ha asegurado que seguirán colaborando con Estados Unidos para que se aplique el alto el fuego.

A mediodía del 9 de julio entró en vigor el alto el fuego en las provincias de Quneitra, Suwaida y Derá, en el suroeste de Siria. El Ejército sirio había cesado las hostilidades en estas provincias varios días antes, pero advirtió de que respondería en el caso de violaciones.

En una primera etapa, el mantenimiento de la seguridad en torno a esa zona de distensión correrá a cargo de la Policía Militar rusa, que se coordinará con los estadounidenses y los jordanos.

Otras tres zonas de distensión deben abarcar la provincia de Idlib, parte de las vecinas Latakia, Alepo y Hama, parte del norte de la provincia de Homs y Guta Oriental, según la propuesta rusa presentada en mayo y apoyada en Astaná por Turquía e Irán.

(Fuente: Agencias)

Los países garantes del proceso de Astaná aplauden la “considerable reducción” de la violencia en Siria

(SOS).- La cumbre celebrada durante estos dos últimos días en la capital de Kazajistán, Astaná, ha finalizado ayer sin un acuerdo total sobre la demarcación de las denominadas “zonas seguras” en Siria, si bien los países garantes (Rusia, Turquía e Irán) han valorado la reducción de las hostilidades y han anunciado una nueva cita para la última semana de agosto.

Los países garantes del encuentro han aplaudido la “considerable reducción” de la violencia en Siria tras el acuerdo en mayo sobre la creación de las cuatro “zonas seguras”, reclamando a las partes que respeten el alto el fuego declarado en diciembre de 2016.

Asimismo, han destacado la creación de un grupo de trabajo para delimitar las citadas “zonas seguras”, que no han sido pactadas finalmente durante la cumbre de esta semana. El enviado ruso a las reuniones, Alexander Lavrentiev, afirmó el martes que existían desacuerdos en torno a dos de ellas.

El propio Lavrentiev ha indicado que “no se firmó ningún documento” al respecto, añadiendo que “se aprobó el reglamento del grupo conjunto de trabajo”.

En este sentido, el enviado ruso ha resaltado que las “zonas seguras” ya existen de facto, recordando que, si bien se esperaba aprobar los documentos sobre las dos áreas de distensión sobre las que existe un acuerdo, la decisión ha sido finalmente aplazada.

Por ello, ha argumentado que el aplazamiento “es temporal”, expresando su deseo de que “pronto” se llegue a la decisión de proceder a firmar los documentos correspondientes.

Lavrentiev ha desvelado que el Gobierno de Turquía ha pedido un “tiempo adicional” antes de tomar la decisión, explicando que Rusia “decidió no insistir (…) partiendo de que no hay que precipitarse a la hora de tomar decisiones de tanta importancia”.

Por su parte, el jefe de la delegación siria, Bashar al-Jaafari ha criticado a Turquía, afirmando que su actitud durante la cumbre “ha sido negativa” y asegurando que ello ha provocado “resultados modestos” como consecuencia.

“La actitud turca desde el inicio del proceso de Astaná ha sido negativa, y esta negatividad ha llevado a resultados modestos en esta ronda, especialmente respecto a las zonas seguras”, ha aseverado, denunciando “chantajes” por parte de Ankara.

Así, Al Jaafari ha manifestado que “Turquía hizo todo lo posible para evitar resultados positivos respecto a los intereses del pueblo sirio”.

Los países garantes han anunciado que el próximo encuentro en Astaná tendrá lugar en la última semana de agosto, sin facilitar una fecha concreta, si bien el enviado ruso ha dicho que podría tener lugar antes “si se dan las condiciones para tomar decisiones concretas sobre las zonas seguras”.

El proceso

Astaná ha acogido cinco rondas de negociaciones desde enero de 2017. En el último encuentro, celebrado el 3 y 4 de mayo, los países garantes del proceso de paz firmaron un memorando para establecer cuatro “zonas seguras” en Siria que abarcan la provincia de Idlib, parte de las vecinas Latakia, Alepo y Hama, parte del norte de la provincia de Homs, Ghouta Oriental y ciertas áreas del sur, en las provincias de Deraa y Al Quneitra.

El acuerdo busca poner fin a los enfrentamientos armados entre las fuerzas gubernamentales y los grupos rebeldes, afianzar el armisticio vigente desde el 30 de diciembre y separar a los milicianos rebeldes de los combatientes de grupos terroristas como el Estado Islámico.

El proceso va en paralelo a las diversas rondas de conversaciones de paz que han mantenido el Gobierno y los grupos armados rebeldes en la localidad suiza de Ginebra con la mediación de Naciones Unidas.

El enviado especial de Naciones Unidas para Siria, Staffan de Mistura, abogó la semana pasada por dar “una oportunidad justa” a los esfuerzos por aplicar las “zonas seguras”, arguyendo que “es lo que la gente pide para reducir aún más la violencia y permitir la construcción de confianza”.

En esta línea, De Mistura señaló que “la trayectoria ideal” para las próximas dos semanas sería que se lograran avances en la próxima ronda en Astaná, recalcando que desde el acuerdo sobre “zonas seguras” la violencia “ha descendido claramente”.

El enviado especial de Naciones Unidas fijó recientemente el próximo 10 de julio como fecha para el inicio de una nueva ronda de contactos entre las partes en conflicto en Siria, agregando que “tiene intención de celebrar nuevas rondas de las negociaciones en agosto y septiembre”.

En el marco de la actual cumbre de Astaná están previstas una serie de reuniones a nivel técnico con los grupos armados rebeldes, mientras que las conversaciones continuarán durante la inminente reunión del G-20 en Hamburgo.

(Fuente: Agencias)

La ONU apuesta por una nueva Constitución para Siria. EEUU y Rusia refuerzan sus contactos

(SOS).- Las cúpulas militares de Rusia y Estados Unidos intensifican sus contactos para prevenir el enfrentamiento entre los Ejércitos de las dos potencias involucradas en el territorio sirio, mientras la diplomacia de la ONU se dedica a hallar una solución pacífica al conflicto. De hecho, por primera vez, todas las partes implicadas en los conversaciones promovidas por las Naciones Unidas en Ginebra tienen intención de discutir la posible redacción de una nueva Constitución.

Además, al intervenir en el Consejo de Seguridad de la ONU, el enviado especial para Siria, Staffan de Mistura, anunció una séptima ronda de coloquios “políticos” entre Damasco y los miembros del Alto Comité para las Negociaciones (HNC, por sus siglas en inglés), que representa a una serie de grupos rebeldes sostenidos por los sauditas. La próxima cita será en el mes de junio, si bien hasta el momento no se ha fijado una fecha exacta. Para el alto diplomático, hay “buenas noticias” provenientes del frente militar: en el último período, se ha registrado una “caída significativa” de la violencia, e incluso de los bombardeos aéreos en distintas zonas. Un éxito, explicó De Mistura, que también es fruto de los acuerdos surgidos en los encuentros de Astaná patrocinados por Moscú, Teherán y Ankara, y que han llevado a la creación de zonas de “desescalada” del conflicto. Sin embargo, aún quedan bolsas irresueltas de violencia, que se concentran en torno a tres grandes centros: Hama, Homs y parte de la capital, Damasco, que todavía hoy sigue siendo teatro de bombardeos y de enfrentamientos violentos entre las facciones en lucha. “Nuestro objetivo –afirmó De Mistura–  no es solamente la desescalada, sino también la implementación de un cese del fuego a escala nacional” sin que una de las partes en lucha “saque ventaja” de situaciones “ambiguas”.

El objetivo del representante especial de la ONU también es asegurar que no haya un “vacío de poder” a nivel “constitucional, jurídico e institucional” en el contexto del proceso de transición política. Las Naciones Unidas no tienen en mente redactar una nueva Constitución, precisó el diplomático, porque ésta es una tarea que compete “al pueblo sirio”, pero “estamos sentando las bases” para que esto “pueda ocurrir” en un futuro próximo. La esperanza –concluyó– es que se llegue, lo antes posible, a negociaciones directas entre el Gobierno y la [mal llamada, ndr] oposición”.

Mientras tanto, en el campo de batalla se refuerza el intercambio de información e inteligencia entre Washington y Moscú. El general Jeffrey Harrigian, responsable norteamericano de las operaciones aéreas en Oriente Medio, confirmó el aumento de interacciones “a causa de la progresiva restricción del espacio aéreo en el cual se despliegan operaciones”. En las últimas semanas, las fuerzas sirias y rusas han desplazado su campo de acción hacia las zonas orientales del país, aproximándose cada vez más al área en la cual opera la coalición internacional liderada por Estados Unidos, que combate contra el Estado Islámico (EI).

Para prevenir el peligro –muy grave– de que haya incidentes entre las partes, se ha decidido reforzar las comunicaciones y el intercambio de información. Según fuentes del Pentágono, las relaciones ya habrían alcanzado el nivel de oficiales de alto rango, llegando incluso a involucrar a las dos capitales  (Moscú y Washington) y a los respectivos cuarteles generales en la región. Estos intercambios habrían conducido a la formación de las “áreas de no-conflicto”, que no deben confundirse con las “zonas de seguridad” acordadas en Astaná, en las cuales está prevista la intervención exclusiva de una sola de las dos partes implicadas en el conflicto.

(Fuente: AsiaNews)

Rusia presenta ante el Consejo de Seguridad el borrador de resolución sobre ‘zonas seguras’ en Siria

(SOS).- El Gobierno de Rusia ha presentado ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas el borrador de resolución sobre la creación de cuatro ‘zonas seguras’ en Siria.

El documento respalda el acuerdo firmado el 4 de mayo por Rusia, Turquía e Irán, en el marco de las conversaciones en la capital de Kazajistán, Astaná.

El pacto, del que se han desmarcado gran parte de los grupos armados rebeldes, cubrirá teóricamente toda la provincia de Idlib, así como partes de Alepo, Latakia y Homs.

El Gobierno de Siria ha calificado la nueva ronda de conversaciones en Astaná como “un paso cualitativo dados los avances que ha aportado”, recalcando que el acuerdo alcanzado es “un gran éxito”.

Por su parte, el enviado especial de Naciones Unidas para Siria, Staffan de Mistura, ha aplaudido el plan, describiéndolo como “un paso positivo en la buena dirección”. De Mistura ha participado en las reuniones como observador. El secretario general de la ONU, António Guterres, también ha mostrado su satisfacción con el pacto.

Astaná ha acogido desde enero cuatro conferencias internacionales celebradas por iniciativa de Rusia, Irán y Turquía para afianzar el armisticio vigente en Siria desde el 30 de diciembre e impulsar una solución política del conflicto.

(Fuente: Agencias)