Concluye la séptima ronda de negociaciones sirias en Astaná

(SOS).- La séptima ronda de consultas sobre el cumplimiento del alto el fuego en Siria concluyó ayer en la capital kazaja, Astaná, con una reunión plenaria en la que participaron representantes de los rebeldes y el Gobierno sirio, así como de los tres países garantes: Rusia, Irán y Turquía.

A las consultas, en calidad de observadores, asistieron representantes de Estados Unidos, Jordania y de la ONU, aunque en esta ocasión no acudió el enviado del organismo mundial, Staffan de Mistura.

En esta ronda las negociaciones se centraron, en particular, en la creación de un grupo de trabajo para gestionar la liberación de prisioneros y rehenes, la entrega de los cuerpos de soldados caídos en combate y la búsqueda de desaparecidos.

El enviado ruso, Alexandr Lavrentiev, adelantó que antes de la plenaria el presidente de Kazajistán, Nursultan Nazarbayev, se reuniría con los jefes de la delegaciones de los países garantes.

La delegación de Turquía la encabezó el viceministro de Exteriores, Sedat Onal, y la iraní el también viceministro de Exteriores, Hussein Jaberi Ansari.

Por primera vez desde el comienzo de las consultas de Astaná, en enero de este año, el presidente kazajo recibió a los jefes de las delegaciones de los países garantes del alto el fuego en Siria.

En la última ronda de la consultas, en septiembre pasado, se acordó la creación en Siria de cuatro zonas para rebajar la tensión, medida que ha ayudado a aliviar la situación en el país árabe.

Según Rusia, en lo que va de año 660 mil personas desplazadas por la guerra han vuelto a sus hogares.

(Fuente: Agencias)

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Entra en Siria el mayor convoy militar turco desde el inicio de su despliegue en el norte

(SOS).- El martes ha entrado en Siria el mayor convoy militar turco que ha accedido hasta la fecha al país árabe, para desplegarse en áreas del norte de su territorio.

Decenas de carros blindados con un gran número de soldados y equipamiento han cruzado la frontera desde la provincia turca de Hatay hacia el paso Kafr Losin, en el norte de la provincia de Idlib.

Durante las últimas semanas, Turquía ha introducido varios convoyes en el norte de Siria, en el marco de una supuesta operación antiterrorista de Ankara.

Según el Ejército turco, sus unidades iniciaron el 12 de octubre el establecimiento de puntos de vigilancia, en coordinación con las actividades de exploración que comenzaron cuatro días antes en Idlib.

El motivo oficial de este despliegue en Idlib es para asegurar el cumplimiento del alto el fuego en esta provincia, acordado a mediados de septiembre en la conferencia sobre el conflicto sirio de Astaná, donde actuaron como garantes Rusia, Irán y Turquía.

No obstante, las milicias kurdas han afirmado en diferentes ocasiones que los militares turcos también se han dirigido a la vecina región de Alepo, a zonas próximas al enclave kurdosirio de Afrin.

La llegada de este convoy militar turco a territorio sirio se ha producido al mismo tiempo que el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha anunciado que la misión militar turca en Siria está casi a punto de completarse.

No obstante, Erdogan ha recordado que Turquía aun no ha resuelto el caso de Afrin y que ahora las fuerzas militares turcas se enfocarán en dicha cuestión.

“Ahora solamente nos queda por delante el asunto de Afrin (…) Queremos que todos lo sepan. Sepan que no nos podemos comprometer. Puede que de repente una noche nos dirijamos hacia allá”, ha dicho el mandatario turco durante una reunión con altos mandos del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP).

Más allá de implementar el acuerdo firmado en Astaná, Erdogan ha admitido públicamente que entre sus prioridades está la de frenar el avance de las fuerzas kurdas y la posible creación de un Estado kurdo autónomo en su frontera sur.

En los últimos meses, la ciudad de Afrin, junto a otras localidades situadas en el norte de Alepo y bajo el control de las Unidades de Protección Popular (YPG, por sus siglas en kurdo), ha sido blanco de ataques aéreos y de artillería de Turquía.

(Fuente: Agencias)

Siria exige la retirada inmediata de las fuerzas turcas de la provincia de Idlib

(SOS).- Siria ha exigido la retirada “inmediata e incondicional” de las tropas turcas de la provincia siria de Idlib, cuyo despliegue equivale a una “agresión flagrante”, ha señalado el Ministerio de Exteriores sirio.

“La República Árabe Siria condena en los términos más enérgicos la incursión de unidades militares turcas en la provincia de Idlib, que constituye una grave agresión contra la soberanía y la integridad territorial de Siria y una violación flagrante del derecho internacional”, ha manifestado Exteriores en un comunicado.

Desde la Cancillería siria han asegurado que la “incursión” de las tropas turcas constituye un “incumplimiento” del acuerdo alcanzado por Rusia, Turquía e Irán en la capital de Kazajistán, Astaná.

“El régimen turco no puede justificar de ninguna de las maneras” su acción, ha subrayado el Ministerio de Exteriores sirio, al tiempo que ha recordado que Turquía “tiene que cumplir con lo estipulado en el acuerdo de Astaná”.

Por su parte, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ha aseverado que las medidas adoptadas están dirigidas a mantener la seguridad en la frontera entre las dos naciones.

El pasado jueves, el Ejército turco anunció el despliegue de sus fuerzas en la provincia de Idlib. Los medios de comunicación indicaron que varias decenas de vehículos blindados y un centenar de militares cruzaron el paso fronterizo de Bab al-Hawa esa misma noche.

Según el portavoz de las Unidades de Protección del Pueblo (YPG) en Afrin, Rojhat Roj, el convoy militar turco se trasladó a los puntos de contacto con las milicias kurdas y en ningún caso a zonas de Idlib.

Diferentes analistas internacionales consideran que la operación turca en suelo sirio tiene como objetivo evitar una mayor influencia de las YPG y de sus aliados en el norte del país árabe.

(Fuente: Agencias)

El Ejército turco instala puestos de observación en la provincia siria de Idlib

(SOS).- El Ejército turco comenzó anoche a crear “puntos de vigilancia” en la provincia siria de Idlib para asegurar el cumplimiento del alto el fuego, según lo pactado a finales de septiembre con Rusia e Irán, confirmó hoy el Estado Mayor.

“Unidades de las Fuerzas Armadas turcas iniciaron el 12 de octubre de 2017 los trabajos de establecimiento de puntos de vigilancia, en coordinación con las actividades de exploración que comenzaron el 8 de octubre”, anunció la institución castrense en un comunicado.

El despliegue se enmarca en “la misión de reducción de la tensión en la región de Idlib, cuyo fin es aplicar y vigilar el alto el fuego en el marco del proceso de Astaná, hacer llegar ayuda humanitaria a quien lo necesite y garantizar las condiciones adecuadas para que los desplazados puedan volver a sus casas”, explicó el Ejército.

El envío de tropas se produce en el marco del acuerdo para vigilar conjuntamente el alto el fuego en Siria firmado por Rusia, Irán y Turquía a finales de septiembre en Astaná, la capital de Kazajistán.

La prensa turca informó anoche de que doce blindados del Ejército turco, con unos 80 soldados de las fuerzas especiales, habían entrado en Idlib y que otros 40 militares seguirán pronto.

Diferentes agencias también se han referido al envío de vehículos militares, ambulancias y contenedores a la ciudad turca de Reyhanli, en la frontera con Idlib.

A finales de la semana pasada, Ankara ayudó a milicias rebeldes que combatían al noreste de Alepo a trasladarse a través de territorio turco hasta Hatay para que desde ahí avancen sobre Idlib, en manos del grupo salafista Hayat Tahrir al-Sham (HTS), antiguo Frente al-Nusra y filial de Al Qaeda.

Según los comunicados oficiales turcos, las fuerzas aéreas rusas presentes en la zona apoyan el avance de las milicias respaldadas por Turquía.

Este despliegue turco ha suscitado inquietud en las milicias kurdas presentes en el enclave de Afrin.

(Fuente: Agencias)

Comienza una operación militar a gran escala en la provincia siria de Idlib

(SOS).- El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha acabado con semanas de rumores dando el pistoletazo de salida a una operación militar en el noroeste de Siria este sábado por la mañana. Durante un encuentro del partido AKP, el mandatario ha dicho que hay en curso “una seria operación en Idlib”, por el momento sin participación directa de soldados turcos. El anuncio llega tras un acuerdo entre Turquía, Rusia e Irán de establecer en esta provincia una zona de distensión entre el Gobierno sirio y los rebeldes.

“Siguiendo la operación Escudo del Éufrates, lanzada hace un año para alejar al Estado Islámico de la frontera e impedir la expansión kurda por el norte de Siria, damos un paso adelante para proporcionar seguridad a Idlib”, ha expuesto Erdogan, quien ha matizado que las Fuerzas Armadas Turcas (TSK), desplegadas por la frontera, no pisarán suelo sirio por ahora. Sí lo harán unos 800 milicianos del ESL, a quienes el ejército turco cubrirá desde la retaguardia.

Desde primera hora de la mañana, varios medios locales han mostrado imágenes de trabajos de derribo de un pedazo del muro de hormigón que Turquía construyó, tiempo atrás, ya durante el conflicto sirio, para impedir el cruce ilegal de la frontera con la provincia turca de Hatay. Al mismo tiempo, unos altavoces colocados en el paso fronterizo de Cilvegözu han emitido la marcha de Istiklal, el himno nacional turco, y otras marchas militares y poemas épicos a fin de envalentonar a las tropas.

Al otro lado aguardan los combatientes de Hayat Tahrir al-Sham (HTS), antiguo Frente al-Nusra y filial de Al Qaeda, logró apoderarse de gran parte de Idlib el pasado mes de agosto, tras vencer a otras milicias del ESL junto a las que había luchado anteriormente contra el Gobierno sirio. La organización HTS queda al margen de los acuerdos sobre la reducción de hostilidades en Idlib, pactados por Ankara, Moscú y Teherán en la mesa de negociaciones de Astaná.

Erdogan ha dicho que la aviación rusa respaldará al ESL contra el antiguo Frente al-Nusra. En una segunda fase, cuando los yihadistas hayan sido derrotados, Irán, Rusia y Turquía desplegarán unidades dedicadas a garantizar el fin de las hostilidades en la zona.

Idlib y Hama conforman una de las franjas de territorio fuera del control gubernamental sirio. La población se ha disparado hasta los dos millones debido a la llegada de miles de desplazados internos, que viven en campos en condiciones muy difíciles. La irrupción de la filial de Al Qaeda fue vista inicialmente con buenos ojos dada su beligerancia contra el Gobierno sirio. Pero sus imposiciones normativas y sus ataques a otros grupos rebeldes han acabado convirtiéndoles en el enemigo.

Erdogan ha asegurado que “se han hecho los preparativos necesarios en caso de flujo de refugiados de Idlib a Turquía”, sin ahondar en detalles. En cuanto a su relación con el ejecutivo de Bashar al-Assad, cuya salida del poder empezó exigiendo hace seis años y medio, pero al que últimamente no menciona, Erdogan ha dicho que es “algo de lo que se encarga Rusia, y nosotros hemos adoptado medidas en otras áreas”.

Al cierre de esta edición, el Ejército turco se está enfrentando contra el grupo yihadista cerca de la localidad de Kafr Lusin, en la frontera siria, después de que el presidente turco anunciara ayer el comienzo de una gran ofensiva en la zona. En la retaguardia turca, esperaban órdenes unos 20 tanques y medio millar de soldados llegados recientemente.

(Fuente: Agencias)

Siria afirma que tiene un compromiso serio en las negociaciones de paz

(SOS).- Siria afirmó este sábado en la ONU que está comprometido de una forma “seria” para que progresen las negociaciones de paz en Ginebra y Astaná, y aseguró que tiene al “alcance de la mano” su victoria para “erradicar el terrorismo”.

“Desde el comienzo de la guerra, nuestra política ha seguido dos vías: combatir el terrorismo y trabajar hacia una solución política que acabe con esta sangría y restaure la estabilidad”, explicó el viceprimer ministro sirio, Walid al Mualem.

En su intervención durante el debate de alto nivel de la Asamblea General de la ONU, Al Mualem mencionó las negociaciones que se llevan a cabo en Ginebra y en Astaná para intentar cerrar los seis años de guerra en Siria.

Las conversaciones en Ginebra, propiciadas por la ONU, buscan avanzar hacia una solución política en Siria, mientras que el diálogo de Astaná, promovido por Rusia, Turquía e Irán, ha permitido la posibilidad de crear zonas de distensión militar.

“Sobre las vías de Astaná y Ginebra, el Gobierno de Siria ha demostrado seriedad y compromiso y ha hecho lo mejor para proveer las necesarias condiciones en estos esfuerzos con el fin de llegar a sus objetivos”, aseguró Al Mualem.

“Estamos animados por el proceso de Astaná y el resultado de las zonas de distensión”, manifestó el alto funcionario sirio, que también es ministro de Exteriores de su país.

Al Mualem añadió que este proceso de la capital de Kazajistán pueda permitir alcanzar “un verdadero cese de hostilidades y separar a los grupos terroristas de otros grupos que han aceptado unirse al proceso de Astaná”.

“Siria también enfatiza que estas zonas son un arreglo temporal que no pueden violar la unidad territorial de Siria”, insistió el ministro.

Señaló también que el Gobierno de Damasco “reafirma su compromiso” con el proceso de Ginebra, aunque “todavía tiene que dar sus frutos” ante la “ausencia” de una oposición “genuina” que pueda ser “un socio en el futuro de Siria”.

En esta línea, el alto funcionario sirio lamentó que “países con influencia sobre la otra parte continúan bloqueando un progreso significativo”.

En su discurso, Al Mualem subrayó que el Ejército de su país marcha “incesantemente” hacia el objetivo de “erradicar el terrorismo” en Siria.

Apuntó que la liberación de Alepo y Palmira, y el levantamiento del asedio que sufría la localidad de Deir ez-Zor, así como “la erradicación del terrorismo desde muchas partes de Siria, demuestran que la victoria está ahora al alcance de la mano”.

“Confío en que, cuando esta guerra injusta termine, el Ejército sirio pasará a la historia como el ejército que, heroicamente, junto con sus fuerzas de apoyo y aliados, derrotó a los terroristas que llegaron a Siria desde muchos países”, concluyó el ministro.

(Fuente: Agencias)

Concluye la sexta ronda en Astaná con la creación de varias zonas de distensión en Siria

(SOS).- Rusia, Turquía e Irán, los tres países garantes del alto el fuego en Siria, anunciaron hoy la creación de varias zonas de distensión en el territorio del país árabe que estarán en vigor seis meses, según lo acordado durante la sexta ronda de negociaciones celebrada en Astaná.

“Declaramos la creación de zonas de distensión en Guta Oriental (provincia de Damasco), en determinadas zonas del norte de Homs, en la provincia de Idlib y en determinadas zonas de las provincias vecinas (Lakakia, Hama y Alepo, y algunas zonas en el sur de Siria)”, recoge la declaración final.

El documento con el resultado de las negociaciones en las que también participaron el Gobierno sirio y los grupos armados rebeldes declara que “la creación de las zonas de distensión es una medida temporal, que tiene una vigencia inicial de seis meses y que se prorrogará automáticamente con el consenso de los países garantes”.

El ministro de Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, y su homólogo estadounidense, Rex Tillerson, mantuvieron a última hora del jueves una conversación telefónica en la que discutieron sobre el establecimiento de las cuatro zonas seguras en Siria.

La conversación tuvo lugar horas después de que Alexander Lavrentiev, jefe de la delegación rusa en el proceso de negociaciones entre el Gobierno sirio y los rebeldes en la capital de Kazajistán, asegurara que podría haber un acuerdo sobre la cuarta de estas zonas.

La cuarta zona segura, en la provincia de Idlib, se sumaría a las acordadas en el suroeste (Quneitra, Suweida y Deraa), a la de Guta Oriental y a la de Homs, en un intento de los países garantes de poner fin a los combates entre las tropas gubernamentales y los rebeldes. Estas zonas seguras fueron pactadas por los paíse garantes en mayo y han sido puestas en marcha de forma escalonada entre julio y agosto.

Pese a la negativa de los rebeldes, finalmente Irán desplegará sus fuerzas en las zonas de seguridad como parte de los contingentes que deberán salvaguardar el respeto a los acuerdos alcanzados en la capital kazaja.

“Se despliegan las fuerzas de los tres países garantes para la supervisión de la distensión (…) con el objetivo de impedir incidentes y combates entre las partes en conflicto (Gobierno de Siria y grupos armados rebeldes que ya se han unido o se unirán al alto el fuego)”, afirma el citado documento.

El jefe de la delegación de los rebeldes, Fateh Hassun, subrayó que los grupos armados no están de acuerdo con el papel de Irán en el alto el fuego.

“Tenemos una postura contenida respecto a la presencia de Irán como país garante. No estamos de acuerdo con ese papel”, dijo Hassun en rueda de prensa.

Otro de los líderes rebeldes presentes en Astaná, Yaser Abd Rahim, fue más lejos y afirmó que los suyos “no aceptarán la participación de Irán incluso si se ponen los cascos azules de la ONU”.

Rusia, Turquía e Irán también han creado un centro de coordinación “para consensuar las acciones de las fuerzas para la supervisión de las zonas de distensión”.

El ministro de Asuntos Exteriores kazajo, Kairat Abdrajmánov, anunció que la próxima ronda del proceso de Astaná tendrá lugar en octubre. Se estudia incluir en el proceso a China, Egipto, Emiratos Árabes Unidos y Líbano como observadores, papel que ya ejercen Estados Unidos y Jordania.

(Fuente: Agencias)