El Estado Islámico instaura su régimen de terror en Filipinas

(SOS).- El Ejército filipino informó ayer del hallazgo de 17 cadáveres de civiles, varios de ellos mutilados, en la ciudad sureña de Marawi, en donde mantienen feroces enfrentamientos con militantes afines al Estado Islámico (EI) desde hace más de un mes. Según advirtieron, el número de residentes asesinados por las “atrocidades” de los yihadistas podría incrementarse a medida que los soldados vayan recuperando más terreno.

Los cuerpos fueron recuperados mientras las tropas ejecutaban una operación de limpieza cerca de Gadungan, uno de los sectores más castigados por los combates. “Creemos que los cadáveres pertenecen a civiles indefensos asesinados por Maute y Abu Sayyaf”, declaró el general Rolando Bautista en referencia a los dos grupos extremistas que han proclamado públicamente su fidelidad al EI. “Esto es una manifestación de su brutalidad. Los mataron a sangre fría”.

Entre los fallecidos hay cinco decapitados, lo que confirmaría los relatos de algunos vecinos huidos en los días previos, que afirmaban haber visto tirados en medio de la calle los cuerpos sin cabeza de varias personas. De acuerdo con el último parte militar, el hallazgo eleva el número de bajas a 44 civiles, 71 soldados y policías y 299 militantes, además de unos 246 mil desplazados.

Los islamistas se hicieron con el control de la ciudad el pasado 23 de mayo, cuando policías y soldados gubernamentales trataron de arrestar al líder de Abu Sayyaf y emir del EI en el Sudeste Asiático, Isnilon Hapilon, que se hallaba escondido en una casa. Para su sorpresa, los milicianos rebeldes resistieron con fiereza y contraatacaron apoderándose de amplios sectores de esta urbe de 200 mil habitantes. Desde entonces, las fuerzas gubernamentales han tratado de arrebatarles la plaza pero, pese a sus ataques por tierra y aire y a contar con el apoyo técnico de las fuerzas estadounidenses, los combatientes -entre 150 y 200 en la actualidad- permanecen fuertemente atrincherados en túneles y edificios bombardeados.

Además, se cree que los seguidores del Califato retienen a docenas de rehenes, incluidos un sacerdote católico y varios fieles. Según dijeron los militares, algunos de ellos están siendo obligados a empuñar las armas contra las fuerzas gubernamentales, a auxiliar a los rebeldes heridos y a saquear casas. Además, varias mujeres habrían sido obligadas a convertirse al Islam para después ser casadas con militantes del grupo Maute y ser utilizadas como esclavas sexuales.

La capacidad de combate mostrada por los rebeldes, su acceso a armamento pesado y el uso de combatientes extranjeros han aumentado los temores a que la batalla de Marawi sea tan solo el comienzo de una campaña más amplia en la región, sobre todo ahora que el EI está sufriendo grandes bajas en Siria e Irak.

El comandante estadounidense para las fuerzas de EEUU en el Pacífico, Harry Harris, instó a los países de la zona a colaborar con Canberra y Washington para frenar a los radicales. “Marawi es una llamada de atención para todas las naciones del Indo-Pacífico”, aseguró en un acto. “Estos terroristas están usando las mismas tácticas de combate que hemos visto en Oriente Medio. Es la primera vez que fuerzas inspiradas por el EI se unen para luchar a este tipo de escala”, advirtió.

Este mes se difundieron vídeos en la página web de Amaq, la agencia de noticias afín al EI, y en sus redes sociales, en los que se ve a rehenes suplicando por sus vidas y asegurando que serán decapitados si no cesan los ataques aéreos.

(Fuente: Agencias)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s